Blogia

TURCÓN - Ecologistas en acción

Un incendio arrasa al menos dos hectáreas de pinar en Valleseco

Un incendio arrasa al menos dos hectáreas de pinar en Valleseco

Canarias7, 25-9-2004

Las llamas quedaron controladas por efectivos de Medio Ambiente en horas del mediodía. El 'fuego de suelo' afectó al arbolado de la zona, aunque no dañó las copas. También ardió pasto, retama y codeso.

Recientes aún los dos incendios provocados el pasado miércoles en la zona cumbrera de Tejeda, en la mañana de ayer se registraba un nuevo siniestro en similares circunstancias, esta vez, en un pinar enclavado en los montes de Las Mesas de Galaz, cerca de Cueva Corcho, en el término municipal grancanario de Valleseco.

A última hora de la tarde el fuego estaba controlado, estimándose que su completa extinción se realizaría en las próximas horas. Tras detectarse el incendio, sobre las 10.30 horas, acudieron al lugar dos cuadrillas de Medio Ambiente, en total, unas 30 personas, entre operarios y técnicos, con una unidad de fuego provista de un camión cisterna.

Gracias a la rápida actuación de los equipos de extinción, las llamas quedaban controladas sobre las 12.00 horas del mediodía, y practicamente sofocadas a última hora de la tarde, si bien los efectivos de Medio Ambiente mantuvieron varios retenes en la zona para refrescar los rescoldos y evitar el rebrote de las llamas.

El fuego, que según se sospecha fue también provocado, afectó a unas dos hectáreas de pino, retama, pastos y codeso, según los datos captados por CANARIAS7 en el lugar del incendio, describiendo las fuentes el siniestro como «fuego de suelo», por lo que apenas afectó a las copas de los árboles.

Las Carboneras impulsará agua a las Tirajanas y Temisas en dieciséis meses

Las Carboneras impulsará agua a las Tirajanas y Temisas en dieciséis meses

Canarias7, 25-9-2004

El presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Manuel Soria, acompañado por los consejeros insulares José Jiménez y Ernesto Pérez, y en presencia del alcalde de Santa Lucía de Tirajana, Silverio Matos, y parte de su Corporación municipal, colocó la primera piedra de las obras de impulsión de agua desde el depósito de Las Carboneras hasta las zona alta de las Tirajanas y Temisas.

Estas obras, que se inician con casi tres años de retraso, fundamentalmente por la falta de consignación del Gobierno de Canarias y del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, tienen un período de ejecución de unos 16 meses y el coste de la impulsión ronda los 2,7 millones de euros, que serán aportados por los ayuntamientos de San Bartolomé de Tirajana, Agüimes y Santa Lucía, Cabildo y Gobierno de Canarias.

Estas obras permitirán que los depósitos de distribución de Tunte, Santa Lucía y Temisas reciban agua desalada desde los depósitos de Las Carboneras, para lo que se instalará una tubería con una medida de un total de 25,6 kilómetros, que permitirá impulsar un total de veinte litros de agua por segundo. Con ellas se logra elevar el agua desde una cota situada en los 315 metros a las más altas de Tunte, en la 945. Este equipamiento hidráulico alcanzará una altura geométrica de impulsión de un total de 630 metros. El agua pasará a lo largo de cuatro estaciones de bombeo de 300 metros cúbicos de capacidad. Las nuevas instalaciones se completan con centros de transformación para el suministro de energía eléctrica, contando todo el proceso con un servicio de telecontrol y telemando.

La tubería llevará el agua desalada desde Las Carboneras hacia el Barranco de Tirajana, recorriendo la Presa de Sorrrueda, Los Sitios y Lomo de Los Morales, junto a las Casas Blancas. En este lugar se localizará el desdoblamiento del nuevo conducto en dos ramales, uno en dirección a Tunte, y otro a Santa Lucía, que llenará el depósito de Chó Santo, en el barrio de Temisas.

El proyecto cuenta con un presupuesto de adjudicación por contrata a la empresa Satocan, por un montante total de 2.704.554,45 euros, con un plazo máximo de ejecución de entre 16 y 18 meses. La empresa mejoró las ofertas de otras diecinueve que concursaron.

Documentales de la tele

Documentales de la tele

Morgan en el Canarias7

Otorgamiento de derechos mineros en el norte de Gran Canaria

Otorgamiento de derechos mineros en el norte de Gran Canaria

InfonorteDigital.com, 24-9-2004

El Boletín Oficial de la Comunidad Autónoma Canaria de este jueves 23 de septiembre, publicó el anuncio de la Dirección General de Industria y Energía del Gobierno de Canarias, de 10 de septiembre de 2004, por el que se convoca concurso público para el otorgamiento de derechos mineros declarados francos por caducidad de los mismos.

La Dirección General de Industria y Energía hace saber que como consecuencia de la caducidad de los registros mineros que se citan a continuación, se declaran francos los terrenos comprendidos en sus perímetros que se detallan.

Esta Dirección General en aplicación de los artículos 39.2 y 53 de la Ley de Minas de 21 de julio de 1973 y del artículo 72 del Reglamento General para el Régimen de la Minería de 25 de agosto de 1978, convoca concurso público para el otorgamiento de derechos mineros de permisos de investigación sobre dichos terrenos de los registros caducados que se indican con expresión de meridianos y paralelos y términos municipales afectados.

Así, se concederán permisos de exploración, denominados 61;Lilian, que afectarán a los municipios norteños de Arucas, Moya, Firgas, Guía, Gáldar y Agaete. Además, se recoge que se excluyen las cuadrículas de la CDE-96 Gáldar, porque ya está otorgado.

Oceana presenta en Vigo su iniciativa de coalición para la conservación de los fondos marinos

Oceana presenta en Vigo su iniciativa de coalición para la conservación de los fondos marinos

24 sep (Oceana)

Los biólogos Antoni Font, Coordinador de Oceana para la Coalición en defensa de los Fondos Marinos, y Ricardo Aguilar, Director de Investigación y Proyectos de Oceana en Europa, estarán presentes desde mañana en la Conferencia Anual del ICES en Vigo. El motivo de su presencia allí es presentar a la comunidad científica la iniciativa de una veintena de ONGs, tras la voz de alarma que los investigadores han lanzado ante la destrucción de los fondos marinos.

La iniciativa es un llamamiento a la Asamblea General de Naciones Unidas para que declare una moratoria sobre la pesca de arrastre de profundidad en aguas internacionales. La demanda la hacen las ONGs que se han unido en una Coalición para la Conservación de los Fondos Marinos (Deep Seas Conservation Coalition-DSCC).

La pesca de arrastre de profundidad en aguas internacionales puede ser calificada como la actividad humana más destructiva de las que tienen lugar en las profundidades marinas, y así lo reconocieron, en febrero de este mismo año 1.136 científicos de 69 países en un manifiesto que expresaba la profunda preocupación ante el hecho de que “las actividades de los seres humanos, en particular la pesca de arrastre de fondo, están causando un daño sin precedentes a las comunidades de corales y de esponjas de aguas profundas, en las mesetas y taludes continentales y en las montañas submarinas y arrecifes …”

En su declaración los científicos solicitan a los gobiernos y a las Naciones Unidas que establezcan una moratoria para la pesca por arrastre de fondo en alta mar (texto completo del manifiesto en www.mcbi.org).

La declaración de los científicos, entre los que se incluyen los doctores Daniel Pauly y Alex Aguilar, ambos del Comité de Asesores Científicos de Oceana, así como el biólogo marino Xavier Pastor, Director de Oceana en Europa, fue una llamada a la acción sin precedentes por parte de los expertos en ciencias marinas y en biología de conservación: nunca antes se había unido un número tan considerable de investigadores en torno a un tema ambiental marino específico y fue un punto crítico en la creciente campaña mundial para detener la pesca por arrastre de fondo en aguas profundas.

Ecologistas en Acción propone a los Ayuntamientos una serie de medidas para conseguir "Calles seguras para los niños"

Ecologistas en Acción propone a los Ayuntamientos una serie de medidas para conseguir "Calles seguras para los niños"

22 sep (Ecologistas en Acción)

El riesgo de ser atropellado aumenta con las velocidades de circulación, pero no impide que la superación de los límites de velocidad sea una práctica habitual en la mayoría de las ciudades, gracias a la permisividad y a la falta de control de las autoridades municipales. Las principales víctimas de los atropellos son precisamente los niños y los ancianos. Estos colectivos son también las principales víctimas de la contaminación atmosférica y acústica provocada por los coches.

Pero los perjuicios que el tráfico ocasiona a los niños van más allá del peligro sobre su vida y su salud. La falta de seguridad en las calles, dominadas por los automóviles, limita su movilidad y su autonomía. Los niños no pueden ejercer su derecho de andar solos por la ciudad, camino de la escuela, por ejemplo, ni su libertad para jugar y relacionarse con otros niños en la calle lejos del control de los adultos. Esta restricción de su autonomía influye negativamente en su desarrollo físico, cognitivo y social. La ausencia de seguridad se traduce para ellos en el encierro en sus casas y en la prohibición de salir a la calle solos. No es extraño, pues, que la principal reivindicación de una niña italiana a su municipio sea ésta: "Yo quiero de esta ciudad la libertad de salir de casa".

Por otra parte, Ecologistas en Acción considera que la desaparición de los niños de las calles es un auténtico handicap’ para la propia ciudad: "Si no hay niños, la calle se degrada, convertida en un lugar llena de coches, contaminado, ruidoso, feo e insolidario; la gente se encierra en su casa y hasta las tasas de criminalidad suben".

Para conseguir, pues, "ciudades seguras para los niños", Ecologistas en Acción propone a los responsables municipales que incorporen a sus políticas de movilidad las siguientes medidas:

- Un estricto control de los límites de velocidad de circulación en todas las vías urbanas y tolerancia 0 para las infracciones.

- Establecimiento de pasos de peatones seguros y amplios en todos los cruces, con un aumento de los tiempos semafóricos para los peatones.

- Realización de "itinerarios escolares" por toda la ciudad, que permitan a los niños ir andando o en bicicleta a la escuela y a los lugares de juego, por rutas seguras, libres de coches.

- Puesta en práctica, en todos los barrios, de medidas de “pacificación del tráfico” en amplias zonas, con limitaciones de velocidad a 20-30 km/h, dando prioridad a peatones y ciclistas, realizando itinerarios sinuosos para los coches, colocando bandas elevadas en la calzada y cuantas medidas sean necesarias para obligar a los automóviles a adecuar su velocidad a valores seguros para los otros usuarios de la vía.

La extensión de la experiencia, ya puesta en práctica en algunas ciudades, consistente en dar la voz a los menores, por medio de "Consejos de Niños", donde ellos puedan expresar sus necesidades y qué tipo de ciudad quieren. Es posible que así, la ciudad deje de ser percibida exclusivamente con los ojos del automovilista y bajo la mirada de los más pequeños se democratice y se convierta en un buen lugar para vivir, tranquilo, limpio, agradable y seguro.

PNUMA y FAO piden respuestas para las "alarmantes" intoxicaciones de los agricultores con los plaguicidas

PNUMA y FAO piden respuestas para las "alarmantes" intoxicaciones de los agricultores con los plaguicidas

24 sep (PNUMA)

Según señalan en un comunicado, se calcula que hay entre uno y cinco millones intoxicaciones al año por plaguicidas entre los agricultores, con efectos en muchas ocasiones letales. La gran mayoría de las intoxicaciones se dan en países en vías de desarrollo, donde las normas de sanidad a veces "son inadecuadas o no existen".

En este sentido, advierten de que en estos países, aunque sólo utilizan el 25 por ciento de la producción mundial de plaguicidas, engloban "un impresionante 99 por ciento de las muertes por esta causa".

La gran mayoría de los casos de intoxicación afectan a agricultores y trabajadores agrícolas, ya que ellos son los que están en contacto directo con estas sustancias químicas. No obstante, sus familias, y en particular los niños, también están muy expuestos dado que los menores a menudo participan en el cultivo del campo.

En los países ricos estas circunstancias ya no se dan porque los plaguicidas más peligrosos están prohibidos o sometidos a estricta supervisión, y el personal agrícola utiliza indumentaria y equipos de seguridad. Pero en los países en desarrollo "no siempre se aplican estas medidas".

"Con demasiada frecuencia", según FAO y PNUMA, los trabajadores no tienen el equipo adecuado o el clima es demasiado caluroso y húmedo para llevar con comodidad esta indumentaria. A veces el equipo que utilizan para fumigar tiene fugas y como los trabajadores no siempre disponen de acceso inmediato a instalaciones para lavarse, llevan puesta ropa contaminada todo el día, "y comen y beben con las manos también contaminadas".

Diferencias Norte/Sur

Senegal es un ejemplo de estos riesgos. Hace varios años el Gobierno comenzó a documentar casos 'misteriosos' de intoxicación en zonas rurales, con síntomas como fiebre, dolor de pecho y abdomen, vómitos e insomnio, que llevaban incluso a la muerte. La investigación señaló como causa de estos padecimientos el contacto con una fórmula específica de plaguicida aplicado en polvo a las semillas por los productores de cacahuetes.

En los países desarrollados, donde las semillas se suelen tratar y sembrar con medios mecánicos, estas fórmulas en polvo se utilizan en buenas condiciones de seguridad. Sin embargo, son más peligrosas en países donde la agricultura tiende a ser manual, como es el caso de Senegal, donde los campesinos incluso abren los cacahuetes con los dientes por falta de maquinaria adecuada.

Como demuestra este caso, los factores de riesgo que contribuyen a las intoxicaciones causadas por los plaguicidas en los países en desarrollo "suelen estar fuera del control directo de los trabajadores". Los agricultores, en consecuencia, "dependen de que los gobiernos tomen medidas adicionales para reducir los riesgos a los que están expuestos".

Reconociendo su responsabilidad, los gobiernos se han reunido esta semana en Ginebra para considerar, entre otras cosas, la inclusión de nuevos plaguicidas en el Convenio de Rotterdam, que regula el comercio internacional de estas sustancias químicas peligrosas.

Fieles al coche

Fieles al coche

La Provincia, 23-9-2004

Unos 1.500 chiquillos invadieron ayer el parque de Las Rehoyas, el lugar elegido por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para celebrar el Día europeo de la Ciudad sin mi Coche y cerrar la Semana Europea de la Movilidad.

Desde las 9 de la mañana los escolares trotaron por el recinto y asistieron noveleros a las múltiples actividades y talleres que se impartieron. Mientras se dirigían en guaguas al parque, los escolares pudieron comprobar que el Día sin mi Coche pasaba desapercibido para los automovilistas de la ciudad. El Ayuntamiento no facilitó datos sobre el seguimiento del acto simbólico por parte de los ciudadanos, pero una ligera vuelta por la ciudad reflejaba que la inmensa mayoría de los automovilistas permaneció fiel a su vehículo y pasó de dejarlo en casa. El tráfico, según fuentes de la Policía Local, fue similar al de otros días. El concejal de Movilidad y Seguridad Ciudadana, Paulino Montesdeoca, que acudió al parque de Las Rehoyas junto a la concejala de Educación, Yolanda Ventura, manifestó que la Semana de la Movilidad se ha centrado este año en la concienciación de los más pequeños, que "son el futuro".

Así, cientos de escolares participaron en talleres de educación vial, donde aprendieron el código de buenas prácticas del conductor. Aprendieron también a pintar camisetas, así como nociones de primeros auxilios y primera intervención a las personas accidentadas. El de bicicletas y reparación fue uno de los talleres que obtuvo más éxito entre la chiquillería, que se lo pasó en grande con los miembros del cuerpo de Bomberos de la ciudad.

La plantilla de Medio Ambiente se redujo una cuarta parte en los últimos seis años

La plantilla de Medio Ambiente se redujo una cuarta parte en los últimos seis años

CanariasAhora.com, 23-9-2004

La plantilla de trabajadores que prestan servicios en la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias se ha visto recortada en un 25% durante los últimos seis años, lo que significa, según un informe interno elaborado por los trabajadores de ese departamento, que desde el Ejecutivo canario se apuesta por dar más peso al urbanismo frente al control que sobre éste puedan ejercer los técnicos medioambientales. Las reestructuraciones de personal dentro de la Consejería de Politica Territorial y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias contradicen la apuesta por las Directrices de Ordenación del Territorio y del Turismo aprobadas en la pasada legilslatura.

Según un informe interno de los trabajadores de la Viceconsejería de Medio Ambiente, las cifras hablan de la reducción de personal en ese departamento -25% en seis años-, mientras los trabajadores adscritos a "Ordenación Territorial -en la práctica Urbanismo- han aumentado en un 29% y los de la Secretaría General Técnica de esta Consejería un 35%".

Las críticas del personal se dirigen también al incremento del 35% registrado en el número de altos cargos y unidades de apoyo, durante los referidos seis años. Según el informe al que ha tenido acceso este periódico, la política que se sigue es la de vaciar de contenido Medio Ambiente en favor de Ordenación Territorial. Esta conclusión se basa también en la delegación de competencias de la primera a la segunda.

En su resolución de 26 de marzo, Medio Ambiente delega a la Viceconsejería de Ordenación Territorial la competencia "para proponer a la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias (COTMAC), el acuerdo pertinente sobre el contenido ambiental de los instrumentos de ordenación territorial y urbanística, previsto en el Decreto 35/1995 de 24 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de Contenido Ambiental de los instrumentos de planeamiento". En esa misma fecha, el director general de Calidad Ambiental -que depende de Medio Ambiente-, José Alberto Díaz-Estébanez, emitió otra resolución delegando en el director general de Urbanismo -Ordenación Territorial- la competencia para "informar sobre el contenido ambiental de los instrumentos de ordenación territorial y urbanística".

Los trabajadores recurren a la ironía para preguntarse "¿por qué no hacen desaparecer definitivamente la Viceconsejería completa y así pagamos menos cargos públicos?".

Nacen 17 ejemplares de dragones de Komodo en Gran Canaria

Nacen 17 ejemplares de dragones de Komodo en Gran Canaria

CanariasAhora.com, 23-9-2004

La cifra de ejemplares de la mayor especie de lagarto gigante mundial, el Dragón de Komodo, se ha duplicado en Europa tras nacer esta semana de 17 crías en el Zoo Reptilandia Park de Canarias, único lugar donde se ha logrado que se reproduzca fuera de su país aparte de Estados Unidos.

El nacimiento de estos 17 nuevos ejemplares, que se suman a otros únicos 18 animales de esa especie que existen en todo el territorio europeo repartidos entre instituciones de distintos países, se ha logrado tras siete meses de incubación de los huevos de donde salieron, que puso una hembra llegada hace 4 años a Reptilandia Park, según explicó este miércoles su director técnico, Jim Pether.

El experto recordó que "los dragones de Komodo son los mayores lagartos del mundo, son animales amenazados y son originarios de Indonesia", donde "tan sólo quedan unos 2.000 individuos en su medio natural, en las islas de Komodo, Flores, Rinca, y otros islotes pequeños". En cuanto a sus principales características morfológicas, subrayó que, como lagartos gigantes más grandes del planeta, "llegan a alcanzar los 4 metros y pesar más de 100 kilogramos" en su edad adulta.

A todas las singularidades expuestas se suma además el hecho de que criar en cautividad a ejemplares de esa especie ha sido históricamente un objetivo casi imposible, que sólo se ha alcanzado con éxito algunas veces en Indonesia y en Estados Unidos, país éste en que se logró por primera vez fuera de su tierra de origen, hace ahora una década, destacó Pether.

De los dragones de Komodo que se exhiben en Reptilandia Park, un zoo especializado en reptiles situado al noroeste de Gran Canaria que cuenta con dos ejemplares, la hembra referida y un macho que llegó allí un año después que ella, recalcó que "forman parte de un Plan Europeo de Especies Amenazadas". Por ello, sus crías se distribuirán ahora entre distintos zoológicos de diferentes países europeos.

Ese programa hizo posible, de hecho, el nacimiento ocurrido en Gran Canaria, ya que la madre de los nuevos lagartos gigantes fue enviada a la isla desde el Zoológico de Roterdam, en Holanda. El padre, en cambio, nació en cautividad en Indonesia, desde donde fue adquirido y exportado "gracias a la ayuda de la Viceconsejería de Medioambiente del Gobierno de Canarias y al permiso de la Oficina Presidencial de Indonesia", concluyó Pether.

Un Día sin Automóviles No Basta

Un Día sin Automóviles No Basta

José Santamarta Flórez*

Un día sin coches no basta, y sólo sirve para recordar las consecuencias del uso masivo del automóvil privado. El automóvil devora la ciudad. La guerra de Irak, el accidente del Prestige y la ola de calor del verano de 2003, son muestras de lo que significa un modelo energético basado en el petróleo, y el transporte es el sector más dependiente.

El próximo día 22 se celebra la jornada europea "Un día sin coches" o "La ciudad, sin mi coche", convocada por cuarto año consecutivo. Un día sin coches no basta, y sólo sirve para recordar las consecuencias del uso masivo del automóvil privado. El automóvil devora la ciudad. La guerra de Irak, el accidente del Prestige y la ola de calor del verano de 2003, son muestras de lo que significa un modelo energético basado en el petróleo, y el transporte es el sector más dependiente.

"Peor que estar enfermo es tener un mal médico", escribía Quevedo, y el médico que trata las enfermedades del transporte, el ministro Álvarez Cascos, no podía ser más peligroso. La política de infraestructuras del gobierno del PP va encaminado a facilitar aún más el uso insostenible del automóvil privado, con miles de kilómetros más de autovías y autopistas, que es como querer tratar la adicción con una sobredosis, aplicando la eutanasia al ferrocarril tradicional con una mortal inyección de nuevas líneas de AVE, hasta alcanzar los 7.131 kilómetros.

El precio de la sobredosis de infraestructuras de transporte es el enorme coste de miles de millones de euros, a pagar por todos y a cobrar por unas pocas empresas, como Dragados y Construcciones, Cubiertas y MZOV, Fomento de Construcciones, Ferrovial o Agromán.

El retraso histórico de las infraestructuras españolas es una verdad o una mentira a medias. ¿Frente a quién se define tal retraso? Frente a Estados Unidos, Alemania y otros países de la Comunidad Europea. ¿Y por qué no frente al llamado Tercer Mundo o el Este de Europa? Pero, como enseña cualquier manual de economía, las necesidades son infinitas y los recursos limitados, incluida la capacidad de sumidero de la atmósfera. Se olvidan de citar a las multinacionales del automóvil y a las grandes empresas constructoras, pero un olvido así lo tiene cualquier gobierno tan ocupado en destrozar el medio ambiente durante la mañana y por la tarde evaluar el impacto ambiental de los destrozos.

El problema del transporte en España no es la carencia de autovías, autopistas, vías de circunvalación y aparcamientos subterráneos, sino las causas que inducen a multiplicar las necesidades de desplazamientos, cada vez más frecuentes y distantes, el incremento de la accesibilidad del vehículo privado y la orientación de la demanda hacia los modos menos eficientes energéticamente, como la carretera y el transporte aéreo. España dispone de 8.000 km de vías de gran capacidad, y para el año 2010 se llegará a 13.000 km. La solución no es aumentar la movilidad y el empleo del automóvil privado, para ir a comprar al hipermercado arruinando al pequeño comercio de barrio o desplazarse a un puesto de trabajo localizado a 30 kilómetros del lugar de residencia, dejando el ferrocarril para algún desplazamiento rápido en el AVE en sustitución del avión a Barcelona, Sevilla o Valencia. La solución es la reducción de la necesidad de desplazarse, que no su posibilidad, y el cambio del automóvil por otros modos de transporte, como el caminar, la bicicleta, los autobuses, el tranvía y el tren.

Transporte y cambio climático

El parque de vehículos en España hoy llega a los 25 millones, de los que 19 millones son turismos, cifra muy superior a la suma de los automóviles de India y China, países cuya población supera los 2.200 millones de personas, 55 veces más que España. Nuestra motorización es 300 veces mayor que la de India y China. El modelo norteamericano, con 200 millones de vehículos para 280 millones de personas, no es viable, pues de extenderse al resto del mundo el parque automovilístico debería ser hoy de 4.500 millones, ocho veces más que los 580 millones de vehículos que ahora circulan por las carreteras de todo el mundo. El modelo no es viable, pero todos lo imitan, y lo imitarán hasta que la crisis ambiental sea irreversible.

En el año 2000, el transporte absorbió en España el 42% del consumo final de energía y, desde 1995, los consumos han aumentado un 26%, más que en cualquier otro sector. La carretera representa el 79,5% del consumo del sector, el transporte aéreo el 13,7%, el transporte marítimo el 4,2% y el ferrocarril el 2,6%. En términos absolutos el transporte consumió 32,8 millones equivalentes de petróleo en el año 2000.

En el mundo las emisiones del sector transporte ascendieron a 1.500 millones de toneladas de dióxido de carbono (el 17% de las emisiones antropogénicas o causadas por el hombre), 140 millones de toneladas de monóxido de carbono (60% de las emisiones), 40 millones de óxidos de nitrógeno (42% del total), 30 millones de hidrocarburos (40%), 9 millones de partículas (13%) y tres millones y medio de toneladas de óxidos de azufre (3%). La Comisión Europea y la Asociación de Constructores Europeos han acordado rebajar las emisiones de dióxido de carbono desde los 170 g/km actuales a 140 g/km en 2008, pero tal acuerdo es insuficiente, dado que cada año se venden más todoterreno, auténticos devoradores de gasolina o gasóleo, el parque aumenta, los vehículos son cada vez mayores y cada año recorren más km. Probablemente la única medida eficaz para frenar las emisiones sea una profunda reforma fiscal ecológica, que penalice el consumo de combustibles.

Si las emisiones actuales se multiplicasen por ocho, que es lo que supondría la extensión del modelo norteamericano y de la Europa rica, la vida sería imposible y el barril de petróleo no estaría a sólo 25 dólares, a pesar de la invasión de Irak. Pero nadie tiene el derecho de negar a los chinos, indios, africanos o a los latinoamericanos, los bienes de consumo (automóviles o frigoríficos) que tiene la población de los países ricos. La extensión de tales bienes es imposible, pues su generalización desataría una crisis de recursos y de sumideros (ambiental) de proporciones inimaginables.

Hoy el transporte absorbe la mitad del petróleo consumido anualmente. Si los pobres del Sur no pueden y nosotros, los pobres y los ricos del Norte, sí, ¿con qué derecho podemos pedirles que conserven los bosques tropicales y la biodiversidad, o los grandes mamíferos como el tigre, el panda, el gorila, el elefante o el rinoceronte, y que no contribuyan al cambio climático o a la destrucción de la capa de ozono con sus frigoríficos y aparatos de aire acondicionado? Incluso con el escenario más realista, que no el más justo, donde los del Sur siguen siendo pobres excepto una pequeña élite, y los del Norte ricos excepto una minoría de pobres cada vez mayor, con un incremento anual del parque de turismos en 10 millones de unidades y de 5 millones el de autobuses y camiones, el número de vehículos llegaría a 1.000 millones en el año 2030.

Ni el aumento de la eficiencia energética, ni los nuevos combustibles (con la excepción del hidrógeno consumido en pilas de combustible o la electricidad procedente de células solares fotovoltaicas), ni los nuevos materiales, impedirán la crisis ambiental. El llamado automóvil ecológico es una quimera de un hábil marketing sin ninguna base real. El coche que consumirá tres o cuatro litros por cada 100 km, en vez de los 9 litros de media hoy en la Comunidad Europea, crea unas falsas expectativas de resolución de los problemas ambientales, sin reducir drásticamente el uso del automóvil. Como recuerda la propia Comisión de las Comunidades Europeas, "los usuarios que disponen de automóvil cubren más de cuatro veces el kilometraje recorrido por los usuarios que no lo tienen".

Incluso unos hipotéticos automóviles que utilizasen hidrógeno o electricidad, obtenido a partir de células fotovoltaicas, no acabarían con los atascos ni la congestión, y seguirían necesitando carreteras y un lugar donde aparcar. Las reducciones en los consumos energéticos específicos previstos, de 9 l/100 km a 7,8 l/ km en el año 2010, no tendrán ninguna repercusión global, debido al aumento del parque automovilístico; en la Comunidad Europea pasará de 115 millones en 1987 a 167 millones de vehículos en el año 2010 (de 381 a 503 automóviles por cada 1.000 habitantes).

En España, el transporte emitió a la atmósfera el 30% de las emisiones de dióxido de carbono, 3 millones de toneladas de monóxido de carbono, 620.000 toneladas de óxidos de nitrógeno, 600.000 de compuestos orgánicos volátiles, 61.000 de dióxido de azufre y 31.000 toneladas de partículas. Un automóvil de tamaño medio matriculado hoy, con todos los adelantos para reducir la contaminación (catalizadores, gasolina sin plomo), y con un bajo consumo energético, que haga unos 13.000 kilómetros anuales y que dure 10 años, emitirá 22,1 toneladas de dióxido de carbono; 4,8 kilogramos de dióxido de azufre; 46,8 kg de óxidos de nitrógeno; 325 kg de monóxido de carbono; 36 kg de hidrocarburos; y 26,5 toneladas de residuos. Además hay que considerar la contaminación de suelos, aire y agua por gasolina o gasóleo, cadmio, plomo, cobre, cromo, níquel, zinc y PCB. Las deposiciones ácidas de cada auto causarán la muerte de tres árboles y dañarán seriamente a otros 30. El coche en cuestión acortará, por término medio, la vida en 820 horas, debido a accidentes mortales de tráfico; uno de cada 100 conductores morirá en accidentes de tráfico. Los costes externos debidos a la contaminación, el ruido y los accidentes, una vez deducidos todos los impuestos que paga el vehículo, ascienden a 4.100 euros anuales.

El transporte contribuye a las emisiones de gases de invernadero, acelerando el cambio climático, y a la destrucción de la capa de ozono, debido a la utilización de clorofluorocarbonos (CFC) en las espumas de los asientos y en los sistemas de acondicionamiento de aire del parque actual o sus sustitutos (HCFC, HFC). El automóvil destruye el ozono de la estratosfera, donde es más necesario, pero aquí abajo, en la troposfera, donde no lo necesitamos, el automóvil produce grandes cantidades de ozono troposférico al reaccionar los óxidos de nitrógeno y los hidrocarburos en presencia de la luz solar, dañando la salud de las personas, los cultivos, los árboles y las plantas en general, y contribuye además con un 8% al efecto invernadero. El transporte es, junto con las centrales termoeléctricas de carbón, la principal causa de las lluvias ácidas, debido a la emisión de óxidos de nitrógeno y de dióxido de azufre.

Ocupación del suelo

La producción de un automóvil de 850 kilogramos requiere cerca de dos toneladas equivalentes de petróleo y numerosas materias primas y productos industriales, como acero, aluminio, caucho, pinturas, vidrio o plásticos. La elaboración y transformación de tales productos tiene un enorme coste ambiental, directo e indirecto. Basta pensar en las grandes hidroeléctricas destinadas a proporcionar la electricidad necesaria para la transformación de la bauxita en aluminio, un metal imprescindible para los automóviles, en las industrias siderúrgicas (la industria automovilística absorbe el 20% del acero), en los polos petroquímicos que producen los plásticos o las materias primas para su fabricación, o en las refinerías que producen la gasolina, el gasóleo y el asfalto para las carreteras.

Desde 1946 hasta 2003 un total de 500 millones de coches se han convertido en residuos, sólo en Estados Unidos; el reciclaje de todas las partes del automóvil, especialmente los 9 kilos de plomo de las baterías o los 60 plásticos diferentes que lo componen, no está resuelto, no obstante la propaganda engañosa de las principales multinacionales del sector. Anualmente se producen 40 millones de automóviles, que en un periodo que rara vez supera los diez años, acabarán convertidos en chatarra.

La construcción de un kilómetro llano de autopista de 4 carriles requiere 1.500 kilogramos equivalentes de petróleo en asfalto o combustible para la maquinaria de obras públicas. Las infraestructuras de transporte tienen una repercusión irreversible en la ocupación del suelo, en el paisaje y en la fragmentación de hábitats. El 2% del territorio de Estados Unidos está ocupado por el automóvil (carreteras, calles, aparcamientos), y en los 15 países de la Comunidad Europea sólo la red vial ocupa 40.000 kilómetros cuadrados. En España 7.200 kilómetros cuadrados están ocupados por carreteras, calles, aparcamientos, estaciones y aeropuertos.

Las pequeñas mejoras propuestas en los estudios de impacto ambiental en poco o nada ayudan a reducir las consecuencias irreversibles de esas infranqueables barreras que son las autopistas y autovías, no sólo para la flora y fauna, sino incluso para las personas o peatones, cuya movilidad queda reducida. Los estudios de impacto ambiental son un mero trámite burocrático, sin ninguna trascendencia.

El coche devora la ciudad

México, Santiago, Bogotá, Atenas, Roma, Bangkok, Los Ángeles, Lagos, Sao Paulo, Nueva Delhi, Calcuta, El Cairo, Londres y Madrid, son algunas de las ciudades que año tras año sufren la contaminación atmosférica debido al tráfico de automóviles, autobuses, furgonetas, camiones y motocicletas. En condiciones normales los contaminantes emitidos por los vehículos ascienden con los gases calientes mientras encuentren masas de aire más frías. Sin embargo, las condiciones topográficas y meteorológicas causan las inversiones térmicas: la temperatura de la capa de aire situada a varios centenares de metros de altitud es superior a la de la capa de aire en contacto con el suelo, a la que bloquea, como una tapadera, impidiendo la difusión de los contaminantes, situación agravada aún más cuando el viento cesa. Entonces se disparan los índices de inmisión (cantidad de contaminantes por unidad de aire), lo que al menos sirve para que las autoridades se preocupen durante unos días, sin ir al meollo del asunto, es decir, atacar la contaminación en sus raíces, allá donde se emite.

Diariamente nuestros pulmones filtran 15 kilos de aire y si vivimos en una gran ciudad o próximos a una carretera, ese aire contendrá contaminantes emitidos por los automóviles, como el monóxido de carbono, los óxidos de nitrógeno, el dióxido de azufre, partículas, plomo y dicloro-1,2-etano, hidrocarburos, formaldehído, y contaminantes secundarios como el ozono y los peroxiacetilnitratos, algunos de ellos cancerígenos, y casi todos perjudiciales para la salud humana. El monóxido de carbono se combina 210 veces más rápidamente con la hemoglobina de la sangre que el oxígeno, formando la carboxihemoglobina, que impide la oxigenación de los tejidos.

La contaminación se agrava tanto por situaciones temporales, como las inversiones térmicas, como por la congestión en las horas punta. En Estados Unidos 130 millones de personas, casi la mitad de la población, vive en áreas cuya contaminación supera los niveles recomendados por la EPA (Agencia de Protección Ambiental). En Madrid, Barcelona y en otras ciudades españolas no hace falta ser ningún adivino para saber que año tras año en los meses de noviembre, diciembre y enero la contaminación alcanzará límites insoportables, sin que el alcalde de turno haga absolutamente nada, excepto dictar algún bando y mirar al cielo para ver si llueve o desaparece la inversión térmica. Y durante los veranos se disparará la contaminación por ozono troposférico, dañando a plantas, animales y personas.

Demasiados decibelios

El ruido causado por el tráfico depende fundamentalmente de los ruidos de los motores y del contacto de las ruedas con la calzada. Los camiones, motos y autobuses son los vehículos que más ruido producen. Un camión provoca un ruido equivalente al de 10 a 15 coches. El ruido empieza a ser molesto a partir de los 55 decibelios. Del 40 al 80 por ciento de la población de los países llamados desarrollados (OCDE) vive en zonas con más de 55 decibelios, y entre el 7 y el 42% de la población (más de 130 millones de personas) vive en zonas con niveles inaceptables, con ruidos superiores a los 65 decibelios. España es el segundo país del mundo industrializado, sólo superado por Japón, en niveles de ruido, y el primero entre los países de la Unión Europea: el 74% de la población está expuesta a niveles de ruido superiores a 55 decibelios leídos en curva A (a las que el oído humano es más sensible), y el 23% sufre niveles de ruido superiores a 65 decibelios. Madrid es una de las ciudades del mundo más ruidosas. El 0,5% de la población de la OCDE soporta niveles de ruido superiores a 65 decibelios debido a los aeropuertos. En Madrid la ampliación del aeropuerto de Barajas, así como el aeropuerto de Torrejón, utilizado hasta hace poco por aviones de EE UU, han sido motivo de numerosas protestas ciudadanas, apoyadas por grupos ecologistas.

Las vibraciones son movimientos de baja frecuencia con consecuencias comparables a las del ruido, y que provocan daños en edificios, calles e infraestructuras subterráneas. Como resultado del aumento del tráfico y sus consecuencias de contaminación atmosférica, ruido, embotellamientos y nuevas infraestructuras viarias, el centro de las ciudades se ha ido degradando.

En España mueren anualmente más de 6.000 personas causa de los accidentes de tráfico (4.026 personas en 2002, según las estadísticas oficiales que sólo contabilizan los muertos en las primeras 24 horas), muchos de ellos peatones (unos mil al año) o ciclistas (unos 150). La población se ha acostumbrado, o nos han acostumbrado, a convivir con una muerte estúpida que fácilmente se podría evitar, hasta el punto de que los muertos tienen que ser muchos para llamar la atención. Ningún grupo terrorista en el mundo, ni siquiera el ataque terrorista del 11 de septiembre o las guerras de la posguerra fría, causan tantas muertes como el automóvil. Cerca de medio millón de personas mueren anualmente en el mundo a causa del automóvil.

Alternativas al transporte

Una política decidida, clara y bien estructurada, para reducir la necesidad de desplazarse, que no su posibilidad, y para orientar la demanda hacia los modos más eficientes de transporte, significaría una sensible reducción del consumo de energía, de la contaminación atmosférica y del ruido, menor ocupación de espacio, reducción del tiempo empleado en desplazarse, menor número de accidentes, inversiones más reducidas en la infraestructura viaria y una mejora general de la habitabilidad de las ciudades.

Disminuir las necesidades de transporte, tanto en el número de desplazamientos como en la longitud de éstos, debería ser el norte que presida la política en el sector, lo que indudablemente no es fácil, dada la segregación espacial y social de las áreas metropolitanas, la inercia en los hábitos de vida, y sobre todo los intereses de las multinacionales del automóvil y de las empresas constructoras de infraestructuras.

Un caso ilustra la dificultad de articular otra política de transportes, más acorde con los intereses de la mayoría de la población. En 1936 General Motors, Standard Oil, Firestone, Phillips Petroleum y Mack Truck, entre otras empresas con intereses en la industria automovilística, crearon la compañía National City Lines en Estados Unidos. En pocos años la National City Lines compró más de un centenar de líneas de tranvías y trolebuses en 45 ciudades, cerrándolas a continuación. En 1949 la General Motors y las otras empresas fueron condenadas y multadas con la ridícula cifra de 5.000 dólares por ?conspirar para reemplazar los sistemas de transporte eléctrico con autobuses y monopolizar la venta de éstos?. Pero para entonces el daño ya estaba hecho; en 1947 el 40% de los trabajadores estadounidenses se desplazaban al trabajo en transporte público, en 1963 sólo el 14%, y hoy el 4,6%. Procesos parecidos tienen lugar en la actualidad con las líneas de ferrocarril, pero ahora es el Estado el que determina los cierres. El objetivo es obligar a que sólo se pueda ir en automóvil, o todo lo más en autobús.

Hoy en la Europa comunitaria un poderoso grupo de presión, la ?European Round Table of Industrialists? (ERT), entre cuyos miembros están Fiat, Daimler-Benz, Man, Volvo, Total, Shell, BP y Pirelli, juega un papel parecido, aunque esta vez el objetivo es llenar Europa, aún más, de autopistas, autovías, túneles y algunas líneas de trenes de alta velocidad.

Las flores del campo

Como sentenció Henry Ford, "resolveremos los problemas de la ciudad abandonando la ciudad... para vivir entre flores lejos de las calles abarrotadas de gente". Henry Ford logró vender sus automóviles y mandó a sus paisanos a vivir entre flores, pero no les explicó que todos los días iban a pasarse varias horas entre atascos o trabajando para pagar el coche, la gasolina, los seguros o los impuestos con los que financiar las infraestructuras que llevasen al ciudadano de las flores del chalet adosado a la oficina. El cantar de los pájaros y el olor de las flores a duras penas sirvió para compensar de la contaminación, el ruido, el stress del tráfico, los riesgos de la circulación o las miles de horas pasadas en el coche o trabajando para pagarlo.

Una política alternativa debería hacer lo contrario de lo que quería Henry Ford: recuperar la ciudad densa y compacta, favorecer la proximidad entre el lugar de residencia y el trabajo, no permitir abrir ni un sólo hipermercado más, revitalizar el pequeño comercio de barrio próximo a nuestras viviendas y generador de miles de empleos, frenar la terciarización del centro de las ciudades, mezclar las actividades en lugar de segregarlas en el espacio y poner coto a la tiranía del automóvil, recuperando calles, bulevares y plazas para caminantes, ciclistas y niños.

La zonificación hoy carece de sentido, pues la mayoría de las industrias y servicios apenas presentan problemas ambientales. Una ciudad compacta con alta densidad, con viviendas, oficinas, comercios, guarderías, escuelas, hospitales y zonas verdes mezcladas, y drásticas restricciones del empleo del automóvil, es la mejor y única alternativa a los problemas actuales. Las medidas encaminadas a pacificar el tráfico y a promover el coche compartido, junto con una mayor fiscalidad ecológica sobre el automóvil, el uso de las infraestructuras viarias y el consumo de combustibles, deben formar parte de una nueva política encaminada a reducir el uso del automóvil.

¿Utopía? La utopía es la generalización del automóvil con todas sus consecuencias ambientales, sociales y económicas, y el modelo estadounidense de ciudad dispersa, con gran consumo de espacio y recursos.

El problema de la accesibilidad

El incremento de la accesibilidad del vehículo privado al centro de las ciudades, es una de las causas de la segregación espacial, y más que dar respuestas a una demanda existente con anterioridad, la crean, permitiendo que las viviendas estén cada vez más alejadas del lugar de trabajo, de los centros comerciales, de enseñanza y de los servicios en general. Una política distinta al callejón sin salida de la práctica actual debería aumentar sólo en lo imprescindible la oferta de nuevos medios de transporte, y dentro de éstos, beneficiar a los menos dañinos. Bajo este punto de vista la prioridad, en orden decreciente, sería la siguiente: el peatón, la bicicleta, el transporte público urbano menos contaminante (tranvía, trolebús), el ferrocarril, el autobús, y en último lugar el automóvil privado y el camión para el transporte de mercancías. Lo contrario de lo que ahora se hace.

El establecimiento de amplias áreas peatonales, sin aparcamientos subterráneos en sus proximidades (excepto para los residentes), los carriles-bicicleta, un diseño urbano que favorezca a los no motorizados (peatones y ciclistas) y la mejora de la accesibilidad a los puntos de toma del transporte público, deben ir acompañadas de estrategias encaminadas a evitar las horas punta, causa principal del sobredimensionamiento de la infraestructura viaria, y su consecuente subutilización en horas valle, estableciendo la jornada continua (menos desplazamientos) y escalonando las horas de entrada y salida de centros laborales, escolares y comerciales, así como las vacaciones.

Una economía ecológica, más local y menos orientada hacia mercados internacionales, reduce el flujo de mercancías y el absurdo de bienes producidos en un lugar para ser vendidos en otro país, mientras se importa un producto idéntico de un tercer país, únicamente porque los salarios son inferiores y los bajos costes de transporte no encarecen el producto.

Tarifas políticas

El transporte por carretera no paga su coste real, y lo mismo sucede con el transporte aéreo. El Estado, los gobiernos regionales y los municipios han hecho inversiones públicas para construir carreteras, autovías, vías de circunvalación y calles al servicio del automóvil. Por otro lado ni los fabricantes de vehículos ni los usuarios pagan directamente las "externalidades" que todos sufrimos, como la contaminación, el ruido, los accidentes de tráfico, las lluvias ácidas, el cambio climático o los residuos generados por los coches al final de su vida útil.

Tales factores deben ser tomados en consideración cuando se habla del déficit de los ferrocarriles, metro y transporte público en general. El llamado déficit del transporte público no se puede subsanar a través del aumento de las tarifas, que lo único que conseguirían es aumentar el número de motorizados, pues tal déficit queda ampliamente compensado por otras ventajas, como el ahorro energético, de ruido, de contaminación, de infraestructuras y de congestión.

En el caso de las grandes ciudades, en vez de construir nuevas y carísimas líneas de metro, se deberían construir líneas de tranvías, más eficientes, al no requerir servicios auxiliares (escaleras mecánicas, iluminación de túneles), más baratos (la infraestructura cuesta menos de la mitad que la del metro) y agradables y cómodos.

El tranvía no contamina y es sin lugar a dudas el transporte público ideal, como han comprendido los gobiernos municipales de numerosas ciudades de todo el mundo. Hoy más de 350 ciudades cuentan con modernos sistemas de tranvías. A sus ventajas se une la de quitarle un poco de espacio al automóvil, que fue la única razón para su desaparición en los años en que el automóvil era visto como la quintaesencia de la libertad y de la movilidad. El tranvía es el medio más indicado para densidades medias comprendidas entre las 2.500 y las 8.000 plazas/hora en cada sentido, mientras que el autobús sólo es apropiado para densidades bajas (inferiores a 2.500 plazas/hora) y el metro sólo debería ser construido cuando las densidades superan las 12.000 plazas/hora/sentido. Una adecuada jerarquización de los medios de transporte público (taxis, microbuses, autobuses, tranvías, trolebuses, tranvía rápido o pre-metro, metro, ferrocarril, intercambiadores de transporte), complementada con los modos no motorizados, como el caminar y la bicicleta, y las nuevas tecnologías (correo electrónico, Internet, teléfonos móviles, entre otras) permitiría reducir considerablemente el uso del automóvil.

Ferrocarriles en vía muerta

Los trenes españoles son lentos y caros, debido a una política de desidia y de abandono por parte de la Administración, gracias a la cual nuestro ferrocarril es el furgón de cola de Europa. De seguir la política actual el ferrocarril se extinguirá prácticamente como medio de transporte, con la única excepción del AVE en las líneas de gran densidad y los servicios de cercanías en las grandes áreas metropolitanas, como Madrid.

Las causas de la pérdida de competitividad del ferrocarril tradicional son las altas tarifas y la baja velocidad, debido al perfil y al trazado de las líneas, y la ausencia de doble vía. Sólo el 66% de la red convencional está en línea recta, mientras que más de un 15% del trazado son curvas con radio menor de 500 metros, a la vez que casi el 80% está en rampa. Tan sólo el 16% de la red tiene doble vía, mientras que en Francia es el 44% y en Alemania el 43%. ¿Se imaginan si la mayor parte de las carreteras tuviesen un solo carril a utilizar alternativamente para circular en uno u otro sentido?

El ferrocarril es el medio de transporte que menos energía consume, el más rápido, cómodo, seguro, el que menos contamina y menos espacio ocupa, características que lo convierten en el transporte ideal para el tráfico de mercancías y de pasajeros. Una sola y simple vía de ferrocarril puede transportar tantos viajeros como 26 carriles de autopistas.

Las razones para potenciar el ferrocarril son claras, y sin embargo el gobierno practica una sistemática política de abandono y cierre de líneas, destinando los únicos fondos disponibles a actuaciones faraónicas e innecesarias, pero muy vendibles a un electorado poco informado, como el AVE Madrid-Sevilla, Madrid-Barcelona, Madrid-Valencia, o las nuevas líneas contempladas por el gobierno.

Modos no motorizados

Las autoridades olvidan que aún hoy cerca de la mitad de la población española no tiene ni automóvil ni siquiera permiso de conducir. En cualquier país del Tercer Mundo la inmensa mayoría de la población carece de automóvil e incluso en los países más ricos los niños, ancianos, minusválidos y los pobres ven su movilidad reducida, a causa de la escasez de transporte público. Las ventajas del caminar o de la bicicleta son tan evidentes que no es necesario justificarlas, y sin embargo parecería que son las peores alternativas, pues andar a pie o en bicicleta es una carrera de obstáculos, e incluso una forma de vivir peligrosamente. Pero para que los modos no motorizados sean viables hay que atenuar el tráfico privado, ensanchar las aceras, impedir que los coches aparquen en cualquier lugar, ampliar las áreas peatonales y no sólo en ciertas áreas comerciales de los centros históricos. Los ayuntamientos deben crear áreas peatonales en todos los barrios, concebidas como lugares de encuentro, de juego de los niños y de convivencia.

En caso de conflicto entre el peatón y el automóvil, el peatón siempre tiene razón, y a este respecto es especialmente criticable el diseño de las glorietas y ciertas avenidas, donde el peatón ha de dar enormes rodeos para no entorpecer al automóvil, o el ancho de las aceras, siempre en función del coche, o los semáforos que obligan a cruzar a la carrera o con grave riesgo para la vida del no motorizado.

La bicicleta puede y debe entrar a formar parte de nuestra vida cotidiana, al igual que en otros países; para ello, es necesario crear vías para bicicletas, aparcamientos, conexiones con las paradas de transporte público, mejorar las condiciones ambientales y sobre todo la seguridad.

*José Santamarta Flórez es director de World Watch.
Este artículo se publicó en el nº 18 de la revista World Watch. http://www.nodo50.org/worldwatch

Referencias
*Comisión de las comunidades Europeas (1992). Libro Verde sobre el impacto del transporte en el medio ambiente. COM (92)46. Bruselas.
*Comisión de las Comunidades Europeas (1990). Libro Verde sobre el Medio Ambiente Urbano. COM (90)218. Bruselas.
*Comisión de las Comunidades Europeas (1992). Infraestructura de transporte. COM (92) 231. Bruselas.
*Fungesma (2002). Medio ambiente en España 2002. Madrid.
*Fungesma (2003). Medio ambiente en España 2003. Madrid.
*Holtz Kay, J. (1998). Asphalt Nation. University of California Press. Berkeley.
*Lowe, M.D. (1990). Alternatives to the automobile: transport for livable cities. Worldwatch Paper 98, Washington.
*Lowe, M.D. (1991). Shaping cities: The environmental and human dimensions. Londres.
*Nadis, S. y MacKenzie, J.J. (1993). Car Trouble. World Resources Institute, Beacon Press, Boston.
*Newman, P. y Kenworthy, J. (1989). Cities and automobile dependence: an international sourcebook. Gower, ldershot.
*OECD (1988). Transport and environment. Paris.
*Renner, M. (1988). Rethinking the role of the automobile. Worldwatch Paper 84, Washington.
*Revista World Watch.




Todos los derechos reservados © 1999-2003
Reproducción autorizada solo mencionando como fuente EcoPortal.net y con enlace en caso de ser publicado en Internet

Ben Magec se opone al proyecto "inútil" de la nueva autopista de Telde

Ben Magec se opone al proyecto "inútil" de la nueva autopista de Telde

La Federación Ben Magec-Ecologistas en Acción expresó este lunes su respaldo a la Plataforma Ciudadana contra la Tangencial de Telde, recientemente constituida para oponerse a lo que la organización considera "un nuevo proyecto de autopista inútil" destinado a ese municipio grancanario.

Un proyecto que, de ejecutarse tal y como se ha planeado, "pondrá en riesgo viviendas y destruirá un importante patrimonio hidráulico y cultural", al tiempo que "ocupará de forma radical nuevo suelo rústico, destruyendo nuestro paisaje y trayendo contaminación y ruido", asegura Ben Magec en un comunicado donde hace público su apoyo a dicha plataforma.

Un colectivo ciudadano constituido en rechazo a un proyecto que se enmarca en "la política irracional de infraestructuras" que se potencia en Gran Canaria, al entender de la federación ecologista, que insta por ello al Cabildo insular a reconsiderar la planificación de nuevas infraestructuras viarias. Infraestructuras que, a la larga, acaban por generar una ampliación del parque móvil isleño, que en la media del Archipiélago duplica a la estatal en relación con el número de habitantes, según subraya Ben Magec.

Y es que, según argumenta la organización, en Canarias "la saturación de las carreteras ha venido induciendo su ampliación, creando un círculo vicioso que responde al incremento constante de vehículos con el aumento continuado de carriles y vías que encauzan y atraen a un mayor número de vehículos". Una dinámica que ha creado "una espiral que resulta insostenible en un medio insular con escaso suelo disponible, máxime cuando las infraestructuras resultan cada vez más complejas y con un mayor potencial de impacto sobre el territorio", concluye el escrito.

Ben-Magec advierte que la Autoridad Portuaria retoma los hundimientos de buques contaminantes en nuestras aguas

Ben-Magec advierte que la Autoridad Portuaria retoma los hundimientos de buques contaminantes en nuestras aguas

La Federación Ben Magec-Ecologistas en Acción afirma que el Alexandra está cargado con 3000 T.M. de residuos que contaminarán nuestras aguas si termina hundiéndose. Ben Magec-Ecologistas en Acción ha denunciado que la Autoridad Portuaria ha retomado los hundimientos de barcos con el Noé y el Coiba y ahora con el carguero Alexandra frente a nuestras costas sin haber limpiado los residuos que se encuentran almacenados en sus bodegas. Este barco se encuentra atracado en el dique Reina Sofía.

Los ecologistas mantienen sus denuncias por hundimientos de barcos ante la Unión Europea y afirman que hundir buques constituye “malas practicas ambientales, que generan contaminación en nuestras aguas y que la Autoridad Portuaria incumplirá así el Convenio de Basilea”, sobre las sustancias contaminantes que poseen los barcos, según Antonio Hernández. La Federación recuerda al Presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, José Manuel Arnáiz, que “si hunde este barco incumplirá sus promesas, con lo que faltaría a su verdad y por lo tanto debería de replantearse su futuro al frente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas”, prosigue Hernández.

Los ecologistas afirman que Arnáiz, “está conviertiendo a Luis Hernández en un santo y nos recuerda la lamentable etapa del anterior presidente de la citada institución”, según Hernández. Existen treinta barcos en el puerto abandonados e invitan al señor Arnáiz a que cumplas sus promesas y desguace dichos buques de forma inmediata.

Ben Magec-Ecologistas en Acción explica “que hay una trama para hundir barcos, que sólo se puede entender desde una perspectiva de especulación económica y que es difícil de comprender desde perspectivas sensatas”, concluye Antonio Hernández.

Greenpeace acusa a los gobiernos español y canario de dañar el litoral

Greenpeace acusa a los gobiernos español y canario de dañar el litoral

CanariasAhora.com, 22-9-2004

Greenpeace denunció este martes que tanto el Ministerio de Medio Ambiente como la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias consienten la destrucción de las praderas submarinas del sur de Tenerife.

La organización ecologista internacional acusó a las administraciones estatal y autonómica de permitir el dragado de los fondos marinos en la zona prevista para albergar la futura infraestructura sureña, en sintonía con las advertencias efectuadas el pasado lunes por los nacionalistas (ver noticia ya publicada y titulada CC en Granadilla se suma a las denuncias sobre el inicio del puerto)

Fuentes de Greenpeace explicaron que desde hace semanas se están produciendo acumulaciones de rocas procedentes de una cantera cercana a la zona donde se planea ubicar el puerto. Además, el colectivo añadió que varios barcos están dragando el área, lo que provoca turbiedad y la destrucción del fondo marino.

La organización recordó nuevamente que las obras del puerto industrial de Granadilla carecen de financiación europea. Igualmente, desde Greenpeace acusaron a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife de haber incurrido en una ilegalidad por haber licitado el proyecto, pues la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas establece que la carencia o insuficiencia de crédito es causa de nulidad de una contratación.

Ben Magec dice que Soria está en "absoluta sintonía con los especuladores"

Ben Magec dice que Soria está en "absoluta sintonía con los especuladores"

CanariasAhora.com, 22-9-2004

El portavoz del colectivo ecologista Ben Magec, Antonio Hernández, afirmó este martes que el presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Manuel Soria, está en "absoluta sintonía con los especuladores de Canarias" cuando afirma que "ha llegado el momento de archivar las Directrices". Según Hernández, estas declaraciones se producen "cuando en Canarias seguimos sin saber cuántas camas hay legalizadas y cuántas más se van a construir", lo que se traduce en que "no hay ni idea de cuál es el diagnóstico de camas en Canarias".

Ben Magec coincide con Soria en que "nunca se han aplicado las directrices" por lo que pide al Gobierno canario, formado por Coalición Canaria y Partido Popular, "que las hagan cumplir, tanto en lo que se refiere al turismo como lo que se refiere a las leyes de ordenación". Como ejemplo de la falta de "seriedad" y de "deseo de cumplir con las Directrices", Hernández cita los proyectos de los puertos de Granadilla en Tenerife y Arinaga en Gran Canaria, "que no cumplen con la filosofía de las Directrices".

"Cuando oímos cosas como las de Soria, pensamos que los políticos de esta isla están más del lado de los empresarios voraces y especuladores que con el desarrollo sostenible", y en ellos engloba "a los de CC, a los del PP y también a los del PSOE, que demuestran que no hay interés por la sustentabilidad".

La ciudad con más coches

La ciudad con más coches

La Provincia, 22-9-2004

El municipio de Las Palmas de Gran Canaria es uno de los ocho de Canarias que celebra hoy el ´Día europeo de la Ciudad sin mi coche´ con el objetivo que reducir el tráfico privado e incrementar, así sea por una jornada, el número de pasajeros del transporte público. Algo que, hoy por hoy, no deja de ser una utopía. Y es que los números son tozudos.

La Memoria de Guaguas Municipales apunta un estancamiento, desde hace cinco años, en la cantidad de usuarios. Pese a la mejora de las guaguas y al incremento de líneas, los pasajeros sobrepasan a duras penas los cuarenta y seis millones anuales. Por contra, el transporte privado crece a pasos agigantados. En 2002 el parque de vehículos era de 221.269, 6.862 más que el año anterior y la tasa -que se obtiene dividiendo la cantidad de coches por la de la población- es de 585,99, 27 puntos más que en 2001, según la Dirección General de Tráfico. Unas cifras que corrobora la Asociación de Importadores y Vendedores de Automóviles (Aiva), quienes señalan un aumento de un 20% en el número de matriculaciones
el pasado mes de agosto en la provincia de Las Palmas.

Desde el punto de vista del concejal de Movilidad, Paulino Montesdeoca, enfrentar el significado de este día, y el de la Semana Europea de la Movilidad en virtud de la cual desde el pasado 16 de septiembre se han venido celebrando distintas actividades, con las cifras del número de vehículos que diariamente circulan por las carreteras del municipio no deja de ser una visión pesimista de la situación. Y la situación, es tan sencilla, explica el doctor en Economía de la ULPGC, Juan Carlos Martín, como que a mayor desarrollo, a mayor crecimiento económico, más tasa de motorización. "El transporte público ha mejorado, eso nadie lo pone en duda. En pocos años la flota de guaguas se ha modernizado y llega a casi
todos los puntos del término, pero eso no lo hace más atractivo.

"El coche privado", dice este miembro del equipo de investigación de Economía de las Infraestructuras y el Transporte, "siempre es más cómodo, sobre todo si su uso no supone además grandes costes en congestión o por tarifas de parkings muy caras, y ninguna de esas circunstancias se dan en Las Palmas de Gran Canaria". Algo en lo que coincide Montesdeoca. La utilización del vehículo privado es, además, la consecuencia lógica del crecimiento de la ciudad.
La creación de nuevos barrios en el distrito de San Lorenzo y Tamaraceite, además de los de La Minilla y Siete Palmas, los centros comerciales y deportivos apartados del centro urbano, y la conversión de municipios limítrofes -Santa Brígida, Arucas y Telde- en dormitorios suponen para los ciudadanos mayor dependencia del transporte. La elección entre el público y el privado vuelve a depender, dice Martín, del grado de comodidad y, en menor medida, de la capacidad adquisitiva. "Pero es evidente que quien se va fuera de la ciudad a vivir también dispone de coche propio".

Para Martín la Semana de la Movilidad no es más que un revulsivo social para mentalizar a los ciudadanos de que deben hacer un uso racional del transporte. Para Montesdeoca supone, además, hacer hincapié en la educación para ello. "Por eso", dice, "desde el Ayuntamiento optamos por colocar a dos niños junto a la margarita, que es el emblema europeo. Entendemos que el abandono del uso exclusivo del coche privado hay que inculcarlo desde edades tempranas y por eso nos volcamos en los escolares".

Curso básico de injusticia

Curso básico de injusticia

La publicidad manda consumir y la economía lo prohíbe. Las órdenes de consumo, obligatorias para todos pero imposibles para la mayoría, se traducen en invitaciones al delito. Las páginas policiales de los diarios enseñan más sobre contradicciones de nuestro tiempo que las páginas de información política y económica.

Este mundo, que ofrece el banquete a todos y cierra la puerta en la narices de tantos es, al mismo tiempo, igualador y desigual: igualador en las ideas y en las costumbres que impone, y desigual en las oportunidades que brinda.

EDUARDO GALEANO. Patas arriba. La escuela del mundo al revés.

Día sin mi coche. La religión del automóvil

Día sin mi coche. La religión del automóvil

Rebuscando en la web se encuentran cosas tanto interes y tan actuales como la que les regala esta web para su disfrute y deleite, del escritor uruguayo tan conocido en esta tierra por sus frecuentes visitas, muy en especial para actuar en El Festival Tres Continentes de Agüimes. BUEN PROVECHO.

LA RELIGIÓN DEL AUTOMÓVIL

Eduardo Galeano

I. Liturgia del divino motor

Con el dios de cuatro ruedas ocurre lo que suele ocurrir con los dioses: nacen al servicio de la gente, mágicos conjuros contra el miedo y la soledad, y terminan poniendo a la gente a su servicio. La religión del automóvil, con su Vaticano en Estados Unidos de América, tiene al mundo de rodillas.

Seis, seis, seis

La imagen del Paraíso: cada estadounidense tiene un auto y un arma de fuego. En Estados Unidos se concentra la mayor cantidad de automóviles y también el arsenal más numeroso, los dos negocios básicos de la economía nacional. Seis, seis, seis: de cada seis dólares que gasta el ciudadano medio, uno se consagra al automóvil; de cada seis horas de vida, una se dedica a viajar en auto o a trabajar para pagarlo; y de cada seis empleos, uno está directa o indirectamente relacionado con la violencia y sus industrias. Cuanta más gente asesinan los automóviles y las armas, y cuanta más naturaleza arrasa, más crece el Producto Nacional Bruto. Como bien dice el investigador alemán Winfried Wolf, en nuestro tiempo las fuerzas productivas se han convertido en fuerzas destructivas.
¿Talismanes contra el desamparo o invitaciones al crimen? La venta de autos es simétrica con la venta de armas, y bien podría decirse que forma parte de ella: los accidentes de tránsito matan y hieren cada año más estadounidenses que todos los estadounidenses muertos y heridos a lo largo de la guerra de Vietnam, y el permiso de conducir es el único documento necesario para que cualquiera pueda comprar una metralleta y con ella cocine a balazos a todo el vecindario. El permiso de conducir no sólo se usa para estos menesteres, sino que también es imprescindible para pagar con cheques o cobrarlos, para hacer un trámite o firmar un contrato. En Estados Unidos, el permiso de conducir hace las veces de documento de identidad. Los automóviles otorgan identidad a las personas.

Los aliados de la democracia

El país cuenta con la nafta más barata del mundo, gracias a los presidentes corruptos, los jeques de lentes negros y los reyes de opereta que se dedican a malvender petróleo, a violar derechos humanos y a comprar armas estadounidenses. Arabia Saudita, pongamos por caso, que figura en los primeros lugares de las estadísticas internacionales por la riqueza de sus ricos, la mortalidad de sus niños y las atrocidades de sus verdugos, es el principal cliente de la industria estadounidense de armamentos. Sin la nafta barata que proporcionan estos aliados de la democracia, no sería posible el milagro: en Estados Unidos, cualquiera puede tener auto, y muchos pueden cambiarlos con frecuencia. Y si el dinero no alcanza para el último modelo, ya se venden aerosoles que dan aroma a nuevo al vejestorio comprado hace tres o cuatro años, el autosaurio ése.

Dime qué coche tienes y te diré quién eres, y cuánto vales. Esta civilización que adora los automóviles, tiene pánico de la vejez: el automóvil, promesa de juventud eterna, es el único cuerpo que se puede cambiar.

La jaula

A este cuerpo, el de cuatro ruedas, se consagra la mayor parte de la publicidad en la televisión, la mayor parte de las horas de conversación y la mayor parte del espacio de las ciudades. El automóvil dispone de restoranes, donde se alimenta de nafta y aceite, y a su servicio están las farmacias donde compra remedios, los hospitales donde lo revisan, lo diagnostican y lo curan, los dormitorios donde duerme y los cementerios donde muere.
El promete libertad a las personas, y por algo las autopistas se llaman freeways, caminos libres, y sin embargo actúa como una jaula ambulante. El tiempo de trabajo humano se ha reducido poco o nada, y en cambio año tras año aumenta el tiempo necesario para ir y venir al trabajo, por los atolladeros del tránsito que obligan a avanzar a duras penas y a los codazos. Se vive dentro del automóvil, y él no te suelta. Drive-by shooting: sin salir del auto, a toda velocidad, se puede apretar el gatillo y disparar sin mirar a quién, como se estila ahora en las noches de Los Angeles. Drive-thru teller, drive-in restaurant, drive-in movies: sin salir del auto se puede sacar dinero del banco, cenar hamburguesas y ver una película. Y sin salir del auto se puede contraer matrimonio, drive-in marriage: en Reno, Nevada, el automóvil entra bajo los arcos de flores de plástico, por una ventanilla asoma el testigo y por la otra el pastor, que Biblia en mano os declara marido y mujer, y a la salida una funcionaria, provista de alas y de halo, entrega la partida de matrimonio y recibe la propina, que se llama Love donation.

El automóvil, cuerpo renovable, tiene más derechos que el cuerpo humano, condenado a la decrepitud. Estados Unidos de América ha emprendido, en estos últimos años, la guerra santa contra el demonio del tabaco. En las revistas, la publicidad de los cigarrillos está atravesada por obligatorias advertencias a la salud pública. Los anuncios advierten, por ejemplo: "El humo del tabaco contiene monóxido de carbono". Pero ningún anuncio de automóviles advierte que mucho más monóxido de carbono contiene el humo de los coches. La gente no puede fumar. Los autos, sí.

II. El ángel exterminador

En 1992 hubo un plebiscito en Amsterdam. Los habitantes de la ciudad holandesa resolvieron reducir a la mitad el espacio, ya muy limitado, que ocupan los automóviles. Tres años después se prohibió el tránsito de autos privados en todo el centro de la ciudad italiana de Florencia, prohibición que se extenderá a la ciudad entera a medida que se multipliquen los tranvías, las líneas de metro, las vías peatonales y los autobuses. También las ciclovías: pronto se podrá atravesar toda la ciudad sin riesgos, por cualquier parte, pedaleando en un medio de transporte que cuesta poco, no gasta nada, no invade el espacio humano ni envenena el aire, y que fue inventado, hace cinco siglos, por un vecino de Florencia llamado Leonardo da Vinci. Mientras tanto, un informe oficial confirmaba que los automóviles ocupan un espacio bastante mayor que las personas en la ciudad estadounidense de Los Angeles, pero allí a nadie se le ocurrió cometer el sacrilegio de expulsar a los invasores.

¿A quién pertenecen las ciudades?

Amsterdam y Florencia son excepciones a la regla universal de la usurpación. El mundo se ha motorizado aceleradamente, a medida que han ido creciendo las ciudades y las distancias, y los medios públicos de transporte han cedido paso al coche privado. El presidente francés Georges Pompidou lo celebraba diciendo que "es la ciudad la que debe adaptarse a los automóviles, y no al revés", pero sus palabras cobraron sentido trágico cuando se reveló que habían aumentado brutalmente los muertos por contaminación en la ciudad de París, durante las huelgas de fines del año pasado: la paralización del metro había multiplicado los viajes en automóvil y había agotado las existencias de mascarillas antiesmog.

En Alemania, en 1950, los trenes, autobuses, metros y tranvías realizaban las tres cuartas partes del transporte de personas; actualmente, suman menos de una quinta parte. El promedio europeo ha caído al 25 por ciento, lo que es todavía mucho si se compara con Estados Unidos, donde el transporte público, virtualmente exterminado en la mayoría de las ciudades, sólo llega al cuatro por ciento del total.
Henry Ford y Harvey Firestone eran íntimos amigos, y ambos se llevaban de lo más bien con la familia Rockefeller. Ese cariño recíproco desembocó en una alianza de influencias que mucho tuvo que ver con el desmantelamiento de los ferrocarriles y la creación de una vasta telaraña de carreteras, luego convertidas en autopistas, en todo el territorio estadounidense. Con el paso de los años se ha hecho cada vez más apabullante, en Estados Unidos y en el mundo entero, el poder de los fabricantes de automóviles, los fabricantes de neumáticos y los industriales del petróleo. De las sesenta mayores empresas del mundo, la mitad pertenece a esta santa alianza o está de alguna manera ligada a la dictadura de las cuatro ruedas.

Datos para un prontuario

Los derechos humanos se detienen al pie de los derechos de las máquinas. Los automóviles emiten impunemente un cóctel de muchas sustancias asesinas. La intoxicación del aire es espectacularmente visible en las ciudades latinoamericanas, pero se nota mucho menos en algunas ciudades del norte del mundo. La diferencia se explica, en gran medida, por el uso obligatorio de los convertidores catalíticos y de la nafta sin plomo, que han reducido la contaminación más notoria de cada vehículo en los países de mayor desarrollo. Sin embargo, la cantidad tiende a anular la calidad, y estos progresos tecnológicos van reduciendo su impacto positivo ante la proliferación vertiginosa del parque automotor, que se reproduce como si estuviera formado por conejos.
Visibles o disimuladas, reducidas o no, las emisiones venenosas forman una larga lista criminal. Por poner tan sólo tres ejemplos, los técnicos de Greenpeace han denunciado que proviene de los automóviles no menos de la mitad del total del monóxido de carbono, del óxido de nitrógeno y de los hidrocarburos que tan eficazmente están contribuyendo a la demolición del planeta y de la salud humana.

"La salud no es negociable. Basta de medias tintas", declaró el responsable de transportes de Florencia, a principios de este año, mientras anunciaba que ésa será "la primera ciudad europea libre de automóviles". Pero en casi todo el resto del mundo, se parte de la base de que es inevitable que el divino motor sea el eje de la vida humana, en la era urbana.

Copiamos lo peor

El ruido de los motores no deja oír las voces que denuncian el artificio de una civilización que te roba la libertad para después vendértela, y que te corta las piernas para obligarte a comprar automóviles y aparatos de gimnasia. Se impone en el mundo, como único modelo posible de vida, la pesadilla de ciudades donde los autos mandan, devoran las zonas verdes y se apoderan del espacio humano. Respiramos el poco aire que ellos nos dejan; y quien no muere atropellado, sufre gastritis por los embotellamientos.
Las ciudades latinoamericanas no quieren parecerse a Amsterdam o a Florencia, sino a Los Angeles, y están consiguiendo convertirse en la horrorosa caricatura de aquel vértigo. Llevamos cinco siglos de entrenamiento para copiar en lugar de crear. Ya que estamos condenados a la copianditis, podríamos elegir nuestros modelos con un poco más de cuidado. Anestesiados como estamos por la televisión, la publicidad y la cultura de consumo, nos hemos creído el cuento de la llamada modernización, como si ese chiste de mal gusto y humor negro fuera el abracadabra de la felicidad.

III. Los espejos del Paraíso

La publicidad habla del automóvil como una bendición al alcance de todos. ¿Un derecho universal, una conquista democrática? Si fuera verdad, y todos los seres humanos pudieran convertirse en felices propietarios de este medio de transporte convertido en talismán, el planeta sufriría muerte súbita por falta de aire. Y antes, dejaría de funcionar por falta de energía. Nos queda petróleo para dos generaciones. Ya hemos quemado en un ratito una gran parte del petróleo que se había formado a lo largo de millones de años. El mundo produce autos al ritmo de los latidos del corazón, más de uno por segundo, y ellos están devorando más de la mitad de todo el petróleo que el mundo produce.
Por supuesto, la publicidad miente. Los numeritos dicen que el automóvil no es un derecho universal, sino un privilegio de pocos. Sólo el 20 por ciento de la humanidad dispone del 80 por ciento de los autos, aunque el cien por ciento de la humanidad tenga que sufrir las consecuencias. Como tantos otros símbolos de la sociedad de consumo, éste es un instrumento que está en manos del norte del mundo y de las minorías que en el sur reproducen las costumbres del norte y creen, y hacen creer, que quien no tiene permiso de conducir no tiene permiso de existir.

El 85 por ciento de la población de la capital de México viaja en el 15 por ciento del total de vehículos. Uno de cada diez habitantes de Bogotá es dueño de nueve de cada diez automóviles. Aunque la mayoría de los latinoamericanos no tiene el derecho de comprar un auto, todos tienen el deber de pagarlo. De cada mil haitianos, sólo cinco están motorizados, pero Haití dedica un tercio de sus importaciones a vehículos, repuestos y nafta. Un tercio dedica, también, El Salvador. Según Ricardo Navarro, especialista en estos temas, el dinero que Colombia gasta cada año para subsidiar la nafta, alcanzaría para regalar dos millones y medio de bicicletas a la población.

El derecho de matar

Un solo país, Alemania, tiene más automóviles que la suma de todos los países de América Latina y Africa. Sin embargo, en el sur del mundo mueren tres de cada cuatro muertos en los accidentes de tráfico de todo el planeta. Y de los tres que mueren, dos son peatones.

En eso, al menos, no miente la publicidad, que suele comparar al auto con un arma: acelerar es como disparar, proporciona el mismo placer y el mismo poder. La cacería de los caminantes es frecuente en algunas de las grandes ciudades latinoamericanas, donde la coraza de cuatro ruedas estimula la tradicional prepotencia de los que mandan y de los que actúan como si mandaran. Y en estos últimos tiempos, tiempos de creciente inseguridad, al impune matonismo de siempre se agrega el pánico a los asaltos y a los secuestros. Cada vez hay más gente dispuesta a matar a quien se le ponga delante. Las minorías privilegiadas, condenadas al miedo perpetuo, pisan el acelerador a fondo para aplastar la realidad o para huir de ella, y la realidad es una cosa muy peligrosa que ocurre al otro lado de las ventanillas cerradas del automóvil.

El derecho de invadir

Por las calles latinoamericanas circula una ínfima parte de los automóviles del mundo, pero algunas de las ciudades más contaminadas del mundo están en América Latina.

La imitación servil de los modelos de vida de los grandes centros dominantes, produce catástrofes. Las copias multiplican hasta el delirio los defectos del original. Las estructuras de la injusticia hereditaria y las contradicciones sociales feroces han generado ciudades que crecen fuera de todo posible control, gigantescos frankensteins de la civilización: la importación de la religión del automóvil y la identificación de la democracia con la sociedad de consumo, tienen, en esos reinos del sálvese quien pueda, efectos más devastadores que cualquier bombardeo.

Nunca tantos han sufrido tanto por tan pocos. El transporte público desastroso y la ausencia de ciclovías hace obligatorio el uso del automóvil, pero la inmensa mayoría, que no lo puede comprar, vive acorralada por el tráfico y ahogada por el esmog. Las aceras se reducen, hay cada vez más parkings y cada vez menos barrios, cada vez más autos que se cruzan y cada vez menos personas que se encuentran. Los autobuses no sólo son escasos: para peor, en muchas ciudades el transporte público corre por cuenta de unos destartalados cachivaches que echan mortales humaredas por los caños de escape y multiplican la contaminación en lugar de aliviarla.

El derecho de contaminar

Los automóviles privados están obligados, en las principales ciudades del norte del mundo, a utilizar combustibles menos venenosos y tecnologías menos cochinas, pero en el sur la impunidad del dinero es más asesina que la impunidad de las dictaduras militares. En raros casos, la ley obliga al uso de nafta sin plomo y de convertidores catalíticos, que requieren controles estrictos y son de vida limitada: cuando la ley obliga, se acata pero no se cumple, según quiere la tradición que viene de los tiempos coloniales.

Algunas de las mayores ciudades latinoamericanas viven pendientes de la lluvia y el viento, que no limpian de veneno el aire, pero al menos se lo llevan a otra parte. La ciudad de México vive en estado de perpetua emergencia ambiental, provocada en gran medida por los automóviles, y los consejos del gobierno a la población, ante la devastación de la plaga motorizada, parecen lecciones prácticas para enfrentar una invasión de marcianos: evitar los ejercicios, cerrar herméticamente las casas, no salir, no moverse. Los bebés nacen con plomo en la sangre y un tercio de los ciudadanos padece dolores crónicos de cabeza.

-O usted deja de fumar, o se muere en un año -advirtió el médico a un amigo mío, habitante de la ciudad de México, que no había fumado ni un solo cigarrillo en toda su vida. La ciudad de San Pablo respira los domingos y se asfixia los días de semana. Año tras año se va envenenando el aire de Buenos Aires, al mismo ritmo en que crece el parque automotor, que el año pasado aumentó en medio millón de vehículos. Santiago de Chile está separada del cielo por un paraguas de esmog, que en los últimos quince años ha duplicado su densidad, mientras también se duplicaba, casualmente, la cantidad de automóviles.

Publicado en: Brecha, Montevideo, viernes 29 de marzo de 1996

El Partido Popular de Telde manifiesta su rechazo a la Tangencial

El Partido Popular de Telde manifiesta su rechazo a la Tangencial

El Partido Popular a través de su presidenta local, Dña. María Antonia Torres firma el manifiesto de rechazo a la Tangencial.

En una multitudinaria reunión informativa, tanto la Sra. Torres como el senador por Gran Canaria, Don José Macías, expusieron los motivos de este rechazo y las convicciones para oponerse al proyecto presentado por obras públicas del Gobierno de Canarias.

A sugerencia del público asistente e integrantes de la Plataforma Ciudadana, es posible que en el próximo pleno municipal (viernes, día 24 de septiembre), se lleve como orden del día, una posición oficial para que sea ratificada por el Pleno y resto de fuerzas políticas.

Los miembros de la Plataforma Ciudadana contra la tangencial de Telde valoran muy positivamente esta posición del partido popular que según se desprende de las palabras de la Sra Torres tiene una prolongación en su partido a nivel insular.

¡El PRÓXIMO MIÉRCOLES 22 NO UTILICES TU COCHE!

¡El PRÓXIMO MIÉRCOLES 22 NO UTILICES TU COCHE!

El próximo miércoles día 22 de septiembre es el "Día sin mi coche", en que se invita a toda la ciudadanía a dejar aparcado su vehículo particular y utilizar el transporte público durante todo el día.

Dicha acción sostenible se enmarca dentro de la Semana Europea de la Movilidad, que se celebra en toda Europa desde el 16 al 22 de septiembre. “Calles seguras para los niños” es el tema central de este año, siendo su objetivo el reducir los riesgos que hay en las calles de las ciudades para los niños.

Según la Comisión Europea, cada año más de 2.000 menores de 17 años fallecen en accidentes de tráfico y varios miles resultan heridos dentro de las fronteras comunitarias. Bajo el lema "calles seguras para los niños", las instituciones europeas pretenden reducir esta cifra y concienciar a la gente del progresivo aumento de enfermedades de tipo respiratorio, como por ejemplo el asma, agravadas por la fuerte contaminación atmosférica acumulada de las ciudades.

La Semana para la Movilidad Europea pretende, además, promover el transporte sostenible en las áreas urbanas y concienciar a los ciudadanos de los beneficios que supone para el Medio Ambiente, la salud humana y la calidad de vida la reducción del tráfico.

En colaboración con las autoridades locales, la Unión Europea instará a que los ciudadanos utilicen durante esta semana modos de transporte más amistosos con el medio ambiente, como pueden ser el transporte público o la bicicleta.

En la pasada edición de 2003, 723 ciudades de 23 países diferentes participaron en la celebración de la Semana para la Movilidad y más de 1.100 ciudades participaron o apoyaron el "Día sin coches".

Si quieres saber qué países participan en las distintas campañas de la Semana Europea de la Movilidad 2004, puedes consultar en:

Web Oficial de la Semana Europea de la Movilidad
http://www.mobilityweek-europe.org

Comisión Europea - DG Medioambiente
http://europa.eu.int/comm/environment/

Medioambiente para jóvenes europeos
http://europa.eu.int/comm/environment/youth/index_en.html