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Artículo de opinión sobre el Día Mundial del Medio Ambiente

Artículo de opinión sobre el Día Mundial del Medio Ambiente Artículo de opinión de Álvaro Monzón Santana, Turcón-Ecologistas en Acción

Día Mundial del Medio Ambiente: competencias e incompetencias

Las aves carroñeras son animales carnívoros u omnívoros en cuya dieta se incluye, habitual o esporádicamente, el consumo de cadáveres. Son aves oportunistas, rondan a los que se tambalean o creen vulnerables. A veces se lanzan sobre una presa que no está muerta, y generalmente acuden al final del banquete de los grandes felinos. Van a comer las partes tiernas (vísceras y otras) de un animal que mató un gran predador. Son los alimoches, buitres, águilas, quebrantahuesos, cóndores…, que en muchas ocasiones por sí solos, no podrían matar aquella presa.

La clase política que tenemos en Canarias (también existe más allá de nuestras fronteras) actúa por impulso, y un poco o mucho, como las aves mencionadas. Algunos ejemplos: el Presidente del Cabildo de Gran Canaria (Abril-2005) pide las competencias estatales en materia de aeropuertos. Los diputados nacionales de Coalición Canaria (legislatura 98-04) piden las competencias en materia de Costas para facilitar la construcción de más puertos deportivos. Los presidentes de Cabildos, agrupados en la FECAI, piden en abril-2005 las competencias en la gestión de los parques nacionales, cuando aún, no han sido delegadas por el Ministerio de Medio Ambiente a los gobiernos regionales.

Tres ejemplos, suficientes para descubrir algunas claves de cómo se mueven los deslizantes cargos políticos de Canarias. Descubren como el ojo de un águila el futuro negocio. Van oliendo, igual que los animales, la concentración de poder; acechan como las hienas, nuevas materias donde tener protagonismo, y por tanto, más capacidad de control.

Sin embargo, este modelo de “concentración de poder” flaquea. También tiene sus debilidades y carencias.

El Día Mundial del Medio Ambiente es una oportunidad para destapar esas carencias, que en materia de política ambiental en los últimos años se ha ido deteriorando, sobre todo con una Viceconsejera más obsesionada en sacar los proyectos interesantes para su partido, que en estimular y motivar a sus técnicos.

Este año los Espacios Naturales Protegidos de Canarias alcanzarán la mayoría de edad. El Parlamento de Canarias, a través de la Ley Territorial 12/1987, de 19 de junio, firmó una declaración histórica: la protección de 34 Parques Naturales y 70 Parajes Naturales de Interés Nacional. Era una avanzadilla o una protección urgente para evitar la pérdida de gran parte de la biodiversidad canaria.

Pero aún existe mucha indisciplina e ineficacia en la aplicación de la legalidad. No se está siendo capaz de detener los procesos de degradación que continúan produciéndose en muchos espacios, en los que se llevan a cabo actuaciones ilegales muy perceptibles que llegan a consolidarse, no produciéndose una intervención disciplinaria efectiva a tiempo (y en ocasiones ni a destiempo).

La gestión que debe realizarse hoy en los espacios naturales protegidos tiene el hándicap de tener que contrarrestar la imagen de ineficiencia generada por la administración, y convencer a los que habitan o trabajan en los espacios naturales de las condiciones en el uso de los espacios, las posibles ventajas y ayudas que pudieran derivarse y, en su caso, las posibles compensaciones que debe conllevar cada espacio protegido.

Donde más se notan los años de inhibición y dejación de funciones, por parte de la administración ambiental, es en materia de recursos humanos. Existen en Gran Canaria unos 25 Agentes de Medio Ambiente, plantilla que supera de media los 46 años de edad, con una responsabilidad medida en hectáreas de superficie por encima de las 6.500 Ha/Agente; y para más estupor la actividad cinegética no tiene Agentes para su control específico –en G.C. existen unas 9.516 licencias-.

Hace ya ocho años que no crece la plantilla a pesar de las transferencias de competencias. Comparativamente en la Isla de La Palma, con menos población, menos espacios naturales, menos zona forestal, tienen el mismo número de Agentes. La nueva campaña contra incendios de Gran Canaria arranca con un 43% menos de personal de extinción.

Más recursos humanos no necesariamente equivalen a mejor gestión, pero en una Isla donde las indisciplinas urbanísticas galopan a sus anchas por las lomas y los cauces de barrancos; los ojos de los Agentes de M.A., cumplen una objetiva función de control y denuncia; cosa, por otro lado, que los alcaldes han sido incapaces de hacer.

El número de osos panda ha aumentado

El número de osos panda ha aumentado El número de osos panda ha aumentado un 40 por ciento durante los últimos cinco años

Auténtico «fósil viviente», el oso panda, cuyos orígenes se remontan a la época en que los dinosaurios dominaban la Tierra, es una de las especies en peligro de extinción más conocidas del planeta. Quizás por su simpática belleza o por sus manchas blancas y negras, este animal ha tenido más suerte que otros muchos que también están a punto de desaparecer y, gracias a los esfuerzos desarrollados durante los últimos años, su supervivencia parece garantizada, al menos, varias generaciones más.

De hecho, y según reflejan los datos dados a conocer recientemente por la Administración Estatal de Bosques de China, último refugio de los osos panda que hace millones de años poblaban las montañas de Asia, el número de estos ejemplares se ha incrementado en un 40 por ciento en el último lustro. Así, de los 1.114 registrados en el 2000, se ha pasado a los 1.774 que hay en la actualidad, de los cuales 1.590 viven libres en espacios naturales protegidos, otros 161 permanecen en ambientes artificiales y otros 23 han sido trasladados a zoológicos del extranjero.

Reservas naturales

El motivo de este incremento no es otro que la concienciación de las autoridades chinas a la hora de velar por la continuidad de uno de sus más emblemáticos «tesoros naturales». Desde que Pekín abriera en los años 60 la primera de sus reservas naturales, el «Ailuropoda melanoleuca» o panda gigante ya cuenta con más de 40 hábitats repartidos por tres provincias enclavadas en el corazón el país: Shaanxi, Gansu y Sichuan.

En dichas zonas protegidas, que han crecido un 65 por ciento al pasar de 1,4 millones de hectáreas a 2,3 millones, estos plantígrados pueden dedicarse a hacer lo que más les place sin correr ningún riesgo: vagar en solitario por húmedas y frías montañas de entre 1.500 y 3.000 metros de altura y pasarse casi todo el día comiendo cañas de bambú. Para ello, han desarrollado un sexto dedo en cualquier pata que les permite coger tales ramas en grandes cantidades. Y es que los osos panda, que son eminentemente vegetarianos pero también se pueden alimentar de peces y pequeños roedores, deben ingerir al día 14 kilos de comida. El problema es que su organismo, dotado con un esófago que les protege de las astillas del bambú y con un intestino recubierto por una gruesa membrana protectora, sólo digiere el 20 por ciento de lo que comen, por lo que necesitan alimentarse durante unas 12 horas para poder quedarse totalmente satisfechos.

Expansión agrícola y ganadera

Debido a esta rutina fisiológica y a la desaparición de los bosques de bambú en beneficio de la expansión agrícola y ganadera, el número de osos panda se ha reducido de forma alarmante hasta convertirse en una especie a punto de pasar a la historia. No en vano, en los años 80 llegaron a morir de hambre 150 animales, ya que menguó considerablemente la superficie destinada al bambú. Sólo en la provincia de Sichuan, que aglutina al 70 por ciento de estos ejemplares, se ha talado durante los últimos treinta años el 30 por ciento de los bosques para obtener madera y para facilitar la implantación de granjas y cultivos con los que alimentar a los 1.300 millones de chinos, la mayoría de los cuales siguen dependiendo de la agricultura. Todo ello a pesar del aumento de los bosques protegidos, que ya suman unos 20 millones de hectáreas, y de los 3,6 millones de hectáreas de árboles plantadas desde 1997.

Otro de los peligros que acecha al panda gigante, que suele medir 1,80 metros de largo y pesar unos 135 kilos, es la caza furtiva, ya que sus pieles son muy cotizadas en el mercado negro y suponen un negocio que genera pingües beneficios.

Además, esta especie destaca por su pobre vida sexual, ya que los osos panda son animales solitarios que sólo se reúnen para aparearse durante los escasos días del año en que las hembras son fértiles. Con semejante dificultades para la procreación, no es de extrañar que el Gobierno chino tuviera que recurrir ya en 1963 a la primera inseminación artificial, que se llevó a cabo con éxito en el zoológico de Pekín. Desde entonces, las técnicas científicas han progresado notablemente hasta el punto de que el Centro de Investigación y Protección del Panda de Sichuan ya dispone de un banco de sangre para sus 81 ejemplares y hasta se ha hablado en más de una ocasión de la posibilidad de clonar a dichos animales para evitar que se extingan.

Como el original siempre será mejor que cualquier copia, por muy buena que ésta sea gracias a la genética, habrá que seguir confiando en las autoridades chinas para que el número de osos pandas vuelva a aumentar en el futuro o, por lo menos, para que no descienda más todavía.

Pablo M. Díez
Abc

Acude al cine en Telde, apuesta por la cultura en nuestro municipio

Acude al cine en Telde, apuesta por la cultura en nuestro municipio Víctor M. Macías Alemán

A nadie se le esconde que Telde, a diferencia de La Laguna, no podría nunca optar a ninguna capitalidad cultural de Canarias. Aquel pueblo llamado desde siempre ciudad, como nos definiera en su breve estancia entre nosotros, a principios del siglo XIX, el por entonces fiscal regente de la Real Audiencia, Zuáznavar y Francia, no ha estado nunca a la altura de las circunstancias en lo que a cultura respecta, siendo hoy, teniendo mas medios que nunca, entre clandestina y marginal.

Hagamos repaso: una ciudad con casi cien mil habitantes que se encuentra en el cuarto lugar de Canarias según su población, sólo cuenta con un único museo –desde que hace ya más de cincuenta años lo creara el Cabildo-, un par de asociaciones culturales, una sala de exposiciones, una casa de la cultura que sólo realiza representaciones teatrales, una casa de la juventud vacía, algunos colectivos sociales (de temática feminista, ecológica, etc.) cuyo número no supera los dedos de una mano, y dos bibliotecas públicas visitadas únicamente por alumnos a los que sólo les interesa el uso de mesas y sillas.

Comparando a Telde, no hablemos ya de La Laguna, sino con municipios mucho más pequeños y que cuentan con menos presupuesto, salimos también perdiendo. Por ejemplo, Agüimes, con la cuarta parte de la población teldense, cuenta con nada menos que cuatro museos, tres de ellos creados por el propio ayuntamiento, cuatro casas de la cultura, dos teatros –incluyendo la celebración de un festival internacional- y un centro iberoamericano de investigación teatral.

Por estas cuestiones, los teldenses no sólo debemos luchar y trabajar para que este irrisorio panorama cultural con el que contamos crezca, sino también para evitar que pierda alguno de sus escasos recursos.

Y es por ello que ahora toca hablar del Cine. Hace más de quince años, en un proceso de sucesiva desaparición de nuestros entrañables Silva Cinema, Arauz, Cinema Telde, Cervantes, Ateneo Cinema… nuestra ciudad se quedó sin una sola sala en que poder ver una película. En años posteriores, durante década y media, quien quería ver una proyección en pantalla grande tenía que tirar de coche o guagua y acudir a Las Palmas o a las escasas salas de otros municipios. Eso hacía desistir a muchos que, como yo, no querían tanto jaleo a veces para acudir a ver una cartelera distante, cara y de poca calidad.

Afortunadamente, hace poco más de un año, se inauguró en el barrio de San Gregorio, Multicines Telde. Los motivos de alegría fueron para mí varios: por fin podía ir andando a ver una película, sin más historias, sin tener que salir con tanta antelación para buscar aparcamiento, pudiendo elegir entre varios filmes en salas con todas las comodidades y, sobre todo, ya la cultura en Telde era un poco menos pobre.

Pero nunca hay dicha completa. Multicines Telde tuvo el “tremendo error” de establecerse, no en un centro comercial –como salvo dos excepciones se encuentran todos los de esta Isla-, sino en la que iba a ser una nueva área comercial y cultural de la ciudad, donde habría a su lado un nuevo y farónico palacio de las artes, amplios aparcamientos y calles peatonalizadas con múltiples comercios de nueva planta.

Sin embargo, pasado un año desde su apertura, la paralización de todos estos planes munipales y la tradicional indolencia y pereza cultural de los propios teldenses que prefieren quedarse en casa criando barriga frente al televisor, ha hecho que estos nuevos Multicines caigan en crisis.

Cuando ves reducir a la mitad los precios en todas las sesiones y todos los días quizá puedas alegrarte si eres asiduo, pero lo que está claro es que el negocio va mal.

No sé ustedes. Yo no soy de los que lamentan lo mal que está algo y me cruzo de brazos. Procuro siempre, por el contrario, arrimar el hombro –más aún si considero que la cuestión me afecta y está en territorio que deseo progrese (y que quieren que les diga, soy cinéfilo desde siempre, amante de la cultura y encima teldense, lo cual es una mala combinación)- para hacer lo posible porque las cosas no se vayan al traste.

Porque, conciudadanos, yo no estoy dispuesto a que el cine cierre nuevamente en Telde y pasarme otros quince años tirando de viajes a Las Palmas o Vecindario cada vez que quiero ver “cine de verdad” (no me hablen de parabólicas o videoclubes por favor). Asi que, al menos una vez en semana, me acerco solo o con la familia o amigos a poner mi granito de arena para que Multicines Telde salga para adelante e incluso después me dejo caer por el restaurante a comer algo y así, aparte de tener la velada completa, sé que estoy contribuyendo a que el cine en Telde y con él la escasa cultura que hay en “este pueblo llamado desde siempre ciudad”, no sea cada día más pobre.

¿Nos vemos en el Cine de Telde?
http://www.multicinestelde.com/
c/ Roque (Barrio de San Gregorio)
Tlf. 928703671

Domingo, 22 de mayo: Día Mundial de la Biodiversidad.

Domingo, 22 de mayo: Día Mundial de la Biodiversidad. Artículo de opinión de Álvaro Monzón Santana

Día Mundial de la biodiversidad

En la Cumbre de la Tierra (Río, 1992) se aprobaron diversos documentos que han ido cambiado las leyes internacionales y la percepción que tenemos de determinados elementos vitales que nos rodean; por ejemplo, la biodiversidad. De aquellos documentos, el Convenio sobre Biodiversidad (Conservación de la diversidad biológica) busca la protección de la riqueza biológica del planeta, la conservación de las especies vivas; animales, plantas, microorganismos y los ecosistemas de la Tierra para el beneficio de las futuras generaciones. Primero se celebraba el día 29 de diciembre, y ahora, este año, se ha trasladado la fecha al 22 de mayo.

Es una buena oportunidad para reflexionar sobre lo que tenemos y lo que no tenemos. No tenemos aún, una Ley Canaria sobre Biodiversidad, no existen recursos, no hay voluntad política y lo que es peor, el disenso cuesta una pena contra la pared en la consejería.

Sabemos que Canarias posee unas 23.000 especies de las cuales, aproximadamente unas 15.000 especies son terrestres y unas 8.000 son especies marinas. El reino animal es el que cuenta con mayor cantidad de taxones, seguido de los hongos y el de las plantas. De todos ellos, destaca sobre manera el grupo de invertebrados, grupo más numeroso de la tierra y por supuesto de la biodiversidad canaria.

En Telde, poseemos algún ejemplo de estos pequeños animalitos que están en peligro de extinción, por ejemplo el escarabajo negro “bomboncillo” (Pimelia granuli collis), endémico de Canarias y registrado en los arenales de Tufia; o el saltamonte áptero (Acrostira tamarani) del Barranco del Draguillo.

En cuanto a las plantas teldenses, me gustaría destacar tres: la piña de mar (Atractylis preauxiana) y el chaparro (Convolvulus caput-medusae) ambos situados en Tufia; y el oro de risco (Anagyris latifolia) del Barranco de Los Cernícalos. Sería tedioso hacerles una relación más amplia de las riquezas naturales que poseemos en Telde. Sin embargo, hoy el debate a nivel nacional, o por lo menos la gran preocupación del movimiento ecologista, se centra principalmente en la gestión de los Parques Nacionales, espacios que conservan la biodiversidad más valiosa de nuestro país, y que en los últimos veinticinco años, se ha organizado y gestionado de tal manera, que posiblemente, sea la Red de parques nacionales un modelo a seguir.

Una sentencia del Tribunal Constitucional y el posterior informe que el Ministerio de Administraciones Públicas presenta en el Consejo de Ministros, recomienda al Ministerio de Medio Ambiente que ceda a las Comunidades Autónomas la competencia exclusiva en la gestión de parques nacionales.
Los ecologistas consideramos que esta cesión supondría una grave disminución de las actuales garantías de conservación que tiene la figura de Parque Nacional, ya que es precisamente la participación en la gestión de la administración central la que en muchos casos ha impedido que actuaciones altamente impactantes propuestas por las administraciones autonómicas y locales se hayan realizado.
La incertidumbre es muy alta, la inseguridad amenazante y la experiencia demuestra que los objetivos de algunas administraciones locales no priman la conservación frente a la especulación. A colación traigo un ejemplo sangrante: ocurrió en al año1988 cuando el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant-Maurici pasó a depender en exclusiva de la Generalitat de Cataluña, la cual aprovecho dos años después para modificar los límites de dicho Parque Nacional excluyendo unas 2.000 hectáreas de alto valor ecológico para la construcción de una estación de esquí y proyectos urbanísticos.

Con estos antecedentes, es difícil creer que una gestión de los Parques Nacionales en manos de las administraciones regionales y locales coadyuve a la conservación de la biodiversidad, que por otro lado, es patrimonio de todos los ciudadanos por igual con independencia de su situación geográfica, y por ello, su conservación debe estar salvaguardada de intereses políticos o particulares.

Los árboles de Gáldar

Los árboles de Gáldar Angel Tristán Pimienta

La Provincia, 19-5-2005

Los ideólogos de los madereros de la Amazonia justifican las masivas talas diciendo que los árboles no dejan ver el bosque. En muchos países africanos la búsqueda fácil de nuevos pastos lleva la deforestación a millones de hectáreas calcinadas. La disculpa es que los árboles no se comen, lo cual es una patraña. Como ha demostrado la última Premio Nobel de La Paz, los árboles sí dan de comer si se les utiliza sabiamente. Por otra parte, algunos papanatas supuestamente ilustrados intentan combinar la defensa del medio ambiente, que en la sociedad actual viste y da lustre y prestigio, con el ´desarrollo´. Así, por ejemplo, se justifica el arboricidio masivo en los arcenes de las carreteras, por el supuesto peligro para los conductores o por la necesidad de ensanchar
los viales; pero utilizan el atajo del salvajismo: no incorporan el transplante a una segunda línea. En este supuesto, y en otros, hay teóricos de lo indígena y lo autóctono que justifican el uso de la sierra con carácter selectivo: si el ejemplar no es del país, si se trata de laureles de indias, washingtonias o
eucaliptos, entonces ´no problem´.

Todos los días desaparece algún añoso ejemplar de eucalipto, sobre el que sigue inventándose una leyenda negra y al que se le hace responsable de la caída de Constantinopla, con la disculpa de que será sustituido por flora canaria. Una estupidez, además de una majadería. Una vez en Galicia, durante un debate, se planteó esta misma cuestión. Un ecologista, militante además del BNG, ya se sabe, la autodeterminación y esas cosas, defendía la erradicación de los eucaliptales y comprendía los incendios porque eran especies foráneas; él era partidario de la tradicional fraga gallega. Uno de los contertulios se mostró inmediatamente de acuerdo, había que defender, dijo, las señas de identidad, pero, advirtió, "esta política acarrea muchos sacrificios". "Nada, se hace lo que se tenga que hacer". "Pues entonces habría que erradicar también los kiwis (quedejaban cientos de miles de millones en Pontevedra); las papas; la uva de importación.... y la fábrica de la Citröen en Vigo, con sus
más de veinte mil empleos". Dejando aparte la circunstancia de que los eucaliptos constituyen una fuente extraordinaria de supervivencia para la población rural, que explica, junto con el minifundismo de la pequeña huerta y la vaca, la ausencia de una revuelta social lógica por la situación de atraso y feudalismo en el campo.

Igual de cegatos son algunos estetas de tres al cuarto. Mediados los noventa florecía en el patio central de la Escuela Técnica de Ingenieros Industriales en el campus de Tafira un magnífico flamboyán, que desparramaba sus flores rojas como ríos de lava en una copa de diez o quince metros de diámetro. Era todo un espectáculo. Una mañana apareció el tronco serruchado. Alguien dijo que el árbol no dejaba ver la arquitectura, que tapaba la
construcción y desdibujaba las líneas. La deformación mental auspiciada por el ego o por la simplonería es tan peligrosa que ignora que el paisaje, como la civilización, como la arquitectura, se han ido transformando y haciendo con el tiempo.

Claro que esto es muy complicado para algunos personajes, como se está viendo ahora mismo en la plaza de Santiago de Gáldar. Árboles gigantescos, soberbios ejemplares, casi centenarios, han sido salvajemente talados porque, aseguran, impedían contemplar la plaza en toda su magnificencia y esplendor. Ditirambos locales
aparte, lo grave es que se le da un valor seguro al cemento pero se le niega a los árboles. Un edificio es un monumento protegido, a veces por la sola condición de los años; un árbol siempre es un estorbo, no se tiene en cuenta su valor. El término medio, que es el correcto, es el aprovechamiento de las sinergias, que convivan los árboles con los edificios, que el edificio pueda rehabilitarse, modernizarse, pintarse, reutilizarse, según los
grados de su protección, y que los laureles, igualmente, puedan ser podados inteligentemente, prudentemente, para mejorar la coexistencia con el cemento, y fortalecerlos. Eso de que "están enfermos" es una mentira como la copa de un pino, muy utilizada para que no se hable más del asunto. Pero los árboles no padecen repentinos infartos de miocardio o isquemias cerebrales. Todo el mundo se da perfecta cuenta de cuando les aparece una enfermedad.

Todos estos paletos urbanos o de monte con bastón de mando, o que van sacando el pecho detrás de los tronos, por muchos pecados que acumulen, siempre tienen explicaciones a la carta; pero van dejando tras de sí una estela de despropósitos que avergüenzan a las personas sensatas y restringen los derechos a las generaciones
futuras, que recibirán unas islas de ´diseño´ que no son las verdaderas.

Vamos a ver si poco a poco, entre el desarrollo educativo, el cultural y las directivas de la Unión Europea, de obediencia debida, y el fortalecimiento de las secciones medioambientales de las fiscalías, se consigue dejar de ser la vergüenza y el estupor de Europa en esta materia. Como dice la megafonía en los aeropuertos, por nuestro "propio interés" personal y colectivo tiene que recuperarse la sensatez y la responsabilidad.

Vivir sin petróleo

Vivir sin petróleo Artículo de opinión: Vivir sin petróleo

Esto obsesiona a las grandes potencias y a muchas compañías pero lo que debería preocupar a la humanidad es saber cuánto tiempo resistirá el planeta las constantes agresiones que le hace el actual modelo de desarrollo y si existe una alternativa.

Son innegables los efectos devastadores producidas por la combustión del petróleo. Por los gases que perforan la Capa de Ozono y que pueden ser la creciente causa de casos de cáncer en la piel, por la densa capa de CO2 que permite la entrada de los rayos del sol pero que atrapa el calor que derrite los polos y crea tantos cambios climatológicos. Este deshielo amenaza la permanencia de grandes extensiones de tierra sobre el nivel del mar.
Muchos parecen creer que el medio ambiente está al servicio de los intereses económicos de las grandes potencias y de las grandes petrolíferas. George W. Bush tiene la intención de perforar las inmensas reservas petroleras de Alaska para depender menos de los regímenes de Oriente Próximo y Oriente Medio que tan poco simpatizan con los intereses de EEUU. Sabe que el petróleo venezolano está lejos de sus ambiciones y que China compite para comprar todos los hidrocarburos que salen al mercado para saciar su maquinaria industrial.

La perforación de Alaska supondría la destrucción de 700.000 hectáreas de un paraíso ecológico irrecuperable y también tendría efectos devastadores en el resto de la reserva y en las aguas de la zona. Siempre han existido políticos que defienden los espacios ecológicos como territorios nacionales. Al igual que nadie puede adueñarse del oxígeno, tampoco puede adueñarse de aquellos animales y plantas que dan el equilibrio al ecosistema mundial. Los expertos en medioambiente llegan a la conclusión de que ni el Amazonas ni Alaska son propiedad de nadie, sino patrimonio de la humanidad.

Tanto creemos que el petróleo es imprescindible para nuestras vidas que olvidamos los siglos que vivieron nuestros antepasados sin él. Existen alternativas a las fibras sintéticas y a los materiales de las zapatillas que calzamos todos los días. La dependencia del petróleo fue impulsada por el desarrollo de maquinaria que requería de este producto que tanto daño ha hecho a nuestros mares y a nuestros aires, por no mencionar la cantidad de conflictos bélicos que ha disparado. Basta con ver que Iraq, Irán, Bielorrusia y Venezuela son algunos de los países con mayores reservas de petróleo y cobran sentido las palabras de Condolezza Rice que califican de “preocupante” el régimen chavista y de tiránico al gobierno de Bielorrusia.

Como la tecnología sirve al hombre, conviene desarrollar fuentes limpias de energía por razones medioambientales, políticas y económicas. Al principio será elevado el gasto en investigación y tecnología, pero la inversión se recuperará con creces, además de que se dará un vuelco al sistema de desarrollo catastrófico y suicida que llevan EEUU, China y Rusia.

Los cálculos que han hecho varias empresas e investigadores de cuándo se agotará el petróleo sólo han servido para especular y para manipular los precios del producto. La industria automovilística sigue produciendo coches que necesitan de gasolina y no ha desarrollado suficientes modelos que funcionen con energías renovables. ¿Qué haremos con los millones de coches, barcos y aviones que sólo pueden funcionar con el petróleo cuando éste se termine?.

Los países que se hacen llamar “desarrollados” tienen la llave de la esperanza. Ellos cuentan con el capital para desarrollar fuentes de energía renovables y alternativas como la eólica o la solar, además de que suponen para el resto del mundo un ejemplo a seguir. Algunos países como Alemania, España y Dinamarca ya han dado pasos importantes en la creación de energía eólica, por lo que a otros países no les vale argumentar en contra de energías limpias por cuestiones de precio.
El problema no es saber que queda poco tiempo para que se agote el petróleo, sino que la curva de producción se incrementa sin cesar. El frenesí por el petróleo y la paranoia desvelan la realidad: se acerca el final de la era del petróleo. No merece la pena invertir sin control alguno. Y mucho menos seguir con la agresión a la biodiversidad de la cual somos parte.

Carlos Miguélez
Centro de Colaboraciones Solidarias


portaldelmedioambiente.com 2004

El paso a las energías renovables se hará en 40 años a más tardar

El paso a las energías renovables se hará en 40 años a más tardar “El paso a las energías renovables se hará en 40 años a más tardar”

“La legislación alemana en materia energética ha lanzado una dinámica que augura el fin de las energías atómicas y fósiles”, declara Hermann Scheer, galardonado con el premio Nobel alternativo, en su entrevista con café babel.

En su compromiso con las energías renovables, Hermann Scheer, socialdemócrata miembro del Bundestag (parlamento federal alemán), no teme tener que criticar a ciertos compañeros de partido. El hecho de que su gobierno haya bloqueado la creación de una agencia internacional para las energías renovables es un escándalo, según el presidente de Eurosolar y del Consejo mundial para las energías renovables. Pero al mismo tiempo, Alemania también lanza señales positivas: la Ley de energías renovables es un ejemplo para el cambio en el suministro de electricidad.

Señor Scheer, lleva usted años comprometido a favor de un cambio en la producción energética. Sin embargo, en el mundo está cada vez más en boga la energía nuclear y, a pesar del protocolo de Kyoto, el consumo de energías fósiles por habitante aumenta a un ritmo constante. ¿No predica solo en el desierto?

No estoy solo en el desierto, retomando su parábola. Todo lo más, podríamos decir que lanzamos un llamamiento en un desierto que se extiende constantemente por culpa del consumo tradicional de energía. El consumo mundial de energías fósiles no deja de crecer, lo cual contradice todos los análisis sobre las consecuencias de este consumo. Por fortuna, el consumo de energía nuclear no aumenta, pero asistimos a una ola creciente de discursos a favor de esta energía.

Aun así, los países emergentes y en vías de desarrollo apuestan cada vez más por las centrales nucleares

No es así. Lo que sucede es que se les intenta empujar en esta dirección. Sólo en ciertos países asiáticos se están construyendo centrales nucleares. Esto está relacionado con que el sistema institucional mundial se focaliza sobre la promoción de energías atómicas y fósiles. No se tienen en cuenta las limitaciones y los problemas evidentes de estas energías, ni de los riesgos que comporta su uso. Este sistema funciona de modo anacrónico: por un lado, la Agencia Internacional de la Energía se ve obligada a garantizar el suministro de energía fósil adoptando un papel de consejero y promotor, y por otro lado, la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) aconseja a los gobiernos del mundo entero en la elaboración de sus programas nucleares. Y hay que decir que ambas instituciones se deshacen en esfuerzos para convencer a los Estados de no orientarse hacia las energías renovables. Un anacronismo políticamente escandaloso.

¿Por qué no se compromete la Unión Europea más en el tránsito hacia otra política energética, apoyando por ejemplo la creación de una agencia internacional de energías renovables?

Debido a un cierto conservadurismo institucional característico de un sistema político desgastado. Todas estas instituciones, como por ejemplo las de las Naciones Unidas, se oponen, por una cierta rivalidad institucional, a la puesta en marcha de una agencia internacional para las energías renovables que, no obstante sería necesaria. No se podrá alcanzar el consenso sobre la cuestión. La iniciativa debe surgir de un grupo de Estados que muestren a otros el camino a seguir. Es precisamente lo que el gobierno federal alemán, encabezado por el ministerio de medioambiente, no ha osado hacer hasta ahora, a pesar de que el parlamento federal se lo haya exigido.

¿Qué iniciativas europeas le resultan prometedoras y podrían servir de ejemplo en materia de suministro de energía?

En relación con la producción de electricidad, el mejor ejemplo en la actualidad es la Ley alemana de prioridad de energías renovables. Cada año, sobre esta base, se habilitan en Alemania 3.000 megavatios renovables. A fecha de hoy, se han construido instalaciones con capacidad para 18.000 megavatios. Si continuamos a este ritmo, el paso a las energías renovables se habrá realizado en 40 años, aunque cambie el peso relativo de las restantes energías. La expansión de la energía eólica se va a atenuar, pero habrá más energía fotovoltaica, más bioenergía y más energía geotérmica. El cambio estructural en la energía ha arrancado, y con mucha fuerza.

¿Cómo logrará Europa, según usted, gestionar su abastecimiento energético en el futuro?

Vamos a asistir a una revolución tecnológica en materia de abastecimiento energético. Ahora bien, jamás ha habido revolución tecnológica que haya obrado sobre la base de un contrato internacional que todo el mundo respete. De hecho, siempre es un puñado de Estados el que se lanza en una dinámica cuando los argumentos en contra empiezan a verse desfasados. De modo automático, el resto de países empieza a alinearse con esta minoría poco a poco.

¿Piensa usted que incluso países tan anclados en la energía nuclear como Francia también se decantarán por este cambio tarde o temprano?

No podrán hacer de otra manera. Estos países siempre usan los mismos argumentos contra la energía renovable: demasiado cara. Sin embargo, es evidente que la energía clásica va a ser cada vez más cara, pues sus fuentes empezarán a escasear. En contraste, para las energías renovables, sólo los impedimentos técnicos influyen en el precio (salvo para la bioenergía). De modo que mediante una amplia difusión, la industrialización y la mejora de los sistemas de producción de las energías renovables, éstas no podrán sino abaratarse. Es lo que sucede en toda revolución tecnológica. Las energías renovables serán cada vez más valoradas, en particular por sus ventajas en materia medioambiental y de seguridad en el abastecimiento. Cada vez más empresas van a comprender que son energías prometedoras. Para todas las tecnologías, la regla consiste en ser la más veloz en resolver problemas en el mercado. Sería absurdo obviar esto a la vista de un progreso tecnológico tan decisivo y que aporta respuestas a tantos problemas.

LA CAPA DE OZONO SE DEGRADA

LA CAPA DE OZONO SE DEGRADA EL PERIÓDICO DE CATALUÑA-

• A grandes alturas, el gas atmosférico que nos protege de la radiación solar ha mermado en un 50%.

JOSÉ MANUEL Sánchez Ron, miembro de la Real Academia Española y catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad Autónoma de Madrid.

Acaba de hacerse público en Viena, durante una reunión de la Unión Geofísica, que, contrariamente a lo que se creía, continúa deteriorándose la capa de ozono que, situada a una altura de entre 25 y 30 kilómetros, nos protege de la radiación ultravioleta procedente del Sol, una radiación que entre otros muchos efectos puede dañar a la vista y a la piel, produciendo en ella cánceres, mal que como es bien sabido está aumentando alarmantemente.
Recordemos que la voz de alarma se había dado ya en 1985, cuando se detectó en la atmósfera sobre la Antártida una rápida disminución de ozono, un, como vino en denominarse, gigantesco "agujero de ozono". Antes (1970-1974), los químicos Paul Crutzen, Mario Molina y Sherwood Rowland --que recibieron por sus investigaciones el Premio Nobel de Química de 1995-- habían demostrado que compuestos formados durante procesos de combustión, así como los tristemente célebres clorofluorocarbonos (CFC), empleados como propelentes, podrían afectar seriamente al ozono atmosférico, iniciando procesos de destrucción que se mantendrían automáticamente.

En 1987, ante la gravedad de los hechos observados, la ONU redactó el denominado Protocolo de Montreal, que reclamaba una reducción del 50% en las emisiones de CFC para 1999, aunque ante el aumento de las evidencias pronto se exigió una prohibición total en el empleo de estos gases, adelantándose la fecha de entrada en vigor del acuerdo a 1996. Así se hizo y todo parecía ir bien, aunque algunas estimaciones señalaban que ya se había perdido entre el 10 y el 15% de la capa de ozono, y no había que olvidar que el cloro destructor de ozono que ya estaba en la atmósfera no iba a desaparecer de la noche a la mañana; habría, se pensaba, que esperar unos 50 años, pero el camino esta despejado para erradicar el problema.

Y AHORA, como un gran mazazo, nos llega la noticia de que nuestras esperanzas eran sólo eso, esperanzas, vanas ilusiones. Piensan ahora los científicos que la causa de que la capa de ozono continúe disminuyendo es consecuencia secundaria del cambio climático: al aumentar los gases de efecto invernadero (que se producen sobre todo en fábricas y en la combustión de los combustibles de los automóviles), el aire atrapa más calor en las capas bajas de la atmósfera, con lo que aumenta en ellas la temperatura, algo que todos estamos experimentando desde hace tiempo; pero en las capas más elevadas se produce el efecto contrario, disminuyendo la temperatura del aire, lo que hace que se formen nubes de hielo a una altura de unos 24 kilómetros, justo en la zona en la que se encuentra la capa de ozono. Y esas nubes facilitan los procesos químicos que eliminan el ozono. Este año se ha producido un número mayor de esas nubes, que han permanecido durante más tiempo de lo que había sucedido, parece, en el pasado. El resultado, trágico, es que a grandes alturas ha desaparecido el, nos dicen, ¡50%! de la capa de ozono, el nivel más bajo que se ha detectado desde que comenzaron a realizarse mediciones.
En cierto sentido es bueno que nos encontremos con este resultado, ya que nos muestra con dramática claridad que no hay soluciones parciales al problema de la degradación de la naturaleza y atmósferas terrestres. Que si realmente queremos luchar contra la contaminación que asola nuestro planeta no habrá, no hay, más solución que plantearse acciones globales, en la que todos los países se impliquen. Nadie --es tan obvio que debería ser innecesario recordarlo, pero, ay, no lo es-- puede poner fronteras a las corrientes atmosféricas o a las marinas, ni limitar a una región determinada a las nubes que derraman la que debería ser pura benéfica agua, no envenenada por productos artificiales nocivos para la vida tanto vegetal como animal. Acciones globales que, evidentemente, cambiarán en aspectos muy importantes políticas nacionales e internacionales al igual que modos de vida.

NO PODEMOS exigir a los habitantes de países que apenas tienen qué comer, y que son diezmados por todo tipo de enfermedades, que conserven sus bosques y biodiversidad como nos gustaría a los en general bien atendidos ciudadanos del mundo más próspero. Es preciso distribuir la riqueza. Que EEUU, la nación más poderosa y rica de la Tierra, no haya firmado todavía --ni tenga ninguna intención de hacerlo-- el Protocolo de Kioto es algo que ofende tanto a la moral como a la dignidad, aparte de constituir una flagrante miopía, puesto ¿qué futuro espera a sus ciudadanos --y a los de todos los países-- en un planeta donde las temperaturas hayan aumentado tanto que mares y océanos invadan vastos territorios antes secos; en el que innumerables bosques, humedales o glaciares desaparezcan, y en donde la contaminación envenene nuestros pulmones?

Funcionarios y mártires

Funcionarios y mártires Enrique Copeiro

Cuando yo era más pequeño, que estaba Franco, la profesión más peligrosa del país era abogado laboralista. En aquel entonces quienes mandaban tenían claro que lo que correspondía hacer a los obreros era trabajar y estarse calladitos, so pena de llevarse mamporros o tratos peores. Los abogados laboralistas, que se dedicaban a defender a los obreros de los abusos de sus patronos, iban completamente contracorriente. Vivían peligrosamente y con cierta frecuencia sufrían martirio a manos de la policía político-social, cual misioneros jesuitas que estuvieran evangelizando a las tribus caníbales del alto Amazonas.

Hoy, que ya no está Franco y tenemos democracia, siguen habiendo puestos de trabajo peligrosos. Uno de los más peligrosos es el de funcionario encargado de asuntos medioambientales. El peligro que tiene el cargo es fácil de entender.

Pongamos que eres el responsable de valorar los impactos ambientales de intervenciones en la costa como puertos, playas artificiales, etc. Viene tu jefe políticoadministrativo con un proyecto bajo el brazo y te dice: Estúdiame este tema con cuidado, que es muy importante. ¿Qué quiere decir que hay que estudiar el tema con cuidado? No te equivoques, quiere decir que no te pongas a dar problemas para que el proyecto se ejecute. ¿Qué quiere decir que es muy importante? No te equivoques tampoco, quiere decir que hay muchos millones en juego para los bolsillos de personas que tienen influencia directa o indirecta sobre tu jefe. Esto es normal en los proyectos de obras costeras. Por ejemplo, típicamente una playa artificial, o un puerto deportivo, tienen la virtud de hacer que suba tremendamente el valor de los terrenos situados alrededor. También generan una dinámica urbanizadora en el entorno, y lo uno con lo otro supone cantidad de millones de ganancia para alguien.

Tú te lees a fondo el estudio de impacto ambiental aportado por el promotor, estudio que desde luego es favorable al proyecto. Contrastas ese estudio con tus propios datos y experiencia, y juzgas que el impacto ambiental que tendría el proyecto es muy superior al que reconoce aquel estudio. Puede ser tan superior que no solo invalida el estudio del promotor sino que directamente desaconseja autorizar esa obra. ¿Qué haces entonces?

Si eres un superviviente nato, firmas un papelito autorizando la obra por lo que a ti respecta. Tendrás una vida larga y confortable en tu puesto de trabajo, con el que habrás demostrado un acoplamiento perfecto. Pero, ¿y si resulta que eres de los que quieren ejercer su función y profesión honorablemente? Pues si tienes esa vena quijotesca vas aviado. Esto es lo que te espera, como consecuencia de haber firmado un papelito valorando como grave el impacto ambiental del proyecto:

- Posibilidad 1: Si no tienes bien afianzado tu sitio como funcionario, y se te puede cambiar de puesto, muy probablemente serás cambiado de puesto. Prepárate para que se te encomienden tareas tan interesantes como hacer el censo de ratas y cucarachas en las alcantarillas. Tomándolo en plan positivo, la experiencia te habrá servido para saber lo que es de verdad una profesión de riesgo.

- Posibilidad 2: Si tienes tu puesto afianzado, te pondrán cara a la pared unos mesecitos. Nada que hacer, nada que pensar. Se te dará una segunda oportunidad al cabo de ese tiempo. Pero si vuelves a fallar, prepárate para el ostracismo a largo plazo. No tienes nada que hacer, tu jefe no te habla, tus enemigos naturales del trabajo te tiran pullas, y los pringadetes te rehuyen. Esta situación también se puede tomar en plan positivo en teoría, pero la práctica demuestra que es difícil y pocos lo consiguen. En teoría está claro: Te acaban de dar una beca para estudiar lo que quieras. Hasta en la cárcel se han hecho carreras completas, masters, y tesis doctorales. Pero la mayor parte de los funcionarios puestos cara a la pared no consiguen reunir los recursos personales necesarios para aprovechar esa magnífica oportunidad, y se sumen en una depresión negra.

Bajo el punto de vista social esta última situación es muy indeseable, porque quedan inutilizados una persona y un puesto de trabajo. Además esos funcionarios hundidos consumen cantidad de antidepresivos y analgésicos, y suelen pillar enfermedades psicosomáticas con las que dan mucha guerra en la seguridad social. Para remediar este problema propongo las siguientes medidas de carácter práctico:

- En los anuncios públicos de plazas de funcionario de medio ambiente, el nombre oficial de la plaza llevará un asterisco al final de las palabras ‘medio ambiente’. El asterisco se explicará a pié de página con la siguiente leyenda: Es de mentirijilla. De este modo los aspirantes ya sabrán a qué atenerse desde el principio, y se evitará que aparezca por allí algún tipo que pueda dar problemas.

- En las convocatorias a las entrevistas o exámenes para cubrir el puesto de trabajo se indicará, con caracteres muy visibles, lo siguiente: ‘Los aspirantes a funcionario de medio ambiente se presentarán a la entrevista con los pantalones en la mano, o, en su caso, las bragas’. Esta medida refuerza a la anterior, y sirve para aclarar las cosas a los despistados que pasaron por alto el asterisco del texto anterior.

De este modo las personas y los puestos de trabajo se acoplarán entre si armoniosamente en el ámbito del medio ambiente. No como ahora, que hay funcionarios que no se enteran y entran en su puesto de trabajo como un elefante en una cacharrería.

La "cultura ambientador" contra el Medio Ambiente

La "cultura ambientador" contra el Medio Ambiente artículo de José Galindo

Este modus vivendi sólo se preocupa de que los problemas no se vean, ni se huelan, y de maximizar la comodidad física e intelectual de los individuos. Su máxima de vida es: "Si no veo ni huelo problemas es que no existen". La comodidad física conlleva tener todas las comodidades para no mover un músculo (TV satélite o por cable incluida), mientras que la comodidad intelectual implica no plantearse nada que pueda evidenciar el tremendo error de esa forma de vida.

Cuando en un lugar huele mal (en el servicio, por ejemplo) hay dos formas de actuar: Eliminar el mal olor o esconderlo con un olor más fuerte. Lo primero se consigue económica y fácilmente aireando la habitación, lo cual es aconsejable hacer a diario con todas las habitaciones de la casa. La segunda solución es poner un "ambientador", que es un artilugio pensado para que su olor huela más que otros olores y los esconda, los haga imperceptibles.

Lo paradójico de poner un ambientador es que no elimina lo que provoca el mal olor y por tanto, sigue respirándose con las consecuencias negativas que ello pueda ocasionar. A esas consecuencias negativas hay que sumar algo peor, las que se deriven de respirar los productos químicos que volatiliza el ambientador (enfermedades respiratorias, alergias, cáncer...). Al final uno se traga el mal olor y los productos químicos del que se supone buen olor, que en muchos casos no es más que un olor de colonia tan desagradable que uno recuerda con nostalgia las bondades de respirar aire normal, sin olor.

Se demuestra así que el uso de ambientadores agrava los problemas que se pretendían solucionar. Pero ya no los vemos ni olemos. Más aún, hay que añadir otros problemas que se generan en otros sitios: Contaminación de la industria química en la fabricación de cada producto, contaminación en su embalaje y transporte, imposibilidad de reciclar todos los envases y gasto energético en el reciclaje de los que puedan ser reciclados. El remate de esta historia son los modernos ambientadores que gastan energía durante su funcionamiento (energía eléctrica o a pilas). Todo un derroche para envenenarnos.

La vida en los países industrializados, bien podría llamarse "cultura ambientador", porque aplica este mismo modus operandi en gran parte de sus costumbres o actuaciones. Nuestra sociedad no piensa en las implicaciones de nuestras compras o de nuestros actos más allá de lo que nosotros somos capaces de ver y oler. Esta comodidad intelectual lleva a los individuos a lamentar los desastres ecológicos cuando los vemos y a olvidarlos cuando no salen por TV. Lamentan la contaminación que dicen que hay, pero siguen abusando de detergentes, suavizantes, limpiadores, disolventes, lejías... y ambientadores. Lamentan el efecto invernadero pero adoran su potente coche y su potente calefacción, porque es fantástico estar en manga corta en invierno y porque en su casa no hay contaminación. Lamentan el devastador efecto del cáncer y de las enfermedades cardíacas y circulatorias pero ignoran que en los países ricos el porcentaje de muerte por cáncer puede triplicar al porcentaje en los países pobres y que en los países ricos la principal causa de muerte son las enfermedades cardíacas y circulatorias debido al estilo de vida sedentario, la mala alimentación, la sobrealimentación y la contaminación (atmosférica, de interiores...). Lamentan que haya gente muriendo de hambre, pero no enlazan ese problema con su propia sobrealimentación. Se llenan los hogares de objetos sin entender que albergan una energía que se necesita para otros fines. Se usa el agua sin saber de dónde viene o a donde va...

En definitiva, las sociedades de los países ricos se lamentan de muchas cosas de las que son ellos los principales culpables. Esta "cultura ambientador" bien podría llamarse "cultura ascensor", "cultura gimnasio" o, como decía el Dr. Rojas Montes, "cultura light" porque se compran productos light y se va al gimnasio para no engordar, pero luego se usa el ascensor y se abusa del coche y del consumo de carne o azúcar, por citar unos ejemplos. El error radica en no ir más allá de lo inmediato. Por ejemplo, se abusa del consumo de carne por su sabor pero no se atiende a quien asegure que es mejor comer poca carne, o a quien asegure que producir carne contamina más que producir los vegetales equivalentes, o a quien se atreva a decir que un kilo de carne requiere el consumo de miles de litros de agua (piensa, por un momento sólo, en toda el agua que beba el animal en toda su vida y, en otro momento, piensa que hay otros gastos de agua en una granja). En este abuso tampoco se piensa en el sufrimiento de los animales o de esas personas que no alcanzan ni a oler el comercio de carne.

La desidia de la "cultura ambientador" arrasa el medio ambiente. Frente a esto hay que abrir las ventanas, las ventanas físicas y mentales, y dejar que nuestra casa y nuestra mente se llenen de aire fresco. No importa que nuestra casa esté más sucia si el mundo y nuestra mente están más limpios. No importa que nuestra casa esté un poco más vacía de objetos, si la mayoría de ellos son sencillamente inútiles y... cuantas menos cosas, menos preocupaciones. En realidad no importa que abrir las ventanas requiera un pequeño esfuerzo, porque merece la pena ver lo que hay más allá de las cosas: Un mundo hermoso y frágil que necesita ser respetado.

Referencias:
J. Button, Friends of the Earth: "¡Háztelo Verde!, Ideas para poner ecología en la vida diaria". Integral, 1997.
Peter Singer: "Ética Práctica". 2ª Edición, Cambridge University Press, 2003. Véase resumen en www.resumelibros.tk.
Enrique Rojas: "El hombre light". Véase resumen en www.resumelibros.tk.

José Galindo


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CONSEJOS PRACTICOS PARA AHORRAR ENERGIA.

CONSEJOS PRACTICOS PARA AHORRAR ENERGIA. El Cambio Climático y la responsabilidad de cada uno:

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El Cambio Climático afecta a todos los aspectos de nuestra vida diaria, el transporte, la calefacción o incluso nuestra dieta. Cada vez que encendemos la calefacción eléctrica o de gas, estamos directa o indirectamente quemando combustibles fósiles y emitiendo gases de efecto invernadero. Cuando utilizamos el coche, éste emite CO2 de la gasolina o el gasoil que quema el motor, además de gases que producen ozono de bajo nivel, el cual es otro gas de efecto invernadero.

Cuando comemos carne o arroz, estamos indirectamente contribuyendo a la producción de metano originado por las vacas o proveniente de los arrozales. Cuando desechamos materia orgánica como comida, sobras y papel, ésta se descompone en vertederos de basura y produce metano. Cuando compramos frigoríficos que usan clorofluoruro de hidrógeno (CFH), éste es uno de los gases de efecto invernadero más contaminante. Si englobamos todo esto, el problema es sobrecogedor y difícil de atajar, pero por otra parte, se pueden llevar a cabo acciones a través de múltiples facetas y comportamientos de la vida diaria..

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La flora y fauna silvestre en el nuevo Código Penal

La flora y fauna silvestre en el nuevo Código Penal El Código Penal de 1995 ofrece importantes novedades en el ámbito de la protección ambiental. En el núm. 1 de esta Revista repasamos los incendios forestales y ahora haremos lo propios, viendo los delitos relativos a la protección de la flora y fauna que ocupa los artículos 332 a 337 de este nuevo Código que el 24 de mayo de 1997 cumplirá un año de su entrada en vigor (1).

Una de las novedades que presenta este Código en su parte especial, es el conocido Título XVI (del Libro II), que se ocupa de los delitos relativos a la ordenación del territorio y la protección del patrimonio histórico y del medio ambiente. En efecto, si el Código anterior trató de tutelar el medio ambiente únicamente frente a los actos de la contaminación, dicha regulación era muy defectuosa e incompleta. En cuanto a la flora y la fauna silvestre, estas materias no eran objeto de atención por parte del legislador penal, por lo que las nuevas figuras penales son inéditas en el derecho español y a ellas nos vamos a referir a continuación.

La primera aseveración que hay que hacer es que los hechos delictivos a que se refiere la ley penal ya venían constituyendo infracción administrativa en las leyes protectoras de la flora y fauna silvestre, especialmente en la Ley 4/1989, de conservación de los espacios naturales y de la flora y fauna silvestre, por lo que existe el peligro de que se produzca un solapamiento entre ambas regulaciones. Máxime cuando las tipificaciones realizadas en el ámbito penal parece que "lo quieren abarcar todo", dando la impresión de que cualquier actividad prohibida constituye un delito, y nada menos cierto. El derecho penal debe entenderse auxiliar de las leyes administrativas, lo cual significa que la sanción penal debe tender exclusivamente a reforzar el cumplimiento de la normativa administrativa. En otras palabras, la sanción penal tiene como finalidad restaurar un orden de cosas tal y como lo regula el Derecho Administrativo cuando la gravedad de la infracción se considere merecedora de una sanción penal y no de la meramente administrativa.

En relación a la protección de la flora, el artículo 332 resulta ser el mejor ejemplo de ese carácter "acaparador" que contradice el principio de primacía de la ley administrativa que acabamos de comentar: "El que corte, tale, queme, arranque, recolecte o efectúe tráfico ilegal de alguna especie 0o subespecie de flora amenazada o de sus propágulos, o destruya o altere gravemente su hábitat, será castigado con la pena de prisión (...), o multa (...)". Por tanto, el objeo de protección, el bien jurídico a proteger, es la flora amenazada o sus hábitats. Se trata de un delito de resultado (se requiere que se haya cortado una planta) y de daños (que se haya quemado o arrancado), mediante múltiples acciones, todas ellas que pueden ser realizadas directa o indirectamente. Cabe diferenciar entre:

a) cortar: dividir una planta o separar sus partes.

b) talar: cortar por pie árboles para dejar rasa la tierra.

c) arrancar: sacar de raíz una planta o árbol.

d) recolectar: recoger o cosechar plantas o semillas.

e) traficar: comerciar, vender o de cualquier modo ceder a terceras personas alguna especie o subespecie.

f) destruir: arruinar, asolar o inutilizar un habitat.

g) alterar: perturbar, trastornar o inquietar un hábitat.

Todo lo anterior referido a alguna especie o subespecie de flora amenazada (incluso, de sus propágulos), esto es, cualquiera de las que aparezcan en los Catálogos Nacionales Especies Amenazadas o de las Comunidades Autónomas.

Desde luego, se trata de un concepto variable e indeterminado que puede crear una cierta inseguridad jurídica (una especie protegida en una Comunidad Autónoma puede no estarlo en otra o una especie amenazada y por tanto catalogada, puede dejar de estarlo y ser objeto de decatalogación a nivel nacional o autonómico). Más indeterminado resulta aún para un operador jurídico (en este caso, para el juez penal) el concepto de hábitat, sobre todo si éste no se halla catalogado o protegido por la Administración ambiental.

También comete delito el que introdujera o liberara especies de flora y fauna no autóctona, de modo que perjudique el equilibrio biológico, contraviniendo las Leyes o disposiciones de carácter general protectoras de las especies de flora o fauna. En este caso, se trata de un delito de peligro, es decir se requiere que la conducta típica ponga en situación de riesgo el equilibrio biológico. Podemos definir el equilibrio biológico como el mantenimiento de condiciones óptimas de vida y el desarrollo mediante la conservación de las interpelaciones entre todos los componentes de un determinado ecosistema.

Penas de prisión y multas

La finalidad de este tipo penal es muy loable, pero plantea serios problemas de aplicación. Por un lado, tiene una gran indeterminación el concepto de "flora y fauna no autóctona", por cuanto deberá aclararse a qué ámbito espacial se está refiriendo, a la introducción de especies alóctonas en una isla, en un hábitat más o menos grande, en una región archipelágica, o en un continente, por poner algunos casos extremos. Por otro lado, el perjuicio al equilibro ecológico es un dato, además, muy difícil de determinar a corto plazo ¡y de probar! de manera fiable a fin de sostener una acusación y finalmente obtener una condena para el autor de los hechos. Además, se requiere que la acción sea contraria a las leyes o normas reglamentarias protectoras de las especies de flora o fauna, con lo cual nos encontramos con una norma penal en blanco y la necesidad de remitirse nuevamente a la Ley 4/1989 que contempla como criterio de actuación de las Administraciones Públicas evitar la introducción y proliferación de especies, subespecies o razas geográficas (sic) distintas a las autóctonas, en la medida que puedan competir con éstas, alterar su pureza genética o los equilibrios ecológicos.

Las penas que pueden corresponderle a los autores de estos delitos serán las de prisión de 6 meses a 2 años, o multa de 48 mil a 36 millones de pesetas. Estas penas, por su gravedad, creemos que sólo pueden tener un efecto disuasorio frente al posible infractor, a fin de evitar males mayores. En la práctica, creemos que en la mayoría de los casos se reconducirán estas acciones fuera del ámbito penal, cuando, a juicio del juez, no sean de carácter grave, siendo enjuiciadas la mayoría de las veces dentro del procedimiento sancionador administrativo.


La protección de la fauna

Los artículos 334 a 337 son dedicados exclusivamente a la protección de la fauna silvestre y en parte vienen a sustituir a los preceptos de contenido penal que se hallaban en la Ley 1/1970, de Caza. Por cierto, que otras infracciones penales contempladas en esta Ley y que no se recogen en el Código, tienen ahora la consideración de infracción administrativa muy grave, sancionándose con multa de 50 mil a 500 mil pesetas y retirada de la licencia de caza, o de la facultad de obtenerla por un plazo de dos a cinco años (2). Ahora bien, esta previsión no podrá interpretarse como una invasión de las competencias autonómicas en materia de caza, que son exclusivas, sino como una norma de derecho supletorio a falta de una ley de caza propia en el territorio de una Comunidad Autónoma.

El artículo 334 es muy completo y trata de los siguientes supuestos de hecho, con las necesarias remisiones a las normas administrativas:

a) La caza o pesca de especies amenazadas, por tanto de aquellas que se hallen incluidas en los Catálogos nacional o regional de Especies Amenazadas, en alguna de las categorías de protección que allí se contemplan (sensibles a la alteración de su hábitat, vulnerables, o de interés especial), salvo las que se hallen en peligro de extinción, por la razón que ahora veremos.

b) La comisión de actividades que impida o dificulte su reproducción o migración contraviniendo las leyes o disposiciones de carácter general protectoras de especies de fauna silvestre.

c) El comercio o tráfico de estas especies o con sus restos.

Como delito agravado, debe tenerse en cuenta si las acciones anteriores se refieren a especies o subespecies catalogadas en peligro de extinción.

También aquí las penas que pueden corresponderle a los autores de estos delitos serán las de prisión de 6 meses a 2 años, o multa de 48 mil a 36 millones de pesetas. En el caso del delito agravado referido a las especies en peligro de extinción, la pena se impondrá en su mitad superior con prisión de dos a tres años. Además, se le impondrá a los responsables la pena de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de cazar o pescar por tiempo de 3 a 8 años, pena ésta de carácter accesoria que también se aplicará en los supuestos de delitos siguientes.

El artículo 335 se refiere a la caza o pesca de especies, que aunque no estén catalogadas como amenazadas, no están expresamente autorizada su caza o pesca por las normas específicas en la materia. ¿Cuáles podrían ser estas ? Se nos ocurre que las que se contienen en el Real Decreto 1095/1989, por el que se declaran las especies objeto de caza y pesca y se establecen normas para su protección, así como las órdenes generales de veda anuales dictadas en cada Comunidad Autónoma.

Por último, el que, sin estar legalmente autorizado, emplee para la caza o pesca veneno, medios explosivos u otros instrumentos o artes de similar eficacia destructiva para la fauna, será castigado con la pena de prisión (...) o multa (...). Si el daño causado fuera de notoria importancia se impondrá la pena de prisión en su mitad superior. La relación de procedimientos prohibidos para la captura de animales se halla en el anexo III del Real Decreto 1095/1989 antes citado.

En este capítulo del Código dedicado a los delitos relativos a la protección de la flora y fauna no se prevé la comisión por imprudencia. Como es ya sabido, constituye novedad en este Código que las acciones u omisiones imprudentes sólo se castigarán cuando expresamente lo disponga la ley, por lo cual el legislador ha optado por abandonar el sistema de numerus apertus que representaba el Código anterior, pasando a un sistema de numerus clausus, exigiendo la tipificación de la imprudencia, como grado de culpabilidad, con relación a cada delito concreto. Pues bien, en el caso de los delitos que estamos tratando, su comisión sólo puede ser tenida en cuenta por una acción u omisión dolosa, es decir, por un comportamiento plenamente deliberado e intencionado de producir un mal.

En relación con el 338, nos encontramos con una previsión lógica y de sentido común, naturalmente como delito agravado: cuando las conductas delictivas que hemos definido afecten a algún espacio natural protegido, lo que de hecho puede ser muy habitual (que se corte una planta catalogada en el ámbito de una reserva natural o se cace una especie protegida en un Parque Nacional, por poner dos ejemplos típicos), en estos casos se impondrán las penas superiores en grado a las respectivamente previstas.

Por último, hagamos ligera mención a las "obligaciones accesorias" que el juez penal puede imponer a los responsable de estos delitos, contenidas en los artículos 339 y 340, disposiciones comunes a los delitos relativos a la ordenación del territorio y a la protección del patrimonio histórico y del medio ambiente.

El "arrepentimiento ambiental"

Uno de los preceptos más interesantes del nuevo Código se contiene en el artículo 339: Los Jueces y Tribunales, motivadamente, podrán ordenar la adopción, a cargo del autor del hecho, de medidas encaminadas a restaurar el equilibrio ecológico perturbado, así como adoptar cualquier otra medida cautelar necesaria para la protección de los bienes tutelados en este Título.

Al tratarse de una medida cautelar, parece que pudiera adoptarse previamente al enjuiciamiento de los hechos, lo que plantearía problemas con el principio de presunción de inocencia. Dicha posibilidad entendemos que debe ser descartada por exigir el precepto el que se conozca penalmente al "autor del hecho". Esto puede desvirtuar la naturaleza cautelar que el precepto pretende, o bien, que la "medida" se impusiese antes de que la sentencia fuera firme, hipótesis que valdría a fin de evitar males mayores respecto de la conservación o seguridad de los recursos naturales protegidos, objeto del ataque o de la alteración, ya que, si hubiera que esperar al final del proceso penal para adoptar medidas de protección, el daño para el medio ambiente podría ser elevado e irreversible, sin embargo, también plantea dificultades prácticas esta interpretación. Se trata, en definitiva, de una potestad discrecional a gran arbitrio del juez penal y habrá que esperar a la jurisprudencia de los tribunales.

Finalmente merece mencionarse, como novedad en este Código, la figura del llamado "arrepentimiento ambiental" contenido en el artículo 340, que es causa de atenuación de la pena y que consiste en reparar el daño voluntariamente con anterioridad a la sentencia: Si el culpable de cualquiera de los hechos tipificados en este Título hubiera procedido voluntariamente a reparar el daño causado, los Jueces y Tribunales le impondrán la pena inferior en grado a las respectivamente previstas. Constituye desde luego una circunstancia atenuante (3), sin precedentes en nuestro Derecho Penal ambiental y que puede tener positivos efectos prácticos en la conservación de nuestro Patrimonio natural.

Queda sólo por comprobar la aplicación práctica de estos preceptos por la Jurisprudencia de los TribunaIes, su eficacia en la represión de estos delitos y la utilidad y certeza de las conductas tipificadas penalmente en relación con las infracciones administrativas contempladas en la Ley 4/1989 de conservación de los espacios naturales y de la flora y fauna silvestres y su normativa complementaria, estatal y autonómica que seguirán siendo las normas de regulación sustantiva de esta materia.

Medio Ambiente CANARIAS
Revista de la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente

GOBIERNO DE CANARIAS
Revista 4 / Año 1997
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(1) El 8 de noviembre de 1995 aprobaron definitivamente las Cortes Generales el Proyecto de Código Penal presentado en 1994 y que fue promulgado por Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, entrando en vigor el día 24 de mayo de 1996.

(2) Téngase en cuenta lo dispuesto en la Disposición derogatoria, apartado 1,e) del Código Penal.

(3) Vid. el artículo 21 del Código Penal de 1995 donde se describen las circunstancias atenuantes, y obsérvese la similitud del llamado "arrepentimiento ambiental" con la atenuante 5ª de este precepto.

Especies introducidas: Una amenaza para la flora autóctona canaria

Especies introducidas: Una amenaza para la flora autóctona canaria La flora canaria está compuesta por casi 2.000 especies de plantas vasculares espontáneas o subespontáneas, es decir no cultivadas. De ellas, aproximadamente 1.200 son autóctonas (no introducidas), de las cuales 515 son exclusivas de nuestro archipiélago. Por otra parte, un número bastante elevado de especies, alrededor de 400, han sido introducidas de forma voluntaria o involuntaria por el hombre, y en la actualidad se encuentran asilvestradas en mayor o menor grado.

Entre éstas últimas hay un cierto número que pueden considerarse de alto riesgo para la naturaleza canaria, debido a que compiten con las plantas nativas y terminan desplazándolas. Se comportan como elementos altamente agresivos y son capaces de proliferar rápidamente en un corto intervalo de tiempo gracias a que disponen de sistemas de reproducción y dispersión muy eficaces, por lo que pueden invadir y alterar los ecosistemas insulares de forma irreversible. Estas especies, una vez asilvestradas, pueden cubrir por completo amplias zonas (caso de las tuneras, la oreja de gato, etc.), impidiendo el desarrollo de las plantas nativas y, en casos extremos, su reproducción. Asimismo, estas especies pueden transformar las comunidades biológicas del área afectada, alterando el balance hídrico y la producción de biomasa.

Otro de los posibles efectos negativos sobre el medio es que algunas (por ejemplo los eucaliptos) liberan en el suelo sustancias químicas que impiden o dificultan el desarrollo de otras plantas.
Como puede apreciarse, los peligros potenciales que encierra esta especie son demasiado importantes como para no prestarles atención.

Medidas para erradicar las especies foráneas

Las actuaciones emprendidas por las Administraciones Públicas para la erradicación de tales especies han sido, hasta la fecha, escasas y bastante localizadas, quizás por haberse subestimado la magnitud problema. Por el momento el ICONA sólo ha asumido formalmente la erradicación de pinos, eucaliptos y la ya mencionada oreja de gato (Tradescantia fluminensis) en el Parque Nacional del Garajonay. Igualmente, en otros Parques Nacionales del Archipiélago se han realizado actuaciones cuyo objetivo ha sido controlar o eliminar especies como el llamado bobo o venenero (Nicotiana glauca) en Timanfaya (Lanzarote.), o el hediondo o espumilla (Ageratina adenophora) en la Caldera de Taburiente (La Palma).

Por otra parte, nuestra Viceconsejería ha puesto en marcha un plan de sustitución del pino insigne en los montes tinerfeños, iniciándose dicha experiencia en 1988 y continuándose a mayor escala a partir de 1993. Igualmente, a principios de la década de los 90, gracias al empeño de los Agentes de Medio Ambiente de La Orotava, se logró eliminar un árbol exótico del género denominado Pittosporum (Pittosporum undulatum) que empezaba a expandirse por las inmediaciones de la piscifactoría de Aguamansa.

Sin embargo, muchas otras especies, potencialmente peligrosas, se están extendiendo sin que se adopten medidas al respecto. Por ello, la actual iniciativa de la Consejería de llevar a cabo un Plan de Erradicación de Plantas Exóticas del Parque Rural de Anaga iniciada el pasado mes de diciembre por parte de la Viceconsejería constituye un paso esperanzador. Sería deseable que este tipo de actuaciones se hicieran extensivas a muchos otros lugares del Archipiélago, ya que la manera más efectiva de atajar los problemas que venimos planteando consiste en controlar las poblaciones incipientes. Desgraciadamente, son numerosas las especies que se han instalado en Canarias, como por ejemplo las populares tuneras (Opuntia spp.) o las piteras (Agave americana), las dos procedentes de centroamérica que fueron traídas hace pocos siglos y que ahora son prácticamente imposibles de erradicar. No obstante aún estamos a tiempo de impedir que esta situación se repita con otros elementos, potencialmente más agresivos, que conviene eliminar lo antes posible de los Montes de Utilidad Pública y otros Espacios Naturales Protegidos.

Aunque el problema afecta a todas las islas, en esta oportunidad pasamos a comentar, a modo de ejemplo, el caso de algunas especies exóticas que están asilvestradas en amplias zonas de Tenerife. Una de ellas es el geranio (Pelargonium zonale), presente en numerosos barrancos y acantilados del norte de la isla (Los Silos, Buenavista, Icod, etc.); el lirio de flor roja (Chasmanthe aethiopica), frecuente en zonas forestales de Anaga (Cruz del Carmen, Chamorga, inmediaciones de la Casa Forestal de Taganana, etc.) y la planta crasa Crassula multicava, que puede aparecer tanto en zonas de laurisilva como a cotas inferiores. En el caso del lirio, la reproducción tiene lugar a través de semillas, estolones y bulbos, mientras que en las dos restantes es más espectacular si cabe, ya que basta una simple hoja que caiga al suelo para originar otra planta.

Como se comprenderá, para las labores de erradicación es muy conveniente ser cuidadosos y sumamente perseverantes, procurando esperarse en la labor. Las plantas extraídas deben introducirse en bolsas herméticas que posteriormente han de retirarse del medio natural y, a ser posible, quemarse. Además, si la zona invadida no es muy extensa es aconsejable cubrirla con una capa de tierra de 20 cm. de espesor que impida el desarrollo de posibles brotes. En cualquier caso, es necesario repetir la operación cada cierto tiempo, a fin de eliminar las plantas que puedan volver a salir.

Otros elementos exóticos cuya erradicación es deseable incluyen a todas las especies de acacias, eucaliptos y tojos (espino de flor amarilla), que se reproducen muy bien a partir de semillas especialmente después de los incendios. También la pitera o agave (Agave americano), la sávila (Aloe vera), la madreselva (Lonicera japónica), la ya citada oreja de gato (Tradescantia fluminensis) o el pasto de elefante (Pennisetum setaceum), son plantas susceptibles de ser erradicadas o -al menos- controladas en algunas zonas donde no resultan todavía especialmente abundantes.

A modo de conclusión, conviene recordar que, para evitar cometer equivocaciones de las que tengamos que lamentarnos en el futuro, es preciso evitar la introducción en el medio natural de las especies ajenas a cada isla o comarca, y proceder a eliminar la flora exótica instalada en los espacios naturales bajo el necesario asesoramiento técnico. Todo ello nos va a ahorrar dinero y esfuerzos, ya que -en la mayoría de los casos- cuando se asientan las especies exóticas en el medio natural, no es posible erradicarlas o controlarlas con la intervención de medios mecanizados o usando herbicidas, sino a mano, eliminando planta a planta de forma lenta y artesanal.

Cristóbal Rodríguez
Efraín Hernández
José García Casanova
Boletín Informativo de la Consejería de Política Territorial

¿Hay que controlar a las gaviotas?

¿Hay que controlar a las gaviotas? Sólo en algunos casos se debe adoptar medidas de control sobre determinadas colonias por motivos de conservación o de seguridad aérea

Los problemas ambientales ocasionados por las especies "superabundantes", particularmente las "plagas de aves" se han incrementado durante las últimas décadas. Las gaviotas llegan a proliferar en exceso debido a su naturaleza adaptable, oportunista y gregaria que les permite vivir en los hábitats modificados por el hombre. Algunas especies de gaviotas han experimentado un importante incremento demográfico particularmente en Europa y Norteamérica. Estas explosiones demográficas han creado problemas de diversa índole entre los que citaremos: la colonización de ciudades costeras, la depredación sobre animales silvestres, los daños a la agricultura, la flora y la vegetación, las colisiones con aeronaves, y la transmisión de enfermedades.

En las Islas Canarias, durante las últimas décadas y en clara relación con las actividades humanas, se ha observado también un incremento de las poblaciones de estas aves. Ya en el Libro Rojo de Vertebrados Terrestres de Canarias (1990) se alerta sobre el posible efecto de las mismas sobre determinados vertebrados amenazados recomendando, en unos casos, que se estudie ese efecto y, en otros, que se proceda al control.

Esta gaviota era considerada, hasta hace poco, una subespecie de la gaviota argéntea (Larus argentatus) pero, actualmente, se trata como una especie diferenciada: la gaviota patiamarilla (Larus cachinnans), con cinco subespecies de las que L.c. atlantis habita en Azores, Madeira y Canarias.

Conservación y Gestión

La gaviota patiamarilla no está amenazada en España. En 1983, la población nidificante de Iberia y Baleares se estimó en 65.000 parejas. Se considera que en las tres últimas décadas ha experimentado un crecimiento espectacular lo que ha hecho necesario realizar campañas de control que han implicado el descaste de 30.000 individuos en Cataluña, Baleares y Chafarinas. En Macaronesia su población se considera superior a las 6.500 parejas. Tiene la consideración de especie cinegética en algunas Comunidades Autónomas, pero no en Canarias, donde su gestión corresponde a los Cabildos Insulares.

Estado y evolución de la población

La gaviota patiamarilla se halla ampliamente distribuida en las Islas Canarias, a excepción de La Palma donde la población nidificante es relativamente baja. En 1987, un censo realizado por la Universidad de La Laguna por encargo de esta Consejería, estimó entre 4.037 y 4.656 las parejas nidificantes, contabilizándose un total de 7.928 individuos, siendo Lanzarote la isla que contaba con la colonia más numerosa de Canarias.

Si bien carecemos de datos globales que nos permitan determinar si el conjunto de la población ha aumentado significativamente, los siguientes casos pueden ser indicativos. En Alegranza, a principios de siglo se consideraban muy escasas. El censo de 1987 anteriormente citado señala de 35-41 parejas y, diez años después, un censo realizado por estudiantes y profesores del Departamento de Biología Animal, cifra en 97 parejas la población nidificante.

En el Acantilado de Los Gigantes (Tenerife), un estudio realizado por Sociedad Española de Ornitología durante 1998 por encargo del Cabildo de Tenerife, la considera el ave marina más abundante en la zona y en aparente expansión poblacional. En 1987, el censo de la Universidad de La Laguna había encontrado dos colonias con unas 16 parejas nidificantes mientras que en 1998, las dos colonias ocupaban los mismos lugares de antaño, aunque habían crecido espectacularmente, estimándose entre 150 y 300 parejas.

Interacción con las especies amenazadas y con el hombre

En Canarias, diferentes autores han comprobado o apuntado el posible efecto negativo de las gaviotas al depredar sobre reptiles amenazados y aves marinas de pequeño tamaño (petreles, paíños y pardelas chicas) o al consumir huevos de aves amenazadas, tales como la hubara canaria o el halcón de Eleonor. También se han constatado ataques de gaviotas a águilas pescadoras para arrebatarles el alimento. Sin embargo, se desconoce la incidencia sobre el estado y evolución de las poblaciones de las especies afectadas. Por lo tanto, en base a la información disponible, no está demostrado que las gaviotas afecten negativamente a la supervivencia de ninguna especie amenazada.

Con respecto al hombre, no tenemos noticias relevantes sobre afecciones negativas sobre la agricultura, la pesca, la caza o la sanidad. En relación con la navegación aérea, cada aeropuerto tiene sistemas preventivos (rapaces o emisión de sonidos) y, los expertos de AENA, consideran que su reducción poblacional no modificaría los hábitos de esta especie, especialmente su tendencia a ocupar los aeropuertos, si bien la magnitud del problema sería menor.

Un aspecto de gran relevancia es el papel de los vertederos como fuente casi inagotable de alimento. Un estudio realizado por encargo del Cabildo de Tenerife en 1998 revela que en el vertedero de Arico se congregan hasta 2.000 gaviotas en verano y entre 4.000 y 4.500 en invierno, cuando se suman otras gaviotas migratorias. En el vertedero insular de Fuerteventura, C.J. Palacios ha registrado concentraciones de hasta 3.000 individuos.

En España se vienen desarrollando programas de control de gaviotas entre los que citaremos dos experiencias: Baleares y las Islas Medes-Delta del Ebro. En las Islas Baleares, entre 1983 y 1987, se detectó un incremento de la población del 13%. En ese año, inician una campaña de control eliminando 4.000 aves al año sobre una población de 17.000 parejas. Después de 10 años han reducido la población a 16.000 parejas, y se ha observado una gran dispersión de animales reproductores y un aumento de la dificultad para su control.

En las Islas Medes, entre 1992 y 1996, se mataron casi 25.000 adultos. Una vez suspendida la matanza, los efectivos se están recuperando y la tendencia es que se restablecerán los números previos a la matanza en pocos años. Los estudios de la Universidad de Barcelona sobre el efecto de las gaviotas sobre otras especies nidificantes (especialmente ardeidas coloniales) dan como resultado que son insignificantes. La matanza de Las Medes ocasionó la dispersión de miles de adultos. En el cercano Delta del Ebro se pasó de 1.200 parejas en 1992 a más de 4.000 en 1996, es decir, se trasladó el problema a otra localidad de mayor interés conservacionista.

La eficacia de los programas de control de gaviotas desarrollados en diferentes partes de Europa y Norteamérica está seriamente cuestionada por su escasa eficacia a medio y largo plazo. La opinión general es que es necesario incidir, en primer lugar, en la reducción de la disponibilidad de los recursos generados por el hombre: los vertederos en nuestro caso. Si limitamos los recursos que han conducido al crecimiento excesivo puede reducirse la población a un tamaño razonable y de forma potencialmente indefinida. Una reducción en la disponibilidad de basura conlleva una reducción del tamaño de población de gaviotas; así en Francia, tras el cierre de un vertedero, en un solo año, en una colonia de 1.500 gaviotas se redujo la producción de pollos en un 61%.

En nuestra opinión, se debe descartar abordar un descaste general de las poblaciones de gaviota patiamarilla en Canarias, si bien se debería actualizar la información sobre la situación de sus poblaciones y las interacciones con especies amenazadas. Es necesario, también, que en el Plan Integral de Residuos de Canarias, en los Planes Directores Insulares de Residuos y en los estudios de impacto ecológico de los complejos ambientales, se establezcan directrices para minimizar el acceso de las gaviotas a los residuos orgánicos, y que haya un seguimiento del uso de los vertederos por parte de esta especie. Solamente, en casos concretos, se debe estudiar la posibilidad de adoptar medidas de control sobre determinadas colonias, siempre que quede debidamente justificado por motivos de conservación o de la seguridad aérea.

Medio Ambiente CANARIAS
Revista de la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente

GOBIERNO DE CANARIAS
Revista 16 / Año 2000

El Cabildo creará un Observatorio para las Dunas de Maspalomas

El Cabildo creará un Observatorio para las Dunas de Maspalomas Los ciclos anuales de Maspalomas se observan en todos los sistemas dunares de los litorales de Canarias

La línea de costa de la playa de Maspalomas fluctúa de invierno a verano, y las marejadas de invierno retiran arena, que el mar devuelve antes y durante el verano

Desde el Cabildo de Gran Canaria se quiere hacer un llamamiento a la cordura y sentido común ante las manifestaciones relacionadas con las Dunas de Maspalomas. La Consejería insular de Medio Ambiente y Aguas, que preside José Jiménez, indica que desde la Corporación Insular se actúa con el máximo cuidado y la máxima diligencia, en todo lo que tiene que ver con la Reserva Natural Especial de Las Dunas de Maspalomas, y en este sentido destaca el Observatorio en el que se analiza y se buscan las causas de cada variación que acontece en este emblemático espacio del litoral sureño.

El Consejero de Medio Ambiente y Aguas del Cabildo de Gran Canaria, José Jiménez, insiste en que no se debe optar por actitudes catastrofistas o alarmistas cuando se habla de un lugar tan importante como Maspalomas, “máxime teniendo en cuenta que no hay motivos empíricos que justifican ahora mismo esas actitudes alarmistas, y esos mensajes que tanto afectan a numerosos sectores básicos para nuestra economía”.

José Jiménez indica que “la línea de costa de la playa de Maspalomas fluctúa de invierno a verano, y que las marejadas de invierno retiran la arena que el mar devuelve antes y durante el verano”. “Estos ciclos anuales – prosigue- se observan en todos los sistemas dunares del Archipiélago”. En este sentido, el Consejero de Medio Ambiente y Aguas del Cabildo recuerda que este fenómeno no es nuevo y que, ya el año pasado, concretamente el 21 de febrero de 2004, una marejada mayor retiró de la playa de Maspalomas un volumen mucho mayor de arena, que la dinámica natural del litoral repuso en unas semanas.

Desde el Cabildo se recuerda que el sistema dunar de la Reserva Natural Especial de Maspalomas supera los 10.000 años, y que se sabe que ha estado sometida a una intensa y compleja dinámica litoral, fundamento de su existencia, que supera el ámbito insular. José Jiménez manifiesta que “tener un conocimiento objetivo de todas las variables que la gobiernan ha sido el objetivo de muchas investigaciones anteriores y es una de las ocupaciones actuales del Cabildo de Gran Canaria”.

Desde el Observatorio que se ha instalado en la zona se quiere dar respuesta a medio plazo a cuestiones como la procedencia de la arena, la aportación de arena por parte del mar, el tiempo que tarda en atravesar la arena el espacio de las dunas, si la aportación de arena, además de por los ciclos anuales, obedece a otros ciclos de mayor dimensión temporal, o si la calidad o las características de la arena ha evolucionado en el tiempo.

Agenda 21 Local, un plan para promover el Desarrollo Sostenible

Agenda 21 Local, un plan para promover el Desarrollo Sostenible Treinta municipios canarios forman parte de la campaña europea de ciudades sostenibles.

En la segunda mitad del siglo XX se pone de manifiesto una creciente preocupación por el medio ambiente y el desarrollo. Fenómenos como la contaminación, con un carácter cada vez más global, agravada por la síntesis de nuevos productos químicos altamente peligrosos y persistentes en el medio ambiente (PCBs, DDT, etc.), el agotamiento de la capa de ozono, la destrucción acelerada de los recursos naturales, la pérdida de biodiversidad o la explosión demográfica, entre otros, provocan la aparición de numerosos informes y estudios alarmando sobre la situación (Silent Spring -Rachel Carson 1962-, Population Bomb -Paul Ehrlich 1968-, Only One Eearth -Rene Dubos y Barbara Ward 1971-, Limits to Growth -Club de Roma 1972-, etc.). De forma paralela se constituyen organismos y asociaciones como la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (1948), Amigos de la Tierra (1969) o Greenpeace (1971) entre otros.

En esos años, la preocupación por el medio ambiente comenzó a diferir sustancialmente de la existente en épocas anteriores, estableciéndose un vínculo claro entre el deterioro ambiental y el desarrollo.

En el año 1972 se celebra la 1ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Hombre y se proclama el derecho de los seres humanos a un medio ambiente sano y el deber de protegerlo y mejorarlo para las futuras generaciones. Ese mismo año se crea el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

La Asamblea General de las Naciones Unidas pone en marcha la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (1983) con el objetivo principal de proponer estrategias medioambientales a largo plazo para alcanzar un Desarrollo Sostenible para el año 2000 y en adelante.

El informe de la Comisión, Nuestro Futuro Común o informe Brundtland, se presenta cuatro años más tarde y es en 1992, cuando la Asamblea de las Naciones Unidas convoca la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Cumbre de la Tierra), que se celebró en Río de Janeiro (Brasil, 1992).

Durantela celebración de la Conferencia se alcanzaron tres grandes acuerdos: la Agenda 21, la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y una declaración de principios relativos a los bosques.

La Agenda 21, un plan de acción mundial para promover el desarrollo sostenible, aborda una serie de problemas urgentes e incluye recomendaciones y propuestas concretas relativas a cuestiones sociales y económicas, entre las que cabe destacar la pobreza, los modos de producción y de consumo, la dinámica demográfica, conservación y ordenación de los recursos naturales, la protección de la atmósfera, océanos y la diversidad biológica y la prevención de la deforestación o el fomento de la agricultura sostenible, entre otras.

La Agenda 21 Local

Si bien la sostenibilidad económica, social y ambiental, tiene su escala natural en la globalidad de la Tierra, entre otras razones por la existencia de recursos mundiales críticos (atmósfera, océanos, ecosistemas compartidos...) para los que no existen fronteras y requieren de una visión global e integral, ello no debe soslayar la necesidad de que el principio o concepto de desarrollo sostenible, debe requerir una interpretación operativa desde escalas nacionales, locales e incluso personales .

El actual modelo urbano de vida, la ocupación del suelo, el transporte, la producción industrial, la agricultura y las actividades de ocio, son responsables de muchos de los problemas ambientales con los cuales se enfrenta la humanidad.

La situación de deterioro actual que se traduce en procesos como el cambio climático, la desertización o la pérdida de recursos y de biodiversidad, tienen y seguirán teniendo un impacto global a pesar de que muchas de las causas de esta situación de deterioro se originan en ámbitos locales.

La sostenibilidad del medio ambiente mundial y de la vida humana no se alcanzará a menos que, entre otras cosas, los asentamientos humanos, tanto en zonas urbanas como rurales, sean económicamente viables, socialmente dinámicos y ecológicamente sanos, y se respete plenamente el patrimonio cultural, social y natural.

La Agenda 21 se ocupa de directa o indirectamente con actividades locales. Aspectos como las economías urbanas sostenibles y la ordenación del territorio y su gestión, tienen un tratamiento específico.

Las autoridades locales, uno de los ocho grupos principales propuestos para su fortalecimiento por la Agenda 21, y en concreto, las autoridades locales europeas, están en disposición de promover los objetivos de la sostenibilidad.

La autoridad local, en su papel de proveedora directa e indirecta de servicios, reguladora, modelo, informadora de la comunidad, defensora, consejera, socia, elemento movilizador de recursos comunes e iniciadora del diálogo y el debate, está en la situación ideal para elaborar una estrategia colectiva a diversos niveles de gestión sostenible del medio ambiente local. Tal actuación refuerza y complementa las iniciativas adoptadas a nivel mundial

. La participación y cooperación de las autoridades locales resulta por tanto de máxima relevancia. En este sentido, en el capítulo 28 de la Agenda 21 se expresa la necesidad de que cada autoridad local inicie un diálogo con sus ciudadanos y apruebe una Agenda 21 Local.

La Campaña de Ciudades Sostenibles

A principios de 1993, en un intento de adherirse al debate sobre la sostenibilidad urbana y de influir sobre el mismo, un grupo de expertos de la Unión Europea y los servicios de la Comisión Europea pusieron, conjuntamente, en marcha el "Proyecto de Ciudades Sostenibles".

Al objeto de fomentar un amplio intercambio de experiencias y difundir las mejores prácticas en materia de desarrollo sostenible a nivel local, el grupo de expertos, en colaboración con la Dirección General de Medio Ambiente (DGXI), adoptó una doble estrategia con relación a las ciudades sostenibles: por una parte, el informe de ciudades sostenibles, orientado a la adquisición de conocimientos sobre ciudades sostenibles en el seno de los grupos de trabajo, y por otra, la campaña de ciudades europeas sostenibles, encaminada a prestar apoyo a los municipios y difundir el proyecto entre ellos.

En mayo de 1994, tuvo lugar la 1ª Conferencia Europea de Ciudades Sostenibles. En la ciudad de Aalborg, Dinamarca, se reunieron las autoridades locales y regionales interesadas en los debates relativos a la sostenibilidad local y al intercambio de información. Al finalizar la conferencia, ochenta municipios diferentes subscribieron la Carta de Aalborg, iniciándose así la Campaña Europea de Ciudades Sostenibles, que cuenta con el apoyo de las principales redes europeas de autoridades locales, además de el CMRE, Eurocities, ICLEI, UTO y la OMS.

En lo que se refiere a la Campaña Europea de Ciudades Sostenibles, su objetivo fundamental es promover el desarrollo sostenible local a través de la implicación de las ciudades en la Agenda 21 Local e iniciativas similares, y asistir a las ciudades en la elaboración de sus planes de medio ambiente a largo plazo en pro de la sostenibilidad .

Por último, según datos suministrados por la Dirección General de Política Ambiental del Gobierno de Canarias, hasta la fecha, son más de 40 los municipios de Canarias que han firmado la Carta de Aalborg, de los que 30, que se relacionan en el cuadro adjunto, forman parte de la Campaña Europea de Ciudades Sostenibles.

También forman parte de la Campaña Europea de Ciudades Sostenibles la Mancomunidad Intermunicipal del Sureste de Gran Canaria y el Cabildo Insular de El Hierro.

Medio Ambiente CANARIAS
Revista de la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente

GOBIERNO DE CANARIAS
Revista 24 / Año 2002

DATOS PARA LA REFLEXIÓN: CANARIAS, ARCHIPIÉLAGO-GARAJE

DATOS PARA LA REFLEXIÓN: CANARIAS, ARCHIPIÉLAGO-GARAJE La Asociación de Amigos de la Bicicleta nos hace llegar la siguiente información, como:
DATOS PARA LA REFLEXIÓN: CANARIAS, ARCHIPIÉLAGO-GARAJE

1º En Canarias, en 1990 (año de referencia para calcular los
límites del Protocolo de Kyoto) se emitían 9,2 millones de toneladas de CO2.
En el año 2002, último período del que la Consejería de Industria, Comercio y
Nuevas Tecnologías regional tiene datos, se lanzaron al aire 15,3 millones de
toneladas. Es decir, en doce años, las emisiones contaminantes de CO2
aumentaron en las Islas un 66,30%. El transporte pendular de vehículos es la
principal causa de malgasto energético y de emisión de gases a la atmósfera en
las islas.

2º Sólo las emisiones de gases de los turismos existentes hoy en Canarias
(durante su vida útil) son los responsables de la muerte directa de 3.000.000
de árboles en diversas áreas del planeta, y eso sin contar la contaminación
producida durante la fabricación de estos vehículos.

3º Si pusiéramos todos los vehículos registrados en las Islas en fila a lo
largo de los 4.336 kilómetros de carreteras que existen no cabrían. Teniendo
en cuenta que hay 1.250.000 vehículos en Canarias, cuya extensión media ronda
los 4 metros de largo, requerirían de 4.855 kilómetros de carretera para
colocarse en fila. Sólo en Gran Canaria hay proyectados 100 kilómetros de
carreteras más.

4º Por cada kilómetro de carretera hay 285 vehículos. La ratio de ocupación
por cada vehículo es de 1,3 ocupantes.

5º En Canarias el número de vehículos motorizados en relación al crecimiento
demográfico es de 13 vehículos por cada 10 personas nuevas en el censo. La
ratio ronda aproximadamente los 700 vehículos motorizados por cada 1000
habitantes. La matriculación de vehículos es de 220 vehiculos cada día.

Más información en
www.laspalmasenbici.org
cocabi@benmagec.org

Las Lapas, un recurso en peligro de extinción

Las Lapas, un recurso en peligro de extinción Artículo de opinión: "Las lapas, un recurso en extinción"

De las cuatro especies reconocidas en Canarias, la majorera se encuentra en peligro de extinción

Las lapas son moluscos gasterópodos pertenecientes al orden de los Arqueogasterópodos (o gasterópodos primitivos). Se caracterizan por poseer una concha a modo de escudo o "sombrero chino", que recubre totalmente el cuerpo y que presenta simetría bilateral, con proporciones que varían según la especie y las condiciones ambientales. El cuerpo está dotado de un gran pie musculoso con el que se desplaza y adhiere al sustrato.

Según Titselaar (1998) en Canarias se reconocen cuatro especies de lapas: lapa de pie negro (Patella tenuis crenata), lapa de pie blanco (Patella ulyssiponensis aspera), la lapa curvina (Patella piperata) y la lapa de sol o majorera (Patella candei). Debido a los estudios taxonómicos basados en la morfología de la concha, un rasgo muy variable según las condiciones ambientales, en el pasado se consideraba la existencia de muchas más especies.

La lapa negra y la lapa blanca son las de mayor interés marisquero, que reciben su nombre por la diferente coloración que presenta el pie, grisáceo oscuro en la negra y naranja amarillento en la blanca. Ambas se distribuyen desde la zona inferior de la franja de mareas hasta los primeros metros de profundidad, momento en el que se les conoce con el nombre de lapas de fondo.

La lapa curvina se encuentra en la zona superior de la franja de mareas, es de menor tamaño y su carne es más correosa, por lo que prácticamente no se mariscaba hasta hace poco tiempo. Sin embargo, la escasez de las otras especies está acarreando un aumento de su consumo.

La lapa majorera es la más grande de todas y tiene una concha muy alta comparada con las otras especies. Al igual que la lapa curvina habita en la zona superior de la franja de mareas pero está considerada como una lapa de buena calidad.

El marisqueo

En Canarias existe una gran tradición marisquera, en cuanto al consumo de lapas se refiere. Esta actividad se remonta a los aborígenes, como lo evidencia la presencia en los concheros repartidos por todas las islas. Pero, la excelente calidad de la carne de las lapas y la ausencia de legislación que regule la extracción de organismos del medio marino han provocado que sus poblaciones disminuyan rápidamente en la mayoría del archipiélago, llegando a desaparecer de muchas localidades. Durante 1994 y 1995 el Departamento de Biología Animal de la Universidad de La Laguna llevó a cabo, por encargo de la Consejería de Pesca y Transportes del Gobierno de Canarias, el cartografiado de la distribución, biología y evaluación de los recursos marisqueros de moluscos litorales (lapas, almeja del país y mejillón).

Entre los resultados aportados por este estudio destacaban las recomendaciones de gestión para las diferentes especies estudiadas. En el caso de las lapas de pie negro y de pie blanco eran las siguientes:

Veda en los meses de máxima actividad reproductora en todas las islas, desde septiembre hasta abril (ambos inclusive), como medida inicial para proteger el periodo de madurez y freza.
Prohibir las capturas realizadas en la zona submareal.
Establecer una talla mínima de captura de 4 cm para ambas especies.
Establecer una talla máxima de captura de 7 cm, con el fin de proteger a los individuos con alta capacidad reproductora.
Limitar el peso máximo de captura por pescador y día a 3 kgr.
Establecer zonas de veda permanente, en número y extensión dependientes del tamaño de la Isla y la complejidad de cada una.
Prohibir la exportación y la importación de todas las especies de lapas en las islas.
En cuanto a la lapa curvina y la lapa majorera propusieron la prohibición de la captura, y se advertía que ésta última se encontraba en franco peligro de extinción. La critica situación en la que se encuentra la lapa majorera, relegada en la actualidad a algunos puntos del litoral de Fuerteventura, ya había sido expuesta con anterioridad en la Lista Roja Preliminar de la Fauna Marina de Canarias (Bacallado et al., 1989) y en el libro Fauna marina amenazada en la islas Canarias (Bonnet y Rodríguez, 1992).

En el pasado la lapa majorera se encontraba en todas las islas, tal y como muestra su abundancia en muchos yacimientos subfósiles, pero en los concheros prehistóricos ya se presentaba en proporciones reducidas en comparación con las otras especies de lapas, apareciendo principalmente en los de las islas orientales. Pese a esto, hasta hace dos décadas era común en la costa de Fuerteventura donde se mariscaba con relativa frecuencia. Su distribución actual se restringe a algunas localidades de Fuerteventura y al archipiélago de las Salvajes, donde aún es abundante. Aunque la existencia de una cierta disimilitud entre las poblaciones de Fuerteventura y Salvajes, podría indicar que se ha interrumpido el flujo genético entre ellas y que está comenzando un fenómeno de especiación. De ser así, y teniendo en cuenta el último censo realizado por la Universidad de La Laguna en la isla de Fuerteventura en 1995, donde contabilizaron tan sólo 123 ejemplares de lapa majorera, no se contaría con una población donante en Salvajes en el caso de llevar a cabo un programa de reintroducción.

Amenazas

La falta de regulación marisquera en Canarias, es una de las principales amenazas de las poblaciones de lapa majorera. A esta amenaza se suma que es una especie que habita en el horizonte superior de la franja de mareas, que es la lapa más grande y alta, que no presenta prácticamente ningún recubrimiento algal y que se considera una especie muy apreciada por su sabor. Éstas son las principales causas del peligro en el que se encuentra esta especie.

La presencia en el último censo de estaciones con bajo número de individuos y/o tallas pequeñas es indicativa de la presión marisquera, antes comentada, que soporta esta especie en la isla. Otra evidencia de esta presión es que, en aquellas zonas más antropizadas, la presencia de ejemplares se limita a grietas donde pasan desapercibidas y/o se extraen con mayor dificultad.

Además, dado el reducido número de ejemplares presente en el litoral de Fuerteventura es bastante probable que sea muy bajo el éxito reproductor, ya que la fecundación externa que llevan a cabo exige cierta proximidad entre los individuos.

Conservación

En 1998 se incluyó la lapa majorera en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en la categoría "en peligro de extinción" (Orden de 9 de julio de 1998), a partir de ese momento la Consejería de Política territorial y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias comenzó a desarrollar estudios enfocados hacia la verificación taxonómica y el reforzamiento de las poblaciones naturales.

En la actualidad se está elaborando el Plan de Recuperación cuya finalidad es reforzar el tamaño de las poblaciones y el rango de distribución de la lapa majorera. Así como conservar el hábitat esencial de la especie, de tal forma que alcance en Canarias un tamaño poblacional viable a largo plazo.

La ejecución de dicho plan incluirá actuaciones tales como el cartografiado y evaluación de las poblaciones, caracterización ecológica y definición del ciclo biológico, delimitación del hábitat potencial, así como un programa de reforzamiento de las poblaciones naturales y un programa de divulgación y sensibilización.

Medio Ambiente CANARIAS
Revista de la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente

GOBIERNO DE CANARIAS
Revista 16 / Año 2000