Blogia
TURCÓN - Ecologistas en acción

Documentos

La ecología debe contaminar todas las opciones sensatas

La ecología debe contaminar todas las opciones sensatas Entrevista a Jose Maria Mendiluce.- La ecología debe contaminar todas las opciones sensatas

José María Mendiluce (Madrid, 1951), ex funcionario del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), eurodiputado en dos legislaturas y escritor, ha vuelto a narrar una historia desarrollada en Costa Rica. La sonrisa de Ariadna (Planeta) repite el escenario y la protagonista de Pura vida, novela con que fue finalista del Planeta en 1998. La nueva obra, advierte Mendiluce, no es una continuación de Pura vida, sino un doble reencuentro: el de un personaje de ficción, Ariadna, con la tierra donde vivió la pasión de su vida, y el del autor con las emociones y las gentes de Costa Rica.

EL PAÍS - 18-05-2005. EVA LARRAURI - BILBAO

La fuerza de la naturaleza está presente en toda la novela, mientras un grupo de personas lucha por mantener la costa protegida de la sobreexplotación hotelera y de la depredación de las petroleras. "La protagonista principal es una naturaleza viva, que todavía no está controlada por los humanos y que se rebela", explica. "Está presente en su sensualidad, en su riqueza y en su violencia".

El hombre, cree Mendiluce, trata de domesticar, sin éxito, a la naturaleza. "El mito de que el hombre puede dominar a la Tierra es una imbecilidad. Y digo el hombre porque es algo muy masculino". En la novela, la Tierra dice "basta" a la explotación abusiva: el terremoto de 1991 arrasa la costa y destruye las comunicaciones. "Lo que no consigue la lucha de algunos personajes para parar la cementación de toda la zona, lo hizo la naturaleza. El terremoto desaconsejó que siguieran invirtiendo, porque no tenían garantía de rentabilidad en un lugar donde si no hay un terremoto, hay un huracán o lluvias torrenciales".

La protagonista se implica en la lucha por preservar el entorno contra los intereses de las grandes multinacionales. "La novela no tiene nada de política", asegura el autor. "No creo que la defensa de la vida y la ecología sea en el futuro una opción política; debe contaminar todas las opciones sensatas".

Mendiluce habla del "turismo serio" que va a Costa Rica a observar a las tortugas desovar, que se aloja en hoteles pequeños y consume productos locales. "Los protagonistas del libro mantienen un gran debate entre la pureza ecológica y las necesidades de los humanos", añade. "Es necesario encontrar un equilibrio, muy difícil de establecer desde fuera, entre el desarrollo que necesitan las gentes y el medio ambiente. Hay un modelo de ecologista talibán completamente insensible a las necesidades de las gentes que viven en esos paraísos. Si esas costas son un paraíso es porque su población ha vivido olvidada y en la miseria. Se trata de aprender a vivir de la belleza. Ya han aprendido que el patrimonio natural es la garantía de ingresos a largo plazo. Y es lo que intentan en Costa Rica, a pesar de los embates hoteleros".

Mendiluce decidió convertirse en un personaje secundario de su novela, apareciendo en un par de escenas con su propio nombre de pila para dejar claro cuánto tiene la historia de La sonrisa de Ariadna de autobiográfico. "Si yo amo esa tierra, he vivido allí una década y vuelvo todos los años un par de veces, es imposible que la protagonista no se encuentre conmigo", explica. "El único nexo entre Ariadna y yo, es que ella trabajaba en la ONU en Centroamérica, como yo. [Aparecer en la historia] me ha permitido reñir a Ariadna por dejarlo todo para quedarse allí, como purgando una culpa que no le corresponde".

En el epílogo, Mendiluce pide a los viajeros respetuosos con el entorno que acudan a Costa Rica, se acerquen a sus gentes y se conviertan en "abogados de su causa": salvar aquel pedazo de paraíso de la destrucción. "Todo lo que es bello tiene muchos enemigos", dice.

Un mundo sin agua : carta escrita en el 2070

Un mundo sin agua : carta escrita en el 2070 Documento en formato PowePoint (con sonido, 482 Kb), pulsar aquí
Documento en formato PDF (369 Kb), pulsar aquí
------------------------------------------------------------------------------------------

Frecuentemente vemos en el cine, televisión y literatura, una visión del mundo futuro basado en una vida cibernética, donde la humanidad tiene todo tipo de máquinas que trabajan por los hombres, naves interplanetarias surcan los cielos y los espacios siderales y todo es una vida regalada y tecnificada.

Sin embargo, si analizamos la evolución real del mundo vemos que no tenemos tecnología, dinero suficiente ni hay ningún plan mínimamente serio para colonizar otros mundos, cuando además la miseria, la violencia, la pobreza, destrucción de los recursos naturales y la degradación medioambiental avanzan a pasos agigantados y cada vez hay menos medios para sostener a una población mundial mayor.

En ese sentido ponemos aquí el documento creado Ria Ellwanger, titulado Carta escrita en el 2070, en que un hombre del futuro, uno de nuestros propios hijos, habla de un mundo en el que la humanidad está abocada a la extinción por falta de agua. Reflexionen sobre ello cada vez que abran el grifo.

Etapas para reciclar el plástico

La reducción en la fuente se refiere directamente al diseño y a la etapa productiva de los productos, principalmente envases, antes de ser consumidos.

Es una manera de concebir los productos con un nuevo criterio ambiental; generar menos residuos. Y esto es aplicable a todas las materias primas: vidrio, papel, cartón, aluminio y plásticos. En el caso de estos últimos residuos, la reducción en la fuente es responsabilidad de la industria petroquímica (fabricante de los diferentes tipos de plásticos), de la industria transformadora (que toma esos plásticos para fabricar los diferentes productos finales), y de quien diseña el envase (envasador).

Aunque podría decirse que al consumidor también le cabe una buena parte de la responsabilidad: en las góndolas de los supermercados es él quien tiene la facultad de elegir entre un producto que ha sido concebido con criterio de reducción en la fuente y otro que derrocha materia prima y aumenta innecesariamente el volumen de los residuos.

Reducir en la fuente significa referirse a la investigación, desarrollo y producción de objetos utilizando menos recursos (materia prima). De ahí su denominación porque se aplica a la faz productiva. Al utilizar menos materia prima se producen menos residuos y además se aprovechan mejor los recursos naturales.
Minimizar el volumen y peso de los residuos es el primer paso para resolver el problema global de los mismos. Todo gerenciamiento de los Residuos Sólidos Urbanos debe comenzar por la reducción en la fuente.

Las principales ventajas de la reducción en la fuente:

-Disminuye la cantidad de residuos; es mejor no producir residuos que resolver qué hacer con ellos.

-Ayuda a que los rellenos sanitarios no se saturen rápidamente.

-Se ahorran recursos naturales –energía y materia prima- y recursos financieros.

-La reducción en la fuente aminora la polución y el efecto invernadero. Requiere menos energía transportar materiales más livianos. Menos energía significa menos combustible quemado, lo que implica a su vez menor agresión al ambiente.

Etapas para reciclar el plástico:

A) Recolección: Todo sistema de recolección diferenciada que se implemente descansa en un principio fundamental, que es la separación, en el hogar, de los residuos en dos grupos básicos: residuos orgánicos por un lado e inorgánicos por otro; en la bolsa de los residuos orgánicos irían los restos de comida, de jardín, y en la otra bolsa los metales, madera, plásticos, vidrio, aluminio. Estas dos bolsas se colacarán en la vía pública y serán recolectadas en forma diferenciada, permitiendo así que se encaucen hacia sus respectivas formas de tratamiento.

B) Centro de reciclado: Aquí se reciben los residuos plásticos mixtos compactados en fardos que son almacenados a la interperie. Existen limitaciones para el almacenamiento prolongado en estas condiciones, ya que la radiación ultravioleta puede afectar a la estructura del material, razón por la cual se aconseja no tener el material expuesto más de tres meses.

C) Clasificación: Luego de la recepción se efectúa una clasificación de los productos por tipo de plástico y color. Si bien esto puede hacerse manualmente, se han desarrollado tecnologías de clasificación automática, que se están utilizando en países desarrollados. Este proceso se ve facilitado si existe una entrega diferenciada de este material, lo cual podría hacerse con el apoyo y promoción por parte de los municipios.

Reciclado Mecánico

El reciclado mecánico es el más difundido en la opinión pública en la Argentina, sin embargo este proceso es insuficiente por sí solo para dar cuenta de la totalidad de los residuos.
El reciclado mecánico es un proceso físico mediante el cual el plástico post-consumo o el industrial (scrap) es recuperado, permitiendo su posterior utilización.
Los plásticos que son reciclados mecánicamente provienen de dos grandes fuentes:

-Los residuos plásticos proveniente de los procesos de fabricación, es decir, los residuos que quedan al pie de la máquina, tanto en la industria petroquímica como en la transformadora. A esta clase de residuos se la denomina scrap. El scrap es más fácil de reciclar porque está limpio y es homogéneo en su composición, ya que no está mezclado con otros tipos de plásticos. Algunos procesos de transformación (como el termoformado) generan el 30-50% de scrap, que normalmente se recicla.

-Los residuos plásticos proveniente de la masa de Residuos Sólidos Urbanos (RSU).

Estos se dividen a su vez en tres clases:

A) Residuos plásticos de tipo simple: han sido clasificados y separados entre sí los de distintas clases.
B) Residuos mixtos: los diferentes tipos de plásticos se hallan mezclados entre sí.
C) Residuos plásticos mixtos combinados con otros residuos: papel, cartón, metales.

Reciclado Químico

Se trata de diferentes procesos mediante los cuales las moléculas de los polímeros son craqueadas (rotas) dando origen nuevamente a materia prima básica que puede ser utilizada para fabricar nuevos plásticos.
El reciclado químico comenzó a ser desarrollado por la industria petroquímica con el objetivo de lograr las metas propuestas para la optimización de recursos y recuperación de residuos. Algunos métodos de reciclado químico ofrecen la ventaja de no tener que separar tipos de resina plástica, es decir, que pueden tomar residuos plásticos mixtos reduciendo de esta manera los costos de recolección y clasificación. Dando origen a productos finales de muy buena calidad.

Principales procesos existentes:

-Pirólisis:
Es el craqueo de las moléculas por calentamiento en el vacío. Este proceso genera hidrocarburos líquidos o sólidos que pueden ser luego procesados en refinerías.

-Hidrogenación:
En este caso los plásticos son tratados con hidrógeno y calor. Las cadenas poliméricas son rotas y convertidas en un petróleo sintético que puede ser utilizado en refinerías y plantas químicas.

-Gasificación:
Los plásticos son calentados con aire o con oxígeno. Así se obtienen los siguientes gases de síntesis: monóxido de carbono e hidrógeno, que pueden ser utilizados para la producción de metanol o amoníaco o incluso como agentes para la producción de acero en hornos de venteo.

-Chemolysis:
Este proceso se aplica a poliésteres, poliuretanos, poliacetales y poliamidas. Requiere altas cantidades separadas por tipo de resinas. Consiste en la aplicación de procesos solvolíticos como hidrólisis, glicólisis o alcohólisis para reciclarlos y transformarlos nuevamente en sus monómeros básicos para la repolimerización en nuevos plásticos.

-Metanólisis:
Es un avanzado proceso de reciclado que consiste en la aplicación de metanol en el PET. Este poliéster (el PET), es descompuesto en sus moléculas básicas, incluido el dimetiltereftalato y el etilenglicol, los cuales pueden ser luego repolimerizados para producir resina virgen. Varios productores de polietilentereftalato están intentando de desarrollar este proceso para utilizarlo en las botellas de bebidas carbonadas. Las experiencias llevadas a cabo por empresas como Hoechst-Celanese, DuPont e Eastman han demostrado que los monómeros resultantes del reciclado químico son lo suficientemente puros para ser reutilizados en la fabricación de nuevas botellas de PET.

Estos procesos tienen diferentes costos y características. Algunos, como la chemolysis y la metanólisis, requieren residuos plásticos separados por tipo de resina. En cambio la pirólisis permite utilizar residuos plásticos mixtos.

Perspectivas del reciclado químico:

-El reciclado químico se encuentra hoy en una etapa experimental avanzada. Es de suponer que en los próximos años pueda transformarse en una poderosa y moderna herramienta para tratar los residuos plásticos. El éxito dependerá del entendimiento que pueda establecerse entre todos los actores de la cadena: petroquímicas, transformadores, grandes usuarios, consumidores y municipios, a los fines de asegurar la unidad de reciclado y que la materia prima llegue a una planta de tratamiento.

-La sociedad debe estar preparada para tal cambio de tecnología en lo que hace al tratamiento de los residuos plásticos. Por su parte, la industria petroquímica está trabajando en la definición de especificaciones técnicas a los fines de garantizar la calidad de los productos obtenidos a través del reciclado químico.

-Si bien el reciclado mecánico se halla en un estado más evolucionado, éste solo no alcanza para resolver el problema de los residuos. No sería inteligente desdeñar cualquier otra forma de tratamiento por incipiente que fuera. Lo que hoy parece muy lejano puede que dentro de las próximas dos décadas se convierta en una realidad concreta. En el caso de los plásticos se debe tener en cuenta que se trata de hidrocarburos, por lo que, para un recurso no renovable como el petróleo, es especialmente importante desarrollar técnicas como el reciclado químico para generar futuras fuentes de recursos energéticos. Los plásticos post-consumo de hoy pueden considerarse como los combustibles o las materias primas del mañana. Además, el reciclado químico contribuirá con la optimización y ahorro de los recursos naturales al reducir el consumo de petróleo crudo para la industria petroquímica.

-De todas las alternativas de valorización quizá ninguna esté hecha tan a medida de los plásticos como el reciclado químico. Es muy probable que se transforme en la vía más apropiada de recuperación de los residuos plásticos, tanto domiciliarios como los provenientes del scrap (post-industrial), obteniéndose materia prima de calidad idéntica a la virgen. Esto contrasta con el reciclado mecánico, donde no siempre se puede asegurar una buena y constante calidad del producto final. El reciclado químico ofrece posibilidades que resuelven las limitaciones del reciclado mecánico, que necesita grandes cantidades de residuos plásticos limpios, separados y homogéneos para poder garantizar la calidad del producto final. Los residuos plásticos domiciliarios suelen estar compuestos por plásticos livianos, pequeños, fundamentalmente provenientes de los envases, pueden estar sucios y presentar substancias alimenticias. Todo esto dificulta la calidad final del reciclado mecánico, ya que se obtiene un plástico más pobre comparado con la resina virgen. Por lo tanto, los productos hechos de plástico así reciclado se dirigen a mercados finales de precios bajos. Por el contrario, el reciclado químico supera estos inconvenientes, ya que no es necesaria la clasificación de los distintos tipos de resinas plásticas proveniente de los residuos. En este proceso pueden se tratados en forma mixta, reduciendo costos de recolección y clasificación. Además, lleva a productos finales de alta calidad que sí garantizan un mercado.

Toda estrategia de gestión integral de los Residuos Sólidos Urbanos debe prever y contemplar la posibilidad del reciclado químico. El tratamiento de los residuos plásticos no puede ser resuelto unilateralmente por uno u otro proceso, debiendo analizarse las diferente alternativas de reciclado.


portaldelmedioambiente.com 2004.

Ciudades sostenibles, propuestas para los ayuntamientos

Ciudades sostenibles, propuestas para los ayuntamientos Moción tipo de adhesión a la Carta de Pueblos y Ciudades Europeas hacia la Sostenibilidad.

ACUERDO DE ADHESIÓN MUNICIPAL A LA CARTA DE PUEBLOS Y CIUDADES EUROPEAS HACIA LA SOSTENIBILIDAD Y DE ELABORACIÓN DE LA AGENDA 21 LOCAL.

Se reproduce a continuación un modelo de "moción" que se puede preparar y presentar en todos los ayuntamientos de Canarias.

Texto integro:

La Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992 adoptó, entre otros documentos, la Agenda 21 Global. El Capítulo 28 de la Agenda 21 encomendó a las autoridades locales la elaboración de planes de acción ambiental a largo plazo para el desarrollo sostenible, sus propias Agendas 21.

La Cumbre de la Tierra introdujo el concepto de desarrollo sostenible, llamando la atención sobre la necesidad de pasar de las políticas ambientales sectoriales a cambios en los modos de producción, consumo, transporte, uso de los recursos, etc., que garantizasen el desarrollo sostenible.

La Cumbre de la Tierra llamó también la atención sobre el papel y la responsabilidad de las autoridades y comunidades locales. En tal sentido tomó nota de que muchos de los problemas ambientales de la humanidad tenían su origen en las ciudades y de que, por ello, su solución exigía cambios en los pueblos y ciudades y en el modo de relaciones unos con otras. Por otro lado se tomaba en consideración que los gobiernos locales eran los más cercanos tanto a los problemas, como a los ciudadanos y ciudadanas.

Por todas estas razones, la Cumbre consideró muy importante que las comunidades locales liderasen procesos para dotarse de programas de acción local para el desarrollo sostenible (Agendas 21 Locales) elaborados con la participación del conjunto de los agentes sociales de la comunidad local y de la ciudadanía.

En Europa este mandato de la Cumbre de Río se ha traducido en la Campaña Europea de Ciudades y Pueblos Sostenibles, que se puso en marcha con la firma de la Carta de Aalborg (Dinamarca) en 1994. Con posterioridad se han celebrado ya dos conferencias más de la Campaña, en Lisboa (1996) y Hannover (2000) y cuatro conferencias regionales (Turku, Sofia, Sevilla y La Haya).

En Andalucía, en enero del año 2000, se aprobaron las Bases para la Agenda 21 de Andalucía y se ha promovido por la Junta de Andalucía el inicio de procesos en provincias y municipios a través de las Diputaciones Provinciales.

La Diputación Provincial de Málaga se adhirió a la Carta de Aalborg en el año 2000 y ha iniciado el proceso para la elaboración de la Agenda 21 Provincial.

Por todo ello se propone al Pleno de la Corporación los siguientes ACUERDOS:

Primero.- Adherirse a la Carta de Pueblos y Ciudades Europeas Sostenibles, adoptada en Aalborg en 1994, cuyo texto se acompaña, facultando al/la Alcalde/Alcaldesa Presiente/a para la firma de la misma.

Segundo.- Adoptar las decisiones necesarias para iniciar el proceso de elaboración de la Agenda 21 Local.

Tercero.- Trasladar los anteriores acuerdos a la Campaña de Pueblos y Ciudades Europeos Sostenibles, así como a la Diputación Provincial de Málaga.

Las Dunas de Maspalomas a debate

Las Dunas de Maspalomas a debate Expertos en geomorfología apuestan por restaurar los daños hechos a los sistemas naturales del litoral e intentar que sean compatibles con el turismo.

RECUERDAN QUE SI SE PIERDEN IMÁGENES COMO LAS DUNAS DE MASPALOMAS O DE CORRALEJO, "HEMOS PERDIDO LA ECONOMÍA", YA QUE "EL DESARROLLO TURÍSTICO SE BASÓ EN LA EXISTENCIA DE ESOS SISTEMAS"

ACN-Las Palmas de Gran Canaria .

Expertos en geomorfología destacaron hoy que se están analizando los efectos que sufrieron los sistemas naturales del litoral grancanario como consecuencia de las actuaciones que se realizaron en los años 60-70, en pleno desarrollo turístico, para buscar las medidas que permitan garantizar que esos sistemas, como por ejemplo las dunas de Maspalomas, sigan perviviendo de forma compatible con el desarrollo turístico.

Según Luis Hernández, secretario de las III Jornadas de Geomorfología Litoral, organizadas por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y que se desarrollan desde hoy y hasta el sábado, "muchas de las lecciones que nos está dando el territorio es que decisiones que se tomaron en los años 60-70 eran erróneas, y ahora sabemos que eran erróneas", por lo que se trata de "no seguir con ese tipo de actuaciones e intentar minimizar el impacto y aprovechar esos recursos naturales que tenemos para poder desarrollarnos".

Para Hernández, está claro que "cualquier actividad humana en un medio natural siempre va a suponer una alteración de ese sistema", pero "creo que es posible" hacer "convivir esos sistemas naturales con el turismo". Además, recordó, "si perdemos ese sistema hemos perdido la economía", ya que, precisamente, "el desarrollo turístico se basó en la existencia de esos sistemas". "Si los perdemos, cómo ponemos esa imagen para que vengan los turistas. Tenemos que mantener esa imagen, mantener un sistema medianamente natural que sea compatible con el turismo", insistió.

En este sentido, la profesora del Departamento de Geografía de la Universidad de La Laguna, Amalia Yanes, destacó que un sistema alterado hace 30-40 años, "por mucho que nosotros queramos, no volverá nunca al estado primigenio". Sin embargo, apostó por "no ponernos ahora en un plan de ecologismo puro y duro", sino de "ser conscientes de lo que hay, restaurar en la medida de nuestras posibilidades aquello que está sensiblemente alterado y utilizarlo de una manera inteligente".

Como ejemplo, se refirió a las dunas de Corralejo, en Fuerteventura, donde están aflorando las dunas cuaternarias que están cubiertas por las dunas actuales: "es un síntoma de que ese sistema está perdiendo arena, habrá que intentar ver cómo recuperar ese espacio, si es que se puede recuperar, pero nunca volverá a la situación de partida". "Pero eso no quiere decir que no haya que intervenir restaurando las heridas que se han causado en ese territorio", apostilló.

Cuidar el medio ambiente desde tu oficina

Cuidar el medio ambiente desde tu oficina Reduce el consumo de papel usándolo por las dos caras y utiliza
el tablón de anuncios en lugar de hacer copias individuales.

Utiliza papel reciclado, libre de cloro y con el sello FSC.

Organiza su recogida selectiva para su posterior reciclaje.

Si manejas productos químicos solicita información sobre los
posibles riesgos para la salud derivados de su uso.

Rechaza mobiliario y otros artículos fabricados con plástico
PVC. Elige materiales naturales libres de sustancias tóxicas.

AHORRA ELECTRICIDAD
Utiliza lámparas de bajo consumo, apaga tu ordenador si no lo
vas a utilizar en más de una hora, y la luz cuando no estás
en tu puesto de trabajo; la pantalla del ordenador consume
mucha energía, es mejor utilizar un salvapantallas negro; desconecta
la fotocopiadora e impresora por las noches.

USA CARTUCHOS DE TÓNER RECICLADOS
Lleva a puntos de reutilización y reciclaje los equipos informáticos
viejos, residuos de fluorescentes, envases, etc.
Si se han de renovar los equipos, escoge los de menor consumo
energético. Evita los rotuladores basados en disolventes. Opta por los lápices
de colores o rotuladores de cera. Utiliza extintores que no contengan
halones. Cámbialos por otros a base de agua, nitrógeno
o gas carbónico. Evita los artículos de usar y tirar,
como los vasos de plástico. Evita el uso de pilas: es mucho
más eficiente enchufar un aparato a la red eléctrica y además
contienen sustancias químicas tóxicas.

La protección de nuestro entorno debe ser parte también de nuestra vida cotidiana fuera de casa. Podremos cambiar ciertos hábitos desde nuestro puesto de trabajo pero será necesario que la dirección del centro se involucre en la elaboración, coordinación, comunicación y seguimiento de la puesta en marcha de medidas ambientales.
© Greenpeace/ Rebeca Porras

Lucha contra los residuos

Lucha contra los residuos La experiencia irlandesa en materia de lucha contra los “residuos salvajes” ha tenido tanto éxito que muchos países de la Unión quieren probar con ella. Explicaciones.

El 4 de marzo de 2002, el ministro irlandés de medioambiente, Dempsey, saltó a las primeras páginas de los periódicos al anunciar su lucha contra los “residuos salvajes”, es decir contra todo el material de embalaje que inunda las calles.

El fin de las bolsas de plástico

Preparaba la imposición de una tasa de 15 céntimos al consumidor por cada bolsa de plástico utilizada en los supermercados. Se trataba de una medida destinada a reducir la cantidad de bolsas que, llevadas por el viento, tanto afeaban la visión del campo irlandés. Para ello, se pensó en compeler a los consumidores a cambiar de actitud. Por lo pronto, desacostumbrándolos a disponer gratuitamente de tantas bolsas como desearan; después, animándolos a reutilizarlas.

Tras tres años, los resultados impresionan: ya apenas se ven bolsas de plástico en los supermercados, y se han remplazado por bolsas de papel o reutilizables. Según los servicios ministeriales, desaparecieron alrededor de 1 millón de bolsas de plástico del mercado durante el primer trimestre (un 90%), suponiendo un ahorro de 3,5 millones de euros. Este dinero alimenta ahora un fondo medioambiental dedicado a financiar infraestructuras de reciclaje.

Al elevar a Irlanda a la primera división de los países más preocupados por su medioambiente –entre los que se encuentran los países nórdicos-, esta “historia de un éxito” irlandesa también ha proporcionado ideas a otros países de la Unión Europea. Así, desde hace dos años, Dublín acoge delegaciones parlamentarias de todos los Estados europeos deseosos de aprender las sutilezas de este sistema. En diciembre pasado, Malta decidió copiar la medida. A su vez, el parlamento escocés estudia en la actualidad una propuesta de ley con vistas a imponer una tasa de 10 peniques por cada bolsa de plástico utilizada. Por último, los responsables de la limpieza de Bruselas, acaban de regresar de Eire y barajan la posibilidad de implantar el sistema en la ciudad. Los problemas medioambientales no son, pues, una fatalidad aunque no baste la buena voluntad para resolverlos. La tasa anima a los ciudadanos consumidores, ya que incita económicamente a cambiar de hábitos.

De todos modos, muchos gobiernos aún se muestran reticentes ante la idea de imponer un cambio de comportamiento de manera “autoritaria”. Aún más cuando se trata de gravar a la industria nacional. Los países europeos son, por lo general, importadores de bolsas de plástico producidas en Asia. Si la tasa tuviera por consecuencia la aniquilación del mercado, sus repercusiones en el ámbito nacional serían mínimas. No obstante, no ocurriría lo mismo con otros residuos. Una vez más, la experiencia irlandesa en este terreno es muy reveladora.

Los chicles no se salvan

El pasado 25 de marzo, el entonces ministro irlandés de medioambiente, Dick Roche, puso fin a la intriga: no impondrá una tasa unilateral a cada paquete de chicles vendido en Irlanda. Sin embargo, las asombrosas cantidades de dinero empleadas por el ayuntamiento de Dublín para hacer desaparecer las 500 toneladas de chicle arrojadas cada año en las calles del país, justificarían sin dificultades tal medida.

En lugar de una tasa impuesta al consumidor, el ministro prefiere acordar con el sector industrial concernido un acuerdo que implique el pago de un impuesto fijo por el productor de chicles para financiar las campañas de concienciación y limpieza. El matiz entre ambos sistemas es importante, ya que según el caso, el objetivo pretendido no es el mismo.

Mientras la tasa sobre las bolsas de plástico perseguía disminuir su uso, las medidas contra los chicles sólo pretenden evitar que nos los encontremos pegados en el suelo una vez consumidos.

Aun apoyado por la industria, este razonamiento no tiene por qué ser fraudulento. El problema de los llamados residuos salvajes es de comportamiento y de educación. La industria, aunque pueda contribuir financieramente a que evolucionen los hábitos, nunca podrá impedir a punta de pistola que la gente arroje las bolsas y los chicles. De este modo, una tasa directa sobre el producto tendería más bien a agravar el problema, pues una vez pagada, los ciudadanos se considerarían en su derecho de seguir ensuciando, quedando la responsabilidad de limpiar en otros.

Por lo tanto, parece que los instrumentos económicos puestos en pie para abordar la problemática de los residuos deben adaptarse a los objetivos perseguidos: reducir el uso de un producto nocivo para el medioambiente o bien cambiar el comportamiento del consumidor.

Ecociudades europeas

Ecociudades europeas La ciudad Alemana de Friburgo lidera el campo del desarrollo local sostenible. A pesar de que no es un caso aislado, otros pueblos y ciudades europeos deberían seguir su ejemplo.

Con más del 80% de la población de la UE residiendo en áreas metropolitanas, las prácticas no agresivas para el entorno devienen vitales para mejorar la relación de Europa con el medioambiente en el contexto urbano. Debido a esto, el concepto de ecociudad, que abarca una amplia y asequible red de transportes públicos, el fomento del reciclaje y el empleo de fuentes energéticas renovables, ganan terreno.

La ciudad verde

Durante varias décadas, Friburgo ha sido un bastión del Partido Verde alemán. En las elecciones de 2002 los verdes consiguieron el 25% de los votos y colocaron al doctor Dieter Salomon en la alcaldía. Desde principios de los setenta, en Friburgo se han aplicado o mejorado nuevas medidas, a menudo muy innovadoras, respetuosas con el medioambiente. En el trienio 1970-1973 se introdujo el carril bici, se mejoró la red de tranvías y se peatonalizó todo el centro de la ciudad. En 1991 se lanzó el Bono Regional Verde que posibilitaba el uso ilimitado de todos los transportes públicos tanto en la ciudad como en su área metropolitana a un precio fijo.

Las bicicletas son la base del sistema de transportes de Friburgo. Desde 1970 hasta ahora, la ciudad ha pasado de tener 29 kilómetros de carril-bici a más de 500 kilómetros. A los propios habitantes de la ciudad les gusta presumir que en Friburgo hay 3 bicis por cada dos ciudadanos. ¡Una cifra impresionante y en cierto sentido desconcertante!

La clave del éxito de su sistema de transportes reside en la eficacia con la que los diferentes medios de transporte se interconectan entre sí, por ejemplo, la principal estación de tren también acoge paradas de autobús y tranvía así como varias dotaciones para los ciclistas, incluyendo mil aparcamientos para sus bicicletas. La extensa red de tranvías y carriles-bici, así como las iniciativas para que los ciudadanos dejen su transporte privado en aparcamientos habilitados en las estaciones, hacen que el transporte público no sólo sea una alternativa eficaz, sino además atractiva. Hay otros proyectos en desarrollo como el nuevo Breisgau S-Bahn, que requerirá una inversión de 400 millones de euros: se trata de un tren de cercanías que comunicará Friburgo con los pueblos de los alrededores.

Energías renovables también

Conocida como la "ciudad solar" de Alemania, Friburgo ha hecho cuantiosas inversiones en energías renovables. Las instituciones pioneras en el campo del desarrollo de la energía solar tienen su sede en la ciudad. Además, el empleo de está energía coloca a Friburgo en la elite de la "liga de ciudades solares" de Alemania. A día de hoy, el 5% de su electricidad procede de fuentes renovables y va camino de lograr su objetivo de llegar al 10% en 2010 a base de subvencionar la colocación de paneles solares en los domicilios privados, en los negocios o en las escuelas. Las dotaciones para la clasificación de residuos y su reciclaje están muy extendidas y los barrios de nueva planta se han levantado teniendo en cuenta el impacto ambiental. Los distritos de Vauban y Rieselfeld suman en total 6.500 viviendas con un consumo energético eficiente, incluyendo paneles solares conectados a la red de transporte público para aprovechar los excedentes.

Estas medidas varias van más allá del mero efecto positivo sobre el medio ambiente, también mejoran la calidad de vida. En palabras de uno de sus ciudadanos: "Vivir en una ecociudad como Friburgo transmite una forma constructiva de pensar en el futuro". Un sistema de transportes eficaz, la conciencia de grupo creada por las metas y los logros de Friburgo, así como unos alrededores más limpios, tienen el mérito de todo esto. Como comenta un estudiante universitario: "el dedicarnos a mejorar el medio ambiente nos vincula con nuestra ciudad".

¿Sólo el principio?

Friburgo no es un caso aislado. A pesar de que pocos pueblos o ciudades pueden compararse a ella en su grado de desarrollo medioambiental, sí hay varias que se podrían considerar ecociudades colegas debido a sus progresos en la materia. Por ejemplo, el pueblo bávaro de Erlangen adoptó políticas en favor del carril-bici poco después de Friburgo, consiguiendo un incremento del uso de la bicicleta de un 75%. Erlangen también ha conseguido llegar a una baja tasa de consumo de agua y ha hecho avances en el campo de la energía solar.

Las tres ciudades galardonadas con el premio a la Ciudad Europea Sostenible 2003 fueron Ferrara, Heidelberg y Oslo, alcanzando también avances significativos. El sistema de reciclaje de Ferrara es especialmente impresionante; Heidelberg se ha destacado por sus métodos para ahorrar energía (siendo las administraciones públicas de la ciudad y su universidad quienes han dado ejemplo reduciendo sus emisiones de dióxido de carbono un 35% y un 13% respectivamente). En Oslo, tanto el sistema de transporte público como las medidas para reducir los residuos han tenido mucho éxito. Otra ciudad escandinava famosa por su respeto al medioambiente es Estocolmo, a menudo considerada como la capital mundial más concienciada por el medioambiente.

Cumpliendo los criterios

Lo que estas ciudades nos vienen a demostrar es que es factible hacer progresos reales en la preservación de la naturaleza si conseguimos que le resulte atractivo a la ciudadanía. Los sistemas de transportes, el reciclaje, la reducción de residuos y las energías alternativas no sirven de nada sin el apoyo popular. Por regla general, las autoridades públicas no pueden obligar a la gente a participar de estas medidas, pero sí pueden generar un esfuerzo público para que lo hagan y vencer así las reticencias iniciales de los ciudadanos. Para conseguirlo es necesario el compromiso de las administraciones públicas, en especial para financiarlo. Cabe resaltar que todas las ecociudades mencionadas se encuentran en alguna de las zonas más prósperas de Europa y que muchos de los proyectos citados no son baratos. Aún así, para mejorar la relación de Europa con el medioambiente, nuestros gobiernos deben proporcionar la cobertura necesaria invirtiendo en la transformación de muchas más áreas urbanas en ecociudades como Friburgo.

No podemos esperar a que la gente decida hacer su estilo de vida más sostenible por sí solos; las administraciones deberían despertar la conciencia medioambiental de las masas, y si eso tiene un precio, es el precio que hay que pagar.

Información y objetivos del Protocolo de Kioto

Información y objetivos del Protocolo de Kioto El Protocolo de Kioto

Objetivos:

Miembros representativos de 39 gobiernos elaboraron y firmaron, en Diciembre de 1.997, en Kioto, Japón, un Protocolo por el que se comprometían, una vez que fuese ratificado el proyecto por un número suficiente de países —cuyas emisiones conjuntas de CO2 o equivalentes superasen el 55 % de las emisiones globales—, a llegar entre el año 2008 y el 2012 a una reducción total de sus emisiones de CO2 de un 5% con respecto a los niveles emitidos en 1990. El tratado ha sido ratificado por la Unión Europea pero no por los Estados Unidos. Ahora que el gobierno de Rusia se ha decidido a ratificarlo, el tratado entrará en vigor en Febrero del 2005 (por haberse alcanzado al fin entre los firmantes el 55% de las emisiones globales).

Los objetivos a cumplir en el tratado original son diferentes para cada país. Así, a los países de la Unión Europea se les permite que se repartan entre ellos las cuotas de reducción, para satisfacer un total de bajada del 8%. El reparto permite que países de este grupo, como España, aumenten sus emisiones en un 18 % (... pero al acabar el 2002 ya eran más de un 30% superiores a las de 1990; el nuevo gobierno socialista espera disminuirlas para poder quedarse en un incremento del 24 % en el 2012, con una compensación de un 2 % por repoblación forestal y una compra de un 4% de derechos de emisión a otros países).

A pesar de que algunos países europeos, como España, difícilmente cumplirán lo pactado, es muy posible que el conjunto de la Union Europea sí lo logre, sin necesidad de aplicar nuevas políticas, ni sufrir nuevos costes (aunque las emisiones del sector transporte han aumentado ya un 20 % entre 1990 y 2001...). Por eso algunos países de Europa son el el motor del pacto, ya que es fácil firmar algo cuando no hay que sacrificar gran cosa. En efecto, Alemania, gracias al cierre de industria pesada tras su reunificación con la parte oriental rebajó sus emisiones per cápita de 14,8 toneladas/año en 1990 a 11,8 toneladas/año en 1999; el Reino Unido gracias al abandono del carbón desde los tiempos de la conservadora Thatcher y su apuesta por el gas y la energía nuclear, pasó de 13,0 toneladas/año en 1990 a 10,8 toneladas/año en 1999; y finalmente, Francia, gracias a su opción de electricidad nuclear (el 80 % de su producción) pasó de tener en 1990 unas emisiones de CO2 per cápita de 8,7 toneladas/año a tener en 1999 unas emisiones de 8,2. Las emisiones per cápita de España son de 9,7 toneladas/año.

El telón de fondo del apoyo de estos países de Europa al Protocolo de Kioto es la política europea de abandono del carbón como fuente de energía eléctrica, en favor de las centrales movidas por energía nuclear y por gas metano. En efecto, la combustión de gas natural (metano) en las turbinas para la obtención de energía eléctrica emite aproximadamente 370 gramos de CO2 por cada kWh producido, frente a 750 gramos por kWh en las turbinas movidas por carbón. Razón por la cual se denigran las ventajas de este combustible barato y abundante, presentándolo a la población como sucio y anticuado. Apenas se menciona el motivo de la falta de competitividad del carbón europeo frente a los carbones de otros países exportadores, que gozan de minas a cielo abierto, de mucha más fácil explotación.

Figura: Emisiones de carbono en forma de CO2 durante los años 1980 y 2000 en algunas regiones del mundo. Se observa una disminución en la Europa más desarrollada, y un aumento muy importante en USA y, sobre todo, en Asia, que antes del 2020 superará a los demás continentes.

Sin embargo, el problema es diferente con Estados Unidos, país al que se le pide una reducción del 7 % . En el año 2000, cuando decidieron definitivamente no ratificarlo, sus emisiones eran ya un 18 % superiores a las de 1990. Las fuertes emisiones americanas se explican en gran parte por su baja fiscalidad en los combustibles, especialmente en la gasolina, y porque continúa basándose en el carbón como principal fuente energética de producción eléctrica (un 54 % en el 2000).

Fuera de obligaciones de reducción, aunque también firmen el tratado, quedan China y la India, Brasil y México, países que, a pesar de la modernización de sus industrias, son los que más aumentarán sus emisiones de carbono en los próximos años, debido al fuerte desarrollo del transporte público y privado.

Tanto en los Estados Unidos como en Australia, en donde también la importancia del carbón es enorme (produce el 85% de su electricidad y representa el primer producto de exportación), se desarrollan en la actualidad costosos proyectos de investigación (FutureGen y Coal21) con el fin de obtener bajas emisiones atmosféricas de CO2 sin renunciar a su utilización en centrales térmicas.

A pesar de la controversia y de las dificultades de asumirlo, el Protocolo de Kioto en sí tendrá unos efectos muy modestos. De hecho, si se llevase a cabo en los próximos años la reducción original pactada, los modelos climáticos estiman que sólo se evitaría con ello una subida inferior a una décima de grado con respecto a la prevista en caso de que no se tomase ninguna medida.

Sumideros

Un aspecto muy polémico del tratado de Kioto es la aceptación de que se aumente la cuota permisible de emisión a los países que lleven a cabo una política de reforestación, calculando la cantidad de CO2 absorbido por los nuevos bosques que actúan como sumideros (un cálculo nada simple, pues depende de muchos factores). Australia, en una hábil negociación, consiguió que debido a su política de reforestación se le permitiera emitir en 2012 un 8 % más que en 1990, a pesar de que este país se encuentra a la cabeza mundial en las emisiones de CO2 per cápita (sin embargo, ni aún así ha ratificado todavía el protocolo).

Todavía más difícil de calcular es la absorción de CO2 producida por otros posibles cambios en los usos del suelo. Una posible contradicción de llevar a cabo una política de reforestación es que debería también tenerse en cuenta que un paisaje con más bosques es un paisaje con menos albedo, es decir, menos reflectante. Por la tanto la disminución de albedo que con los nuevos bosques se produciría en las latitudes altas —y que incrementaría la temperatura de la superficie— es posible que contrarrestara el efecto de enfriamiento que ocasionaría la mayor absorción de CO2 .

Emisiones globales antrópicas de CO2 en petagramos de carbono al año . Solamente una parte del CO2 emitido (la mitad aproximadamente) se acumula en la atmósfera (área azul) ya que es considerable la parte del CO2 que es absorbida fotosintéticamente por el plancton oceánico y la vegetación terrestre (área verde), con lo que aumenta así la biomasa terrestre.( referencia: Quay P., 2002, Ups and Downs of CO2 uptake, Science, 298, 2344)

Cuotas

En el protocolo de Kioto también se admite que pueda haber una compraventa de créditos de emisiones entre unos y otros gobiernos, a partir de las cuotas que se fijen para cada país en el Protocolo. De esta forma, después del reparto, un país que quisiese sobrepasar su cuota de emisión podría comprar parte de la cuota otorgada por ejemplo a Rusia o a algunos países del Este de Europa, y de esta forma emitir más de lo que en principio se le concedía. Ponemos este ejemplo ya que a Rusia , por razón de sus altas emisiones en 1990 —debido a la pervivencia de industrias con poca eficiencia energética— se le otorgaría en principio una cuota superior a la que necesitará utilizar en un futuro próximo con la nueva tecnología ("oficialmente" sus emisiones en el año 2.000 eran casi un 40% inferiores a las de 1990 y en el protocolo se le otorga un permiso de emisión en el 2012 del 100% de las emisiones de 1990). Además, en la actualidad Rusia sigue siendo el segundo país emisor, tras los Estados Unidos. De ser ciertas sus bajas emisiones actuales (de lo cual cabe dudar) sería con diferencia el país más beneficiado económicamente si se acaba llevando a cabo la compraventa de créditos de emisiones. Pero Estados Unidos ha quedado fuera y no parece que Europa se los vaya a comprar. Por eso, si no hay reparto y venta de cuotas, Rusia, en plena expansión económica y como país exportador de gas y petróleo, ha dudado mucho en firmar un tratado que climáticamente no le resultaría beneficioso.

Temperatura media de Enero en la antigua URSS

De todas maneras, opinan algunos (bastantes) que es hacer gala de un gran optimismo pensar que los estados emisores van a aceptar en la práctica tales pagos, más o menos arbitrarios, a los países vendedores de cuotas, y menos aún, si no se conocen con exactitud las emisiones reales, como es el caso de Rusia.

Por otra parte, en Europa, hay un intento actual de otorgar y repartir a nivel interno cuotas industriales de CO2, sin tocar las tasas del gasoil y la gasolina del transporte (lo que sería políticamente muy impopular ...).

Canjes

Otra complicación del protocolo de Kioto es permitir a los países firmantes que las reducciones de otros gases invernadero puedan también servir de créditos, que se canjeen por las emisiones equivalentes de CO2. Estos gases son: el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O), los perflurocarburos (PFCs), los hidrofluorocarburos (HFCs) y el hexafluoruro de azufre (SF6).

Las equivalencias no son fáciles de determinar, debido sobre todo a la diferente duración de vida de los gases en la atmósfera. Por ejemplo el "potencial de calentamiento global" (GWP) del metano es 56 con respeto al del CO2 (GWP del CO2 = 1) en un horizonte de 20 años, pero es 21 en un horizonte de 100 años (que es el que. por ahora, se utiliza en los canjes). Ocurre que el metano tiene una vida media en la atmósfera de corta duración (unos 12 años), por lo que su potencial de calentamiento depende mucho del tiempo que haya transcurrido desde su emisión.

Otros aspectos aún más complicados no fueron recogidos en el Protocolo, como es el de las reacciones entre sí, directas o indirectas, de los diversos gases invernadero en la atmósfera, que hacen variar de forma muy compleja sus vidas medias y, por lo tanto, su potencial de calentamiento.

Conclusión

Finalmente, no se ha establecido ninguna forma de control internacional de las emisiones nacionales, con lo que su ejecución se hace todavía más dudosa.

En Kioto se alcanzó un principio de tratado muy complejo, útil para muchos como slogan político, pero muy vago y nada pragmático y en el que muy pocos países salen perjudicados.

Y quizás lo más paradójico es que, pese al barullo, no está claro que en los últimos 15 años la temperatura media global haya subido.

Charla de Gilberto Martel Rodríguez, sobre Desarrollo

Charla de Gilberto Martel Rodríguez, sobre Desarrollo MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO

Conferencia de Gilberto Martel Rodríguez, Secretario General de la Federación Ben Magec – Ecologistas en Acción y directivo del Colectivo Turcón – Ecologistas en Acción, en el FORO ATLÁNTICO “PAZ Y PROGRESO”, Seminario: “Economía globalizada y Progreso”, organizado por la Cruz Roja, el Ayuntamiento de Telde y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria los días, 15, 16 y 17 de diciembre de 2004.

Por su interés, y con el permiso del autor, reproducimos integramente la conferencia impartida.

Resumen:
En las postrimerías del siglo XX, los conceptos de Medio Ambiente y Desarrollo, éste último con el apelativo de sostenible, sustentable o sostenido, se han implantado con fuerza en el lenguaje político. Incluso, han llegado a convertirse en términos populares. Pero, los que lo utilizan y los que lo escuchan o lo leen ¿saben realmente de lo que se está hablando?, ¿qué sentido tienen estos conceptos?. O es que ¿simplemente se han convertido en muletillas que se utilizan según convenga?. Da la impresión de que esto último es lo que está ocurriendo. Unidos a los términos progreso y compatibilidad ambiental, entre otros, estamos asistiendo a una perversión del lenguaje dónde los discurso se llenan de términos vaciados de contenido y que sólo sirven para justificar acciones de, al menos, dudoso interés general o con perniciosas consecuencias para los recursos naturales e intereses colectivos.

Paralelo a este proceso se produce el fenómeno de que cada vez la ciudadanía se siente más ninguneada en el ejercicio de la política práctica y en la toma de decisiones que atañen a todos. Todo ello genera, por un lado, apatía y desinterés por lo público de gran parte de la población, principalmente joven, y, por otro, movilizaciones puntuales, pero crecientes, como reacción a las consecuencias negativas que la política y el sistema están generando, cada vez más, sobre más ciudadanos.

Se hace necesario reivindicar una aclaración de conceptos, un uso más riguroso del lenguaje y una información más clara y accesible para todos. Necesitamos un cambio de rumbo en todas la políticas en general. Que tomen más en consideración a la ciudadanía. La Democracia participativa se vislumbra como un elemento que, en las sociedades occidentales del siglo XXI, puede conciliar preservación de los recursos y desarrollo social.

1 Diferentes ideas sobre el Desarrollo

Hay palabras que aparecen en todos los discursos de forma recurrente pero que, en muchos casos, encierran la trampa de que por si solas no definen nada, sino van acompañadas de unA descripción detallada de lo que se quiere dar a entender. Algunas de ellas son las palabras desarrollo y progreso cuando se refieren a lo social y lo económico. A primera vista siempre se plantean como palabras positivas e incuestionables pero que por desgracia se abusa de ellas para justificar casi todo.

A mediados del siglo XX, el desarrollo se convirtió en una de esas palabras que formaron parte del discurso modernizador del mundo, que tuvo su comienzo al final de la Segunda Guerra Mundial, con el nuevo liderazgo de los Estados Unidos y el comienzo de la guerra fría. A través de esa idea se propuso un modelo de sociedad exitoso: la sociedad desarrollada, fundado en el crecimiento industrial y en altos niveles de consumo. Este modelo de desarrollo, al que podríamos reconocer como desarrollismo, está basado en la constante expansión, en el optimismo tecnológico, el incremento continuo de la producción sin limitaciones ambientales o de disponibilidad de recursos, generación de bienestar a corto plazo y el crecimiento del PIB como indicador de desarrollo. No obstante, desde finales del mismo siglo, con las grandes transformaciones y avances del mundo, así como con las inmensas frustraciones cosechadas por las políticas públicas modernizadoras, ha tenido lugar un cambio en el discurso del desarrollo. Desde 1990 surge el Índice de Desarrollo Humano, asociado a los informes de las Naciones Unidas para el Desarrollo , el cual intenta centrar la atención en tres aspectos básicos del ser humano como la esperanza de vida, el logro educativo y los ingresos necesarios para un mínimo de necesidades, con el objeto de desplazar el uso del PIB como indicador generalizado del desarrollo.

Paralelamente surge la teoría del Desarrollo a Escala Humana que reconoce que el incremento de la actividad económica no es igual a bienestar y establece una nueva teoría sobre las necesidades humanas y cuáles pueden ser sus satisfactores. El ser humano se vuelve a poner en el centro y no se tienen en cuenta, simplemente, los indicadores macroeconómicos que, según esta teoría, sólo valoran el estado de lo material, de los objetos. Esta corriente de pensamiento plantea una serie de preguntas y respuestas muy interesantes :

“¿Cómo puede establecerse que un determinado proceso de desarrollo es mejor que otro? El mejor proceso de desarrollo será aquel que permita elevar más la calidad de vida de las personas”.


“¿Qué determina la calidad de vida de las personas? La calidad de vida dependerá de las posibilidades que tengan las personas de satisfacer adecuadamente sus necesidades humanas fundamentales”.


“¿Cuáles son esas necesidades fundamentales, y quién decide cuáles son?”

Y es aquí donde nos ilustran con la interesante teoría de las necesidades fundamentales del ser humano y su diferencia con los elementos que usamos para satisfacerlas (satisfactores). Según esta teoría las necesidades humanas pueden dividirse conforme a múltiples criterios, pero básicamente seleccionan, por un lado, las necesidades de Ser, Tener, Hacer y Estar; y, por otro, las necesidades de Subsistencia, Protección, Afecto, Entendimiento, Participación, Ocio, Creación, Identidad y Libertad. Desde esta teoría se postulan conclusiones interesantes y que nos pueden ayudar a diferenciar el polvo de la paja:
“... las necesidades humanas fundamentales son pocas, delimitadas y clasificables. ... las necesidades humanas fundamentales son las mismas en todas las culturas y en todos los períodos históricos. Lo que cambia a través del tiempo y de las culturas es la manera o los medios utilizados para la satisfacción de las necesidades. Cada sistema económico, social y político adopta diferentes estilos para la satisfacción de las mismas necesidades humanas fundamentales. En cada sistema éstas se satisfacen (o no) a través de la generación (o no generación) de diferentes tipos de satisfactores. Uno de los aspectos que define una cultura es su elección de satisfactores. Las necesidades humanas fundamentales de un individuo que pertenece a una sociedad consumista son las mismas del que pertenece a una sociedad ascética. Lo que cambia es la cantidad y calidad de los satisfactores elegidos, y/o las posibilidades de tener acceso a los satisfactores requeridos.
...
Lo que está culturalmente determinado no son las necesidades humanas fundamentales, sino los satisfactores de esas necesidades. El cambio cultural es consecuencia -entre otras cosas- de abandonar satisfactores tradicionales para reemplazrlos por otros nuevos y diferentes. Por ejemplo, alimentación y abrigo no deben considerarse como necesidades, sino como satisfactores de la necesidad fundamental de Subsistencia. Del mismo modo, la educación (ya sea formal o informal), el estudio, la investigación, la estimulación precoz y la meditación son satisfactores de la necesidad de Entendimiento. Los sistemas curativos, la prevención y los esquemas de salud, en general, son satisfactores de la necesidad de Protección. No existe una correspondencia biunívoca entre necesidades y satisfactores. Un satisfactor puede contribuir simultáneamente a la satisfacción de diversas necesidades; a la inversa, una necesidad puede requerir de diversos satisfactores para ser satisfecha. Ni siquiera estas relaciones son fijas. Pueden variar según el momento, el lugar y las circunstancias.”

A medida que han ido evolucionando las sociedades, han ido cambiando las percepciones de la realidad, las prioridades y, también, el sentido de las palabras. Si nos hablan de desarrollo en el siglo XXI, como ciudadanía responsable, hemos de exigir mayor concreción y destripar la finalidad última de lo que se plantea: el por qué y el para qué de las acciones que promueven ese desarrollo, qué nos cuestan a la colectividad, a quién benefician realmente, de qué forma se redistribuyen los beneficios , cuál es el sentido (orientación y significado) del desarrollo, cuáles son los actores que deciden y participan en ese desarrollo, ¿existe un debate social libre y pausado para la toma de decisiones?,...

He aquí el reto que se le plantea a la ciudadanía y a la nueva democracia.

2 Los límites al crecimiento

Desde el propio sistema capitalista, preponderante en el mundo occidental durante la segunda mitad del siglo pasado, se comenzó a alertar de los límites del planeta, desde que las consecuencias del desarrollismo desaforado y a ultranza empezaron a dejarse sentir. Así, en 1.972, el Instituto Tecnológico de Massachussets y el Club de Roma publican el informe sobre “LOS LÍMITES AL CRECIMIENTO” que comienza a abrir debate y crear conciencia sobre la capacidad del planeta para soportar el desarrollo económico basado en la voraz explotación de los recursos naturales.

Casi al mismo tiempo se producía la primera crisis del petróleo. Los 50 y 60 fueron los años del desarrollismo desbordante en que el consumo anual de energía se triplicaba cada año. ¡Un auténtico paraíso para el desarrollo y crecimiento económico!. Un desastre para el entorno y los recursos naturales.

Durante la década de los 60 el consumo de petróleo había crecido de forma considerable hasta configurarse como la fuente de energía fundamental. En 1950, representaba el 37.8% frente al 55.7% del carbón; en 1972, en cambio, el petróleo y el gas representaban el 64.4% del total mundial. De este modo, las reservas petrolíferas descubiertas cada año eran inferiores al consumo anual. Todo este clima, aparte de las consideraciones políticas y monetarias, provocó una crisis mundial de la que nunca se ha terminado de salir. Pocos imaginaban las consecuencias desastrosas que iba a tener la sobreexplotación incontrolada e insolidaria de un recurso natural como el petróleo.

Si bien ese derroche energético propició el desarrollo acelerado del mundo occidental industrializado y el incremento generalizado del nivel de vida de sus habitantes, su rapidez dejó graves secuelas de contaminación en el aire, en el suelo y las aguas, así como una serie de conflictos latentes nunca resueltos. Y lo que es más grave, promovió mayor desigualdad entre las naciones y el agotamiento, de forma acelerada, de las reservas energéticas, sin pensar en ningún momento en las generaciones futuras ni en las consecuencias económicas que podía tener.

El desarrollismo económico no sólo creó las condiciones para la primera crisis del petróleo, sino que también fomentó, como nunca, la deforestación de los bosques naturales en los países empobrecidos, la contaminación sin control de las masas de agua y su consumo desmedido, incrementó de forma alarmante la generación de residuos y provocó estragos de contaminación transfronteriza, como los fenómenos de lluvia ácida en el Norte de Europa y América. Es más, en los 80 se comienza denunciar que las consecuencias negativas de un corto período de exuberancia sin límites se exportan también al futuro y que los costes de la recuperación pueden superar con creces los beneficios económicos obtenidos en un corto período. El proceso de destrucción de la capa de ozono, la acumulación de residuos radioactivos, la destrucción irreversible de suelo fértil, el incremento del efecto invernadero y el consecuente cambio climático son los ejemplos más destacados,.

3 El Desarrollo sostenible o sustentable

Llegados a este punto, desde las mas altas instituciones se intentan buscar soluciones y poner algunas condiciones antes de que la situación llegue a mayores y el sistema muera de éxito. Aquí es donde surge una de las primeras referencias y, por tanto, definición del concepto de Desarrollo Sostenible. Es en el informe sobre medio ambiente y desarrollo “nuestro futuro común” de 1987, encargado por la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de la O.N.U. (el famoso Informe Brundtland) donde aparece la siguiente definición:

“El Desarrollo Sostenible es aquel que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin poner en peligro las capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas”

Un concepto aparentemente simplista y lleno de ambigüedades pero que, por lo pronto, introduce un principio interesante: el de la solidaridad intergeneracional. También se observa un acotamiento del concepto Desarrollo a la satisfacción de necesidades . La pregunta inmediata es: ¿cuáles son estas necesidades?, ¿cuáles fundamentales?, ¿cuáles legítimas?, ¿cuáles serán las necesidades futuras?, y ¿cuáles las capacidades necesarias para satisfacerlas?.

Es mucha la literatura que se ha vertido para intentar aclarar y acotar estos conceptos, pero mayor aún es su uso indiscriminado para justificar los injustificable. El Desarrollo Sostenible parece suscitar asentimiento universal, aunque en realidad se dan de él varias interpretaciones, algunas incompatibles entre sí . Para salvar esta circunstancia se ha hecho imprescindible proporcionar criterios o principios operativos de sustentabilidad ecológica que se puedan tomar como referencia a la hora de descubrir qué puede ser sostenible y qué no.

Lo primero que salta a la vista es que el crecimiento sostenido parece incompatible con la sostenibilidad ecológica, ya que los recursos naturales son limitados y en muchos casos irrecuperables. Un ejemplo claro y cercano de este concepto es la gestión de los recursos hídricos en islas como Gran Canaria, dónde a principios del siglo XX se contaba con unos importantes recursos naturales y unas reservas acumuladas durante miles de años. La sobreexplotación desordenada y sin control han llevado a los acuíferos insulares a una situación dramática de deterioro de caudales y calidades. Las generaciones presentes tienen que pagar con creces las consecuencias de ese descontrol en el deterioro del paisaje, en la carestía del agua, en los procesos galopantes de intrusión marina, el incremento de las demandas y creación de nuevas necesidades y en el incremento de la dependencia energética para producir agua en cantidad y calidad suficientes , etc.

Los ecologistas, por principio, debemos recelar de los grandes discursos enmascarados en el desarrollo sostenible . Hoy, para nuestros mandatarios, desarrollo sostenible es: ampliar aeropuertos, construir nuevas camas turísticas, construir más vías rápidas, más puertos (ya sean industriales o deportivos), colonizar urbanísticamente el poco suelo potencialmente agrícola que quede en las zonas bajas de las islas, promover la construcción de campos de golf por doquier, facilitar la implantación de más y más grandes centros comerciales gestionados por multinacionales, que crezca la demanda de energía y agua a un ritmo de un 8 ó 9 % anual, implantar incineradoras ante la avalancha de residuos que “fabrica” la sociedad de consumo, etc., etc.,... Éste es, para algunos, el paraíso del desarrollo sostenible en Canarias.

A la lectura interesadamente mala que hacen los “productivistas” del concepto, a la inaceptable sustitución de desarrollo sostenible o sustentable por crecimiento sostenido, tenemos que oponernos los ecologistas. De poco o nada servirán las reformas para "ecologizar" la producción, y muy particularmente las mejoras en eficiencia, si no se frena el crecimiento material en nuestras sociedades sobredesarrolladas. Nuestro objetivo tiene que ser detener selectivamente el crecimiento material en nuestras sociedades sobredesarrolladas (lo cual está muy lejos de equivaler a detener el desarrollo humano, no implica ni siquiera que no crezcan magnitudes contables como el PIB o el PNB, y no implica tampoco que no tenga que darse crecimiento material en los países empobrecidos) .

Aquí nos interesa encontrar criterios operativos para la puesta en práctica de la sostenibilidad. A partir del trabajo previo de economistas como Herman E. Daly se sugieren los principios siguientes :

• Principio de irreversibilidad cero: esto es, reducir a cero las intervenciones acumulativas y los daños irreversibles.
• Principio de la recolección sostenible: las tasas de recolección deben ser iguales a las tasas de regeneración de estos recursos.
• Principio del vaciado sostenible: es cuasi-sostenible la explotación de recursos naturales no renovables cuando su tasa de vaciado sea igual a la tasa de creación de sustitutos renovables.
• Principio de la emisión sostenible: las tasas de emisión de residuos deben ser iguales a las capacidades naturales de asimilación de los ecosistemas a los que se emiten esos residuos (lo cual implica emisión cero de residuos no biodegradables).
• Principio de selección sostenible de tecnologías: han de favorecerse las tecnologías que aumenten la productividad de los recursos (el volumen de valor extraído por unidad de recurso) frente a las tecnologías que incrementen la cantidad extraída de recursos.
• Principio de precaución: ante la magnitud de los riesgos a que nos enfrentamos, se impone una actitud de vigilante anticipación que identifique y descarte de entrada las vías que podrían llevar a desenlaces catastróficos, aun cuando la probabilidad de estos parezca pequeña y las vías alternativas más difíciles u onerosas.

Sin duda ninguno de nuestros representantes públicos piensan en los anteriores principios cuando nos hablan de “desarrollo sostenible”, lo que nos lleva a la conclusión de que si no queremos vaciar de contenido el concepto se hace urgente pasar a la acción para desenmascarar la farsa y que su uso deje de ser demagógico sino sincero. Para ello es fundamental la formación e información de la ciudadanía: despertar su espíritu crítico.

Resulta paradójico observar que en plena sociedad de la información es cuando la población conoce menos de su entorno y del funcionamiento de metabolismo de las sociedades . Ello es un obstáculo importante para conseguir despertar el interés de la ciudadanía por los problemas del desarrollo y promover su implicación en el camino hacia la sostenibilidad.

Otra de las grandes equivocaciones planteadas en lo relacionado a la sostenibilidad es que se confunde con una meta , cuando en realidad es una forma de hacer, un camino, una estrategia de supervivencia que ha de ser permanente y ha de reinventarse constantemente.

4 Protocolo de Kyoto: ¿otro monumento a la hipocresía?

En el año 1992 se produjo uno de los encuentros más importantes de la historia de la humanidad: la Cumbre de La Tierra sobre Medio Ambiente y Desarrollo, más conocida como la Cumbre de Río. En esta Cumbre, no sin dificultades y con grandes dosis de conservadurismo, se tomaron grandes acuerdos y se firmaron declaraciones importantísimas para el futuro del planeta y de las generaciones venideras. Algunas de ellas, como la Convención sobre el Cambio Climático y el Convenio sobre Biodiversidad, han marcado gran parte de la política internacional de los últimos diez años y han conseguido calar hondo en la sensibilidad de la población mundial .

Como comentamos, el Convenio Marco sobre el Cambio Climático se aprobó en 1992 en Río de Janeiro y fue firmado y ratificado por 181 países. No fue hasta 5 años después, diciembre de 1997 en Kyoto (Japón), donde se aprueban una serie de medidas encaminadas a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero por los 39 países industrializados, incluidos los de la antigua URSS. Es el llamado Protocolo de Kyoto.
El protocolo de Kyoto obliga a limitar las emisiones conjuntas de seis gases (CO2, CH4, N2O, compuestos perfluorocarbonados (PFC), compuestos hidrofluorocarbonados (HFC) y hexafluoruro de azufre) respecto al año base de 1990 para los tres primeros gases, y 1995 para los otros tres, durante el periodo 2008-2012, con una reducción global acordada del 5,2% para los países industrializados. Las proporciones para según el país, sería la reducción de un 8% para el conjunto de la Unión Europea, un 7% para EE UU y un 6% para Japón. Ucrania, la Federación Rusa y Nueva Zelanda se comprometen a mantener sus emisiones de 1990.
El Protocolo de Kyoto nunca ha sido del agrado de las organizaciones ecologistas porque la reducción global establecida es insuficiente para frenar el cambio climático, pero se considera que es un mínimo primer paso que obliga a los países desarrollados a hacer cambios en sus modos de generación y uso de la energía, en el transporte, industria, etc. que puedan llevar a reducciones mayores en un futuro.
En una fase inicial, el Protocolo no obliga a los países en desarrollo, dadas sus reducidas emisiones por habitante, al igual que ocurre con China e India, pese a ser globalmente grandes potencias contaminadoras. Los países industrializados, con el 20% de la población mundial, son responsables de más del 60% de las emisiones actuales, y de la práctica totalidad de las emisiones históricas.
Para que el Protocolo de Kyoto entre en vigor debe ser ratificado por un número suficiente de países, que en conjunto sean responsables del 55% de las emisiones de los 39 países industrializados. Estados Unidos, con el 36,1% de las emisiones en 1990 de esos países, en la práctica, tiene poder de veto, más cuando cuenta con la complicidad de otros países, como Japón y Australia, e incluso Rusia (17,4% de la emisiones en 1990).
En la Cumbre de Marrakech, la Unión Europea logró arbitrar el acuerdo de los 180 países, pese a las reticencias de Japón, para que los países industrializados reduzcan sus emisiones de carbono en un 5% en un periodo de cinco años, entre 2008 y el 2012. A cambio de esta aceptación se han tenido que realizar concesiones a Rusia y Japón. El primero ha conseguido que se aumente su cuota de emisiones de dióxido de carbono de 17 a 33 millones de toneladas. Mientras que para contentar al país nipón se modificó el texto inicial, con el objetivo de no entrar en contradicciones con su legislación.
Por su parte los EEUU, país líder de la economía mundial y también de sus emisiones (20% del total mundial), lejos de aceptar y ratificar el Protocolo de Kyoto, se retiró alegando que el Protocolo supone una carga intolerable para la economía de los EEUU, y que las naciones en desarrollo deberían estar exentas de limitar sus emisiones de CO2, metano y otros gases de efecto invernadero .
Por si fuera poco se impusieron las tesis del llamado "mecanismo de desarrollo limpio" (CDM) que permitía a los países industrializados disminuir sus esfuerzos domésticos de reducción de emisiones, mediante las actividades realizadas en los países en vías de desarrollo. Es decir se permite a los países más contaminadores a no reducir sus emisiones si invierten en países en vías de desarrollo para que ellos no aumenten las suyas.
El CDM en teoría podía beneficiar tanto a los países industrializados, que podrían cumplir sus compromisos con un coste menor, como a los países en desarrollo, que obtendrían financiación, en teoría adicional, para proyectos que contribuyen a aumentar la eficiencia energética y la participación de las energías renovables. Se supone que el CDM podría servir para ayudar a los países en desarrollo a alcanzar un desarrollo sostenible con equidad, dando prioridad a la mejora de la eficiencia energética, a las energías renovables y al transporte colectivo. Sin embargo, algunos países proponen incluir la energía nuclear, el carbón "limpio", las grandes centrales hidroeléctricas y los sumideros, como las plantaciones de eucaliptos, lo que va en contra de la equidad y la sostenibilidad. La financiación de los proyectos de adaptación se basa en el principio de que el que contamina, paga, y los países industrializados son los causantes gran parte de la contaminación.
El mercado potencial de emisiones en el marco del CDM es enorme. Actualmente se habla de unos 200 millones de toneladas anuales de carbono, lo que, junto con otros mecanismos, reduciría el esfuerzo doméstico de los países de la OCDE a poco más de 100 millones de toneladas anuales de carbono para el año 2010. Pero si se permite incluir los proyectos forestales en el CDM, los créditos disponibles podrían llegar a unos 700 millones de toneladas anuales de carbono, lo que haría innecesario cualquier esfuerzo doméstico de reducción de las emisiones de gases de invernadero en los países industrializados. Es decir, los países industrializados buscan la manera de escurrir el bulto y realmente no hacer nada en sus propias sociedades, después de 12 años
El ejemplo más cercano y dramático es el del propio Gobierno de Canarias que, asustados ante la promesa del nuevo Gobierno socialista de hacer cumplir el protocolo de Kyoto y detectando que Canarias ha sido la comunidad autónoma más imcumplidora, con crecimientos de la demanda energética casi cuatro veces superiores a los del resto del Estado, ha solicitado que se deje a Canarias fuera de estas obligaciones, cuál EE.UU. a nivel estatal. Cuando todos quieren comenzar a hacer algo bien, va Canarias y se desmarca. Hay que saber que, en el 2003, España ha sobrepasado un 34% las cuotas de emisión de CO2 en 1990, y Canarias se ha sobrepasado en un 77%.
Ya los ecologistas canarios se han manifestado en la línea de que el cumplimiento del Protocolo de Kyoto no debe entenderse como un problema sino como una oportunidad para la innovación, para el incremento de la eficiencia, para la potenciación de la I+D, para el fortalecimiento de la economía local, para el apoyo del transporte colectivo, para el desarrollo, en definitiva, de una industria local de las energías renovables y la eficiencia energética en Canarias que puede ser incluso exportada al exterior, creando empleo de calidad y potenciado a muchas pequeñas empresas de servicios en este sector.

Los ecologistas hemos demandado responsabilidad y sentido común a la administración para reorientar el modelo energético en base a unos criterios verdaderamente ambientales y sostenibles, con la promoción de las energías renovables descentralizadas, como la solar térmica , fotovoltaica o la eólica, con mayor inversión en I+D o capitales de la RIC en proyectos de energías limpias, ahorro, eficiencia energética y aplicación de criterios de arquitectura bioclimática, o con la aprobación de normativa específica que apoye la consecución de dichos fines. También es necesario que se abandonen los proyectos de grandes infraestructuras de carreteras, aeropuertos y grandes puertos que no harán más que incrementar la movilidad y necesidades de transporte. Se hace imprescindible un plan estratégico con acciones concretas que fomente el transporte público.

El cumplimiento de este protocolo de mínimos debe suponer una revolución en el modelo energético y económico de Canarias, en el que todos, las instituciones y ciudadanos, desde los ayuntamientos hasta las organizaciones sociales y empresariales, deben estar implicados si se quiere tener éxito.

La realidad es totalmente contraria. La aportación a Kyoto que promueve el Gobierno en Canarias se basan simplemente en la implantación del Gas Natural (con sendas plantas regasificadoras y puertos en Granadilla y Arinaga) y el concurso de asignación de potencia eólica. En ambos procesos lo único que se está consiguiendo es garantizarle los beneficios económicos a grandes empresas como ENDESA a través de subvencionar las infraestructuras y asignar potencia eólica a inversores que en algunos casos, con información privilegiada, obtienen asignación de potencia eólica cuyos beneficios no tienen por qué revertir en Canarias .

Al fin y al cabo se plantea una oportunidad, pero la ciudadanía, en general, sigue sin ver los beneficios tangibles por ningún lado: ni participa del debate, ni de las soluciones, ni de los posibles beneficios.


5 La Agenda 21... ¿una herramienta para la sostenibilidad local y la participación ciudadana?

También en la Cumbre de Río se aprobó por unanimidad otro acuerdo que debía suponer un compromiso político al más alto nivel en favor de la sostenibilidad del planeta. Hablamos de la Agenda 21.

La Agenda 21 no se planteó simplemente como una marca más, sino como una filosofía y un programa de acción en el siglo XXI, con determinaciones y propuestas muy concretas, en las que se reconoce que la población es una de las principales fuerzas para conseguir el cambio ecológico en el planeta. Es más, cuando en la Agenda 21 se exhorta a los países para que adopten estrategias hacia la sostenibilidad, se hace especial hincapié en que este proceso ha de contar con la amplia participación de todos los sectores, incluidas las organizaciones no gubernamentales y el público en general.

En esta Cumbre, las Naciones Unidas hicieron un llamamiento a todas las comunidades locales para que crearan su propia Agenda 21, traduciéndola en planes y acciones concretos hacia la sostenibilidad. Este proceso debería llevarse a cabo a través de un diálogo abierto con sus ciudadanos, organizaciones locales y empresas privadas, recibiendo aportaciones, promoviendo un consenso y obteniendo la información necesaria para formular las estrategias locales hacia una política económica y social más ecológica .

Si hay algo que motiva de este proceso es el cambio de filosofía que se sugiere en la forma de gobernar. Propone, al fin y al cabo, que las autoridades locales, democráticamente elegidas, cuenten permanentemente con la participación ciudadana en la toma de decisiones. Esto supone, sin duda, una pequeña revolución para nuestros gobernantes ya que les demanda cambios importantes de estilo: menos paternalismo, más apertura, menos prepotencia y, lo que quizá más miedo les da, un poco de pérdida de protagonismo en favor de la sociedad. A cambio, se obtendría una mayor corresponsabilidad de los ciudadanos y, seguramente, grandes dosis de sentido común en la definición de prioridades y líneas de actuación de las políticas locales.

Cualquier ciudadano o ciudadana no puede evitar ilusionarse cuando se le presentan ideas como esta. Pero la realidad es muy dura y, hoy en día, todo parece ser susceptible de ser corrompido a poco que caiga en las redes del poder. Salvo raras excepciones, las Agendas 21 locales se han convertido en meros escaparates, sin abrir procesos participativos reales . Ahora casi todos las ayuntamientos se adhieren a la Carta de Alborg pero nada cambia .

Es penoso ver como en Canarias donde, a pesar de que este debate empieza introducirse con 10 años de retraso y hay acumulada una experiencia internacional importante, el tema se trata de la peor manera posible: desde esa sutil capacidad, parece que innata, de nuestros gobernantes partidistas de convertir todo lo noble en basura, en un medio de propaganda más.

6 De la teoría a la práctica: de lo universal a lo local. La Democracia participativa... ¿nuestra única esperanza?

No es posible contraponer desarrollo y medio ambiente sin bajamos al terreno, a los ejemplos prácticos, a nuestra situación local. Nunca antes ha sido tan valido el axioma: “Piensa globalmente, actúa localmente”.

Temas locales que están o han estado constantemente en el candelero son un reflejo claro del paradigma Desarrollo y Medio Ambiente. Entre ellos han destacado, en los últimos años, la iniciativa Salvar Veneguera y el ¡Parar ya! de Lanzarote. El primero fue un movimiento que comenzó hace 25 años y que no sólo centró sus esfuerzos en salvar un trozo de litoral y un barranco sino que abrió un debate importante sobre le modelo de desarrollo de las islas. Junto con el debate abierto en Lanzarote, supuso que se fomentara la malograda moratoria al crecimiento de camas turísticas, primero en Lanzarote, y posteriormente, en forma de Directrices, en toda Canarias. Aunque, como siempre, nuestros gobernantes nos han decepcionado sobremanera.

Igualmente hoy, está abierto un debate, desde varios frentes, que cuestiona el modelo que se sigue para la implantación de grandes infraestructuras en las islas y el desarrollo urbanístico. Entre ellos destacan la iniciativa contra el Macropuerto de Granadilla y en Defensa del Frente Marítimos de Las Palmas de Gran Canaria. Pero no son las únicas . Si observamos el patio insular el número de movilizaciones para defender el territorio, la calidad de vida o para reconducir proyectos de dudoso interés colectivo es ingente. Y todas reclaman participación ciudadana.

No es casualidad que precisamente ahora haya movilizaciones ciudadanas en casi todos los frentes. ¿Es que acaso la clase política ha perdido el Norte de lo que interesa al ciudadanía, o es que ésta está despertando de un largo letargo?

La realidad es que la situación en Canarias se está poniendo en grave riesgo. Parece que algo no funciona. Repasemos algunas cifras:


POBLACIÓN

1.843.755 habitantes en Canarias en 2002.
11.399.351 turistas visitaron Canarias en 2003.

MEDIO AMBIENTE

3.336 puntos de atraque deportivos en Canarias en 2003.
12.867 puntos de atraque deportivos previstos en Canarias en 2006.

2.478.870 toneladas de cemento se consumieron en Canarias durante 2003.
1.075.674 toneladas de cemento se consumieron en la isla de Tenerife durante 2003.

138.892 casas deshabitadas en Canarias en 2004.

623 coches por cada 1.000 habitantes en Gran Canaria en 2003.
643 coches por cada 1.000 habitantes en La Palma en 2003.

70.249 hectáreas de tierras cultivadas en Canarias en 1982.
45.385 hectáreas de tierras cultivadas en Canarias en 1999.

2,5 km. de línea de atraque ocupados por barcos inactivos (abandonados o embargados) en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria.
0,5 km. serán añadidos al muelle Reina Sofía en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria.

70.000 barcos al año atraviesan aguas canarias.
6.000 de estos barcos transportan sustancias nocivas para el medio ambiente.

ECONOMÍA

1.234 € de ganancia media mensual de empleados y obreros en España en 2002.
1.077 € de ganancia media mensual de empleados y obreros en Canarias en 2002.

320.807 habitantes por debajo del umbral de la pobreza (357 €/mes) en Canarias en 2001.

2.950 cestas de Navidad repartió el Ayuntamiento de CC en Mogán en 2002, valoradas en 105.000 €.

2.000.000 € anuales es el valor aproximado del agua perdida en la Mancomunidad de Norte de Gran Canaria por fugas en la red.

2.020.000.000 € de beneficio neto consiguió Repsol en 2003.

36 % de incremento en los beneficios empresariales en 2002 en España.
21 % de incremento en los precios en 2002 en España.
18 % de incremento en los salarios en 2002 en España.


La siguiente entrevista a Federico Aguilera Klink , reciente premio nacional Lucas Mellada de Economía y Medio Ambiente, nos hace breve síntesis de lo que pasa en Canarias respecto al Desarrollo mal entendido y el Medio Ambiente :

Federico Aguilera Klink, catedrático de Economía Aplicada. Flamante premio nacional Lucas Mellada de Economía y Medio Ambiente, este profesor de la Universidad lagunera es un filósofo poco amigo de aceptar sin preguntas los principios que parecen imbricados en la Isla. En su despacho, una cita de Einstein subraya la importancia de la intuición y algunos lo consideran el padre de la economía del agua.
Cuando en el año 1979 el profesor Federico Aguilera contribuyó a implantar, por primera vez en una facultad universitaria española, una asignatura que se atrevía a relacionar la economía con el medio ambiente y, un poco después, la economía con la ecología, muchos consideraron que aquella era una mariconada. Sin embargo, esa es la línea que debe tomar la gestión de los recursos si deseamos que las Islas, el país, el continente y el mundo siga alimentándonos. Economía pura y dura. Aguilera se atreve a romper muchos tópicos que chocan contra principios tan asentados en el subconsciente tinerfeño como que hay que dar dinero europeo al plátano; que somos una región ultraperiférica o que construir carreteras es bueno para la economía canaria. Él siempre se pregunta por qué. De su boca salen términos tan interesantes como el negavatios, relativo al ahorro energético.

- ¿Está instalada en Canarias la relación entre economía y medio ambiente?
- Ni en Canarias, ni en España ni en el mundo. Goethe decía en 1804 que nuestro gran problema era que hemos perdido conciencia de nuestra dependencia de la naturaleza. Y no hemos recuperado esa conciencia porque creemos que la tecnología lo arregla todo. Ahí está el cambio climático...

- Se duda de que se esté produciendo.
- Mire, emitimos más CO2 del que la naturaleza puede absorber. Existe un documento denominado Los escépticos del cambio climático que muestra la existencia de un grupo pagado por las petroleras y empresas de carbón que financia la creación de esa duda que usted plantea.

- Las subvenciones a determinados sectores productivos ¿está generando que seamos los canarios menos competitivos?
- Sí. E incluso argumentos como la ultraperificidad son dudosos. Mire, para ultraperiferia,Teruel. El Gobierno canario lleva años vendiendo en Madrid y en Europa la idea de que aquí sólo podemos vivir con subvenciones. Curiosamente vivimos de nuestro paisaje y, aunque pedimos subvenciones para conservarlo, luego lo estamos deteriorando continuamente. Los turistas pueden cansarse, aunque aún tenemos unas condiciones muy buenas para competir. Hay que cuidarlo con seriedad.

- Bueno. Al fin los empresarios isleños se han hecho ecologistas al interesarse por los parques eólicos ¿no?
- No. Están interesados en subvenciones. Y sigue habiendo interés en seguir construyendo.

-¿Cómo se entiende que vivamos del sol, por el turismo, y no seamos los reyes de la energía solar?
- Por las presiones de la compañía que genera la electricidad. Existe una situación muy rígida y una relación entre eléctricas y Gobierno.

- Si se sancionase a los coches que usan el carril bus ¿lograríamos mejorar el transporte público?
- Siendo presidente del Cabildo Adán Martín, un gerente de Titsa reconoció que el carril bus era viable en un acto público en el que Martín no dio una respuesta clara a por qué no se pone. No interesa. Hay intereses políticos muy mezclados con los empresariales y en esa dicotomía el interés público sale perdiendo.

- El coste del transporte interinsular sí que parece incontestable.
- Cuando se habla de los elevados costes de la insularidad hay algo que no encaja y es que esos costes tienen más relación con el monopolio del transporte marítimo que con los costes reales de las comunicaciones. Y al final se crea una idea falsa.

- ¿Qué deben aprender los alumnos en una Facultad de Economía?
- Pues sobre todo una manera de afrontar y abordar los problemas. Pero sobre todo a hacerse preguntas, no debemos dejar de preguntarnos sobre los asuntos que nos incumben y que parecen resueltos con respuestas ajenas. Una buena pregunta es ¿qué tiene que ver el progreso con hacer más carreteras?. ¿Del progreso de qué o quiénes estamos hablando?. Cada carril nuevo que se abre incentiva el transporte privado. También sucede que no estamos usando con propiedad el lenguaje en economía y a cualquier disparate se le coloca el adjetivo de sostenible ... el uso deliberado del mal lenguaje es terrible.

- ¿Nos gobiernan los constructores?
- Digamos que no hace falta estar en la política para influir en las decisiones. Aquí se da una mezcla de negocios y política muy negativa.

- ¿El diagnóstico de la economía canaria es bueno?
- La economía canaria crea empleo, está supersubvencionada y los empresarios han dejado de pagar tres billones de pesetas en impuestos gracias a la Reserva de Inversiones de Canarias. Pero ustedes mismos publicaron recientemente que unas 20.000 familias viven por debajo del umbral de la pobreza.

Ante tantos desmanes, tantos sin sentidos, tanta apropiación de lo público, tanta destrucción de los irrecuperable,... ¿Cómo permanecer impasibles?, ¿cómo no pretender participar de lo público, de lo que es de todos y todas?, ¿Cómo no reírnos del espectáculo circense de la política partidista?

¿Será posible caminar hacia un nuevo modelo de democracia que concilie desarrollo humano y medio ambiente?, ¿Es ese el camino de la democracia participativa ?

Quizás.

Gilberto Martel Rodríguez, noviembre de 2004

Imagina Canarias: una nueva weblog

Nos han comunicado la existencia de una nueva weblog, denominada "Imagina Canarias : sostenibilidad en agua, comida y energía, en 3 años" en la que según su autor ha sido creada en un intento de anotar lo que vaya aprendiendo en este ámbito. En ella se manifiesta el interés por fomentar la idea de que hacer las cosas de forma sostenible puede ser incluso más rentable y que ello tiene interés para quienes busquen el beneficio económico y la sostenibilidad de forma simultánea.

Para acceder: http://imagina-canarias.blogspot.com

Fondos estructurales para Canarias

Fondos estructurales para Canarias La Unión Europea exigió este jueves al Gobierno de España que ordene de modo inmediato la paralización del concurso del istmo de Las Palmas de Gran Canaria, también conocido como Gran Marina, por contravernir varias normas comunitarias referidas a la libre concurrencia. Bruselas ha amenazado con suspender los fondos estructurales destinados a los puertos canarios.

El Gobierno de España se limitó este jueves a ejercer de correo entre la Unión Europea y la Autoridad Portuaria de Las Palmas. Una vez recibió el requerimiento el miércoles de Bruselas, Madrid lo remitió a la Delegación del Gobierno en Canarias con las indicaciones precisas para que, por el método que mejor garantizara su recepción, fuera entregado al presidente de los puertos de Las Palmas, José Manuel Arnáiz.

Fuentes oficiales informaron de que un alto funcionario de la Delegación del Gobierno, acompañado de un notario, entregó la orden de suspensión a José Manuel Arnáiz este mismo jueves.

La UE entregó el requerimiento el miércoles a la representación permanente de España y en la oficina canaria ante la Unión. En ese requerimiento se recuerda al Estado español que la Autoridad Portuaria de Las Palmas está incurriendo en varios supuestos que van en contra de diversas directivas comunitarias, particularmente las referidas a la libre concurrencia. En otro pasaje del requerimiento se amenaza directamente a España con suspender los fondos estructurales europeos destinados a los puertos canarios.

Adán Martín conoció el requerimiento comunitario el miércoles y llamó a su despacho al consejero de Infraestructuras, Antonio Castro, que además es secretario del Consejo de Gobierno y responsable directo del nombramiento o posible destitución de José Manuel Arnáiz.

Este nuevo requerimiento comunitario llega a la Autoridad Portuaria de Las Palmas pocas horas antes de que se falle el concurso del istmo de Las Palmas de Gran Canaria, promovido por ese organismo, el Ayuntamiento de la ciudad y el Cabildo de la isla.

Contra esa iniciativa, por la cual se invitó de modo restringido a seis conocidos arquitectos a presentar propuestas para esa franja de la ciudad, recurrió administrativamente primero y judicialmente después el Colegio de Arquitectos de Canarias, que además remitió una denuncia a las autoridades comunitarias, que desde el principio les han dado la razón.

Sin embargo, todavía se desconoce cuál va a ser la postura de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, que aún no se ha pronunciado ni sobre el fondo de la cuestión ni sobre las medidas cautelares solicitadas por los arquitectos: la paralización del concurso mientras se sustancia el recurso.

Este miércoles se supo también que el Ministerio de Fomento había advertido por carta a los miembros del jurado que este viernes fallará el concurso de la Gran Marina, acerca de la ilegalidad del mismo. Puertos del Estado, dependiente de ese ministerio, tiene abierto un expediente de revisión de oficio que está siguiendo sus trámites reglamentarios y que podría acabar con denuncia penal contra el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas y cuantas personas puedan tener responsabilidad en la materia.

Fuentes oficiales dijeron este jueves a este diario que en "la Unión Europea no se creen que en Canarias pueda haber un señor [en referencia a Arnáiz] que desobedezca a un ministerio", de ahí "que nos hayan amenazado incluso con suspender las ayudas a las inversiones en los puertos de Canarias".

Canarias Ahora ® Copyright © 2005 - Islas Canarias - España 21/01/2005 0:32:54

El país de la barbarie

El país de la barbarie Pocas personas conocen que la América más desangrada por las dictaduras y la violencia no fue Argentina, Brasil, Chile o Paraguay, con decenas de miles de muertos y desaparecidos en cada uno de ellos, con el asalto al poder que perpetraran los militares en las décadas de los sesenta a ochenta, sino un pequeño país llamado Guatemala donde los muertos y desaparecidos son por cientos de miles, concretamente 260.000 hasta la fecha y sólo de forma aproximada.

El movimiento ecologista internacional con su postura en pro de la defensa de los derechos humanos y la justicia social no puede permanecer de brazos cruzados ante crímenes masivos que se ceban sobre los más indefensos -como es el caso que traemos hoy de las mujeres- similares a los impunes que suceden en otros sitios de este aciago continente como los hasta ahora impunes asesinatos masivos de Ciudad Juárez en México.

Con noticias como esta llegamos a la evidencia de que si Dios existe, debe estar ciego, sordo y mudo, pero nosotros no podemos actuar como él.

¿Quién mata mujeres en Guatemala?

Robert Belleret

Le Monde, 16-1-2005

Desde enero de 2004, más de 450 mujeres de todas las edades y categorías sociales han sido asesinadas en Guatemala, un pequeño país consumido por la miseria. ¿Por bandas de jóvenes criminales? ¿Por personas de su entorno? ¿O por la policía?

"Una noche me encontré con tres hombres que, sin decirme nada, me dispararon", cuenta Imelda, de 21 años, mientras abraza a su hija pequeña. "Recibí cinco disparos en las piernas, pero tuve suerte: vuelvo a caminar". Imelda conoce sin duda a quienes la dispararon, pero no dirá nada. En la residencia Sólo Para Mujeres, un oasis de paz para jóvenes a la deriva situado cerca de la terminal de autobuses de la capital, la historia de Imelda no tiene nada de excepcional. Hace algunas semanas, otra residente, Esther, de 16 años, fue encontrada lapidada.

Al hojear el registro de la residencia donde, desde hace tres años, 246 adolescentes o mujeres jóvenes han estado alojadas, Ana Verónica de León, la gerente, realiza el terrible inventario de las que han muerto: cerca de una tercera parte, de las que a menudo tan sólo queda una fotografía. Casi todas huyeron de su familia, como esta chiquilla de 14 años violada por su padre, que se volvió heroinómana.

Algunas fallecieron a causa del sida o de la droga, pero la mayoría fueron asesinadas a tiros o a puñaladas. "Disponemos de un presupuesto para los entierros para evitar que acaben en una fosa común", precisa Anne Pascal, presidenta de la asociación Les Trois Quarts du Monde, que financia el proyecto.

Al recorrer el barrio de la terminal, se entiende enseguida de dónde vienen las residentes y en qué se ven inmersas con demasiada frecuencia. Deben resistir a los proxenetas que pululan en los infames bares de alterne, pero también a los traficantes que, para alimentar el mercado de la adopción, no dudan en comprar, e incluso secuestrar, a los bebés.

Aunque no en todas partes es tan palpable como en esta cloaca pringosa, la violencia contra las mujeres causa estragos en toda Guatemala. Con el telón de fondo de la miseria y la descomposición social de este pequeño país centroamericano de 11,5 millones de habitantes, devastado por 36 años de una guerra civil (1960-1996) que provocó 260.000 desaparecidos y de la que nunca se terminan de exhumar las fosas comunes.

Sin embargo, en la plaza de la Constitución, la reunión para el Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres no ha atraído a mucha gente para proclamar que "el silencio mata" o gritar "¡Justicia!". Pero el pequeño altar sobre el cual unas flores y frutas rodean los retratos de algunas mártires -Clara, Gabriela o Sara- ha sido colocado delante de la catedral, y no del palacio nacional. Como si se encomendasen antes al cielo que al Gobierno para poner fin a esta plaga.

La inseguridad es beneficiosa para algunos. En la otra punta de la plaza, una "sociedad de seguridad internacional" ha abierto una oficina de reclutamiento. A condición de tener entre 18 y 40 años y de medir más de 1,60 metros (lo que excluye a los mayas, pequeños de talla), los candidatos al puesto pueden esperar recibir un salario de unos 1.300 quetzales (130 euros), incluyendo el alojamiento y la alimentación.

Cada mañana, los diarios Siglo Veintiuno y El Periódico enumeran los homicidios del día anterior, indicando mediante dibujos si se trata de asesinatos por arma de fuego, arma blanca o lapidación, y publican curvas estadísticas. Se asemejan a las cotizaciones bursátiles, pero se trata de la cotización de la vida. En caída libre. Singularmente, la violencia feminicida no deja de aumentar: desde enero, más de 450 mujeres han sido asesinadas, y suman 1.400 víctimas en cinco años.

Para poner rostros a estas cifras, El Periódico ha publicado las fotografías de 77 víctimas de 2004. De Gladys Estela, de 14 años, apuñalada en el corazón, a Romelia, de 65, asesinada de cuatro balazos, pasando por Manuela, de 19, violada y asesinada junto con su bebé de 8 meses; Ana Fidelina, de 20, madre de dos hijos, lapidada en Poptún; Blanca Estela, de 22, acribillada cuando estaba embarazada de ocho meses; Rosa Lourdes, violada y estrangulada con 24 años; o Claudia Lucía, de 20, estudiante de arquitectura, secuestrada y fusilada...

Al contrario que la ola de crímenes cometidos en Ciudad Juárez, localidad mexicana fronteriza con Estados Unidos, donde alrededor de 400 obreras han sido asesinadas en los últimos 10 años, en Guatemala no hay una tipología de las víctimas. Entre ellas hay una mayoría de amas de casa, empleadas de la confección, algunas obreras y estudiantes, pero en la mayor parte de las fichas policiales su ocupación está "indeterminada". Se trata en su mayoría de niñas y jóvenes: el 56% tiene entre 2 y 30 años.

Las maras

En cuanto a los asesinos, los primeros acusados son las maras. "Son bandas de barrio en las que los jóvenes más pobres entran con menos de 12 años para sentirse protegidos y respetados", dice Sergio Fernando Morales, procurador de derechos humanos, especie de mediador que sólo tiene una autoridad moral. "Las maras siempre han existido, pero han pasado de la delincuencia al crimen".

El procurador atribuye esta escalada a un fenómeno de reimportación. "Muchos guatemaltecos han pasado clandestinamente a EE UU para instalarse en Los Ángeles. Allí, en contacto con las bandas de jóvenes negros, los delincuentes latinos han adoptado unos comportamientos de extrema violencia.

La policía californiana ha reaccionado, y a cada detención sigue una expulsión. De este modo, se trata de unos profesionales que se han reinstalado en el país. Disponen de armas modernas, granadas, fusiles de asalto, y matan a todos aquellos que tratan de resistirse a ellos, en especial cuando asaltan un autobús". Al parecer, en la capital hay más de 90 maras, que agrupan a unos 10.000 pandilleros, y cerca de 400 en el resto del país. Los mareros son implacables cuando se trata de defender su territorio o a sus compañeras, a las que consideran de su propiedad. Una joven que abandona a un marero está condenada.

El asesinato de una mujer podría también formar parte de ritos iniciáticos impuestos a los nuevos miembros. El hecho de que las torturas y los actos de barbarie acompañen a menudo a los asesinatos -violación, cabeza cortada, mutilaciones varias- hace pensar asimismo en la existencia de prácticas satánicas. "También hay mareras", indica el periodista Carlos Arasola, "pero cuando una de ellas es víctima de un ajuste de cuentas, no pasa inadvertida: una chica con tatuajes es catalogada como marera".

Una sociedad terriblemente machista

En la sede de la Policía Nacional Civil (PNC), un palacio barroco con suelo de baldosas encerado, Óscar Pivaral, su portavoz, parece sereno. Sin embargo, acaba de publicar un comunicado sobre una masacre cometida en los confines del país. Balance: cuatro muertos, entre ellos una mujer y una niña.

Aunque el ataque a una granja haya sido perpetrado por hombres vestidos con uniformes azules que lanzaron granadas de fragmentación, la PNC ya ha concluido que se trata de "venganzas personales por problemas de tierra...". ¿Se puede creer a Pivaral cuando imputa en un "80%" los asesinatos de mujeres a las maras?

Hay que subir hasta el último piso de la PNC para encontrar la pequeña sección de homicidios contra mujeres, creada en abril. En la vasta habitación, equipada con tres viejos ordenadores, la actividad parece limitarse a las labores de archivo. René Salazar, el jefe de esta sección, aunque insinúa que la dificultad de las investigaciones se debe sobre todo a que "la mayoría de las veces los cuerpos son encontrados lejos de su lugar de residencia, en descampados o basureros", no duda en afirmar que "el 85% de los asesinatos de mujeres son resueltos".

"En una sociedad terriblemente machista, la violencia contra las mujeres empieza por la negación de derechos como el acceso a la salud o al trabajo", afirma Mirna Oliva, feminista del movimiento La Cuerda. Las indígenas (los mayas representan el 43% de la población) sufren una triple discriminación: de sexo, de raza y de pobreza.

Bajo la presión de la Iglesia, cuya influencia disminuye a favor del Movimiento Evangelista, ultrarreaccionario, que desplaza a enormes multitudes y se enriquece a un ritmo vertiginoso, el aborto sigue estando penalizado, mientras que los abusos sexuales permanecen impunes y el código penal es propio de la Edad Media. Un ejemplo: el autor de una violación a una menor es liberado si se compromete a casarse con su víctima.

Declaración de Almería sobre Agricultura Ecológica

Declaración de Almería sobre Agricultura Ecológica 6-10-2004

La Agricultura Ecológica es considerada tanto en la Unión Europea, como de los gobiernos de los países más influyentes, como una estrategia decisiva para la protección de la biodiversidad, la conservación de los recursos no renovables, la vertebración del desarrollo rural, la seguridad y calidad alimentaría...

Accede al documento completo pulsando aquí (PDF)

Informe de Oceana “Muerte de cetáceos por el uso de sónar LFAS en las maniobras militares navales”

Informe de Oceana “Muerte de cetáceos por el uso de sónar LFAS en las maniobras militares navales” El complejo y delicado sistema de ecolocación de los cetáceos es también su “talón de Aquiles”, pues les ha puesto en el punto de mira de los experimentos militares.

Todas las especies de odontocetos (cetáceos con dientes) utilizan un sistema de “sónar” para comunicarse y detectar a sus presas. El delicado y perfecto sistema craneal de un zifio es capaz de producir sonidos que rebotan sobre objetos y seres del fondo marino, especialmente en aquellos lugares donde la visibilidad es baja o nula, y que le son devueltos en forma de ondas a través de su mandíbula inferior, dándole una completa definición de lo que hay a su alrededor.

Por tanto no es casual que la Armada estadounidense se haya centrado sobre esta especie de cetáceos como modelo experimental para desarrollar y perfeccionar sus sónares militares. Paradójicamente, el complejo sistema de comunicación de estos mamíferos marinos, copiado por los humanos para controlar los océanos, se está volviendo contra ellos y empieza a ser una seria amenaza.

Consultar documento (PDF, 129 Kb)

Juicio al Banco Mundial y al BID por su Deuda Ecológica

Juicio al Banco Mundial y al BID por su Deuda Ecológica Veredicto Del Tribunal Por La Soberanía Alimentaria. Juicio al Banco Mundial (BM) y al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por su deuda social y ecológica en la agricultura con los pueblos de los países de América Latina.

Consulta el documento en formato PDF