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TURCÓN - Ecologistas en acción

Por qué necesitamos un REACH fuerte

Por qué necesitamos un REACH fuerte

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La producción mundial de sustancias químicas supera los 400.000 millones de toneladas. Sin embargo, y por difícil de creer que parezca, a información sobre seguridad del 99% de las sustancias químicas que se comercializan es incompleta o se carece totalmente de ella.

¿Por qué necesitamos un REACH fuerte?

Para proteger el medio ambiente
La legislación actual ha probado ser incapaz de hacer frente al desafío de gestionar de manera efectiva los problemas que suponen ciertas sustancias químicas en el medioambiente. Entre las sustancias químicas más dañinas se encuentran aquellas que son persistentes, bioacumulativas, tóxicas o disruptoras endocrinas. Importantes cantidades de algunas de estas sustancias no se degradan en el medio y se van acumulando con el paso del tiempo en los tejidos adiposos de animales y personas.
Esta situación es la que nos ha llevado, por ejemplo, a la destrucción de parte de la capa de ozono o a que, en áreas tan remotas como el ártico, se hayan encontrado trazas de químicos peligrosos en los cuerpos de numerosos animales con efectos inciertos para su salud y la de su descendencia.
Por nuestra salud
Las enfermedades crónicas registradas por la OMS, especialmente cánceres, están aumentando de forma alarmante. La contaminación química a la que nos vemos expuestos diariamente podría ser una de las causas determinantes de esta situación, desconociéndose la magnitud de los posibles efectos futuros de esta situación.
Sí que se conoce, sin embargo, que las tres cuartas partes de las muertes producidas en relación con el puesto de trabajo son debidas a la exposición a sustancias químicas (CCOO, 1996); que la exposición a ciertas sustancias químicas que se comercializan puede causar malformaciones congénitas, infertilidad, inducir enfermedades respiratorias, enfermedades degenerativas del sistema nervioso, inmunodeficiencia, infecciones, etc.
Esta situación es debida a la deficiente regularización del comercio de sustancias químicas, a un control inadecuado de la producción, uso y eliminación de sustancias químicas. El nuevo reglamento REACH se espera que reduzca, al menos, un 10% de las enfermedades debidas a la exposición a sustancias químicas.
Por motivos económicos
Según la evaluación de impacto económico de la Comisión Europea, los costes directos de los ensayos y el registro de las 30.000 sustancias químicas que estarán cubiertas por el REACH será de 2,3 mil millones de euros en los 11 años que durará el proceso de registro, lo que representa menos del 0.05% del beneficio actual de la industria química (580 miles de millones de euros en 2004). Los costes totales se estiman entre 2,8 y 5,6 miles de millones de euros.
Si el REACH tiene éxito en reducir las enfermedades causadas por sustancias químicas en un 10%, lo que supone una estimación conservadora, los beneficios derivados por conceptos de salud se cifran en 64 miles de millones de euros en los próximos treinta años.

Por una regulación efectiva y manejable
La actual legislación que regula las sustancias químicas en la Unión Europea está compuesta por más de 40 textos y directivas. Estudios realizados por la Comisión Europea y otras instituciones han probado que el actual sistema no funciona. Penaliza a los productores de nuevas sustancias químicas y actúa muy lentamente sobre las sustancias químicas preocupantes. La alternativa es el nuevo reglamento REACH que deberá reemplazar este rompecabezas de directivas y textos legislativos por un único sistema coherente.
continúa...

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