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TURCÓN - Ecologistas en acción

El clan de la avaricia

El clan de la avaricia Francisco J. Chavanel

Señoras y señores, buenos días. Bienvenidos a esta nueva etapa que hoy estrenamos en CANARIAS AHORA RADIO.

Lo diré claramente, con el objeto de despejar cualquier duda y desde el promontorio de alguien que fue testigo presencial de los hechos que aquí se
comentan: en la provincia de Las Palmas funciona un lobby, un conglomerado de intereses espúreos, que yo denomino EL CLAN DE LA AVARICIA. Forman parte de este club los señores Eustasio López; su hombre de confianza, el actual consejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Canarias, José Carlos Mauricio; el empresario Germán Suárez, y el presidente de Canarias7, y ex director de la Caja de Ahorros, Juan Francisco García González. Dicho grupo se funda en el otoño de 2003, varios meses después de las elecciones autonómicas y locales, donde se consagra el nacimiento de lo que yo irónicamente bauticé en mis artículos “EL PARAISO DEL CENTRO DERECHA”, una alianza política entre Adán Martín y Paulino Rivero, por la provincia de Tenerife, y del citado Mauricio y José Manuel Soria, por la provincia de Las Palmas.

En el otoño de 2003 los cuatro destacados miembros del CLAN DE LA AVARICIA inician sus reuniones secretas en casa de Germán Suárez, patrocinador del primer encuentro Mauricio/ Juan Francisco García en el mismo lugar apenas un mes antes. Son reuniones que se desarrollan todos los lunes de primero de mes, en las que los papeles de cada uno de los presentes queda claro desde el primer día. Eustasio López es el hombre del turismo; Germán Suárez, el del puerto; Mauricio, el responsable de resolver los problemas políticos que surjan; y García González, el encargado de traducir mediáticamente lo que allí se decida. Estas reuniones no son nuevas para el señor Mauricio. Se parecen mucho a las que su persona lideró en la legislatura anterior, cuando sus acompañantes eran los entonces presidentes de la Confederación Canaria de Empresarios, y Cámara de Comercio, Alberto Cabré y Angel Ferrera, respectivamente…, reuniones que, igual que éstas, se celebraban todos los lunes primeros de cada mes en la sede de Toyota. De modo que esta querencia de Mauricio por los empresarios, ese frente común donde se mezclan sin barreras, y de manera premeditada, política y negocios, lo que, en rigor, se llama lisa y llanamente TRAFICO DE INFLUENCIAS, no es nuevo. Lo único nuevo es el cambio de socios.

Considerando que Mauricio y Eustasio López son hoy por hoy la misma cosa, y que Mauricio en su relación con López más parece su Andreotti representando la bastardía de sus intereses, y que por representarlos se va a Nueva York a intentar cerrar la construcción de Veneguera, por ejemplo, o recibe, en compensación a sus esfuerzos, un terreno gratis para ubicar un chalé en Santa Brígida, que muchos ciudadanos deberían ver por dentro para que observen cómo un comunista es capaz de ahorrar 200 millones de pesetas ganando escasamente diez millones de pesetas al año, lo difícil fue convencer a Germán Suárez y, sobre todo, a García González de que se unieran al club. Para ser sinceros el cambio de caballo de Germán Suárez fue relativamente sencillo. Lo impulsó él mismo. El propietario de Astican se ha acostumbrado en los últimos años a cambiar de piel a velocidad de vértigo, según quien sea el que manda. Ya estuvo con Mauricio cuando desembarcó en la UD Las Palmas en 1996, asistió al autohomenaje que se organizó el conseguidor en el Hotel Santa Catalina en diciembre de 1999, le concedió, siendo directivo, la medalla de oro de la UD Las Palmas, y es la UD Las Palmas, precisamente, quien los separa, cuando Mauricio, intentando huir del linchamiento público que lo consideraba culpable de los desatinos económicos de la UD a causa de su permanente intervencionismo político, exige el cese de Sabino López, mano derecha de Germán Suárez, y buen conocedor de sus secretos más íntimos, fichajes, Magnifica Trading, y demás operaciones de maquillaje presupuestaria. Suárez, como algunos otros empresarios, se lanzó a los brazos del entonces presidente Román Rodríguez, que venía reclamando liderazgo y capacidad de decisión en la política local, frente a Mauricio, Adán Martín, y Soria. Rodríguez, con la ayuda de los citados fichajes, consigue varios éxitos importantes: a) colocar a Antonio Rivero en la Confederación (luego Rivero saldría rana); b) ubicar a José Miguel Suárez Gil en la Cámara cuando, en realidad, Suárez Gil era un mauricista camuflado; y c) cerrar la operación de compra de Binter, donde uno de los beneficiados fue Germán Suárez y su grupo de empresarios amigos… Debe quedar para la historia que Juan Francisco García también fue invitado a participar en este negocio sabrosísimo, pues Binter costó poco más de 6.000 millones de pesetas cuando ganaba 1.500 de millones de pesetas netos al año, pero García, que primero dijo que sí, no se atrevió por temor a parecer ante los jueces, fiscales, y opinión pública en general, como demasiado avaricioso, en un instante donde aún no se había sustanciado la querella que, curiosamente, había impulsado Mauricio en el año 2000, en la que le acusaba de haber causado un quebranto patrimonial a la Caja de Ahorros en casi 6.000 millones de pesetas. De modo que si la captación por parte de Mauricio de Germán Suárez resultó facilísima, pues la deslealtad forma parte del comportamiento tradicional de nuestro empresariado, la de Juan Francisco García González, en cambio, necesitó de algún golpe de suerte. Dicho golpe surgió a través de la compra por parte de García González de un paquete importante de acciones, que le otorgaban la mayoría en el seno del consejo de administración de Coprensa, madre de Inforcasa, la empresa editoria de CANARIAS7. García, con aviesas artes, se deshace de sus socios desde que el periódico se fundara en 1982, Severiano Déniz y Francisco Ramos, y a sus espaldas, pese a haber firmado los tres un contrato de sindicación de acciones, García y sus hombres se reúnen por separado con un grupo de accionistas, y por una cantidad ridícula de dinero logra prácticamente el 50% de las acciones de INFORCASA. Añado que CANARIAS7 recibió una propuesta de venta en el otoño del año 1999 por valor de 8.000 millones de pesetas, propuesta efectuada por el Banco de Santander, en los tiempos en que Emilio Botín, presidente de la entidad, vivía prendado de la idea de urbanizar Veneguera, de cuya sociedad posee el 75%, estando el otro 25% en manos de Eustasio López. García se gastó menos de 300 millones de pesetas en lograr la mayoría accionarial de Coprensa. Si algún accionista está escuchando esto que piense, medite, contraste los datos, y saque sus cuentas. Haya firmado lo que haya firmado, ha vendido a precio de baratillo lo que costaba diez veces más como mínimo.

Pues bien. Estábamos en que García había conquistado prácticamente la mayoría accionarial. Y recalco lo de “prácticamente” porque existió ese delicado instante en el que Eustasio López estuvo a punto de obtener la mayoría por el precio de 2.000 millones de pesetas, y también ese delicado instante en el que interviene Mauricio frenando a su empresario favorito, que se la tenía jurada a García por acontecimientos que ahora mismo no vienen al caso, y por los que ambicionaba más que nadie desalojarlo del periódico y de la vida pública, Mauricio vio la jugada: si compraba Eustasio López, el nuevo comandante en jefe del periódico era su representado, no él; en cualquier momento, cuando se mostrase hostil a un proyecto de López, éste podía masacrarlo desde CANARIAS7. Si, al contrario, cerraba el pacto con el “débil” García, éste pensaría que le debía la vida, lo manipularía como le pareciera, y Eustasio López le estaría agradecido. Pero García pudo haber hecho frente al dilema, y ganar posiciones en la partida, si no se hubiese dejado atrapar por el terror. Una de ellas, aceptar el ofrecimiento de Mauricio y de López, consumar la mayoría, y después, como en tantas ocasiones había realizado la dupla, si te he visto no me acuerdo. La otra hubiera sido pactar con Déniz y Ramos, por un precio razonable, la compra de sus acciones, con lo cual no hubiese dependido de nadie, no hubiese quedado como una zapatilla ante sus antiguos colaboradores, y hubiera cerrado una paz profunda al margen de intereses políticos, que bien le venía a CANARIAS7 tras cuatro años de guerra sin fin por el asuntito de la querella de la Caja. A mí esta situación me recuerda, no sé por qué,a lo que el propio García González protagonizó en el caso de Lopesan Touristik. Nos situamos en los primeros días del mes de diciembre de 1998. Entrevista a Luis Hernández en La Provincia, pactada por Mauricio en sus tiempos extraordinarios de estrechas relaciones con Javier Moll de Miguel, propietario de Editorial Prensa Ibérica. Hernández que pide taxativamente el relevo de García al frente de la institución bancaria acaparándose en lo que él definió como “comportamientos caciquiles del director de La Caja”, y por negativa a servir a los intereses de los empresarios canarios. La entrevista en La Provincia es continuación de otra entrevista privada en la que Mauricio, el entonces presidente del PP, José Miguel Bravo, y el presidente de UNELCO, Angel Ferrera, descalifican a García con frases muy duras, reprochándole su negativa a colaborar en el “crecimiento de Canarias” en los sectores estratégicos diseñados por Mauricio: entrada en el cable, compra de Unelco, etcétera. García, al borde del abismo, entra en estado de shock, y Mauricio, para liberlarlo de su sufrimiento, se le presenta en su despacho de La Caja con una de esas ofertas irrechazable, que además logrará eliminar la sensación dominante de que García no colabora con el empresariado local. Todo lo que debe hacer García González es extraer 16.000 millones de los recursos de La Caja e invertirlos en Lopesan Turistik, a cambio de que la institución financiera obtenga, ríanse ustedes, el 20% de la sociedad. De modo que cuando el cacique García se pone el mono de ayudar vaya como ayuda. La Caja invierte 16.000 millones de pesetas en la compra de Lopesan Turistik, sin que a cambio tenga el más mínimo control de la sociedad. Es decir, García le inyecta a Eustasio López 16.000 millones de pesetas, sin que hasta la fecha, y ya han pasado cerca de 6 años, la Caja de Canarias haya recibido un duro, por la sencilla razón de que Eustasio López, fiel a sus costumbres, no reparte beneficios… ¿Cómo se llama eso? Pues no lo sé, pero los inspectores del Banco de España cada vez que vienen por aquí preguntan y preguntan qué pasa con esa operación, y ya hubo alguno que ha mencionado la palabra maldita: provisionamiento…, que a lo mejor hay que provisionar en los presupuestos la operación, al menos en un 25%. O sea, que si ello ocurriera, e insisto en que dicha operación está siendo vigilada por el Banco de España, la Caja puede perder en un año 4.000 millones del bolichazo; es decir, los beneficios de todo un año desaparecidos. Fíjense si la operación es o no dudosa que hasta Angel Luis Sánchez Bolaños, con merecida fama de pésimo gestor en su etapa en La Caja, quiso denunciarla ante los tribunales.

¿Quién evitó la denuncia? El señor Mauricio, por supuesto, en funciones de gerente de Lopesan.Por lo tanto, el Mauricio que entra por la puerta de Canarias7 en el verano del año 2003 es un tipo que viene a ofrecer cosas. Y García González está dispuesto a atenderlo. Acaba de superar la querella, acaba de recibir 800 millones de pesetas entre cobro de liquidación y fondo de pensiones, acaba de obtener, con discutibles artimañas, la mayoría accionarial del periódico, y acaba de desatársele una avaricia sin límites por el dinero. Debe ser la edad, la sensación de que a los 63 años ya queda poco, de que todo se desvanece, y de que si no hay gloria, y después de lo ocurrido en La Caja ya no había gloria posible, que al menos haya oro. ¿Qué le propone Mauricio? Seguir siendo consejero áulico de Antonio Marrero, presidente de La Caja; seguiría reuniéndose con él, y seguiría influyendo. Para un hombre que todavía no se ha percatado de que una bomba le destrozó su sueño de presidir eternamente La Caja, y que en su despacho de Canarias7 no hace otra cosa que pensar en La Caja, no está nada mal como primera oferta. A lo mejor, pensaría García, puede que incluso, en algún momento, cuanto todo se olvide, me permitan visitar la sede que nunca se inauguró, sacarme unas fotografías, nombrarme presidente de honor… ¿Qué más le propone Mauricio? Un sillón en la primera fila del poder. Los dos organizando los sectores estratégicos de Canarias. Los de la legislatura pasada, le decía Mauricio, lo acepto, fallaron porque no se pensaron adecuadamente y porque Canarias7 nos hizo mucho daño. De modo que nos olvidamos del cable, de la UD Las Palmas, y de aquellas milongas. En esta temporada lo importante es el GAS, EL ITSMO (que me lo ha pedido Germán), los PUERTOS DEPORTIVOS (que me lo ha pedido Eustasio), LAS GRANDES SUPERFICIES, si es que podemos comprar Ahold con la RIC, y EL TREN y LOS CASINOS. Como fui testigo y estuve presente, lo tengo que contar: a Juan Francisco García González se le pusieron los ojos como semáforos. Dios le había llamado. Volvía a enamorarse de José Carlos Mauricio.Y como estaba allí y lo presencié todo, lo demás se explica solo. Pasaron seis meses hasta que nuestro desencuentro se materializó. No un día ni dos. Seis meses. Como yo era el principal asesor del señor García González, y disponía de una información privilegiada de todo lo que ocurría, el diagnóstico empezó a ser evidente para mí desde mucho tiempo antes al desenlace.

Después de 18 años de vinculación a CANARIAS7, de los cuales los últimos cuatro han sido dedicados expresamente a salvar el honor del señor García González y familia, y con su honor el de CANARIAS7 y la posibilidad de que fuera vendido a empresarios foráneos, responsable que fui de la dirección periodística y política de la defensa de la querella que sufrió el personaje, el único responsable diría yo, pues García se quedó más sólo que la una, incluso en algún instante sin abogado, único responsable porque García, solamente había que verlo, apenas se tenía en pie física y moralmente, dueño, y es muy humano, de una depresión de caballo, rehén, a fin de cuentas,de las circunstancias, estaba para muy poco. Había días en que para nada. Bastaba la publicación de cualquier suelto en un periódico relacionándole con la querella para que un manto de pavor le arruinase la jornada…

Fue el 30 de marzo, dieciséis días después de las elecciones que ganara el Partido Socialista tras la masacre del 11 de marzo de Madrid. Garcia González estaba furioso; Mauricio y Soria, muy preocupados. El paraíso corría peligro, la Jauja miserable que habían montando se podía volatilizar. Ya no contaban con Madrid. Con los ministros de Aznar, que vicariamente aportaba Soria a la causa. ¿Qué pasaría ahora con el Istmo, el Gas, los puertos deportivos?... Soria, impelido por el furor de la desdicha, llamaba continuamente a Mauricio: ¿no me dejarás solo ahora, verdad?... García, del que todo el mundo sabe, que bebe los vientos de Soria más allá de lo recomendable, oteaba la tormenta. El mismo día del atentado me dijo: ¿Y no es posible que vuelva Aznar? Que se retire Rajoy, y que el presidente vuelva a ser Aznar… García, desesperado, torpe y perversillo, clamaba por un golpe de estado dentro del estado que controlaba el PP. No había solución posible. A García le presionaban Mauricio y Soria para que homogeneizara mis opiniones en el periódico y en Radio Atlántico. García llegó a decir que ya había logrado pararme en Canarias7, pero no en Radio Atántico. Delante de Germán Suárez me acusó de colocar, a causa de mis opiniones, en graves aprietos al lobby. Que por mi culpa se podía romper. No lo pude evitar: me sentí elogiado. Me explicó que él era el responsable mediático del grupo; por lo tanto, debía responder ante ellos de por qué el periodista más representativo del periódico del que era presidente se manifestaba poco cariñoso con determinados sectores estratégicos, y en algunos claramente en contra. Ya no pedía mi silencio, demandaba descaradamente que me implicara en la senda de la avaricia. Debo de decir que García intentó reconducirme en varias ocasiones. Lo intentó con un mobbing que duró un mes; lo intentó pretendiendo cerrar Radio Atlántico en las navidades; lo intentó posteriormente, en vista de que su primer intento fracasó, integrando a la COPE y a todo su lupanal de locutores matones y ultraderechistas dentro de Radio Atlántico, lo intentó con múltiples y nada veladas amenazas de todo tipo, lo intentó con lisonjas y prometiéndome más oro para una jaula que ya tenía la puerta abierta…, pero lo que nunca intentó, en la defensa de su credibilidad ganada tras los sucesos de la querella, en el compromiso que tenía con su periódico, sus periodistas, y conmigo.., con una gran parte de la sociedad canaria que lo mantuvo en pie leyendo un periódico que se pasó cuatro años denunciando la corrupción de Coalición Canaria en el Archipiélago, siendo el profeta de esa corrupción el señor José Carlos Mauricio, fue volver al punto de origen, reconocer su error, poner al periódico al servicio de la sociedad canaria y no supeditarlo a los intereses, golfos y nauseabundos, de un grupo de presión. Me lo dijo
diáfanamente: .

No había solución posible. O no me conocía, o la avaricia y el miedo le habíanconvertido en un ciego. Desde luego no era la primera vez. Toda la sociedad grancanaria está avisada de que García González posee una larga lista de estupendos periodistas o magníficos colaboradores en La Caja, a los que fusiló al amanecer utilizando para ello técnicas de lo más salvajes, sin el menor remordimiento. Todo ello lo coloca por méritos propios en la lista de los tres primeros hombres más detestados de la isla. Vamos, yo creo que en ese grupo de cuatro que componen el clan de la avaricia, figuran los tres primeros. A García González no le importó hundir el proyecto de Radio Atlántico, 110 millones de pesetas en inversión tirados por la borda, con tal de asegurarse mi silencio. En los últimos días escuché de todo. Me propuso un largo descanso, unas largas vacaciones a cuerpo de rey, tres, cuatro, o cinco meses, lo que necesitara, con tal de que no siguiera escribiendo o hablando, y de que al regreso volviese genuflexo, dócil, colaborador, muerto. Al final me dijo: . Tenía razón. Me fui yo. Entre vómito y vómito. En las negociaciones posteriores también escuché de todo. Radio Atlántico estuvo en mi poder varios días. Después, tras una reunión de Germán Suárez y García González con José Carlos Mauricio en Canarias7, decidieron retirar la oferta, no fuera a ser que me dedicase, de nuevo, a seguir radiografiando la verdad de lo que pasaba. Fueron unas negociaciones intensas y largas, donde cada uno de los personajes que intervino quedó retratado. Mientras Germán Suárez y Angel Luis Tadeo, mis otros dos socios en Radio Atlántico, hicieron todo lo posible en resolver el entuerto o, al menos, en aminorar su alcance, con esfuerzos personales que no olvidaré, y que agradezco, García González, el hombre querellado por presunto quebranto patrimonial en la Caja, el mismo hombre que había dicho tan sólo unos meses antes en un montón de foros públicos que me estaría agradecido toda la vida, se portó con el rastrerismo propio de un malnacido. Durante la negociación y después de la negociación. Al parecer, el cacique no podía tolerar que su principal lugarteniente se emancipara, le dijera hasta aquí hemos llegado, decidiera abandonarlo en el paraíso de la mezquindad a su suerte.

Muchos me han preguntado a qué se ha debido este profundo silencio durante ocho meses. Yo creo que en parte ya lo he contestado, pero daré algún dato más. Cierto es que hacia mí se han dirigido un montón de emisoras de radio y televisión, y también dos periódicos, reclamando mi presencia para explicar lo sucedido. A todos les he dado las gracias y, al mismo tiempo, he rechazado su petición. ¿Por qué? Los primeros dos meses los pasamos negociando. Faltó un minuto para que el asunto se judicializase. Y no se judicializó porque yo me conformé con la cantidad que me proponían (un verdadero insulto del que prefiero obviar detalles en este momento) pero que me era suficiente para iniciar el nuevo proyecto. Entre judicializar el asunto, y estar cuatro o cinco meses con la cabeza sumergida en el pasado a la espera de juicio y posterior sentencia, y pasar página, montar una nueva radio, y erigir un nuevo futuro, preferí esto último, a sabiendas de que quien único puede dictar sentencia rigurosa en materias como las que tratamos, en las que se traslada al paredón materias como la libertad de expresión o los intentos de manipulación de quien hoy es un editor de prensa y, por lo tanto, de quien debe velar más que nadie para que las periodistas efectúen la función para la que han sido destinados, y no para convertirlos en vulgares cómplices de negocios privados en los que la línea editorial de su periódico es un pilar, es la opinión pública, es decir ustedes, ustedes son mis jueces, mi credibilidad depende de mis actos y de ustedes

O sea, que teniendo la máxima seguridad de que el señor Juan Francisco García González no cometió quebranto patrimonial en la Caja en las operaciones del grupo Dunas, sí, en cambio, tengo plena certeza, de que el señor García González ha subvertido las obligaciones morales del periódico que preside, quebrando su verdadero espíritu, el espíritu que le infundieron más de doscientos pequeñoa accionistas cuando campaba el monopolio, convirtiéndolo en pasajero de honor de un barco gobernado a la siciliana, cuyo capitán general es el máximo corruptor de Canarias, el señor José Carlos Mauricio, calificación que se ha leído en sendas editoriales de los periódicos La Provincia y Canarias7. En concreto, en Canarias7 se ha
escrito: . ¿Sí?... Pues García González cuida y protege a Mauricio para que se cargue las gallinas. Si hubiese cometido el error de haber realizado cualquier declaración sobre las cuestiones relatadas, no tengo la menor duda de que los intentos de coacción que he sufrido, las acciones conminativas que han buscado el quebrantamiento de mi moral, o mi sometimiento, hubiesen tenido éxito y este proyecto o se hubiese retrasado o jamás hubiese visto la luz.

¿Qué porqué me he decidido por ser confundador de CANARIASAHORA RADIO, con sus connotaciones en CANARIAS AHORA PUNTO COM, y no haber apostado por una radio en solitario? Pues sencillamente porque si lo hubiera consumado me hubiese transformado en una presa fácil de unos señores que no se paran ante nadie, y de esto alguna información, o alguna denuncia, para ser más exactos, tiene en su poder el delegado del Gobierno, el señor José Segura Clavell. ¿Y por que CANARIASAHORA cuando en el pasado hemos protagonizado más de una disputa? Pues porque siendo cierto que hemos estado en bandos separados por la famosa querella de la Caja, el asunto ha llegado a su final, es decir: ha concluido. Y antes de eso, con muchas de las personas que tienen responsabilidad en CANARIASAHORA he mantenido unas buenas relaciones, e incluso, como en el caso de su director Carlos Sosa, una larga amistad, muy conocida, por otra parte, en los ambientes periodísticos. Los amantes de EL ESPEJO CANARIO recordarán la voz de Carlos Sosa interviniendo los martes con sus comentarios en la etapa de Onda Isleña. De forma que aunque nuestras mutuas pasiones, o agitados apasionamientos, en la defensa de nuestros criterios, nos haya llevado a subir el tono más de la cuenta, y zarandearnos indisimuladamente, por encima de todo reside un afecto personal que es recíproco, una historia profesional muchas veces común, y un respeto y una admiración por el trabajo que ambos realizamos que incluso hemos mantenido cuando más cera nos dábamos. Ahora, además, el accionariado de CANARIASAHORA y Francisco Javier Chavanel confluyen de manera natural. Los dos perseguimos lo mismo, luchamos por lo mismo. Nos mueve un mismo propósito profesional. Y una obsesión: luchar contra la corrupción, hacer más transparente la vida pública canaria, que en mi caso es lo que llevo haciendo desde que empecé, allá en 1979. El día en que mis socios cambien, que pacten con el poder privilegios innombrables, ustedes ya saben lo que pasará. Sencillamente yo no estaré aquí. Pero me temo que pasará un largo tiempo, que espero que sea nunca, para que ello ocurra. Lo que estoy viendo me gusta. Veo ganas y convicciones. Y de convicción, y de estatura moral y ética, andaba yo muy escaso por los paisajes en los que andaba. Y veo a su alrededor, a nuestro alrededor, a un montón de gente que necesita de un medio libre que los ampare. En Canarias el clan de la avaricia, con sus cuatro budas, y sus ramificaciones hacia Soria, Adán Martín, y empresarios como José Miguel Sanjuán, quiere quedarse con todo, con el pastel completo, y aquel que levante la voz, que se niegue a colaborar, que ose a moverse como lo haría cualquier empresario en un mercado libre, es presa de la peor de las persecuciones.

Recientemente algunos fiscales, abogados, jueces, y otros profesionales, me hicieron una pregunta que ya me hicieron en los meses siguientes a mi salida de las cercanías del CLAN DE LA AVARICIA. “Tú, con la información que posees ahora, con todo lo que has presenciado y vivido, ¿harías lo mismo que hiciste para salvar a García González, a su familia, al periódico, cuando la querella?, me dicen. Y yo permanezco callado, sin saber qué responder… ¿Y qué responder cuando cualquier observador imparcial puede demostrar que el golpe que dio Mauricio en La Caja, echando con cajas destempladas a García González de la presidencia, ha logrado en esencia su objetivo, que no era otro que anular su influencia, qué el calificaba como perniciosa, ha colocado a un hombre suyo al frente de la institución, Antonio Marrero, y además controla Canarias7 a través de un hombre plenamente plegado, cuya actitud servicial ante el poder daría pena si no fuera por otras compensaciones? Esa es la realidad. Mauricio controla la Caja, y él y Eustasio López disponen de un medio que impulsa sus proyectos, los defiende cuando hace falta, o ataca sin piedad a quienes lo critican. Cuando escucho una pregunta de esa naturaleza, sobre todo por parte de quiénes la trazan, tengo ganas de preguntar yo: ¿Y qué pensará la sociedad canaria, que pensarán los fiscales, los jueces, los abogados, los profesionales de toda condición, que asistieron a la denuncia permanente por parte de un periódico, Canarias7, de los casos ICFEM, TINDAYA, SINTEL, VENEGUERA, y otros muchos, y ahora ve como para ese mismo periódico no existen casos de corrupción, y sí en cambio muchos sectores estratégicos a los que hay que apoyar, y que todos, en todos los casos, son patrocinados por el mismo individuo que intentó meter en la cárcel al señor García González, presidente de Canarias7? ¿Acaso pensarán que Canarias7 puso un énfasis exagerado en adobar determinados temas turbios con el fin de que la opinión pública tuviera la impresión de que toda Canarias estaba dominada por el fango, para que lo en la Caja pareciera una vendetta contra un periódico que no callaba? ¿O pensarán que García González se dedicó a extorsionar a determinados políticos y empresarios, acusándoles de cometer corrupción, para luego transar sobre su querella?... Les aseguro que yo no participo, ni participé, de tales pensamientos. Ni yo ni ninguno de los profesionales de CANARIAS7 fuimos conscientes de perpetrar un ambiente de coacción sobre nadie. Lo que investigamos fue porque lo creímos cabalmente. Y lo que escribíamos obedecía a nuestra conciencia… Ahora bien, yo no estoy dentro del alma del señor García. No sé lo que opinaría él en sus más íntimos pensamientos, pero dudo de que tales pensamientos fueran lo limpios y lo puros que fueron los de los profesionales que nos metimos en las cuevas de los ladrones sin pedir nada a cambio.

¿Lo haría otra vez a sabiendas de que no existió tal quebranto patrimonial en el caso Dunas? ¿Lo haría, señor Chavanel, si el caso fuese la operación de Lopesan Turistik? Contesto: en el caso Dunas, por ejemplo, se contó con la colaboración generosísima de Angel Luis Tadeo que, desde el primer momento, mostró su disposición a no crearle ningún problema a la Caja y que si hacía falta recompraba sus antiguas propiedades, como así fue. Díganle esto mismo a Eustasio López. Díganle que devuelva los 16.000 millones de pesetas porque el Banco de España está inquieto con su operación… Ya se lo han dicho, y ha respondido que no. Por eso yo también diría que no. No defendería la credibilidad del señor García González en la operación de Lopesán Turistik. Si algún día este asunto, cosa que no deseo, terminase donde no debe terminar, yo no lo defendería. Porque creo que actuó precipitadamente, de prisa y corriendo, por el deseo loco de satisfacer al señor Mauricio, que unos días antes lo había ametrallado a través de Luis Hernández en el periódico La Provincia; actuó inconscientemente por demostrarle que no le era hostil, tembloroso y miedoso porque Mauricio le había anunciado el fin de sus días en la Caja si no colaboraba. Actuó así para salvar su pellejo, para asegurarse su patrimonio y una apariencia social. Colaboró con Lopesan Turistik urdiendo una magnífica operación para el empresario, no tomando las debidas precauciones en beneficio de la entidad que presidía, condenando a la Caja a no cobrar un duro de los 16.000 millones tirados en una empresa de lo que sólo disponía un 20%. Con esas premisas, evidentemente, no podría defenderlo. Imagino, supongo, que le defenderán sus nuevos amigos, los mismos que querían enviarlo a la cárcel. Termino este largo comentario inicial en el que espero haber satisfecho la curiosidad reinante. Antes de ello, quiero enviar un fuerte abrazo a todas las personas que se han preocupado por mí en este tiempo. Públicas y anónimas. Gracias por sus ánimos, gracias por estar ahí.

Quiero enviar todo mi cariño, y mi reconocimiento, a todos los profesionales que compusieron y componen actualmente Radio Atlántico, Algunos saben lo que me hubiese gustado que me acompañasen en esta nueva aventura de CANARIASAHORARADIO, que en gran parte, tiene su embrión, justamente, en Radio Atlántico, y en su trabajo. Los echo de menos, les deseo lo mejor, los llevo en el corazón. Si esta radio tiene éxito, una parte de él también es suyo. Y quiero enviar un profundo recuerdo a todos los compañeros de CANARIAS7, que han colaborado en EL ESPEJO, o que han sido subordinados míos en cualquiera de las etapas que estuve. Gracias a los que llamaron, gracias a los que no llamaron porque sé que García les amenazó si lo hacían, gracias incluso a los que piensan que se han liberado de mi presencia. También estos me echarán de menos… CANARIAS7, a mi modo de ver, posee la plantilla profesional más completa que periódico alguno tiene en el Archipiélago. La hemos construido entre muchos durante más de veinte años. Cuando quieran volverán a ser un periódico líder, y de referencia, como ocurrió en el pasado. Pero mientras el capitán general no haga otra cosa que distraerse con La Caja, defender sus intereses exclusivos, anteponer la cuenta de resultados a cualquier iniciativa profesional…, mientras siga formando parte del CLAN DE LA AVARICIA en una traición sin límites a todos los periodistas de la casa, mientras García siga ensuciando el periódico con sus deslealtades y desatinos, las oportunidades las tendrán otros para ganar mercados. Cuando Mauricio lo trasladó de su despacho de la Caja al de CANARIAS7, sabía lo que hacía.
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1 comentario

Bobo Solemne -

Esto es lo que se llama diarrea verbo-mental... imposible acabar de leer el artículo, oiga.
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