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TURCÓN - Ecologistas en acción

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Con alpargatas por bandera

Con alpargatas por bandera Buenaventura Rodríguez Rivero

En un reciente artículo critiqué a la asociación ecologista Ben Magec, por estar más interesada en manifestarse contra la realización de obras de infraestructura, que en encontrar soluciones reales a los problemas del medioambiente. Como respuesta, el pasado 23 de Agosto, dos de sus asociados me replicaron en un artículo publicado en CanariasAhora.

Dicen que mis argumentos son manipuladores y parciales, añadiendo "más interesados en responder de una manera burda y ramplona al movimiento ecologista, que en realizar una crítica fundamentada y constructiva". ¿Es un argumento manipulador y parcial afirmar que la sobrepesca es la principal causante del deterioro de nuestros ecosistemas marinos, especialmente en el sur de Tenerife?. ¿Manipulo a alguien cuando afirmo que, por la extensión del área implicada y por el número de especies afectadas, la construcción del puerto de Granadilla hace muchísimo menos daño ecológico que el que causa la sobre pesca?. ¿Quién está manipulando, al pretender hacer creer a los canarios lo contrario?.

Me acusan de dirigirles un ataque malintencionado ". ante el nerviosismo suscitado por la posibilidad de que la UE decida no financiar los macroproyectos previstos para Arinaga y Granadilla". Señores socios de Ben Magec, permítanme decirles que me trae sin cuidado que la UE financie o no la construcción de estos puertos. Ni me paga la administración por defenderlos -como se pretende insinuar- ni estoy convencido de que sean necesarios para el
desarrollo de nuestra región. ¿Es que acaso no se pueden criticar las deficiencias de su organización sin ser tachado de facha o de corrupto?.

Sin embargo, no intentemos desviar el debate hacia estas infraestructuras, que ya bastante se habla de ellas. Lo que quiero poner de manifiesto es la incoherencia de su organización, al desarrollar una feroz campaña por un problema que, desde el punto de vista ecológico, tiene un impacto mucho menor que el de la sobrepesca. ¿Es que no disponen de un orden de prioridades para dedicarle el esfuerzo adecuado a cada amenaza ecológica según su orden de importancia?.

Me dicen que tengo poca "memoria histórica" por no acordarme de la campaña -spot televisivo incluido- donde denunciaron el problema de la sobrepesca. Por favor, señores. Si hay que recurrir a la "memoria histórica" para encontrar alguna denuncia sobre este tema, es evidente que no le dan la debida importancia. ¿Cuántas manifestaciones, en cambio, han dedicado en contra de los puertos de Arinaga y Granadilla?. Si comparamos el tratamiento dado en un caso y en otro, vemos que no hay color: al principal problema de nuestros ecosistemas marinos apenas si le dedican esfuerzos, mientras que con el otro, cuyas consecuencias son infinitamente más pequeñas, han metido toda la carne en el asador.

Si esta forma de actuar de Ben Magec no ha sido para defender los postulados de personas de extrema izquierda o antisistema, tal y como afirmé en mi artículo, entonces tenemos que llegar a una conclusión más decepcionante: Ben Magec no tiene un planteamiento claro sobre el papel que debe tener en la sociedad, ni cual es la forma en que tiene que actuar. Bajo mi modesto punto de vista, su principal misión debe ser la de conseguir que se incluya al medio ambiente en la ecuación de desarrollo de la región. Y su forma de actuar debería ser aquella que le permita a su organización cumplir eficazmente con esta misión. Ni más, ni menos. Sin motivaciones políticas, ni manipulaciones, ni afán de protagonismo.

Debo decirles además, que Canarias necesita de organizaciones ecologistas que sepan actuar con pragmatismo. Para esto no es necesario que sus representantes se saquen fotos -como ocurrió hace poco- con pescadores que afirman estar usando nasas (artes de pesca dañinas para los ecosistemas marinos). Lo que sería de desear es que convoquen manifestaciones cuando haya que hacerlo, pero también que sean capaces de sentarse con representantes de las administraciones para concertar acciones favorables al medio ambiente. Y esto último, estimados señores, es lo que todavía no les he visto hacer. ¿Por qué, por ejemplo, no le proponen a los cabildos la implantación de más reservas marinas?.

Por último, me parece bien que -como afirman en su réplica- les gusten y se sientan orgullosos de llevar alpargatas. No hay nada malo en ellas. Siempre y cuando se utilicen en los pies y no como bandera.

Gran Canaria invertirá 260.000 euros en el Plan de Ordenación de Energía

Gran Canaria invertirá 260.000 euros en el Plan de Ordenación de Energía EFE. Las Palmas de Gran Canaria, 23-8-2005

El Cabildo de Gran Canaria invertirá 260.000 euros en la redacción del Plan Territorial Especial de Ordenación de Infraestructuras de Producción, Transporte y Almacenamiento de Energía, un documento cuya elaboración supone "el mayor reto de la política energética insular, según anunció este lunes.

Este plan será un instrumento destinado a fomentar y ordenar las infraestructuras y a regular producción, transformación, transporte, distribución y almacenamiento de energía eléctrica, eólica e hidrocarburos en la isla, explica un comunicado de la corporación.

Además, el proyecto "también persigue la implantación coordinada de las instalaciones previstas y futuras, así como su compatibilidad con los valores territoriales y ambientales de cada zona, a fin de evitar la afección de aquellas áreas protegidas reconocidas en la legislación canaria vigente o afectadas por normativas europeas".

Como objetivos que guiarán el diseño del referido plan, que se prevé esté ultimado en marzo de 2006, el Cabildo enumera, entre otros, "fomentar el ahorro energético y la utilización racional de la energía", "incrementar la producción de electricidad con sistemas de generación alternativos" o "reducir los efectos contaminantes y de riesgo".

Así mismo, el proyecto deberá buscar "garantizar la integración territorial de los corredores de transporte de energía eléctrica de alta tensión, los parques de aerogeneradores de producción de energía eólica y las infraestructuras de transporte y almacenamiento de hidrocarburos", agrega."

Ecología y Posmodernidad

Ecología y Posmodernidad Artículo de opinión de

Joel Sangronis Padrón, Profesor UNERMB
EcoPortal.net

Esto se traduce en el ámbito tecnológico-comercial en una perenne carrera por adquirir, por consumir siempre lo nuevo, lo novedoso, lo último del mercado, carrera que no tiene fin por cuanto jamás puede ser satisfecha.
Entre los siglos XVI, XVII y XVIII la sociedad Europea va a ser sacudida por un conjunto de radicales cambios en su manera de comprender al hombre y al universo; el hombre europeo va a sufrir una serie de mutaciones paradigmáticas en sus concepciones y valores estéticos, espirituales y seculares que van a desembocar en un proceso conocido como la Modernidad.

Protagonistas principales de estas transformaciones van a ser Isaac Newton y René Descartes. El primero con el enunciado de leyes físicas universales y el segundo con sus tesis racionalistas van a modificar radicalmente la manera en que el hombre occidental se visualiza a si mismo y la forma en que se relaciona con Dios, con el resto de los hombres y con su entorno.

La razón instrumental y la ciencia positiva, experimental y reduccionista van a convertirse en los ejes del pensamiento europeo-occidental y van a producir fenómenos socio-históricos como el capitalismo, el antropocentrismo y la revolución industrial que influirán, en los siguientes siglos, en forma poderosa en el resto de la humanidad.

El hombre europeo va a ser empujado por este modelo cultural a conocer, conquistar y someter a su dominio y control al resto del mundo. El espíritu capitalista de maximizar las ganancias aunado a la tesis del progreso infinito van a servir de combustible a la expansión del mundo occidental en los siguientes 500 años.
También producto de este proceso conocido como La Modernidad va a ser la revolución industrial, pues este modelo histórico-cultural va a equiparar el concepto de progreso con el de avance o desarrollo tecnológico-industrial; así, se consagraron la eficacia y el rendimiento material como únicas vías para alcanzar el progreso, progreso que a su vez fue (y es) identificado con lo nuevo, lo novedoso como supremo valor.
Para la modernidad, es decir nuestra cultura, lo nuevo es sinónimo de mejor, de superior, por lo que toda novedad es siempre una superación, un avance que viene a llenar una carencia (real o inducida), o a completar un proyecto (individual o colectivo) que se traduce en el ámbito tecnológico-comercial en una perenne carrera por adquirir, por consumir siempre lo nuevo, lo novedoso, lo último del mercado, carrera que no tiene fin por cuanto jamás puede ser satisfecha.

Así, las ideas de progreso y desarrollo, entendidas como un crecimiento permanente e ilimitado, potenciadas por la ciencia y su hija la técnica, sumadas al insaciable deseo de acumulación material del capitalismo, han provocado la impresionante sujeción y dominio de la naturaleza por parte del hombre moderno, necesarias por lo demás para obtener de ella las materias primas indispensables para mantener el ritmo de producción-consumo-desecho inherente al espíritu de este modelo histórico-cultural.

Pero la actual crisis ambiental nos indica que este modelo liberal-industrial-productivista ya no puede perpetuarse sino ofreciendo a la vez más y peor: más destrucción, más despilfarro, más desigualdad, más exclusión, más reparaciones de las destrucciones, más programación de los individuos, más prozac para los ruidos de esas reparaciones.

El discurso ecológico ha revelado la tremenda contradicción del mito del progreso promovido por la razón técnica e instrumental de la modernidad que prometía llevar al hombre a la conquista del futuro pero que simultáneamente lleva en su seno la negación y destrucción de ese futuro.

Los discursos ecológicos y posmoderno cierran filas en torno a la propuesta de abandonar el pensamiento reduccionista, símbolo de la modernidad, cuestionando la lógica cosificadora y mercantilista del capitalismo.
El pensamiento ecológico, que sirve de fundamento al actual cuestionamiento de la legitimidad del mito del progreso y desarrollo perenne y lineal y por ende del modelo liberal-capitalista, se yergue en el horizonte como una de las principales armas con las que se libra la actual batalla ideológica entre la parte agonizante de la modernidad y el nuevo modelo civilizacional que ha de nacer como requisito indispensable para la supervivencia de la especie humana.

Articulo sobre la percepción social del desarrollo sostenible

Articulo sobre la percepción social del desarrollo sostenible PERCEPCIÓN SOCIAL Y ASPECTOS
SOCIOLÓGICOS DEL CRECIMIENTO SOSTENIBLE.

Artículo de Maria del Pilar Cisneros Britto. Profesora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología desde 1980; ha colaborado en diversos estudios Sociológicos para Ayuntamientos y otras entidades públicas.

Educación ambiental y poder.

El deterioro creciente del medio ambiente del que dan cumplida cuenta las noticias de desastres ecológicos, parece demostrar que los problemas se presentan más rápidamente que las soluciones. Lo que se ha hecho hasta ahora es totalmente insuficiente. Se nos plantea una urgente intervención para que a través de la educación de todos, conseguir modificar las conductas. En este sentido es mucho más eficaz la labor de los educadores que la de los medios de comunicación, ya que actúa sobre niños y jóvenes que no tienen unos criterios totalmente formados, y con una metodología capaz de influir en ese adulto del mañana. La labor de los medios no es despreciable aunque sí bastante más limitada. Damos por supuesto que interiorizamos los valores o las ideas que se difunden en estos medios y que los individuos se van a conducir consecuentemente con ellos. [1] Pero la resistencia al cambio es una de las conductas más habituales de la humanidad. Aún hoy, y a pesar de vivir en una sociedad de cambio, donde este concepto es un valor en sí mismo, la mayor parte de nuestras acciones discurren por el seguro y feliz camino del hábito, de la persistencia, de lo recurrente, de lo conocido.

Parece un contrasentido educar en medio ambiente desde el poder, puesto que los gobiernos de las naciones tienen también encomendado el fomento de la economía y sus actividades. De todos es sabido que son estas actividades fundamentalmente la industrial y las formas de vida derivadas de la industrialización, las que han precipitado la acción humana en el entorno natural y su desequilibrio. Pero aunque en la práctica resulta contradictorio, en la teoría es conciliable, justificable. Por otro lado, no es totalmente nuevo, esta conducta dual de las instituciones de gobierno, pues, por ejemplo, los cometidos de salud público son limitadores por definición de las actividades industriales.

La ciencia al servicio del poder o la depredación ha dado paso a la ciencia salvadora o equilibradora. Los actores tradicionales, los hombres, tienen que admitir que la lucha que se libra ahora no es contra la naturaleza sino por la naturaleza. Pero no nos engañemos, esta necesidad de utilizar los argumentos científicos ha sido propiciada por un lado, por los desastres desencadenados por la misma depredación y por otro, por una creciente visión sistémica e interrelacional del mundo.

La perspectiva ecológica, o criterio conservacionista de la naturaleza, tiene su mejor aval en el conocimiento científico. Sólo un mundo que se justifica en los logros de la ciencia y el progreso, admitiría que se sustituyan los criterios políticos y económicos en los que tradicionalmente ha legitimado la explotación de los recursos naturales. En este sentido el argumento científico es funcional para el Estado, ya que la ciencia pasa a identificarse con la tecnología. La ciencia en sus aplicaciones se entiende como instrumento que servirá para reparar los daños causados en la naturaleza.

La especie humana desde sus remotos orígenes ha emprendido la aventura de la supervivencia con la ayuda de tecnología, ésta le ha propiciado su condición de animal racional, o animal tramposo, en la medida en que ha manipulado la naturaleza para que ésta le dé una mayor cota de alimentos de la que le correspondía. Pero la tecnología como resultado del conocimiento empírico solamente, no equivale a ciencia. La visión científica del mundo parte de una búsqueda de las causas que le permita explicar los fenómenos de todo orden. La ciencia, resultado del pensamiento secularizado, aunque sistema de pensamiento que se rige por la objetividad de sus postulados, no ha podido escapar a la utilización sectaria de sus logros. Una cosa es que propugne un método objetivo y otra que sirva a unos fines objetivos, libres de intereses y valores. Es del dominio público que se investiga en aquellos campos y áreas que se financian, y esta financiación está motivada por los intereses económicos y políticos. Por esto el conocimiento sirve al poder y éste lo utiliza para mejorar su poder. Poder sobre los recursos de la naturaleza que se traduce en poder sobre los hombres.

La propia cosmo-visión del hombre ha estado centrada exclusivamente en la relación de los grupos humanos como actores de lo social, vinculados entre sí por el pacto, por el contrato social. La lucha del hombre contra el hombre sólo se abandona porque existe otra lucha común que justifica el aunar esfuerzos y voluntades, la lucha por la supervivencia, que es una lucha contra la naturaleza. La organización social y política genera la concordia necesaria para hacer realidad el mandato bíblico: creced, multiplicaos y dominad la tierra.

Toda interacción con la naturaleza lleva aparejada un desequilibrio, sólo restablecido por el límite que marcaba la tecnología. Por ejemplo, un nuevo arado permite roturar nuevas tierras y ponerlas a producir alimentos, o un nuevo regadío permite hacer fértiles nuevas extensiones de terreno, y la mejora en la productividad aún podrá incrementarse con más tecnología, llámese abono químico o riego controlado por ordenador. La interacción del hombre con el medio siempre ha llevado aparejado una agresión a un sistema natural, pero también ha estado seguido por una nueva tregua, la que resultaba del tiempo transcurrido entre trampa (nueva invención tecnológica) y trampa. En la actualidad la cantidad de tecnología aplicada simultáneamente con el fin de producir más en el menor tiempo posible hace más inviable esta capacidad de respuesta de los sistemas naturales para encajar la agresión y reequilibrarse (para pactar con nosotros). En este punto crítico en el que nos encontramos, lejos de ponerle freno a la acción del hombre, miramos esperanzados a la ciencia para que nos procure ese equilibrio en evitación del colapso.

Es difícil por todo esto, imaginar una sociedad avanzada que no contemple como necesidad social, crear una conciencia ecológica o analizar la acción humana desde esta perspectiva. Las catástrofes ecológicas y las actividades de las organizaciones ecologistas, han servido para crear el valor por el ambiente.

Nos encontramos como civilización, inmersos en dos conceptos, paradigmas o ideas rectoras, que orientan el sentido de nuestras actitudes hacia el medio ambiente. El paradigma en crisis y hasta ahora vigente estaría representado por el hombre dominador y conquistador de la naturaleza. El pionero que busca la tierra prometida para hacerla suya, doblegarla. Esta visión del mundo antropocéntrica parte del supuesto que el hombre y la sociedad son el centro del universo. El nuevo paradigma ecológico que pretende desplazar al anterior concibe al hombre como parte de un todo que es el mundo natural. En este mundo, el hombre es un usufructuario y su acción debe abandonar la depredación para acometer desde el conocimiento científico de los fenómenos naturales, la responsabilidad de servir a la creación, y el mantenimiento de la vida.

Estos dos modelos se corresponden con dos mentalidades culturales que sólo se aproximan a la síntesis en una nueva vía que apuntaría como armonización de ambos presupuestos, al “desarrollo sostenible”.

Abrigar la esperanza de un desarrollo sostenible, es un tender a. Es una situación mixta que supone claudicación de las dos partes, y esto no siempre se consigue, es un difícil equilibrio. Las metas económicas hoy se persiguen no como la conducta codiciosa de unos pocos, sino como mecanismo necesario para la mejora económica de las mayorías. El bienestar económico se asimila a los objetivos de justicia e igualdad de otros tiempos. Es por tanto la propuesta de limitar el desarrollo una restricción que afecta al orden social, a la jerarquía y las relaciones de poder.

Nota para los lectores:
El artículo continua, es de 11 paginas. Aquellas personas que les resulte de interes que lo pidan que lo remitiremos a su dirección e-mail.

La banda ancha es imparable en España,

La banda ancha es imparable en España, En algún momento (¿otoño?) el mercado nacional despertará
La inminente Gran Explosión

España es Europa, pese a lo que pueda parecer, y tendrá un uso europeo de la Red. Internet no es una construcción de gobiernos e industrias, aunque pueda parecerlo, así que su crecimiento no dependerá de sus acciones (o inacciones). Cuando una tecnología supera el 35% de penetración social, de repente se hace imprescindible. El crecimiento de la banda ancha es imparable en España, no así la oferta de contenidos. El mercado publicitario online no deja de crecer y crecer. Todos los signos indican que en algún momento pasado el verano la Internet nacional dará un gran salto. Hay, pues, razones para el optimismo postvacacional. A la vuelta todo irá mejor.
El optimismo es una droga, casi una enfermedad, pero a veces está justificado. Por ejemplo cuando la situación es tan mala que ya no puede empeorar, pues entonces sólo cabe la mejora. Vistas las actuales circunstancias en el desarrollo en España de la Red, éste puede ser el caso. Desde el fondo del abismo sólo podemos ir hacia arriba.
Y hay señales en este sentido. Según el último Estudio General de Medios la penetración social de Internet en España roza el 35% de la población. En otros países y tecnologías este porcentaje ha supuesto un cambio en el modo de extensión; lo que antes era un lujo o algo de unos pocos pasa a ser virtualmente obligatorio. La tecnología en cuestión sufre una fase de rápido avance y se convierte rápidamente en ubicua.
Pronto empezará a ocurrir. En los hogares con niños ya se considera muy deseable disponer de acceso a la Red; espere a que los colegios envíen las notas a los padres por correo electrónico. Quienes viajan mucho ya conocen las ventajas de comprar los billetes de avión en la Red; espere a que muchas aerolíneas repercutan los ahorros que les supone esta vía en los precios que cobran, y volar a Barcelona, Madrid o Cádiz le cueste un 20% menos en Internet que en la agencia de viajes.

Otra de las patas fundamentales de la sociedad de la información, el negocio, también crece. La publicidad, las ventas, la comunicación empresarial... cada vez más aspectos del mundo financiero e industrial están afectados por la Red. Cada vez se hace más negocio en y a través de Internet. Los bancos traspasan las relaciones con sus clientes a su página web, donde es mucho más cómodo (y para ellos, barato) realizar operaciones.
Cabe incluso alguna sorpresa en el modo de crecimiento. Las tasas de penetración de la banda ancha respecto al total son más parecidas a las de Corea del Sur antes de que allí se desbordase el interés que a los países de nuestro entorno. El ir con retraso en penetración total puede significar que el salto de la barrera se produzca de modo mucho más explosivo que en Gran Bretaña, Suecia o Estados Unidos.
Existe incluso cierta evidencia anecdótica de movimientos en el sector empresarial; algún os fichajes estratégicos, ciertos rumores y consultas y un desacostumbrado interés por el tema parecen indicar que varios grandes grupos de comunicación se disponen a arremangarse y a ponerse a trabajar en serio la Red después de las vacaciones. Al fin y al cabo, el tema que les ha mantenido absortos durante años (la televisión) se ha resuelto por fin.

Cabe, por tanto, soñar durante las siestas agosteñas con una vigorosa reactivación del mercado profesional de Internet en España al llegar el otoño. Y ojalá que así sea, o nos descolgaremos de otra revolución tecnológica. Como tantas otras veces en el pasado.
Que los dioses del verano nos iluminen y protejan, pues...

Europa no es solo un talonario

Europa no es solo un talonario Europa no es solo un talonario: ¿Canarias en la periferia o en la feria?

Artículo de David Hammerstein (eurodiputado verde):

'No lo sé. Igual estoy equivocado y la Comisión Europea estaría dispuesta a financiar hasta la construcción de una pista de esquí en medio del desierto si insistiera bastante el estado miembro de la Unión. Si no es el caso dudo que los bolsillos europeos puedan permitirse el lujo de seguir costeando a algunas grandes obras canarias que son a todas luces irracionales e innecesarias.
Las instituciones europeas, enfrentadas a la vez a unas restricciones financieras y crecientes demandas de los nuevos países, comienzan a recelarse de la despreocupada frenesí constructora de algunas regiones de Europa, por muy ultraperiféricas que sean.

Porque una cosa es el interés público que respalda unas obras justificadas por contrastadas necesidades sociales y ambientales y otra, por completo, es convertir la financiación europea en una especie de feria, como ha afirmado Aguilera Klink, donde charlatanes-especuladores pujan por ingentes sumas con trolas mezcladas cuidadosamente con unas dosis de fingido victimismo de unas islas naufragadas en medio del atlántico. ¡Viva la manipulación del desagravio comparativo! Curiosa forma tienen algunos nacionalistas de defender su tierra: sin la tierra ni la gente.

Como eurodiputado miembro del Comité de Peticiones y del Comité de Industria, pocas veces he visto un proyecto tan poco merecedor de ser financiado por los contribuyentes europeos que el del Puerto de Granadilla. Primero por innecesario. He visto con mis propios ojos durante una visita de tres horas que el puerto de Santa Cruz de Tenerife tiene cabida de sobra para las futuras demandas, sean de contenedores, de uso industrial o de ocio.
En el puerto de Santa Cruz hay obras en marcha y otras ya licitadas que cubren fácilmente y escalonadamente las posibles necesidades portuarias del futuro de la isla con mayor funcionalidad y menor impacto ambiental que en Granadilla. Además, la ubicación propuesta muy desafortunada. Es evidente que es una idea descabellada, cara e insensata construir un gran centro de gestión de contenedores en un lugar como Granadilla que está castigado por unos vientos endiablados durante gran parte del año. Excelente lugar para el windsurf y pésimo lugar para maniobras grúas de 40 metros de altura.

Este proyecto solo se explica por unos intereses privados estrechos y por la fuerza del mito anacrónico de las grandes infraestructuras de cemento como motores del desarrollo. Poco tiene que ver con una Europa de objetivos de cohesión social y bienestar ambiental. El viento de Europa sopla en una dirección bien distinta. '
David Hammerstein, eurodiputado del Grupo Verde/ALE

Cómo donar a la ciencia el 'tiempo muerto' de tu ordenador

Cómo donar a la ciencia el 'tiempo muerto'  de tu ordenador Artículo de opinión de Laura G. Ibañes

Cómo donar a la ciencia el 'tiempo muerto'

Un software semejante a un salvapantallas permite a los internautas unirse a un proyecto de la Universidad de Oxford para localizar los compuestos químicos más eficientes contra el cáncer, prestando de forma automática la capacidad del procesador de sus ordenadores para comprobar virtualmente la reacción en cada caso.

Cualquier internauta que lo desee puede, desde esta semana, colaborar en la investigación de compuestos químicos contra el cáncer donando a la ciencia el tiempo muerto de su ordenador. El nuevo proyecto de la Universidad de Oxford se basa en un software y una conexión peer to peer que permite a cualquier usuario de un PC con conexión a internet descargar el programa (semejante a un salvapantallas) y utilizar de este modo la capacidad de su ordenador en los momentos en que esté inactivo (encendido pero sin utilizarse) para realizar reproducciones virtuales de la reacción de las células cancerosas ante distintos compuestos químicos.

Con ello, el ordenador del internauta manda automáticamente los resultados por conexión peer to peer a la base de datos central de la Universidad de Oxford, que recoge y contrasta las informaciones recibidas por todos los usuarios que han decidido participar en el proyecto descargando en su ordenador el salvapantallas especial. De este modo se crea un ordenador virtual con una capacidad de procesamiento impensable ,ya que suma la de todos los ordenadores conectados al proyecto. Según han calculado los responsables del proyecto, con una conexión prevista de 6 millones de ordenadores se podría trabajar durante 24 horas al día y realizar trillones de operaciones simultáneas, que en caso de disponer de un solo ordenador para realizar el trabajo precisarían cerca de 24 millones de horas de funciomamiento del programa.

Esta misma experiencia se ha desarrollado con éxito en el Proyecto Genom@home (ver DM del 13-III-2001), al que se conectaron más de 3.000 personas el primer mes.

Red de ordenadores
Actualmente la base de datos de posibles compuestos que pueden bloquear las claves proteicas que producen el cáncer en seres humanos asciende a 250 millones, una cifra lo bastante elevada como para que cualquier laboratorio que lo intentase precisara varias decenas de años de trabajo en exclusiva para aislar las más efectivas. De ahí la importancia del ahorro de tiempo que supone el ordenador virtual con la capacidad acumulada de todos los internautas que se sumen al proyecto. Si se cumplen las previsiones de la Universidad de Oxford, en un año podrá terminarse la investigación sobre leucemia y ampliar el proyecto a otros tipos de cánceres y en un futuro al parkinson y la diabetes.

Para colaborar con el proyecto puede descargar en su ordenador el salvapantallas pinchando aquí.

http://www.diariomedico.com/enlared/not110401a.html

El debate nuclear

El debate nuclear El debate nuclear

Artículo de opinión de
Fernando González Urbaneja
en EstrellaDigital.es

Con demasiada discreción se está abriendo hueco el debate sobre el futuro de la industria nuclear y su oportunidad para cubrir buena parte de la demanda futura de energía eléctrica. El compromiso de los socialistas españoles es dar la espalda a lo nuclear, cerrar centrales a medida que caduquen sus licencias y cerrar ese capítulo sin el cual la oferta eléctrica española de las últimas cuatro décadas hubiera pasado por problemas.
Para los socialistas lo nuclear es una asignatura pendiente. Cuando llegaron al poder en 1982 paralizaron el programa nuclear (dos físicos ocupaban cartera: Boyer y Solana) aplicando una denominada “moratoria” que no era tal, más bien carpetazo a un programa en el que se había gastado bastante dinero, tirado a la basura, por lo que aún andamos pagando facturas. Si los socialistas se hubieran aguantado esa promesa hoy habría en España otras tres o cuatro centrales en funcionamiento (adicionales a las nueve que están hoy en explotación) y la producción eléctrica estaría mejor garantizada y a costes algo inferiores a los actuales.

En el seno de la familia socialista hay voces autorizadas que reclaman reconsiderar la posición nuclear y abordar el debate de cuál debe ser la mejor política energética para la España del futuro. El presidente Zapatero se ha manifestado como el menos nuclear del gabinete, aunque sus últimas manifestaciones sobre la materia están mucho más matizadas.

Para los socios parlamentarios que sustentan el Gobierno lo nuclear no tiene oportunidad alguna, tanto IU como ERC están por el cierre de las nucleares y por aplicar criterios “ecológicos” que limiten la producción y el consumo energético.

De momento, la estrategia energética socialista pasa por seguir quemando combustibles sólidos, líquidos y gaseosos, seguir subvencionando las fuentes alternativas y esperar que la ciencia traiga soluciones a tiempo con la fusión o el hidrógeno. Como a corto y medio plazo no hay amenazas severas al suministro, el Gobierno prefiere dejar el debate para mejor oportunidad.

Mientras la paralización de inversiones en nuevas plantas nucleares que aplican la mayor parte de los países del mundo desde principios de los noventa empieza a cambiar. Finlandia va a construir una nueva central (ya tiene cuatro en explotación). Francia ha anunciado otra con un plazo de diez años hasta su entrada en explotación (tiene 59). Japón, China, India y Rusia tienen en curso programas para poner en marcha cada uno más de cuatro nucleares antes de que acabe la década. Y la Administración Bush muestra creciente disposición para hacer otro tanto con objeto de incrementar su censo de 101 centrales en explotación, la última desde 1996.

España es uno de los países más dependientes de energía y que mejor ha diversificado, hasta ahora, sus fuentes y procedimientos de obtención energética, pero si mantiene el patrón de crecimiento de la última década conviene ir abriendo la carpeta nuclear y refrescando los argumentos. En materia energética lo más prudente es apostar a todos los palos, porque todos los recursos van a ser tan necesarios como convenientes, entre otras razones para cumplir el Protocolo de Kioto.

FGUrbaneja@wanadoo.es

THE ECOLOGIST nº22 - Especial RADIACTIVIDAD

THE ECOLOGIST nº22 - Especial RADIACTIVIDAD ESPECIAL RADIACTIVIDAD: UN PELIGRO PARA LA HUMANIDAD

Ya está en la calle el número 22 de The Ecologist. En esta ocasión el monográfico lo hemos dedicado a la radiactividad. El problema es gravísimo. La radiactividad está por todas partes y tal como se comprueba al leer uno de nuestros informes, elaborado por los científicos independientes más prestigiosos del mundo, la radiación a dosis bajas también tiene una incidencia terrible en el aumento de las tasas de cáncer y de otros problemas sanitarios. ¿A quién le debemos este regalo? Por un lado, a las bombas atómicas lanzadas sobre Nagasaki, Hiroshima... y a las pruebas nucleares realizadas en un buen número de rincones de la Tierra. Esa radiactividad queda dispersa en la atmósfera y "nos la tragamos" todos. Por otro lado, accidentes como los de Chernobyl, Three Mile Island y los escapes cotidianos de las centrales nucleares de todo el orbe contribuyen a crear un medio ambiente polucionado de radiactividad. Además, hablamos sobre alimentos irradiados, cánceres en la población que habita cerca de las plantas nucleares españolas, cánceres de amama inducidos por la exposición a través de las mamografías, guerras actuales y uranio empobrecido, menús mutantes y radiactividad en nuestros platos.. No te lo puedes perder. Protégete. Protege a los tuyos.

La araña picona

La araña picona José A. Alemán

Un manual titulado Dangerous Creatures circulaba en los años 80 por el Reino Unido para uso de boy scouts y demás gentes adicta al oxígeno puro de los montes. En el apartado de arañas aparecía la información que les transcribo en inglés porque, visto el papanatismo reinante, quizá convenza más que la ofrecida por un biólogo isleño que tuvo la ocurrencia de contar lo mismo, pero en castellano.

Dice así: Recluse or Fiddleback Spider (Loxosceles reclusa) of North America is recognised by a violin shape on the back of the head. Thera are several different kinds, but L. Reclusa is the worst. Bite produce fever, chills, vomiting, join pain and spotty skin, within 24-48 hours. Although rarely fatal, tissue degeneration around the wound can cause disfigurement, or even lead to amputation, if left untreated. Lo que traducido por libre, no por liebre, viene a decir que esta araña se reconoce por una forma de violín detrás de la cabeza; que hay varias especies de las que la L. reclusa es la peor; que su mordedura produce fiebre, vómitos, dolores, erupciones de la piel en 24-48 horas; que es raramente mortal aunque la degeneración del tejido alrededor de la herida puede causar desfiguración, o aún llevar a la amputación si se demora el tratamiento. Junto al texto, un dibujo de la araña con el cráneo y las tibias cruzadas, para que conste.

Viene esto a cuento del caso del aruquense José Miguel Ventura Ascanio, que ha sufrido amputaciones, según él a causa de la picadura de una de estas arañas. Los médicos del Negrín lo creen improbable y lo atribuyen a un choque séptico, aunque no descartan que la picadura fuera la “puerta de entrada” de la infección. Ellos, dicen, se ocupan de personas, no de arañas. Un médico de la Unidad de Alergología del Negrín consideró “insólito” y “sorprendente” el caso y desde luego “muy preocupante” que pueda haber por ahí especies animales impropias del hábitat insular sin control. El biólogo que habló en castellano dijo haber localizado un ejemplar que por su juventud debió nacer en la isla. O sea, que está entre nosotros y prolifera.

Desde la perspectiva científica y médica las cosas están donde deben estar. Lo que dudo es que los responsables políticos de la salud pública se hayan tomado en serio el asunto. En un país menos bananero supondríamos que sí; en éste no es posible confiar después de tantos años de denuncias de los agricultores, por ejemplo, acerca de plagas nunca vistas antes y de que ya no choca tanto encontrarse danzando por ahí animales extraños. Hace cuatro o cinco años apareció, en el ventanillo del baño de un vecino mío, una serpiente de más de un metro, que acabó metida en la bañera. No tuvo más consecuencias que el susto de la mucama repuesta a base de agua y azúcar, que es de mucho momento. La persona que la capturó admitió habérsela vendido después, sin problemas, a un coleccionista de bichos, que haberlos, háylos tan descontrolados como sus mascotas.

Y ya metido en cosas de salud, la Unidad de Internamientos Breves, en la planta 10 del Hospital Insular. Se observa en ella la doble cara de la Sanidad canaria: un excelente trato y dedicación a los pacientes por parte del personal junto a notable escasez de medios. En esta unidad conviven personas con depresiones y de otras patologías, drogodependientes incluso, todos metidos en un espacio sin aire libre, sin terapia ocupacional ni otra expansión que pasear y verse las caras por el pasillo, me cuentan. Los medios de que disponen los profesionales serían de vergüeza si alguna tuvieran los responsables políticos. Otro ¡basta ya! que debería aplicarse la vicepresidenta Julios.

Por lo visto, no se tiene en cuenta que aunque aún no hemos llegado aún a los índices de patologías depresivas de otros países, su incidencia entre nosotros tiende al alza, por lo que cabría esperar mayor prevención de lo que venga. Aunque quizá sea mucho pedir: si cargan la tajarria con lo que hay, ya me contarán qué puede esperarse respecto a lo que vendrá aunque ya lo tengamos encima.

Los ciudadanos son también responsables

Los ciudadanos son también responsables Los ciudadanos son también responsables de gestionar el "descontrol de la demanda energética".

17 jun (Noticias 24 horas/EFE)

Aizpiri hizo en estas declaraciones antes de participar en el segundo debate del Foro Permanente de Sostenibilidad, una iniciativa del CSIC y de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno y que en esta ocasión se ha centrado en la gestión de la demanda de la energía.

El secretario general aseguró que el ministerio "tiene en mente" emprender acciones sobre el consumo energético, "que se derrocha", y el de combustibles de transporte público. Planteó la limitación del tráfico en las ciudades como una de las medidas clave para atajar la situación del "despilfarro energético" aunque matizó que se trata de un punto que se debe tratar con las administraciones locales y reiteró que es partidario de potenciar el transporte ferroviario.

Aizpiri recordó que el ahorro de energía depende también de los ciudadanos, que pueden contribuir racionalizando el uso del aire acondicionado ya que, según sus datos, un grado menos de frío supone un 7 por ciento de ahorro energético. El segundo debate del Foro, que tiene previsto celebrarse cada tercer jueves de mes, reunió en el salón de actos del Real Jardín Botánico (CSIC) a representantes del IDAE, de CC.OO., de la Comisión Nacional de Energía y del Instituto Nacional de Consumo. Las conclusiones de este Foro sirven para elaborar informes independientes que ayuden a tomar decisiones y avanzar hacia el desarrollo sostenible en el ámbito de diferentes políticas públicas, según sus promotores.

"Pon tu gota de agua. Gota a gota se hace el río"

Medio Ambiente lanza una campaña publicitaria para promover un uso responsable del agua en el ámbito doméstico

El Ministerio de Medio Ambiente ha puesto en marcha una amplia campaña de difusión para promover un uso responsable del agua en el ámbito doméstico y tratar de que los buenos hábitos de consumo se conviertan en permanentes. La campaña de publicidad, que tendrá amplia difusión en prensa, radio, televisión, salas de cine y medios de transporte, se ha efectuado sin gastar una sola gota de agua, y por los grifos, duchas o mangueras de jardín que aparecen en las imágenes sólo manan las letras que forman la palabra "agua".

Los mensajes se centran en abrir los grifos sólo el tiempo necesario, bañarse en lugar de ducharse, usar la lavadora y el lavavajillas con cargas completas, no tirar aceites usados por el fregadero o el inodoro, lavar el coche con esponja y bayeta, reutilizar de un año a otro el agua de las piscinas, evitar pérdidas por fugas, y en instalar sistemas de riego por aspersión o goteo en los jardines.

"Pon tu gota de agua. Gota a gota se hace el río" es el lema de esta campaña, y la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, destacó en la presentación de la campaña en que cada ciudadano debe ser consciente de que su esfuerzo individual es importante a nivel colectivo. Narbona recordó que en épocas de sequía anteriores la modificación de consumo de agua ha propiciado ahorros de agua de hasta el veinte por ciento en los hogares, y se mostró convencida de que esos porcentajes se pueden elevar hasta el 30 por ciento sin renunciar a cotas de confort.

Las cuñas publicitarias inciden en que España ha sufrido la primavera más seca de los últimos 58 años, en que la disponibilidad de agua es menor pero se puede aumentar mejorando los hábitos de consumo doméstico y urbano y en que la situación no es alarmante. La campaña, que comienza mañana y se prolongará durante los tres meses de verano, ha sido realizada por la Agencia Concepto y ha costado al Ejecutivo siete millones de euros.

11 de julio: Día Mundial de la Población

11 de julio: Día Mundial de la Población 11 de julio: Día Mundial de la Población

Artículo de opinión de Alvaro Monzón Santana

Día Mundial de la Población y el arrollador avance de China

Este día se convirtió en una celebración anual a partir de 1988 cuando el Fondo de Población de las Naciones Unidas designó el 11 de julio como el Día Mundial de la Población. Su origen se debe a que un año antes, en 1987, se había celebrado el Día de los cinco mil millones de personas en el mundo, cifra cuya importancia fue abordada en los principales foros multilaterales que buscaban ofrecer políticas de bienestar a la población mundial.

Desde un principio esta celebración busca concienciar a la población tanto en el ámbito regional como el internacional sobre la importancia de los problemas demográficos y su impacto en los niveles de desarrollo de cada país con el objeto de encontrar soluciones a estos problemas y promover un desarrollo sustentable a nivel mundial.

Las Naciones Unidas estiman que habrá entre 7.700 y 11.200 millones de personas en el mundo en el año 2050, siendo 9.400 millones la estimación más probable. La lista de los 10 países más poblados del planeta la encabeza China, con sus 1.300 millones de habitantes que llegará en el año 2025 a casi 1.500 millones, lo que deja patente la importante fuerza económica de un país que, al parecer, está llamado a ser la gran potencia del siglo que empieza. India, con sus 1.100 millones de personas, ocupa el segundo lugar de ranking, seguida por el país más rico y poderoso del mundo, Estados Unidos, con sus casi 280 millones de estadounidenses. Les siguen Indonesia, Brasil, Pakistán y Blangladesh con 220, 170 y 130 millones de habitantes respectivamente. Rusia con 150 millones de personas, Japón con 130 y Nigeria con 115 millones, ocupan los últimos puestos de la lista de los países más poblados del planeta.

El crecimiento actual de la población es muy rápido y provoca una gran alarma entre los especialistas. Consecuencia de este crecimiento son las innumerables dificultades relacionadas, especialmente, con los recursos disponibles (agua, tierras de cultivo, alimentos, atención sanitaria y educativa), el calentamiento global y el deterioro del medio ambiente. Siempre se relaciona la super-población con el deterioro de la calidad de vida de las personas y la perdida progresiva de la calidad ambiental.

En este contexto de relación población-medio ambiente aparece una China, aún quitándose el velo rojo. En toda la historia moderna no existe ningún otro país, con la excepción de China, que haya conseguido erigirse en tan poco tiempo como centro neurálgico de la economía mundial partiendo de una situación de pobreza. Pero también cabe indicar que, en términos de PIB per cápita, los países desarrollados se hicieron ricos antes que viejos.

Y éste es precisamente el mayor problema de China: quizás se haga vieja antes de ser rica. Si bien el crecimiento futuro de China sigue siendo prometedor y atrae billones de dólares en inversiones, es necesario observar su política ambiental.

Para conocer la dimensión del problema, solo unos apuntes, respecto a los informes y al detalle tan “doméstico”: El Banco Mundial hace justamente un año valoró los avances de China en protección ambiental por cambiar los hábitos de cocinar de la población.

China ya se convirtió en el segundo mayor emisor de dióxido de carbono y podría superar a Estados Unidos como la mayor fuente de gases invernadero en tres décadas. Pekín está intentando reducir la contaminación del aire, pidiendo a los residentes que cambien su sistema de calefacción a gas natural.

Sin embargo, el enorme aumento en el número de automóviles en las calles de la ciudad no ayuda a frenar el problema. Cada cierto tiempo, la propiedad de vehículos se ha ido duplicando. Si llega a los niveles de EE.UU., China tendría que encontrar espacio para 600 millones de coches, más de los que hay actualmente en todo el mundo.

Helicóptero en Gran Canaria para luchar contra los incendios forestales

Helicóptero en Gran Canaria para luchar contra los incendios forestales El Cabildo recibe el helicóptero con el que pretende frenar el aumento de incendios forestales en la Isla

La Provincia/9-7-2005)

El Cabildo de Gran Canaria recibió este lunes en Artenara el
helicóptero que por primera vez ha alquilado para combatir los
incendios forestales durante este verano. El servicio de esta
aeronave, con un coste de 432.000 euros (unos 70 millones de
pesetas), cubrirá desde el 15 de julio al 15 de diciembre, que
es la época de máxima alerta.

El gobierno insular del PP, con la incorporación de este medio
aéreo así como de unas cámaras, apuesta decididamente por una
respuesta rápida a cualquier conato de fuego (a ser posible en
menos de 15 minutos) como premisa en su dispositivo que hasta
ahora se basaba en personal y medios terrestres.

"La combinación de unas brigadas altamente especializadas con
un medio de transporte versátil y especializado ofrece muchas
garantías de una alta efectividad", consideró el presidente insular,
José Manuel Soria, hace dos meses en la rueda de prensa que ofreció
para informar de la campaña de prevención de incendios forestales
para este verano.

La incorporación del helicóptero y el sistema de televigilancia
por cámaras para detectar cualquier foco y proceder a una intervención
inmediata, se hace después de que el año pasado Gran Canaria
fuese la isla de la comunidad canaria que más incendios registró
y mayor superficie se quemó. En total, fueron 68 fuegos con una
superficie afectada de 255 hectáreas, lo que dio lugar a que
CC OO denunciase el "caos organizativo" de la campaña.

REDUCCIÓN DE PERSONAL.

El alquiler del helicóptero por parte del gobierno insular del
PP ha sido criticado duramente por CC OO, Intersindical Canaria
y el Grupo Socialista en la corporación grancanaria, toda vez
que ha provocado que se deje de contratar a 100 operarios, reduciéndose
en casi la mitad el personal de extinción. En concreto, se pasa
de 206 trabajadores a tan sólo 96.

A juicio de Intersindical, el Servicio de Medio Ambiente del
Cabildo de Gran Canaria ha diseñado un dispositivo para combatir
conatos de incendios, no simultáneos en el tiempo, y exclusivamente
dentro de la zona de despacho automático, "sin capacidad de reacción
frente a medianos o grandes incendios o una potencial oleada
de pequeños incendios y sin capacidad de actuar eficazmente en
las medianías del Norte".

Las costas, la biosfera y otros sadismos

Las costas, la biosfera y otros sadismos CanariasAhora.com, 7-7-2005

José A. Alemán

El informe de Greenpeace sobre las costas españolas pone bonitas a las administraciones canarias, empezando por la autonómica. Se titula, el informe, Destrucción a Toda Costa que viene siendo, cuarta más, cuarta menos, de lo que nos venimos quejando. Así no se puede seguir, decimos, pero ellos siguen con sus hoteles, sus urbanizaciones y sus puertos deportivos para garantizar los beneficios de quienes luego son llamados a financiar las campañas electorales. Do ut des, ya saben.

Siguen con un modelo turístico que en las islas saturadas obliga a reducciones de precios para mantener entreabiertos los establecimientos y que se está extendiendo a las islas menos saturadas, para que no digan de la inexistencia de un exquisito equilibrio y participen de la destrucción general. No sé si alguien habrá calculado alguna vez el coste en recursos naturales y en materia ecológica de cada plaza turística; lo que me extrañaría porque la destrucción del medio ambiente no es considerada coste a reflejar en ninguna contabilidad. Simplemente, no cuenta.

Da a entender el informe, me ha parecido, cierta extrañeza ante el hecho de que se siga construyendo a pesar de obtener las islas las peores cifras de la explotación turística en su conjunto, a causa de la sobreoferta de plazas, en la que figuran no pocas alegales. Algo que, la verdad, no me sorprende porque desde hace tiempo sospecho que el negocio turístico como tal no es principal y que la verdadera industria son la construcción y la especulación que utilizan el turismo de pretexto para no parar las mezcladoras y la puesta de bloques y bovedillas.

Tiempo ha que no me ocupo de estos temas para no deprimirme. No le veo remedio tal y como viene esta gente y ya saben lo que dicen del esfuerzo inútil. Gran Canaria y Fuerteventura se llevan la palma y en el segundo caso, los tribunales acaban de darle un parón a los seis hoteles de El Cotillo, cuando ya la zona no es ni desde lejos lo que era. Está bien, pero llegan tarde, me temo. Y por aquí cerca, justo donde acaba la zona protegida de Bandama, están construyendo a toda pastilla quinientas viviendas para las que no parece estar prevista otra vía de acceso que la vieja carretera de Marzagán. No tardará en verse desbordada, es decir, atascada, por no menos de mil coches más, por lo que habrán de recurrir a nuevas vías, a más carreteras y siga el baile.

No deja de tener su coña que precisamente ahora hayan salido con la declaración de isla reserva de la biosfera para el Suroeste grancanario. Una buena noticia que merece no regatearle las felicitaciones a quienes, desde el Cabildo, la promovieron y movieron con fe de carbonero. Nunca pensé que lo lograran, la verdad.

Lo que no sé es si esa tenue esperanza al menos para una zona de la isla servirá de algo con las cabras que guardamos. De momento, el espléndido y extraño valle de Mogán no lo conoce ni la madre que lo parió. Casi diría que dejó de existir. Y ya vieron a Soria atribuirse la medalla de que seamos, de repente, unos bioesféricos del carajo no por lo que en sí entraña o debería entrañar sino por cuanto añade a la marca turística, según dijo. Para él viene a ser algo así como lo de Moda Cálida que de idea en principio interesante ha pasado a convertirse en frívolo gasto a la mayor gloria en cuché de Soria, que consigue poca vista la atención que le prestan sus periodistas invitados.

No sé lo que tardarán en promover construcciones publicitados con esloganes referidos a hoteles, bungalows y puertos deportivos levantados en eso, en plena biosfera. Tampoco sé cuantas veces tendremos, de aquí a 2007, que ocuparnos de intentos de vulnerar los compromisos de preservación que conlleva la propia declaración. Si Soria fue capaz de desafiar normas positivas de la UE en el caso del istmo, ya me contarán si va a pararse por una biosfera de más o de menos.

En informe de Greenpeace es desolador. No sólo para Canarias, pues tampoco salen bien paradas las costas peninsulares. Lo que ocurre es que en las islas el problema es más grave, imagino, por nuestras características físicas. Ahí queda, para disfrute de sádicos. Y para los aficionados a denostar a la ecología y al ecologismo porque no conciben otra forma de desarrollo que el cemento armado.

La insustentabilidad del cultivo de soja

La insustentabilidad del cultivo de soja La insustentabilidad del cultivo de soja

Argentina se ubica en el segundo lugar dentro de los países productores de cultivos modificados genéticamente, casi 15 millones de hectáreas bajo este sistema de cultivo altamente dependiente de un paquete tecnológico basado en insumos químicos con fuerte impacto en la diversidad biológica.

El llamado "proceso de modernización" de la agricultura iniciado en la década del sesenta con base en la utilización de semillas mejoradas, agroquímicos y maquinaria de alta capacidad operativa se continúa en la actualidad con la adopción de los cultivos transgénicos.

Esta situación se relaciona con una serie de procesos sociales y económicos que se dan en la Argentina desde 1975 - planes económicos de corte liberal, elevación del mercado por sobre el estado - dentro de los cuales los pequeños y medianos productores encaran estrategias de resistencia con las cuales subsistir.

Más de 150.000 pequeños y medianos productores han desaparecido en los últimos 14 años al no poder "adaptarse" a esta situación macroeconómica con altos impuestos, elevados precios de los insumos y dependencia de precios internacionales. Todas variables fuera de su control. Cerca de 400.000 personas que dependían de la agricultura no sólo para obtener alimento sino para mantener viva la identidad cultural, han migrado a las grandes ciudades o se mantienen en la pobreza dentro sus propios predios.

La caída en la rentabilidad y el endeudamiento determina la cesión de los predios a nuevos actores económicos en la actividad agrícola: Fondos de inversión, Pools de siembra, grandes empresas transnacionales que visualizaron a la agricultura como un espacio económico en el cual es posible realizar negocias rentables, seguros y a corto plazo.

Dado que en estos agentes prima más la rentabilidad económica que el impacto de sus prácticas sobre los recursos naturales se exacerba el desarrollo de una agricultura de tipo industrial en la Argentina.

Un tipo de agricultura, sin agricultores, donde se sobrepone el pensamiento de la rentabilidad a corto plazo y el uso irracional de los recursos al de su uso sustentable.

Una de las consecuencias de esta expansión es la concentración de tierras en un menor número de empresas y entre ellas de capital extranjero.

La concentración económica también ha llevado a que grandes monopolios integrados verticalmente - Provisión de insumos, producción, distribución y procesamiento- dominen la escena productiva relegando a los productores a la ejecución de etapas, dentro del proceso global, menos rentables o más riesgosas.

Las instituciones nacionales encargadas de la fiscalización de los OGM - que no tienen miembros de asociaciones de consumidores o del resto de la sociedad civil - permiten la libre asociación entre las empresas productoras de OGM y las instituciones pertenecientes al estado, retacean la información, restringen el debate sobre la utilización de transgénicos sólo al ámbito científico.

La incorporación de tecnología - semillas transgénicas, agrotóxicos, maquinaria para la siembra directa - se presenta cada vez más inaccesible para los pequeños productores. En principio se trata de tecnologías costosas, que requieren, en especial la maquinaria, una fuerte inversión inicial. Por otra parte como se trata de tecnologías "de escala" requieren para su utilización eficiente, desde el punto de vista económico, una mayor cantidad de tierras para el cultivo.

De esta manera año tras año se incrementa la unidad económica provocando la necesidad de obtener mayor superficie para el cultivo de vegetales ya sea por el arriendo por un período corto de tiempo, como por su adquisición definitiva.

Para aquellos productores que se mantienen en la actividad, las estrategias productivas quedan cada vez mas limitadas a las decisiones que se toman fuera de su propio predio, tanto por parte de los proveedores de insumos como de las empresas transformadoras, que en general reconocen la pertenencia a los mismos capitales con diferente nombre comercial. Si bien se facilita el acceso a los insumos, a mayores costos, se restringe el margen de decisión frente a las empresas agrupadas en el complejo agroindustrial.

El Herbicida Glifosato: Incremento en las ventas e incidencia en el ambiente

El problema de los cultivos transgénicos también se relaciona con los agrotóxicos asociados en el paquete tecnológico, tal es el caso del herbicida glifosato. Este producto además de dañar la biodiversidad fomentando la aparición de malezas resistentes y la expansión de las tolerantes, se relaciona con el surgimiento de problemas en la salud humana y en los cultivos aledaños a las plantaciones donde es aplicado.

Las aplicaciones aéreas de glifosato han provocado tanto la destrucción de cultivos sensibles al herbicida como intoxicaciones, en algunos casos seguidas de muerte, de las personas que se hallaban trabajando o residiendo en las cercanías.

Mientras que las ventas crecientes suponen un incremento en las ganancias y en el patrimonio de la empresa productora, Monsanto, a la vez incluye grandes riesgos ecológicos y para la salud.

Al respecto, las intoxicaciones con glifosato pueden causar, en forma aguda, hinchazón de los pulmones, dolor gastrointestinal, obnubilación de la conciencia, neumonía, vómitos, irritación de ojos y de piel y destrucción de los glóbulos rojos.
Como efecto crónico se anunciaron evidencias en torno a daños pulmonares, problemas de fertilidad y anomalías cromosómicas.

Este herbicida es cien veces más tóxico para los peces que para los seres humanos, también es tóxico para las lombrices de tierra, las bacterias y hongos benéficos del suelo.

Los graves problemas tóxicos de este producto no provienen tan sólo de sus ingredientes activos, sino también de sus componentes "inertes", concebidos para que el producto opere en forma "más eficiente". Entre ellos el más importante es el surfactante conocido como POEA cuya dosis letal es tres veces más grande que la del propio herbicida. Otro componente inerte es la isopropilamina, sustancia extremadamente peligrosa y destructiva para el tejido de la membrana mucosa y vías respiratorias superiores.

Dado su impacto, claramente se desprende que no se trata de un producto "amigable" con el ambiente, seres humanos incluidos. Al respecto existen antecedentes de fuertes cuestionamientos y acciones judiciales llevadas contra Monsanto en los estados Unidos, por la utilización de los términos "biodegradable" e "inocuo para el medio ambiente" en sus envases y publicidad.

En la actualidad, cerca de 10 empresas ofrecen este producto en el mercado. Ante semejanzas de los productos activos, las empresas basan sus estrategias de posicionamiento exaltando las virtudes de su producto frente situaciones ambientales, ecológicas y edáficas extremas.

Cómo impactan los cultivos transgénicos en la estructura agraria:

A- Impacto Social
Como toda tecnología, en este caso de tipo biológico, las semillas genéticamente modificadas poseen impacto dentro de la sociedad en la cual son utilizados, ya que producen una modificación y por ende cambios en la retribución de los factores de producción puestos en juego.
En el caso de la Soja RR al basar su estrategia de control de malezas en la aplicación de herbicidas se observa una disminución en la demanda de mano de obra en todas las tareas vinculadas directa o indirectamente con este proceso: a-Preparación de la cama de siembra. b- Aplicación de herbicidas. c- Control mecánico de las hierbas y d- "Repasos" manuales para el control de las malezas más resistentes.

B- Impacto Económico
Las semillas transgénicas son entre un 30 a un 40 % más caras que las convencionales, si a eso le sumamos las regalías, derechos o royalties que la empresa Monsanto pretende cobrar a los productores Argentinos por la utilización de semilla original o la reutilización de la proveniente de la propia cosecha se evidencia una elevación del costo de producción que solo se redujo circunstancialmente por una reducción en el precio de los herbicidas.

Durante el proceso de expansión de la soja entre los productores - años 1996 a 2004 - la empresa Monsanto se abstuvo de cobrar derechos de obtentor como una manera de facilitar su aceptación, en la actualidad cuando casi el 100% de la soja que se siembra es transgénica, la empresa monopólica decide cobrar esos derechos. Los productores ya no pueden sembrar semillas convencionales.

Una situación similar ocurre con el herbicida glifosato donde se produjo un incremento de precios cercano al 55% durante la campaña de siembra 2004/2005, con la dado por la dependencia de los productores a este herbicida ante la aparición de malezas resistentes y plantas silvestres que se convierten en malezas.

Esta elevación de los costos productivos, que en la actualidad se relacionan con una reducción en los precios internacionales de la soja, determina la necesidad de hallar un tamaño predial óptimo, situación que lleva a los productores ha ceder a otras empresas la ejecución de determinadas tareas productivas que ellos mismos realizaban. Este cambio no sólo implica una transferencia de ingresos a otros sectores económicos sino una cesión en la toma de decisiones acerca del momento óptimo y del modo en que se realizarán las tareas.

Estas tareas suelen ser llevadas a cabo por grandes empresas de servicios donde prima el interés de obtener una adecuada rentabilidad más que el de desarrollar una tarea en forma eficiente, además no se tiene en cuenta el impacto ecológico y social de la actividad desarrollada.

C- Impacto en las estrategias productivas

Las labores de preparación del terreno para la siembra

Para el caso de la soja RR, la incorporación de semilla transgénica se traduce en una disminución en la cantidad de labores de preparación del suelo ejecutadas bajo las diferentes modalidades: labranza vertical, convencional o siembra directa -.

Se reemplaza una forma de manejo de las malezas que puede ser planificada por el productor, como las labores, por el control químico basado en aplicaciones del herbicida glifosato. Según entrevistas realizadas a productores se han contabilizado hasta cuatro aplicaciones de herbicidas efectuadas en un mismo ciclo de cultivo.

La falsa promesa de la reducción en el uso de insecticidas y herbicidas

Uno de los argumentos que en mayor medida fueron esgrimidos por los representantes de las empresas y del sector científico argentino es aquel que relaciona la utilización de OGM con la reducción en la demanda de herbicidas, situación que beneficiaría a los productores dada la merma en el costo de producción, a los trabajadores por la reducción en el riesgo que implica la manipulación de agrotóxicos y al ambiente por la reducción en los índices de contaminación.

En estos 10 años de utilización continua de semillas modificadas genéticamente, las predicciones no se han cumplido, por el contrario se observa un cambio en el tipo y formulación de los herbicidas utilizados pero no una reducción efectiva en su utilización.

Es así que de aplicar más de 60 tipos de formulaciones químicas tanto en las tareas de pre-siembra, como en las de pre- emergencia y post emergencia del cultivo se pasó a utilizar sólo dos formulaciones el 2, 4 D y el glifosato en las diferentes etapas del cultivo como herramienta única para el control de las malezas.

Si bien el herbicida glifosato es de amplio espectro, eliminando tanto a hierbas de tipo dicotiledóneas - hojas anchas- como a las monocotiledóneas - hojas angostas -, da el caso de hierbas que se vuelven resistentes a las dosis recomendadas por la empresa fabricante. Se presentan dos fenómenos que reconocen una misma raíz ecológica:

a- La aparición de nuevas malezas - vegetales tolerantes al herbicida - dado el espacio libre que queda ante la desaparición de otras plantas - noción de nicho ecológico-

b-La aparición de resistencias genéticas, que pueden trasladarse a las nuevas generaciones de plantas - noción de resistencia-.

Impacto en vegetales emparentados

Tanto los OGM como los herbicidas asociados pueden tener cierta incidencia en vegetales diferentes a los modificados genéticamente.

Una de estas situaciones se plantea en la deriva genética. En este caso puede ocurrir una polinización cruzada o transferencia horizontal de genes. En el primer caso los genes de la planta modificada pueden viajar, en el polen, a plantas de la misma especie alterando su composición, también pueden cruzarse con plantas silvestres emparentadas recreando por ejemplo malezas difíciles de combatir.

Un caso testigo a tener en cuenta es la situación planteada en México, lugar de origen del maíz, donde es posible el pasaje del gen Transgénico a dos de sus parientes silvestres, el teocinte y el tripsacum

Investigaciones recientes han demostrado que el polen de plantas OGM pueden viajar a más de un kilómetro y así fecundar a otras plantas. Existe el peligro de recrear plantas que escapen no sólo del control de los seres humanos sino de los ciclos naturales.

Impacto sobre los vegetales No transgénicos

En principio el polen de las plantas transgénicas puede llegar a otras plantas cultivadas modificando su estructura y su calidad alimentaria. En este caso pueden afectar severamente a aquellos vegetales que los productores cultivan en forma agroecológica, los cuales ya no podrán comercializarse como un producto especial al no cumplir con las normas establecidas por la legislación que regula la producción y comercialización de productos orgánicos.

Las exigencias actuales para productos no transgénicos es que la presencia de OGM no sobrepase el 1% (Acotado por la polinización espontánea sumada a la posible contaminación en los depósitos y transporte. Es de suponer que este margen será sobrepasado dada la actual difusión de los cultivos OGM. Al respecto, certificadoras de producción orgánica de Estados Unidos, han denunciado públicamente la contaminación generalizada con OGM para la soja, maíz y colza, cultivos que en Estados Unidos han tenido una considerable difusión con granos transgénicos.

D- El impacto en la salud

Existen indicios que permiten afirmar que la ingestión de algunos tipos de alimentos conteniendo OGM o sus subproductos poseen impacto en la salud.

El primero en observar la posible incidencia del consumo de OGM en la presentación de enfermedades fue el bioquímico Húngaro Arpad Pusztai quien observó en ensayos de laboratorio, que ratas alimentadas con OGM presentaban ciertas lesiones cerebrales junto a crecimiento anormal del hígado, daños que no presentaban los animales alimentados con productos libres de transgénesis.

Los OGM son capaces de producir diferentes tipos de alergias en el cuerpo humano al no estar preparado el sistema digestivo para asimilar proteínas diferentes a las presentes en los alimentos habituales.

En este caso no es factible detectar estas anomalías si no se tienen indicadores claros, sensibles y precisos para identificarlas Es posible que tal como ocurre con las intoxicaciones con plaguicidas los casos de alteraciones en el metabolismo humano a causa de los OGM se traten por sus consecuencias, esto es la manifestación visible, y no por verdaderas causas. Sin indicadores no hay posibilidades reales de detección.

Respecto a los virus utilizados como marcadores del inicio y fin de la secuencia introducida pueden mutar y recombinarse creando un nuevo virus. El comportamiento de los virus suele ser errático e imprevisible, la recombinación puede generar un nuevo virus, una forma más virulenta de los ya conocidos o incrementar su capacidad virulenta para infectar a un mayor número de animales hospederos.

Para reflexionar...

Las predicciones acerca de las estrategias a seguir por la empresa Monsanto una vez que monopolizara el mercado se están cumpliendo. Luego de nueve años de venta libre de semillas, de un bajo control, cuando casi la totalidad de la semilla de soja utilizada es transgénica, la empresa decide cobrar regalías. Primero amenazó con retirarse del mercado Argentino cerrando sus plantas de producción y distribución de semillas, luego con cobrar un porcentaje de los ingresos obtenidos por los productores en los puertos de destino de la soja exportada.

A juzgar por la rapidez con la cual esta operando el gobierno Argentino tales presiones están surtiendo efecto. Sea por una ley o por un decreto de necesidad y urgencia se prepara el andamiaje legal que permitirá a Monsanto no solo cobrar regalías por la semilla original sino también por la semilla proveniente de la autoproducción - un 60% de las regalías originales -.

La aceptación, con niveles muy bajos de críticas, por parte de los productores tiene que ver con la búsqueda de mantener la rentabilidad económica empresarial, aunque esto implique sacrificar estabilidad económica y ambiental. Esta situación esta relacionada con la aparición de nuevos agentes económicos que dominan a la producción agrícola, agentes en los cuales predomina el fin de lucro, el de obtención de una rentabilidad elevada a corto plazo aunque esta situación implique un fuerte impacto ambiental. Agentes económicos que no residen en el predio, quizás hasta no lo conocen, por lo cual son incapaces de percibir los cambios en el suelo y el ambiente que produce el monocultivo de soja transgénica.

Presentar en forma errónea y manifiesta a los OGM como cultivos capaces de "abrir pueblos" y "generar puestos de trabajo" no encuentra asidero en la realidad dado que a su paso estos cultivos y sus insumos asociados sólo generan deforestación, concentración de la tierra y más pobreza.

Las tecnologías no pueden, dada su especificidad y características, resolver problemas generados en otras orbitas. Los cultivos modificados genéticamente no podrán modificar las dimensiones políticas y económicas que enmarcan la actividad agraria en la Argentina...

La biodiversidad agrícola esta siendo fuertemente amenazada con ella la capacidad de sustento de amplias capas de la población máxime las comunidades campesinas.

La deforestación de montes y selva virgen a fin de implantar el monocultivo ocasiona la perdida de especies silvestres utilizadas en la alimentación, la medicina natural y como forraje para los animales.

La utilización de semillas OGM, dentro de un marco contextual en el cual sobresale la concentración empresarial en la producción de semillas junto al patentamiento y firma de contratos, restringen el marco de toma de decisiones estratégicas por parte de los productores.

Los mas de seis millones de productores que utilizan OGM en el ámbito mundial no representan un voto de confianza a esta tecnología como manifiestan las empresas biotecnológicas, por el contrario son una manifestación de la vulnerabilidad y baja resistencia de los gobiernos de los países del tercer mundo a las presiones de las empresas multinacionales asociadas a estrategias productivas que no incorporan la dimensión social y ambiental de todo emprendimiento humano. Ávidos de captar recursos monetarios a fin de hacer frente a los compromisos con los organismos multilaterales de crédito ceden la iniciativa en la planificación y decisiones geopolítica a empresas trasnacionales.

A los productores y consumidores nos asiste un derecho propio e inherente de tomar nuestras propias decisiones acerca de cuales especies se van a cultivar y bajo que modalidad productiva. Se trata de repensar nuestra relación con el ambiente de manera tal que se lo tome como un conjunto de factores interrelacionados e interdependientes de los cuales depende nuestra propia vida.

Debemos incorporar las dimensiones políticas, sociales, ambientales, culturales y antropológicas en la planificación de las actividades agropecuarias, solo así seremos capaces de producir alimentos para todos los habitantes de este país y no tan solo soja para alimentar ganado estabulado en Europa o China.

Una agricultura con agricultores capaces de emprender actividades agropecuarias sustentables desde el punto de vista económico y ecológico. Actividades incluyentes y con equidad de género, intra e intergeneracional.

Centro de Estudios sobre Tecnologías Apropiadas de la Argentina CETAAR
Red de Acción en Plaguicidas de América Latina -RAPAL-
Marcos Paz, Buenos Aires, Marzo de 2005
Ing. Agr. Javier Souza Casadinho
EcoPortal.net
portaldelmedioambiente.com 2004

Diagnóstico sobre la sostenibilidad: la especie humana como patología terrestre

Diagnóstico sobre la sostenibilidad: la especie humana como patología terrestre “Un mono antropoide tuvo una vez un hijo enfermo, desde el punto de vista estrictamente animal o zoológico, verdaderamente enfermo...”, postulaba ya Miguel de Unamuno (1913) refiriéndose al homo sapiens . Esta consideración, reiterada en estudios posteriores, subraya que el animal humano es el único al que no le bastan los instintos para orientar su comportamiento, sino que tiene que acudir a esquemas simbólicos o culturales que den sentido y otorguen racionalidad a lo que hace. Y entre las creaciones de la mente humana que hoy gobiernan nuestra existencia destaca cada vez más la idea usual de lo económico , con la convención social del dinero que le da vida y sus afanes de crecimiento permanente (J.M. Naredo, 2003a), con evidente incidencia en el territorio, el urbanismo y la construcción.

Patologías del crecimiento: cuando el parásito invade al huésped

La extensión de ese empeño enfermizo del crecimiento económico hace que, con los potentes medios técnicos disponibles, la especie humana aparezca como una especie de patología terrestre. Pues, en el marco de la llamada “globalización”, el objetivo generalizado del crecimiento económico promueve la progresiva explotación y uso humano masivo de la biosfera, la corteza terrestre, la hidrosfera y la atmósfera, unidos a la expansión de asentamientos e infraestructuras, a ritmos muy superiores al del crecimiento demográfico, que están dejando huellas de deterioro territorial evidentes[1]. Lo cual avala la consideración antes mencionada de la especie humana como patología parasitaria de la biosfera que devora, simplifica y deteriora el complejo entramado de ecosistemas y paisajes que había llegado a tejer la vida evolucionada en la Tierra.

W.M. Hern (1990), médico de profesión, apreció una fuerte analogía entre las características que definen los procesos cancerígenos y la incidencia de la especie humana sobre el territorio, apoyándose en las similitudes observadas entre la evolución de las manchas cancerígenas reflejadas en los escáneres y las que recoge la cartografía sobre la ocupación del territorio. Este autor enumeró las siguientes características de las patologías cancerígenas: 1) crecimiento rápido e incontrolado; 2) indiferenciación de las células malignas; 3) metástasis en diferentes lugares; 4) invasión y destrucción de los tejidos adyacentes. Analizó después la relación de estas características con el reflejo territorial de las tendencias incontroladas del crecimiento poblacional, económico, etc.; con sus consecuencias destructivas sobre el patrimonio natural y cultural; con la extensión de los modos de vida y de gestión indiferenciados; con las metástasis que genera la proyección del colonialismo de los Estados primero y de las empresas transnacionales después, a través de la “globalización” del comercio, las finanzas… y los media .

Como pasamos a ver seguidamente, las características arriba mencionadas ofrecen, a mi juicio, un paralelismo todavía más concreto con el modelo territorial, urbano y constructivo que se deriva de las reglas del juego económico dominantes (J.M. Naredo, 2000).

Nuestro país, pese a contar con una demografía estable o en regresión, ofrece un ejemplo modélico del “crecimiento rápido e incontrolado” que generalmente observa el actual modelo de urbanización, con sus crecientes servidumbres territoriales, por extracción de recursos, vertido de residuos e infraestructuras diversas. Al que se unen los paralelos fenómenos de simplificación extractiva y contaminante de los sistemas agrarios o abandono y ruderización del medio rural, con el consiguiente deterioro del patrimonio natural observable en el paisaje. El trepidante crecimiento de la urbanización viene espoleado, más allá de la demografía, por el insaciable afán de lucro de promotores y compradores, animado por un marco institucional que privilegia la adquisición de viviendas como inversión, que ha situado a nuestro país a la cabeza de Europa en porcentaje de viviendas secundarias y desocupadas [J.M Naredo (dir.), 2000 y 2003c). España ejemplifica cómo, al extenderse por toda la población el virus de la especulación inmobiliaria, se está construyendo un patrimonio inmobiliario sobredimensionado de escasa calidad y se está originando una burbuja especulativa cuyas dimensiones resultan cada vez más amenazantes (J.M. Naredo, O. Carpintero y C. Marcos, 2004). Al mismo tiempo, como subrayaremos más adelante, la ocupación territorial por usos urbano-industriales indirectos sigue un ritmo expansivo muy superior al de la urbanización directa, contribuyendo a situar el crecimiento de la ocupación total muy por encima del crecimiento demográfico[2].

La “indiferenciación de las células malignas” ofrece una clara similitud con el predominio planetario de “un único modelo constructivo: el que podríamos llamar ‘estilo universal', que dota a los edificios de un esqueleto de vigas y pilares (de hierro y hormigón) independiente de los muros, por contraposición a la arquitectura vernácula (que construía los edificios como un todo indisoluble adaptado a las condiciones del entorno y utilizando los materiales de éste)” (J.M. Naredo, 2000). A la vez que la aparición de “metástasis en diferentes lugares” encaja como anillo al dedo con la naturaleza del “nuevo modelo de urbanización: el de la ‘ conurbación [3] difusa' (el llamado urban sprawl , que separa además las distintas funciones de la ciudad), por contraposición a la ‘ciudad clásica' o ‘histórica', más compacta y diversa” ( Ibidem ). Pero aquí ya no son los canales linfáticos del organismo enfermo los que permiten la extensión de las metástasis, sino el viario y las redes que el propio sistema construye posibilitando su difusión hasta los lugares más recónditos.

Por último, en lo que concierne a la “invasión y destrucción de los tejidos adyacentes”, hay que subrayar que las tendencias indicadas no ayudan a mejorar los asentamientos y edificios anteriores, sino que, en ausencia de frenos institucionales que lo impidan, los engullen y destruyen, para levantar sobre sus ruinas los nuevos e indiferenciados modelos territoriales, urbanísticos y constructivos. Destruyen los asentamientos alejados vaciándolos de población, de contenido y condenándolos a la ruina. Y engullen a los asentamientos próximos al envolverlos en un volumen tal de nueva edificación y de esquemas de vida metropolitanos que dejan como algo testimonial o caduco su antigua especificidad económica, cultural o arquitectónica. A la vez que el “estilo universal” tiende a suplantar al patrimonio inmobiliario preexistente, condenándolo a la demolición para acrecentar el volumen construido siempre que la normativa lo permita. En este sentido ya señalamos que España es líder europeo en destrucción de patrimonio inmobiliario[4]. También las expectativas de urbanización contribuyen a desorganizar los sistemas agrarios próximos, al mismo tiempo que las demandas en recursos y residuos, en extracciones y vertidos, que plantea el modelo de urbanización imperante, extienden la “huella” de deterioro ecológico hacia puntos cada vez más alejados.

El resultado conjunto de estas tendencias es la creciente exigencia directa en recursos naturales y territorio (y, por ende, en generación de residuos), que acentúan las servidumbres indirectas que tal modelo comporta, unidas a la evolución simplificadora y esquilmante de los propios sistemas agrario-extractivos. El tamaño y la velocidad de estas exigencias dan muestras de un comportamiento que se revela globalmente degradante, al expandirse a mayor tasa las servidumbres territoriales indirectas que tal modelo comporta (vertidos, actividades extractivas e infraestructuras diversas que se incluyen en la denominación de “sistemas generales”[5]). Los procesos indicados están produciendo el cambio de fase (R. Margalef, 2004) en el modelo territorial que denota la extensión de la dolencia descrita: se está pasando de un mar de ruralidad o naturaleza poco intervenida con algunos islotes urbanos, hacia un mar metropolitano con enclaves de campo o naturaleza cuyo deterioro se trata, en ocasiones, de proteger de la patología en curso (con la doble incidencia degradante no sólo de los sistemas urbanos sino también de los sistemas agrario-extractivos). Pero el modelo parasitario al que estamos haciendo referencia se solapa con otros también propiciados por las reglas del juego económico imperantes que merece la pena considerar.

Patologías competitivas: cuando el enfrentamiento se impone sobre la cooperación y la depredación sobre la producción renovable

Es un hecho hoy admitido que la simbiosis es el fenómeno que impulsó la evolución de la vida en la Tierra desde sus formas iniciales más simples hacia la configuración de los organismos y ecosistemas complejos que hoy componen la biosfera (L. Margulis, 2002 y 2003). De esta manera la Tierra aparece como una prodigiosa recicladora de materiales que trabaja apoyándose en la energía solar. Y tanto la simbiosis como el reciclaje requieren un alto grado de diversidad biológica, ya que los organismos no acostumbran a alimentarse de sus propios detritus, ni a ser simbiontes de sí mismos. Sin embargo, hoy se divulga a los cuatro vientos que la competitividad debe regir, y en buena medida rige, la vida económica. A la vez que el instrumental económico al uso no sólo reduce la toma de información a una única dimensión, la monetaria, sino que registra solamente el coste de extracción y manejo de los recursos naturales, pero no el de reposición, favoreciendo así el creciente deterioro del patrimonio natural, que no se tiene en consideración en el proceso cuantificador. Los frutos de esta regla de valoración sesgada, que permanece por lo común indiscutida[6], son el creciente abastecimiento del metabolismo económico con cargo a la extracción de recursos de la corteza terrestre y el esquilmo de los derivados de la fotosíntesis, que va en detrimento de las verdaderas producciones renovables. De esta manera, el metabolismo de la civilización industrial, a diferencia del correspondiente a la biosfera, se caracteriza por no cerrar los ciclos de materiales y por simplificar o deteriorar drásticamente la diversidad propia de los ecosistemas naturales para aumentar las extracciones de determinados productos.

Así las cosas, la especie humana se ha erigido en la cúspide de la pirámide de la depredación planetaria. En la naturaleza, los depredadores suelen estar dotados de mayor tamaño y más medios (dientes, garras, etc.) que sus presas: “el pez grande se come al chico”. Pero la especie humana, gracias a sus medios de intervención exosomática, no sólo es capaz hoy de capturar ballenas o elefantes, de talar bosques enteros y de domesticar animales y plantas, sino que extiende hasta límites sin precedentes los usos agrarios, urbano-industriales y extractivos sobre el planeta, así como las infraestructuras y medios de transporte que los posibilitan. Las asimetrías en jerarquía y capacidad de control que suelen darse entre el depredador y la presa alcanzan, en el caso de la especie humana, no sólo un cambio de escala, sino también de dimensión, al extender el objeto de las capturas al conjunto de los recursos planetarios, ya sean éstos bióticos o abióticos, dando pie a los modelos territoriales, urbanísticos y constructivos antes mencionados y a los símiles de parasitación patológica de la biosfera que comportan.

Pero cabe subrayar, sobre todo, que las relaciones jerárquicas y de control unilateral se extienden también entre los propios individuos y grupos humanos. La divisa “libertad, igualdad y fraternidad”, enunciada por la Revolución Francesa y recogida en un sin número de constituciones, está bien lejos de realizarse. Es más, en los últimos tiempos se ha recrudecido el comportamiento depredador e insolidario, originando una polarización social y territorial acrecentada, que renueva la actualidad de las interpretaciones y los oscuros presagios de Spengler y otros autores del período de entreguerras del pasado siglo xx[7] , cuando la Alemania nazi establecía la necesidad de ampliar su “espacio vital”, postulando que había pueblos llamados a gobernar y organizar el mundo y otros a someterse a sus designios. Tras presentar al alma humana como la de un “animal rapaz insaciable” y tras afirmar “la profunda semejanza y aun casi identidad entre la política, la economía y la guerra” para lograr el “botín” deseado, Spengler advierte que semejante modelo no puede más que impulsar la humana rebelión de los dominados “en innumerables formas, desde el atentado hasta el suicidio, pasando por el sabotaje y la huelga… iniciándose una sublevación contra la máquina, contra la vida organizada y, al fin, contra todo y contra todos” (O. Spengler, 1932).

La polarización social y territorial antes mencionada se produce no sólo entre las ciudades y el resto del territorio, sino, dentro de aquéllas, entre barrios ricos y zonas desfavorecidas o “sensibles” y, más allá, entre los países ricos y el resto del mundo, como ejemplifica la creciente “brecha Norte-Sur”. En el libro Extremadura saqueada [J.M. Naredo, M. Gaviria y J. Serna (dirs.), 1978], aplicamos ya el modelo depredador-presa para ejemplificar la tendencia a ordenar el territorio en núcleos atractores de capitales, poblaciones y recursos y áreas de apropiación y vertido: los grandes núcleos, como Madrid o Barcelona, no sólo recibían los flujos netos de materiales y energía cuantificados en el libro[8], sino que succionaban igualmente tanto la población como el ahorro de Extremadura y otras zonas abastecedoras “periféricas” o “excéntricas”. En J.M. Naredo y A. Valero (dirs.) (1999) se cuantifica este modelo a escala planetaria, saldando el comercio de los países ricos y calculando su posición deficitaria en tonelaje, lo que confirma su condición de receptores netos de recursos del resto del mundo, que ilustran los mapas de flujos publicados en el libro citado para las principales sustancias. Y esta entrada neta de recursos, cuantificable en términos físicos, no se equilibra ya en términos monetarios: no es la balanza de mercancías la que, por lo general, salda las cuentas de los países ricos, sino el intercambio financiero, al ejercer estos países como atractores del ahorro del mundo. De esta manera los intercambios comerciales y financieros explican que, al igual que existe un flujo de baja entropía que va desde el depredador a la presa, se observa también un flujo semejante, que va desde el resto del mundo hacia los países ricos (véase también J.M. Naredo, 2003b). Lo cual testifica que el desarrollo es hoy un fenómeno posicional, en el que los países ricos trascienden las posibilidades que les brindan sus propios territorios, y sus propios ahorros, para utilizar los recursos (y los sumideros) disponibles a escala planetaria, por lo que no cabe generalizar sus patrones de vida y de comportamiento al resto de la población mundial[9]. La existencia de países ricos se vincula hoy al hecho de que otros no lo son, al igual que no cabe concebir la existencia de depredadores sin la existencia de presas. No todos los países pueden beneficiarse a la vez de una relación de intercambio favorable, como tampoco todos pueden ejercer como atractores del ahorro del mundo.

En los libros de ecología que estudian el modelo depredador-presa (R. Margalef, 1992) se advierte que, a la vez que se produce, como consecuencia de las capturas, un flujo de energía y materiales desde la población de presas hacia la de depredadores, ambas poblaciones muestran modelos demográficos diferentes. En primer lugar, la esperanza de vida de las presas suele ser mucho menor que la de los depredadores. En segundo lugar, mientras en las presas la probabilidad de supervivencia cae desde edades muy tempranas, en los depredadores se mantiene alta hasta edades avanzadas en las que, al fin, se desploma bruscamente. En tercer lugar, las presas son mucho más prolíficas que los depredadores y además se reproducen durante la mayor parte de su vida, mientras que los depredadores tienden a hacerlo sólo durante intervalos de edad mucho más limitados.

La polarización social y territorial que se observa a todos los niveles de agregación llega a escindir también los patrones demográficos entre países, entre regiones y entre barrios ricos y pobres de acuerdo con los modelos antes indicados. En efecto en J.M. Naredo (2004) se confirma que, en el último cuarto de siglo xx , las curvas de supervivencia y las curvas de natalidad por edades de la población de la mayoría de los países ricos y pobres se ajustaban, respectivamente, a las típicas de depredadores y presas, encontrándose en posiciones intermedias los países llamados en “vías de desarrollo”. Y, como hemos indicado, la polarización social y territorial se proyecta también dentro de los países e incluso de las ciudades, haciendo, por ejemplo, que la esperanza de vida caiga en los barrios desfavorecidos de Nueva York por debajo incluso de la media de los países más pobres[10]. En este modelo crecientemente polarizado ya no cabe preservar la calidad del nuevo mar metropolitano, con sus servidumbres e infraestructuras, sino sólo de las zonas más valoradas del mismo cada vez más segregadas y defendidas de las bolsas de marginación que las envuelven, acentuándose las fronteras de dentro del propio medio urbano, entre bunkers privilegiados y guetos de marginación. La polarización social avanza así de la mano de la segregación espacial, amenazando con romper el espacio de vida colectivo, de libertad, de apertura y de civismo que en su día fue o pretendió ser la ciudad.

Valga lo anterior para subrayar que la especie humana no sólo destaca como la gran depredadora de la biosfera, sino también de sus propios congéneres, llegando a escindirse profundamente como especie: la polarización social entre países, regiones o barrios es tan extremada que origina patrones demográficos tan diferentes como los que se observan en la naturaleza entre especies distintas[11]. Pero, a diferencia de otros depredadores, los individuos y grupos humanos no ejercen hoy generalmente su dominio apoyándose en una estructura corporal mejor dotada en tamaño, olfato, vista, colmillos o garras, sino utilizando las reglas del juego y los instrumentos económico-financieros imperantes para dotarse de medios exosomáticos de intervención y diferenciación social cada vez más potentes[12]. Y recordemos que esas reglas del juego son las que también promueven los modelos de ocupación del territorio, de urbanización y de construcción ligados a las patologías parasitarias del crecimiento indicadas al inicio.

En suma, las reglas del juego económico-financiero en vigor refuerzan un orden territorial crecientemente polarizado en núcleos atractores de recursos, capitales y población y áreas de abastecimiento y vertido que, como hemos indicado, se despliega tanto a escala global como regional y local. El nuevo orden metropolitano resultante es fértil en paradojas (se solapan mercados globales y economías de archipiélago [13], fenómenos de globalización y de exclusión socioeconómica, de conexión y de fragmentación territorial…) cuyo análisis detallado escapa a las pretensiones de este texto. Concluyamos simplemente recordando que una de las consecuencias de este juego es el desbocado proceso de urbanización “difusa”, con el consiguiente mar de redes y servidumbres, que se sitúa en la base de los principales problemas ecológicos y sociales de nuestro tiempo (J.M. Naredo, 2000). También hay que recordar un indicador, propuesto por R. Margalef (1992), que marca la decadencia del sistema: la fracción cada vez mayor de recursos que reclaman las funciones (e infraestructuras) de transporte, administración, control, defensa o policía, a la vez que se reduce la fracción de recursos ligada a verdaderas ganancias de información o al simple disfrute de la vida.

Perspectivas

La ecología nos enseña que las perspectivas de evolución de un sistema dependen de su flexibilidad para reaccionar ante los nuevos acontecimientos en función de las señales que sobre ellos le envían sus circuitos de información. Pero la información ni se capta de modo homogéneo ni fluye por igual a todos los niveles. De ahí que “su capacidad para reaccionar como un sistema y su flexibilidad interna se deben precisamente a que no todas las conexiones imaginables están realizadas, a que muchas que serían posibles no se dan o estarían cortadas” (R. Margalef, 1992).

Hemos visto que el razonamiento que orienta la gestión en el actual sistema económico se apoya en informaciones monetarias sesgadas, a la vez que mantiene taponados los circuitos que informan sobre los aspectos físicos y sociales ligados a dicha gestión. Mientras esto ocurra, el juego económico seguirá impulsando la extracción y deterioro de recursos frente a la obtención y uso renovable de los mismos, con el consiguiente deterioro del conjunto. A escala agregada, este modelo de gestión parasitaria nos arrastra hacia estados de mayor entropía planetaria. La evolución de nuestro planeta, que arranca de esa sopa primigenia de la que empezó a surgir la vida, se ve impulsada ahora por este modelo hacia una especie de puré crepuscular , cuya composición química se ha precisado[14]. Cabe cuantificar esta senda de evolución calculando la energía de calidad contenida en la corteza terrestre actual frente a la de máximo orden, en la que todas las sustancias estuvieran debidamente agrupadas, como en un almacén, y la de máxima entropía, en la que estarían todas revueltas. Se obtendría así un indicador inequívocamente cuantitativo del deterioro de la base de recursos planetaria y del horizonte de insostenibilidad , hacia el que apunta el metabolismo de la sociedad actual. Estos instrumentos permitirían tomar conciencia anticipada del horizonte de deterioro planetario hacia el que apunta la actual civilización, como condición para rectificar las tendencias en curso[15].

Por otra parte, apoyar la calidad de los barrios, las ciudades y los países más ricos en la analogía del modelo depredador-presa es un buen caldo de cultivo para alimentar la crispación y la conflictividad social que, previsiblemente, socavarán el actual modelo mucho antes de que éste se acerque al puré póstumo antes mencionado. De ahí que la crisis del “estado de bienestar”, que se ocupaba de paliar la pobreza que segrega la máquina económica en funcionamiento, esté dando paso a la expansión del “estado represivo-penal”, como mutación perfectamente previsible en un panorama de creciente polarización económica y social (L. Wacquant, 1999).

Las posibilidades de reconvertir el metabolismo de la sociedad actual dependen de que se replantee el modo de gestión imperante, restableciendo y priorizando los circuitos de información física y social ligada a dicha gestión. Sin embargo, hoy se invierten muchos más recursos en mantener taponados estos circuitos, mediante campañas de “imagen verde”, que en suplir tales carencias de información: más que solucionar los problemas ecológico-ambientales, se pretende conseguir que la población conviva con ellos como si de algo normal o inevitable se tratara. De esta manera, por muchas “autopistas de la información” que existan, mientras no se modifique la materia prima que las nutre seguirán extendiendo el ruido mediático que oculta o banaliza los costes sociales y ambientales que se derivan del modo de gestión imperante.

Cuando la práctica totalidad del planeta ha sido ya apropiado, el problema ecológico no estriba tanto en socializar o redistribuir esa propiedad, como en establecer unas reglas del juego que faciliten la conservación del patrimonio natural, cualquiera que sea su titularidad, en vez de su acelerada explotación-destrucción practicada hoy tanto por particulares, empresas o administraciones de índole diversa. Como vengo apuntando desde hace tiempo, ese problema arranca de la inadecuación entre la noción usual de “sistema económico” y la de “sistema ecológico”: el reconocimiento generalizado de esa inadecuación sería el primer paso para implantar el por mi denominado enfoque “ecointegrador” (J.M. Naredo, 2003a) a fin de reconciliar en una misma raíz eco la utilidad y el bienestar propugnados por la economía con la estabilidad analizada por la ecología. O, en palabras de Norgaard (1984), se trata de conseguir que el sistema económico actual “coevolucione” adaptándose a exigencias ecológicas, como había ocurrido durante buena parte de la historia de la humanidad, en vez de potenciar las patologías descritas, que fuerzan la evolución degradante del medio a base de crear islas de orden y mares de deterioro. La cuestión clave es si esa “coevolución” se produce o no . En caso de producirse, tal “coevolución” afectaría también a los patrones de vida y de consumo, que no cabe pensar que cambien unilateralmente. Es decir, el cambio de aquéllos presupone modificar la idea de sistema económico, de crecimiento, de desarrollo, de calidad o nivel de vida16 y, por supuesto, trascender los modelos constructivos ( estilo universal ) y urbanísticos ( conurbación difusa ) imperantes. A ello tratan de contribuir, con mejor o peor fortuna, la llamada economía ecológica y especialidades como la ecología industrial , la ecología urbana 17 o la arquitectura bioclimática . Aunque esa adecuación del sistema económico a requerimientos ecológicos no esté teniendo lugar en general, y menos aún en España, plantearla sigue siendo el primer paso para conseguirla.

NOTAS

1. Ocupación de los suelos de mejor calidad agronómica para usos extractivos, urbano-industriales e implantación de infraestructuras, reducción de la superficie de bosques y otros ecosistemas naturales con gran diversidad biológica e interés paisajístico, avance de la erosión, los incendios y la pérdida de la cubierta vegetal, etc.

2. Por ejemplo, en el caso de la provincia de Madrid se ha constatado que entre 1957 y 1980 se duplicó el requerimiento total de suelo por habitante (excluyendo el suelo de uso agrícola), volviendo a duplicarse entre 1980 y 1999, a la vez que aumentaron espectacularmente las exigencias per capita de energía y materiales. La mayor ocupación de suelo por habitante se debe básicamente al aumento de la segunda residencia y de los usos indirectos (vertederos, actividades extractivas, embalses, viario, suelo en promoción, etc.) que conlleva el fenómeno de la conurbación difusa y de la continua construcción-destrucción de infraestructuras e inmuebles, a la vez que crece la proporción de viviendas y locales desocupados. Así, el presente modelo de urbanización se revela, en Madrid, mucho más consumidor de suelo, energía y materiales que el antiguo (J.M. Naredo, 2003 c).

3. Término, éste, acuñado por Patrick Geddes (1915) para designar esta nueva forma de urbanización, diferenciándola de lo que antes se entendía por ciudades.

4. En efecto, más de la mitad del parque de viviendas existentes en 1950 ha desaparecido por demolición o ruina en nuestro país, que cuenta con menor porcentaje de viviendas anteriores a 1940 que Alemania, que quedó destruida por la Segunda Guerra Mundial. El crecimiento económico fue más destructivo del patrimonio inmobiliario de lo que, en proporción, lo fue la Segunda Guerra Mundial en Alemania [J.M. Naredo (dir.), 2000].

5. La superficie destinada a “sistemas generales” ha venido creciendo en la Comunidad de Madrid durante los últimos siete años con datos disponibles a una tasa media anual del 13%, mientras que el suelo urbano y urbanizable lo hacía a tasas medias del 2 y 3 % anual (J.M. Naredo, 2003c).

6. En J.M. Naredo y A. Valero (dirs.) (1999) se trata de suplir este vacío de reflexión, aportando el instrumental teórico necesario para cuantificar el coste de reposición del capital mineral de la Tierra, que ofrece el principal input en tonelaje que alimenta al metabolismo económico actual.

7. La obra de P.A. Sorokin (1950) describe el pensamiento de estos autores (Spengler, Toynbee, Schubart, Berdiaef, etc. y alguno de sus precursores) que negaban la idea lineal de progreso y veían la historia como una sucesión de auges y declives de civilizaciones.

8. En efecto, las ciudades son sistemas abiertos que se nutren de los recursos de fuera y envían los residuos fuera, con la salvedad de que el modelo de la conurbación difusa es mucho más exigente en recursos y residuos por habitante que los anteriores, tal y como ejemplifica la evolución del metabolismo urbano madrileño (J.M., Naredo, 2003c).

9. Esta evidencia ya había sido apreciada hace tiempo por mentes no colonizadas por la patología del crecimiento, sin necesidad de sesudas reflexiones científicas: cuando, tras haberse independizado la India, los periodistas ingleses preguntaron a Ghandi si trataría entonces de alcanzar su país el “nivel de vida” británico, este respondió: “Si Gran Bretaña ha necesitado expoliar medio planeta para conseguirlo, ¿cuántos planetas necesitaría la India?”. Con todo, hay que advertir que hasta bien entrada la segunda mitad del siglo xx la dependencia de los países ricos de las materias primas del resto del mundo era bastante limitada. La industrialización de estos países se apoyó básicamente en el hierro y el carbón, dos substancias abundantes y bien distribuidas por la corteza terrestre, que extraían de sus propios territorios. Sin embargo, el desplazamiento de la base energética de estos países hacia el petróleo y el gas natural y la multiplicación de sus requerimientos de energía y materiales a niveles sin precedentes acentuaron notablemente su dependencia física del resto del mundo durante la segunda mitad del siglo xx .

10. Por ejemplo, en Harlem sólo el 40% de la población alcanza los 65 años, mientras que en Bangla Desh este porcentaje es del 55% (J. Petras, 1992, pp. 24-25).

11. Me refiero a especies de vertebrados, en las que no se observa tan extrema segregación de funciones intra-especie: ésta solo se encuentra entre los invertebrados en los llamados insectos sociales como las hormigas o las abejas.

12. En realidad los instrumentos financieros y el poder que otorgan los medios técnicos de disuasión se apoyan mutuamente: la confianza en el dólar no es ajena al poder político y militar de los ee uu . Por otra parte, los más poderosos no sólo se sirven de potentes medios exosomáticos para imponer y practicar la depredación planetaria, sino también para marcar diferencias de posición entre los individuos y grupos humanos. Las limusinas, los aviones y los yates con los que se mueven los grandes depredadores humanos dejan pequeños, en tamaño y velocidad, a los grandes paquidermos… y los detectores y armas que utilizan para su seguridad superan ampliamente, en capacidad de detección (vista, olfato, oído, etc.) y de destrucción (dientes, garras, etc.), a los de los más acreditados depredadores del reino animal.

13. Término utilizado por P. Veltz, (1999).

14. En J.M. Naredo, y A. Valero (dirs.) (1999) y en las tesis doctorales de L. Ranz (1999) y de E. A. Botero (2000), ambas dirigidas por A. Valero y presentadas en la Universidad de Zaragoza.

15. Agradezco a mi buen amigo Manuel Alcorlo el dibujo, que incluyo al final de este texto, del hombre viendo la especie de puré crepuscular que él mismo ha originado.

16. No se trata tanto de disminuir el nivel de vida de las poblaciones de los países ricos, sino de cambiar los patrones de vida de esos países, que hoy se toman como modelo, por otros que no tienen por qué ser inapelablemente peores o “más bajos”, aunque sean más bajos en consumo de materiales y energía.

17. Los estudios sobre el metabolismo urbano, que empezaron a hacerse en los años 70 y cayeron luego en desuso, parece que están renaciendo en los últimos tiempos de la mano de la ecología urbana (S. Rueda, 2001): Véase, por ejemplo, los trabajos sobre Sidney (P.W.G. Newman, 1999) y Taipei (H-L. Huang y W-L. Hsu., 2003), además de los de Madrid (J.M. Naredo, 2003c) y Barcelona (H. Barracó et al. , 1999).

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— S. Rueda (1995), Ecología urbana, Barcelona, Beta ed., 266 pp.

— P.A. Sorokin (1950), Social Philosophies of an Age of Crisis, Boston, The Beacon Press (trad.: Las filosofías sociales de nuestra época de crisis, Madrid, Aguilar, 1954, 427 pp.).

— O. Spengler (1932), Man and Technics (trad. El hombre y la técnica, Madrid, Espasa Calpe, 1967, 3ª ed., pp. 48, 61 y 65).

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— P. Veltz (1999), Mundialización, ciudades y territorios, Barcelona, Ariel, 254 pp.

— L. Wacquant (1999), Les prisons de la misère, París, Raisons d'Agir, 191 pp.

El negocio energético en Canarias.

El negocio energético en Canarias. Artículo de opinión de Antonio Hernández Rodríguez (Ecologistas en Acción-Canarias).

El negocio energético en Canarias.

La pretensión del Gobierno autónomo de introducir el gas natural en Canarias ha planteado la supuesta necesidad de construir un puerto en Granadilla (Tenerife) y ampliar el ya existente en Arinaga (Gran Canaria), en cuyas inmediaciones se ubicarían sendas plantas de regasificación. Para el autor de este artículo, ambos proyectos son muy cuestionables desde el punto de vista ambiental y de la eficiencia energética, pues existen alternativas menos costosas para el entorno y más acordes con una práctica política honesta.

El Gobierno de Canarias pretende construir dos plantas de regasificación para la introducción del gas natural licuado (GNL) en las islas de Gran Canaria y Tenerife. Un combustible que se utilizará en las centrales de Granadilla (Tenerife) y el Barranco de Tirajana (Gran Canaria), para el funcionamiento de estas instalaciones. Según la Administración pública canaria, ambas precisan de la construcción de un macropuerto en Granadilla y la ampliación del ya existente en Arinaga. Estos puertos oscilan entre los 6 kilómetros proyectados para el primero y los 2,2 kilómetros para el segundo.

El GNL es un combustible que en origen se encuentra en formato gaseoso y se licúa a menos de 176 grados centígrados, para así poder transportarlo y enviarlo a su destino. Se trata de un combustible que tiene que ser trasladado en barcos metaneros. Posteriormente se regasifica y se envía a las centrales donde vaya a utilizarse.

Es un combustible que está actualmente en expansión. Argelia es uno de los grandes productores de ese gas, que cumple una función imprescindible; por ello, existen grandes puntos de distribución y reservas cercanos al Archipiélago. Además, en comparación con el petróleo, el GNL es menos contaminante; pero no es un combustible limpio, que es lo que ha vendido el Ejecutivo canario que preside Adán Martín Menis.
La introducción del GNL en Canarias supondrá una inversión de 360 millones de euros para cada una de las dos plantas que se piensa construir en Tenerife y Gran Canaria. No se incluyen aquí las inversiones anuales con las que contarán esas plantas, así como la construcción de los macropuertos de Granadilla y Arinaga, cuyo costo supera con creces estas cantidades. Gasificadora Regional de Canarias S. A., bajo su denominación comercial de GASCAN, es la empresa promovida por el Gobierno de Canarias para transportar el GNL y regasificarlo en destino.
Posteriormente, se enviaría a las centrales de ciclo combinado instaladas en el Barranco de Tirajana y en Granadilla, que GASCAN venderá a Unelco-Endesa para la producción de electricidad. GASCAN es una sociedad presidida por José Carlos Mauricio, en su calidad de consejero de Economía y Hacienda, y participada por Unelco-Endesa, con el 73,9%; Sodecan, empresa pública de la comunidad autónoma, con el 21,5%; Caja Insular de Ahorros de Canarias, con un 2,3%, y Caja General de Ahorros de Canarias, también con un 2,3%.

Este combustible no se explotará en las centrales de Caletillas (Tenerife) y Jinámar (Gran Canaria) debido a los elevados costes que supondría la construcción de los gaseoductos y el impulso del GNL hasta estas instalaciones, que seguirán empleando gasóleo y fuel, como actualmente, puesto que no tienen instalados los ciclos combinados y no existe intención de hacerlo. Hay que indicar que Jinámar y Caletillas están entre las centrales eléctricas más contaminantes de toda la Unión Europea, dentro de su tipología, debido a su antigüedad. Sin embargo, hay que mencionar que Unelco-Endesa invierte gran cantidad de recursos en su programa medioambiental, básicamente en los cambios de filtros de estas centrales. No obstante, resultan absolutamente insuficientes. Un ejemplo claro pero poco tratado lo constituyen los estudios epidemiológicos de enfermedades cardio-respiratorias realizados en Jinámar, donde los vecinos que padecen estas patologías han protestado en multitud de ocasiones, incluso ante el pleno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, debido a las afecciones provocadas por las emisiones de la central térmica.

Alternativas a los puertos

La necesidad de construir ambas infraestructuras portuarias para la entrada del gas natural en Canarias ha generado un amplio debate en las Islas. El ex presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz y profesor de la Universidad de La Laguna, Pedro Anatael Meneses; el catedrático de Ingeniería de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Roque Calero, o el profesor de la Universidad de A Coruña y asesor del Ayuntamiento de El Ferrol –donde se proyecta instalar una planta similar–, Manuel Afonso Amorín, entre otros, discuten abiertamente los postulados públicos.

El diseño de un sistema de boyas con membranas especiales de acero u otros materiales, mecanismo empleado en la actualidad para la introducción de otros combustibles líquidos en las Islas; la realización de una infraestructura basada en “duques de alba” para la descarga del GNL, la instalación off-shore para la misma función, o finalmente la introducción del gas natural, transformado en origen en diesel sintético o gas to liquid (GTL), que además serviría para el transporte a través del mencionado sistema de boyas, constituyen alternativas efectivas a la construcción de los dos macropuertos proyectados y la instalación de las plantas de regasificación, si éstas fueran necesarias.

Las movilizaciones al respecto han sido de las más importantes de Canarias y han llegado a producir un profundo enfrentamiento entre la alianza político-empresarial que impulsa las nuevas infraestructuras y la sociedad civil de Tenerife, principalmente. La manifestación del pasado 27 de noviembre en Santa Cruz de Tenerife, que reunió a unas 100.000 personas, es un fiel reflejo de ello. También han tenido cierta importancia el debate y la movilización en el caso de Gran Canaria, que es al que principalmente se refiere el presente artículo.

La cercanía de la planta proyectada en Gran Canaria a núcleos poblacionales como Arinaga o Pozo Izquierdo, los enormes impactos ambientales y los incumplimientos de las distancias de seguridad impuestas en el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas (RAMINP), constituyen los principales impactos e incumplimientos legislativos, aunque no son los únicos. La sentencia RJ 2004/1562, de 1 abril, emitida por la sección quinta de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, viene a amparar y a reconocer las demandas de Ben Magec-Ecologistas en Acción en sus alegaciones iniciales y las sugerencias solicitadas a nuestra organización por el propio Ministerio de Medio Ambiente, y presentadas ante él.

El RAMINP exige que haya 2.000 metros de distancia de seguridad de este tipo de centrales con respecto a un núcleo poblado, mientras que las recomendaciones hechas por el Instituto Tecnológico de Massachusetts establecen una distancia de 1.605 metros. El proyecto de Gran Canaria está planteado a 1.200 metros de distancia de Arinaga y cuenta con la consiguiente oposición de una parte importante de su población.
Si estudios energéticos demostraran la necesidad de la introducción del gas natural en Canarias, la instalación de la planta de gas en un lugar próximo a la central sería una de las mejores alternativas. Aun así habría que seguir oponiéndose a la ampliación del puerto de Arinaga, para evitar los impactos ambientales en sebadales, en colonias costeras, en el Área Importante de Aves (IBA 351, Castillo Romeral-Arinaga), otorgada por la Sociedad Española de Ornitología (SEO), y en la Bahía de Formas y Pozo Izquierdo. Por último, cabe añadir que también pone en peligro el proyecto de desarrollo sostenible elaborado por Roque Calero para la Mancomunidad de Municipios del Sureste de Gran Canaria, y lógicamente, no evalúa las oportunidades perdidas del mencionado plan (*).

Un modelo energético para Canarias

Con todo, la reflexión fundamental que debe hacerse es qué modelo energético se persigue con la entrada del gas natural en el Archipiélago y a qué modelo energético, guiado por criterios de sostenibilidad y eficiencia, debiéramos aspirar los habitantes de las Islas.

Los combustibles fósiles –petróleo, gasolina, gasóleo, aceites y gases licuados del petróleo, butano y propano, principalmente– tienen dos grandes inconvenientes. Por un lado, son los principales causantes del cambio climático del planeta y, por otro, las reservas existentes, que no los recursos, dan un margen de uso y duración de 30 a 40 años, al ritmo de consumo actual. Por tanto, no se refleja un aumento de la demanda en esas estadísticas. Antes bien, algunos expertos auguran ya la llegada de una crisis energética.

Conviene recordar que Canarias posee un aumento de la demanda de energía del 7% al 9% interanual, que la introducción del gas natural no corregirá, sino que seguirá permitiendo. Se descarta, asimismo, la utilización de la energía nuclear para producir electricidad debido a los residuos que produce y a la peligrosidad que comportan las centrales nucleares. En nuestra opinión, el modelo energético propuesto para Canarias es insostenible, ahonda en la dependencia energética del exterior y en la dependencia de multinacionales como Endesa. Los sectores estratégicos, como el energético, deben estar en manos públicas y capital canario medio, no en manos de Lopesan, Germán Suárez, Hermanos Domínguez u otros grandes dinosaurios de la economía canaria, que tienen en José Carlos Mauricio su principal valedor.

El modelo energético para el futuro debe explotar las fuentes energéticas renovables para cumplir el Protocolo de Kyoto, y las endógenas para lograr así mayor independencia económica del exterior. Canarias puede y debe alcanzar las máximas cotas de independencia energética del exterior, hito que no se ha logrado por ausencia de una voluntad política mayoritaria que permitiera al Archipiélago llegar a estos objetivos. Sin embargo, existen en las Islas algunas experiencias ejemplares: El Hierro ha puesto en marcha el “100% renovable”, un proyecto que permitirá a la isla independizarse del exterior en producción de electricidad. El ahorro energético, la instalación de una central hidroeólica o la inyección de energías renovables en la red serán los mecanismos que se emplearán para lograr dichos objetivos y producir, mediante energías renovables, entre el 80% y el 100% de la electricidad necesaria. La Palma posee una central hidráulica que se pretende ampliar en estos momentos.

En Gran Canaria, la federación Ben Magec-Ecologistas en Acción ha sugerido al Ministerio de Medio Ambiente adoptar las siguientes medidas (muchas de ellas son válidas también para la isla de Tenerife):

1. Potenciación del ahorro energético, a través del cambio de luminarias más eficientes, entre otras fórmulas: 10%-15%.
2. Construcción de una central de hidrobombeo o hidroeólica (Chira-Soria) en Gran Canaria: 5%.
3. Creación de estaciones de energía solar fotovoltaica e instalación masiva: 10%-15%.
4. Instalación masiva de agua caliente sanitaria, mediante energía solar térmica: 1%-2% y un 30%-40% en ahorro de butano.
5. Aislamiento de la red de las plantas desaladoras e impulso de la energía eólica: 10%-15%.
6. Impulso de medidas que disminuyan las emisiones realizadas por el transporte público y privado. El cambio de combustibles, la tipología de los transportes (paso a sistemas híbridos) y la puesta en marcha de vehículos accionados por vectores energéticos sostenibles, como el hidrógeno producido a partir de energías renovables, podrían constituir algunas de esas medidas que han de implantarse para alcanzar tales objetivos.

Como conclusión, creemos que Canarias debe alcanzar sus máximas cotas de independencia energética del exterior a partir de energías renovables, aprovechando sus fuentes endógenas. Asimismo, se deben realizar los pertinentes estudios que hagan viable un futuro modelo energético sostenible, potente, con la máxima independencia del exterior y con proyección de futuro. Es necesario buscar para las plantas de regasificación, si finalmente son necesarias, lugares próximos a las centrales, distantes de los núcleos poblacionales y con infraestructuras tipo off-shore o mediante la realización de “duques de alba” que aminoren los efectos de dichas plantas.

También es preciso enterrar o semienterrar los depósitos de las plantas de regasificación, para minimizar los impactos paisajísticos y mejorar las condiciones de seguridad de las plantas de gas. Y todo esto en un contexto de participación de entidades públicas y medianos empresarios en la sociedad GASCAN, con el objeto de contribuir a acabar con el oligopolio político-empresarial que actualmente gestiona el asunto energético en las Islas.

___________________
(*) Existe una presentación de este proyecto en la red cuya dirección es www.soin2000.com/rcalero/opcion03/contenidos/msgcds/index.html.

Falsas críticas al verdadero ecologismo

Falsas críticas al verdadero ecologismo Zebensuy Rodríguez Álvarez
Miembro de Ben Magec-Ecologistas en Acción)

Llegadas las navidades, una maestra dio a sus alumnos un dibujo de Papá Noel y les pidió que lo pintaran de rojo. Uno de los niños se enfadó. Decía que cómo iba a pintar de ese color al viejo pascuero cuando su traje siempre había sido azul. Le pidió entonces la señorita que le diese el lápiz azul, y el niño le dio el rojo... ¡Pobrecito! Aún confundía los colores. Pero que no se enternezca el lector adulto, pues también los mayores tenemos a veces serios problemas para asimilar bien los conceptos. Así, el pasado 4 de junio, don Emilio Racionero, en su artículo de la sección En pocas palabras del diario El Día, definía el concepto ecologismo como ningún ecologista lo haría jamás. Por alguna extraña deficiencia en su proceso de enseñanza-aprendizaje, el habitual columnista ha asumido que toda persona sensible con la necesidad de respetar el Medio Ambiente debe retrotraerse en su modus vivendi a la Edad de Piedra. Así, bajo el signo de la ingenuidad del que no sabe (de ahí que tuviera que recurrir al Diccionario de Real Academia Española), invitaba a los ecologistas a no usar un teléfono móvil para “no coadyuvar a la proliferación de antenas en colinas, montes y edificios urbanos”. Igual tampoco deberían bañarse con agua caliente. O, mejor aún, no deberían bañarse, que así estarían más naturales y agrestes...

Sin lugar a dudas, el inocente articulista no ha entendido que lo que pretende cualquier ecologista no es acabar con el desarrollo, sino promover un futuro viable para este planeta. De ahí el concepto de desarrollo sostenible, esto es, el que conduzca a la elevación de la calidad de vida y al bienestar social, pero sin agotar la base de los recursos naturales renovables en que se sustenta, ni deteriorar el Medio Ambiente o el derecho de las generaciones futuras a utilizarlo para la satisfacción de sus propias necesidades. ¡Lástima que nuestro actual Gobierno de Canarias haya pervertido término tan sublime!

Por eso, si para mejorar la calidad de vida de quienes vivimos en Tenerife se demuestra que se debe aumentar la infraestructura portuaria de la Isla, pues que se haga. Y los ecologistas no se opondrán a ello, pero sí se negarán a que se sacrifique el litoral de Granadilla cuando resulta viable la ampliación del Puerto de Santa Cruz, cuyo litoral ya está irreversiblemente dañado. Y mucha gente se les unirá por compartir unos mismos sentimientos de armonización de nuestra especie con el medio. Y también se unirán aquellos que consideren que en proyectos tan faraónicos como el macropuerto subyace una intencionalidad especuladora que beneficiará a unos pocos en detrimento de la calidad de vida de la mayoría.

En definitiva, para criticar la labor de los grupos ecologistas debe uno procurar entender bien qué es lo que defienden los mismos. En cualquier caso tenemos la duda de si el articulista mencionado y quien les escribe hemos venido hablando de lo mismo. En cualquier caso, sigo creyendo firmemente que el rojo es rojo y el azul es azul.

El reciclado de plásticos

El reciclado de plásticos Cristian Frers

La reducción en la fuente se refiere directamente al diseño y a la etapa productiva de los productos, principalmente envases, antes de ser consumidos. Es una manera de concebir los productos con un nuevo criterio ambiental; generar menos residuos. Y esto es aplicable a todas las materias primas: vidrio, papel, cartón, aluminio y plásticos. En el caso de estos últimos residuos, la reducción en la fuente es responsabilidad de la industria petroquímica (fabricante de los diferentes tipos de plásticos), de la industria transformadora (que toma esos plásticos para fabricar los diferentes productos finales), y de quien diseña el envase (envasador).

Aunque podría decirse que al consumidor también le cabe una buena parte de la responsabilidad: en las góndolas de los supermercados es él quien tiene la facultad de elegir entre un producto que ha sido concebido con criterio de reducción en la fuente y otro que derrocha materia prima y aumenta innecesariamente el volumen de los residuos.

Reducir en la fuente significa referirse a la investigación, desarrollo y producción de objetos utilizando menos recursos (materia prima). De ahí su denominación porque se aplica a la faz productiva. Al utilizar menos materia prima se producen menos residuos y además se aprovechan mejor los recursos naturales.
Minimizar el volumen y peso de los residuos es el primer paso para resolver el problema global de los mismos. Todo gerenciamiento de los Residuos Sólidos Urbanos debe comenzar por la reducción en la fuente.

Las principales ventajas de la reducción en la fuente:

-Disminuye la cantidad de residuos; es mejor no producir residuos que resolver qué hacer con ellos.

-Ayuda a que los rellenos sanitarios no se saturen rápidamente.

-Se ahorran recursos naturales –energía y materia prima- y recursos financieros.

-La reducción en la fuente aminora la polución y el efecto invernadero. Requiere menos energía transportar materiales más livianos. Menos energía significa menos combustible quemado, lo que implica a su vez menor agresión al ambiente.

Etapas para reciclar el plástico:

A) Recolección: Todo sistema de recolección diferenciada que se implemente descansa en un principio fundamental, que es la separación, en el hogar, de los residuos en dos grupos básicos: residuos orgánicos por un lado e inorgánicos por otro; en la bolsa de los residuos orgánicos irían los restos de comida, de jardín, y en la otra bolsa los metales, madera, plásticos, vidrio, aluminio. Estas dos bolsas se colacarán en la vía pública y serán recolectadas en forma diferenciada, permitiendo así que se encaucen hacia sus respectivas formas de tratamiento.

B) Centro de reciclado: Aquí se reciben los residuos plásticos mixtos compactados en fardos que son almacenados a la interperie. Existen limitaciones para el almacenamiento prolongado en estas condiciones, ya que la radiación ultravioleta puede afectar a la estructura del material, razón por la cual se aconseja no tener el material expuesto más de tres meses.

C) Clasificación: Luego de la recepción se efectúa una clasificación de los productos por tipo de plástico y color. Si bien esto puede hacerse manualmente, se han desarrollado tecnologías de clasificación automática, que se están utilizando en países desarrollados. Este proceso se ve facilitado si existe una entrega diferenciada de este material, lo cual podría hacerse con el apoyo y promoción por parte de los municipios.

Reciclado Mecánico

El reciclado mecánico es el más difundido en la opinión pública en la Argentina, sin embargo este proceso es insuficiente por sí solo para dar cuenta de la totalidad de los residuos.
El reciclado mecánico es un proceso físico mediante el cual el plástico post-consumo o el industrial (scrap) es recuperado, permitiendo su posterior utilización.
Los plásticos que son reciclados mecánicamente provienen de dos grandes fuentes:

-Los residuos plásticos proveniente de los procesos de fabricación, es decir, los residuos que quedan al pie de la máquina, tanto en la industria petroquímica como en la transformadora. A esta clase de residuos se la denomina scrap. El scrap es más fácil de reciclar porque está limpio y es homogéneo en su composición, ya que no está mezclado con otros tipos de plásticos. Algunos procesos de transformación (como el termoformado) generan el 30-50% de scrap, que normalmente se recicla.

-Los residuos plásticos proveniente de la masa de Residuos Sólidos Urbanos (RSU).

Estos se dividen a su vez en tres clases:

A) Residuos plásticos de tipo simple: han sido clasificados y separados entre sí los de distintas clases.
B) Residuos mixtos: los diferentes tipos de plásticos se hallan mezclados entre sí.
C) Residuos plásticos mixtos combinados con otros residuos: papel, cartón, metales.

Reciclado Químico

Se trata de diferentes procesos mediante los cuales las moléculas de los polímeros son craqueadas (rotas) dando origen nuevamente a materia prima básica que puede ser utilizada para fabricar nuevos plásticos.
El reciclado químico comenzó a ser desarrollado por la industria petroquímica con el objetivo de lograr las metas propuestas para la optimización de recursos y recuperación de residuos. Algunos métodos de reciclado químico ofrecen la ventaja de no tener que separar tipos de resina plástica, es decir, que pueden tomar residuos plásticos mixtos reduciendo de esta manera los costos de recolección y clasificación. Dando origen a productos finales de muy buena calidad.

Principales procesos existentes:

-Pirólisis:
Es el craqueo de las moléculas por calentamiento en el vacío. Este proceso genera hidrocarburos líquidos o sólidos que pueden ser luego procesados en refinerías.

-Hidrogenación:
En este caso los plásticos son tratados con hidrógeno y calor. Las cadenas poliméricas son rotas y convertidas en un petróleo sintético que puede ser utilizado en refinerías y plantas químicas.

-Gasificación:
Los plásticos son calentados con aire o con oxígeno. Así se obtienen los siguientes gases de síntesis: monóxido de carbono e hidrógeno, que pueden ser utilizados para la producción de metanol o amoníaco o incluso como agentes para la producción de acero en hornos de venteo.

-Chemolysis:
Este proceso se aplica a poliésteres, poliuretanos, poliacetales y poliamidas. Requiere altas cantidades separadas por tipo de resinas. Consiste en la aplicación de procesos solvolíticos como hidrólisis, glicólisis o alcohólisis para reciclarlos y transformarlos nuevamente en sus monómeros básicos para la repolimerización en nuevos plásticos.

-Metanólisis:
Es un avanzado proceso de reciclado que consiste en la aplicación de metanol en el PET. Este poliéster (el PET), es descompuesto en sus moléculas básicas, incluido el dimetiltereftalato y el etilenglicol, los cuales pueden ser luego repolimerizados para producir resina virgen. Varios productores de polietilentereftalato están intentando de desarrollar este proceso para utilizarlo en las botellas de bebidas carbonadas. Las experiencias llevadas a cabo por empresas como Hoechst-Celanese, DuPont e Eastman han demostrado que los monómeros resultantes del reciclado químico son lo suficientemente puros para ser reutilizados en la fabricación de nuevas botellas de PET.

Estos procesos tienen diferentes costos y características. Algunos, como la chemolysis y la metanólisis, requieren residuos plásticos separados por tipo de resina. En cambio la pirólisis permite utilizar residuos plásticos mixtos.

Perspectivas del reciclado químico:

-El reciclado químico se encuentra hoy en una etapa experimental avanzada. Es de suponer que en los próximos años pueda transformarse en una poderosa y moderna herramienta para tratar los residuos plásticos. El éxito dependerá del entendimiento que pueda establecerse entre todos los actores de la cadena: petroquímicas, transformadores, grandes usuarios, consumidores y municipios, a los fines de asegurar la unidad de reciclado y que la materia prima llegue a una planta de tratamiento.

-La sociedad debe estar preparada para tal cambio de tecnología en lo que hace al tratamiento de los residuos plásticos. Por su parte, la industria petroquímica está trabajando en la definición de especificaciones técnicas a los fines de garantizar la calidad de los productos obtenidos a través del reciclado químico.

-Si bien el reciclado mecánico se halla en un estado más evolucionado, éste solo no alcanza para resolver el problema de los residuos. No sería inteligente desdeñar cualquier otra forma de tratamiento por incipiente que fuera. Lo que hoy parece muy lejano puede que dentro de las próximas dos décadas se convierta en una realidad concreta. En el caso de los plásticos se debe tener en cuenta que se trata de hidrocarburos, por lo que, para un recurso no renovable como el petróleo, es especialmente importante desarrollar técnicas como el reciclado químico para generar futuras fuentes de recursos energéticos. Los plásticos post-consumo de hoy pueden considerarse como los combustibles o las materias primas del mañana. Además, el reciclado químico contribuirá con la optimización y ahorro de los recursos naturales al reducir el consumo de petróleo crudo para la industria petroquímica.

-De todas las alternativas de valorización quizá ninguna esté hecha tan a medida de los plásticos como el reciclado químico. Es muy probable que se transforme en la vía más apropiada de recuperación de los residuos plásticos, tanto domiciliarios como los provenientes del scrap (post-industrial), obteniéndose materia prima de calidad idéntica a la virgen. Esto contrasta con el reciclado mecánico, donde no siempre se puede asegurar una buena y constante calidad del producto final. El reciclado químico ofrece posibilidades que resuelven las limitaciones del reciclado mecánico, que necesita grandes cantidades de residuos plásticos limpios, separados y homogéneos para poder garantizar la calidad del producto final. Los residuos plásticos domiciliarios suelen estar compuestos por plásticos livianos, pequeños, fundamentalmente provenientes de los envases, pueden estar sucios y presentar substancias alimenticias. Todo esto dificulta la calidad final del reciclado mecánico, ya que se obtiene un plástico más pobre comparado con la resina virgen. Por lo tanto, los productos hechos de plástico así reciclado se dirigen a mercados finales de precios bajos. Por el contrario, el reciclado químico supera estos inconvenientes, ya que no es necesaria la clasificación de los distintos tipos de resinas plásticas proveniente de los residuos. En este proceso pueden se tratados en forma mixta, reduciendo costos de recolección y clasificación. Además, lleva a productos finales de alta calidad que sí garantizan un mercado.

Toda estrategia de gestión integral de los Residuos Sólidos Urbanos debe prever y contemplar la posibilidad del reciclado químico. El tratamiento de los residuos plásticos no puede ser resuelto unilateralmente por uno u otro proceso, debiendo analizarse las diferente alternativas de reciclado.

Aprovechar la diversidad biológica

Aprovechar la diversidad biológica Un millón de personas murieron en Irlanda a causa de la enfermedad que en 1840 afectó al cultivo de patata, la base alimenticia de aquel país. Las consecuencias se habrían evitado.

En Irlanda la producción se salvó gracias a un tipo de patata de Perú que era inmune a esa epidemia.

La población mundial depende cada vez más de unas pocas especies de mamíferos y aves en su alimentación. El trigo, el arroz, el maíz y la patata proporcionan la mitad del aporte energético. Esta presión repercute en los procesos del ecosistema. Desde el intercambio de nutrientes entre los seres vivo y el suelo; la polinización, en la que participan animales e insectos además del viento; o la función de los bosques al contener la erosión y como hábitat para gran número de especies.

El hambre es incomprensible en un planeta repleto de riquezas. El ser humano no siempre es responsable directo de las hambrunas. También los desastres naturales o epidemias han arrasado cultivos. Pero la dificultad de las víctimas para salir adelante se explica por prácticas contrarias a la biodiversidad.

El 40% de la superficie terrestre se destina a usos agrarios. La práctica agraria se beneficia a su vez de ella porque mayor número de especies vegetales y animales le servirán de sustento y en consecuencia se incrementará la productividad y seguridad en la alimentación.

Para que el ciclo no se desequilibre se precisa una selección de las semillas adecuadas para el medio. Es conveniente desarrollar cultivos adaptados al clima, en vez de optar por un tipo de semilla que garantice un mayor rendimiento.

En Etiopía, la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, facilita el proceso. Los agricultores eligen aquellas variedades que aseguren el alimento para la familia, que proporcionen ingresos del mercado, o con tallos propicios para construir su casa. Tras recoger la cosecha entregan una parte a la comunidad local para formar un banco de semillas que salvaguarde los cultivos autóctonos.

A veces los comerciantes locales no pueden competir con las semillas procedentes del extranjero. O, como en Camboya, los agricultores padecen las consecuencias de una alteración desmesurada en el medio. Allí la deforestación ha modificado el ritmo de crecida de las aguas en el lago Tonlé Sab, del que dependía el cultivo de arroz de aguas profundas. Ahora se explotan el resto de variedades de arroz y los peces para satisfacer la demanda.

El ser humano ha se saberse naturaleza. Aprovechar sus riquezas de forma responsable con el uso de tradición y nuevas tecnologías. En el pasado se han perdido alimentos muy nutritivos por imposición de una cultura sobre otra. Hoy, gracias a los bancos de genes, un país devastado por una guerra o una catástrofe natural puede recuperar sus cultivos.

Hasta hace poco no se ha reconocido la contribución de los agricultores a la biodiversidad. El Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura establece una serie de derechos del agricultor. Entre ellos, la protección de sus conocimientos tradicionales, mayor participación en la toma de decisiones y en los benificios. Los Recursos Fitogenéticos resultan de la selección y mejora progresiva de las semillas a lo largo de miles de años que ha propiciado la aparición de variedades de alimentos con propiedades singulares.

Para nutrir a la creciente población del mundo es necesario un esfuerzo por preservar la biodiversidad en lugar de prestar apoyo a la extensión de cultivos inadecuados. Es la forma de que aparezcan nuevos y mejores alimentos. También de acabar con el hambre. Es una paradoja que sean los países empobrecidos los más afectados cuando son a menudo ricos porque contienen gran parte de las variedades genéticas que los desarrollados requieren.

Jorge Planelló
Centro de Colaboraciones Solidarias