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TURCÓN - Ecologistas en acción

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Por un futuro verde

Por un futuro verde María José Atiénzar
Centro de Colaboraciones Solidarias

Son efectos que pronto afectarán a los supervivientes. Será preciso tratar millones de toneladas de escombros y basuras, la dispersión de residuos químicos industriales, sólidos y líquidos y la salinización del agua potable entre otras cuestiones.

En los países afectados por el tsunami, miles de hectáreas de terrenos antes dedicados a la agricultura han quedado salinizadas y podrían no ser aptas para los cultivos durante los próximos diez años. Miles de pozos han quedado también inservibles por el agua del mar. Arrecifes de coral y manglares han sido destruidos por el maremoto y esto afectará a la pesca comercial, pues muchas especies depositan en ellos sus huevos. El mangle es un árbol que puede vivir en agua salada y forma bosques en las franjas de terreno inundable de la costa. Los manglares acogen a numerosas especies de crustáceos y mariscos. De una sola hectárea se pueden obtener hasta 12 toneladas de langostinos o camarones en un año. Ahora serán “pérdidas colaterales de la tragedia”.

Debido al fenómeno turístico, las costas están demasiado urbanizadas. Los frenos naturales que suponen las dunas, los manglares, los corales y la vegetación han sido sustituidos en buena parte por el cemento de las construcciones. La erosión en el medio natural es un grave problema. Las playas del Índico han perdido su arena y pasarán años hasta que se pueda restaurar la geografía de aquellos paraísos. Gracias a los satélites disponemos de imágenes que permiten analizar los cambios sufridos en el fondo marino, así podrán identificarse posibles riesgos futuros.

Antes del maremoto, ya resultaban mutilados o muertos más de diez niños al mes por las minas antipersona en Sri Lanka. Ahora el problema se ha agravado porque miles de ellas se han movido de sitio y será difícil saber donde explotarán.

La información puede salvar vidas. Si el retroceso del mar que suele preceder a las olas gigantes hubiera sido interpretado, miles de personas hubieran podido ponerse a salvo. En la Conferencia de los Países Donantes se ha tomado la decisión de instalar un sistema de alerta en la región, pero será inúltil sin una red eficaz de protección civil y una adecuada labor educativa.

La geografía de la región ha cambiado con el tsunami del Índico. Pero los países industrializados producen un deterioro mediambiental de mayores proporciones. Con sólo el 20% de la población mundial, los países llamados desarrollados emiten el 60% de dióxido de carbono, metano y otros gases letales. El uso excesivo de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas natural, lanza gases a la atmósfera, y producen el llamado “efecto invernadero” que está recalentando el planeta. Como consecuencia, se eleva el nivel del mar por el deshielo de glaciares, hay cambios de clima bruscos, intensificación de tormentas y huracanes, desertificación y deterioro de ecosistemas que pone en riesgo la supervivencia de muchas especies animales y vegetales. Según Naciones Unidas, unos 3 millones de personas mueren cada año a consecuencia de la contaminación del aire. Más de la mitad de esas muertes se produce en los países menos desarrollados.
En el Informe World Disasters 2003, Cruz Roja Internacional informa de los daños asociados con el cambio climático: causaron pérdidas por más de 400 mil millones de dólares en la última década. De seguir la tendencia actual, las pérdidas ascenderán a casi 150.000 millones de dólares anuales en la próxima década. Los países menos desarrollados y los sectores más desposeídos de la población mundial serán los más afectados. No afectará a la ExxonMobil cuyos beneficios netos fueron de 11.000 millones de dólares en 2002. Es una de las empresas petroquímicas más poderosas del mundo y la que más contamina el planeta: libera cada año el equivalente de 298 millones de toneladas de carbono, casi el doble que el Reino Unido, un país entero.

La escritora india Vandana Shiva dice al valorar los efectos del tsunami “Ojalá que los gobiernos aprendan la lección que la Tierra ha dado al ‘desarrollo’ que hace caso omiso a los límites ecológicos”.

Por un futuro verde en nuestro planeta, se hace necesario un cambio de actitudes para que el respeto al medioambiente no dependa de los intereses económicos.

Los arqueólogos piden un estudio previo antes de perforar Tindaya

Los arqueólogos piden un estudio previo antes de perforar Tindaya Las obras de prospección en la montaña sagrada comienzan mañana.

Mañana se inician las obras de prospección geológica para determinar si es o no factible el proyecto del escultor vasco Eduardo Chillida en la montaña de Tindaya. Ayer, los arqueólogos canarios, encabezados por el catedrático de La Laguna Antonio Tejera Gaspar, dijeron que es un error no llevar a cabo un estudio arqueológico previo y detallado. Tindaya es la montaña sagrada de los antiguos moradores de la isla Maxorata y en sí es toda ella un gran yacimiento arqueológico que todavía no se ha estudiado en profundidad.

Preguntas inquietantes acerca del Tsunami

Preguntas inquietantes acerca del Tsunami Saber, sabiduría y maremotos. TSUNAMI.

Dos palabras abstractas, saber y sabiduría, bien expresivas, (casi)unívocas y que en cierto modo se contraponen.

Las fuerzas armadas y el Departamento de Estado de EE.UU. (que figuran en la lista de contactos del PTWC) recibieron una alerta temprana (del terremoto).

El distinguido economista Michel Chossudovsky -profesor de la Universidad de Ottawa con una larga trayectoria como consultor de distintos programas de las Naciones Unidas, autor de varios libros sobre su especialidad- formula preguntas inquietantes acerca del tema, en un boletín del Centro de Investigaciones sobre la Globalización, con sede en Montreal. 29-12-04 http://globalresearch.ca/articles/CHO501C.html

La base naval norteamericana de la isla de Diego García en el océano
Índico fue notificada. ¿Por qué los pescadores de la India, Sri Lanka y
Tailandia no recibieron el mismo aviso que la Marina y el Departamento de
Estado de EE.UU.? ¿Por qué el Departamento de Estado silenció la
existencia de una catástrofe inminente? Contando con un moderno sistema de
comunicaciones, ¿por qué no salió la información? ¿Por e-mail, teléfono,
fax, satélites de TV?». El profesor Michel Chossudovsky concluye:
«Se podría haber salvado la vida de miles de personas».

¿Qué son las picoantenas?

¿Qué son las picoantenas? Ante los evidentes daños a la salud provocados por las antenas de telefonía móvil muchos ciudadanos estamos decididos a exigir hasta el final nuestro derecho constitucional a la salud y al disfrute de un medio ambiente sano. A estas personas va dirigida está breve guía acompañada de un mensaje de ánimo.

¿Qué son las picoantenas?

Las compañías están recurriendo a la astuta estrategia de instalar pequeñas antenas a nivel de calle (normalmente entre 3 y 6 metros de altura). La razón principal es que son mucho más discretas, por lo que pasan prácticamente desapercibidas para los ciudadanos. Además se colocan en puntos estratégicos, donde es necesario reforzar la cobertura debido al encajonamiento de las calles, por la gran afluencia de gente, o por la ausencia de antenas convencionales en los tejados de la manzana o del barrio.

Normalmente están pintadas de colores similares a los de la pared que las soporta, mostrando algunas de ellas un auténtico despliegue de habilidades miméticas de camuflaje.

Estas pequeñas antenas contaminan calles enteras y afectan especialmente a la calidad de vida de los transeúntes y a los vecinos de los pisos inferiores, al contrario que las estaciones base de los tejados, que suelen incidir especialmente sobre los habitantes de las plantas superiores de los edificios cercanos.

Podemos asegurar que en muchas poblaciones la contaminación electromagnética a nivel de calle se ha agravado remendamente durante los últimos meses por la colocación masiva de estas picoantenas.


¿Qué forma tienen?

En Valladolid hemos localizado hasta ahora tres tipos diferentes, pero existen bastantes más en el mercado
Las fotografías que ofrecemos comprenden los tres modelos que hemos detectado hasta ahora en la ciudad, pero debemos tener en cuenta que los puede haber incluso con forma de árbol o pueden estar ocultas tras los luminosos o anuncios.

¿Dónde se suelen colocar?

Los lugares más propicios, donde deberemos agudizar los sentidos, son:

+ Las zonas de vinos, de tapeo, de copas, de restaurantes o de cines con gran afluencia de personas.

+ Las encrucijadas de calles concurridas. En las casas que hacen chaflán, y en las esquinas que conectan varias calles muy transitadas o utilizadas.

+ Los garajes de los grandes almacenes

+ Las calles céntricas con mucho trasiego, especialmente las más estrechas.

+ Las pequeñas plazas públicas y las calles encajonadas entre edificios.

+ Las calles del casco histórico, donde es difícil para las operadoras instalar grandes antenas por las restricciones necesarias para la conservación del patrimonio.

+ Las inmediaciones de los grandes hospitales, que normalmente no permiten la instalación de antenas en los tejados cercanos por considerarse zonas sensibles (no entendemos muy bien a qué son sensibles, ya que según las operadoras y los organismos oficiales estas antenas son inócuas).

¿Cómo podemos localizarlas?

Estos consejos son para que el que quiera, en la medida de sus posibilidades, pueda localizarlas y denunciar la situación, ya que se trata de instalaciones mayoritariamente clandestinas. En otras palabras, que vamos a hacer una vez más el trabajo de control que deberían estar realizando hace tiempo los organismos oficiales, indudablemente más interesados por los pingües beneficios que reporta esta tecnología a sus arcas que por la salud de los ciudadanos.


CASO A: NO DISPONEMOS DE MEDIDOR DE CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS DE MICROONDAS

Intentar adquirir uno. Por unos 180 euros (30.000 pts.) hay equipos sencillos que valen perfectamente para detectar la presencia de antenas ocultas y para conocer si se encuentran emitiendo y sus niveles de emisión aproximados. Es importante que tengan antena direccional, de forma que nos ayuden a averiguar el origen de la fuente de microondas, ya que los equipados con antena isotrópica no nos permiten conocer su procedencia.
Podemos aprovechar los tiempos muertos que pasamos en la ciudad (cuando paseamos por ella, esperamos a que se abra el semáforo, mientras hacemos la compra o llevamos al colegio a los niños…) para fijarnos en las marquesina de comercios y los balcones y paredes de los pisos inferiores.
Las picoantenas se están instalando especialmente en tiendas de telefonía pero la realidad es que podemos encontrarlas en cualquier tipo de comercio. En Valladolid los hemos localizado en: farmacias, aseguradoras, bares, ópticas, tiendas de calzado, de iluminación, clínicas de adelgazamiento, agencias de viajes, pisos particulares, tiendas de muebles, sótanos de grandes almacenes…

Se suelen montar sobre los rótulos o los luminosos de las tiendas, en la pared, o en las marquesinas (ver fotos).
Una vez localizado el artefacto sospechoso es necesario confirmar que se trata de una antena emisora de telefonía y que emite de forma continua contaminando la calle en la que se encuentra. Para ello, si no hemos adquirido un medidor, debemos contactar con una persona que lo tenga (podemos contactar con la Asociación de Afectados más próxima).


CASO B) DISPONEMOS DE MEDIDOR

En este caso aprovecharemos las posibilidades que nos brinda este aparato, que nos permite ver lo que escapa a nuestros sentidos.

Localización grosera: se trata de ir con el aparato encendido recorriendo calles (se puede llevar discretamente metido en una bolsa), hasta que detecte niveles elevados de microondas. En ese momento es importante asegurarnos de que no hay nadie hablando con un móvil cerca de nosotros. Deberemos repetir varias visitas a ese lugar a distintas horas para confirmar que efectivamente en ese punto existe un emisor que lanza microondas continuamente. Una vez localizada la zona contaminada y confirmado que existe alguna instalación próxima emitiendo, se trata de ubicar el punto exacto desde el que emite.

Debemos descartar que la radiación pueda proceder de instalaciones de telefonía ubicadas en tejado lejanos que inciden directamente sobre el suelo en ese punto. Para ello tenemos que fijarnos si se ve alguna instalación de estas características (debemos tener en cuenta que a centenares de metros todavía inciden con gran potencia) y dirigir el medidor hacia ella para confirmar la procedencia de las ondas. En caso de que confirmemos su incidencia no habría picoantena.

Si por el contrario comprobamos que no existen instalaciones visibles en los tejados, pasaremos sin dilaciones innecesarias a intentar localizar la picoantena a simple vista (ver consejos del apartado A). Si no la vemos, es probable que esté más o menos camuflada.

Localización fina: Debemos hacer mediciones quedándonos parados en varios puntos de la calle separados unos cuantos metros (20 o 30 metros). En cada punto giraremos lentamente nuestro cuerpo 360 grados, de forma que el medidor realice un recorrido circular alrededor nuestro, para intentar localizar el punto con más niveles. Es frecuente que el medidor en algún punto ascienda hasta varios voltios/ metro. Hacer lo mismo desde otros puntos de la calle, a un lado y a otro de la misma. Gracias al sistema de triangulación fijaremos nuestra atención en el área donde se crucen los ejes de las direcciones en los que el medidor ha mostrado los valores más altos. En ese momento ya tenemos localizada la zona concreta del origen de la emisión. Ahora nos queda el último paso, que puede ser fácil si la antena es muy evidente, pero también puede exigir de nosotros el máximo de perspicacia y atención. Si por fin la encontramos, ¡¡Bravo!!.
Transcurrido un tiempo prudente sin que hayamos obtenido resultados, se debe abandonar la zona y volver en otro momento. No conviene prolongar nuestra estancia allí, ya volveremos más relajados y con la vista despejada en otro momento.

Podemos Incluir la información en una tabla con el tipo de establecimiento, nombre del establecimiento, dirección (calle y número y piso), forma de la antena, tamaño, color, ubicación concreta, altura sobre el suelo, niveles aproximados de emisión, estado actual (emitiendo o parada), fecha aproximada desde la que emite, estado legal etc.

Cuando hayamos localizado unas cuantas el siguiente paso será la denuncia y la difusión en los medios de comunicación (podemos darlo a conocer a una Asociación de Afectados), para evitar que otros comercios caigan en la tentación, engañados o seducidos por las operadoras, en perjuicio de un medio ambiente sano al que todos tenemos derecho.

Textos y fotografía facilitados por la Federación AV de Valladolid

Transporte público alternativo en Gran Canaria

Transporte público alternativo en Gran Canaria Lope Seco González

En estos días en que está tan de moda el futuro de nuestra ciudad y nuestra isla con el consabido concurso del Istmo, y el alternativo concurso del COAC, me gustaría mencionar al gran olvidado de todas estas actuaciones. Se trata de la necesidad apremiante de un medio de transporte público alternativo, tanto para la ciudad de Las Palmas como para la isla de Gran Canaria, a los medios de transporte convencionales existentes en la ciudad (guaguas, taxis y vehículos particulares). Un medio de transporte público alternativo que conecte los barrios y municipios de mayor población y demanda de la ciudad y de la isla. No existen grandes capitales (ni grandes áreas metropolitanas) en el mundo desarrollado que no dispongan de más de un modo de transporte público.

Hay infinidad de posibilidades (metro, tren de cercanías, tren ligero, tranvía, monorraíl, etc.). No corresponde con el nivel de desarrollo que presumimos tener en esta capital del atlántico que una isla y unas ciudades con la presión demográfica que tenemos (a la que habría que añadir la presión turística), se pretenda solucionar los problemas de transporte mediante la venta de más coches, y por ende más y más carreteras y cinturones de asfalto rodeando las ciudades y la isla. Las guaguas no son suficientes para descongestionar las calles y carreteras, puesto que participan y colaboran con los embotellamientos.

Es cierto que ha habido más de un informe de prestigiosos profesores de la ULPGC desaconsejando las inversiones del tranvía para Las Palmas y del tren para Gran Canaria, basándose en una inversión demasiada cara. Señores, un metro subterráneo podría ser demasiado caro para la ciudad, pero, ¿un tranvía? ¿un tren ligero? ¿Quién o qué asociación de empresarios ha influido en la redacción de estos informes? ¿Cuántos ingenieros de caminos han participado en la redacción de los mismos? Todos sabemos que los informes de viabilidad se pueden manipular y orientar según quién los encargue.

Hay hechos sobre los que puede cuestionarse si son positivos o no, y otros que son incuestionables. Por mucho que pese a ciertos sectores de la isla, un transporte terrestre alternativo es una necesidad y solucionaría en gran medida los problemas de tráfico que tenemos en la ciudad y en la isla.

No hay que ser un entendido en la materia para darse cuenta de que hay dos líneas que serían rentables y muy beneficiosas socialmente en la isla. Una que llegara hasta Agaete y otra que llegara hasta Maspalomas. Y dentro de la ciudad, cualquiera de las que recorriera la parte baja de Las Palmas, desde San Cristóbal hasta el puerto y desde el puerto hasta el auditorio.

Es algo habitual en cualquier área metropolitana desarrollada, que una línea de tren conecte los principales núcleos de población. Se dispondría de unos horarios fijos y la gente podría desplazarse a su trabajo sin tener que pasarse horas en los atascos. ¿Se ha estudiado cómo afectan a la productividad de las empresas de la ciudad y de la isla las horas perdidas en los atascos y embotellamientos por sus empleados?

Imagínenselo, una línea desde Las Palmas hasta Agaete, con varias estaciones intermedias en distintos núcleos poblacionales y que además en cada estación existiera un servicio de guaguas que distribuyese a los usuarios por el resto de los núcleos. Y otra línea desde Las Palmas a Maspalomas, con paradas intermedias también, con el mismo funcionamiento. ¿Se imaginan poder ir al aeropuerto en tren?

Los únicos beneficiados de que esto no ocurra son los vendedores de vehículos (ni los taxistas ni los transportistas). En una entrevista en un periódico local, un representante de este sector se vanagloriaba del crecimiento constante del parque móvil y de venta de vehículos. Insinuaba que no era justo que se limiten las aspiraciones del canario a tener uno o más coches (ya sabemos que para alguno la felicidad se mide por este tipo de cosas).

Podría pensarse que los empresarios de las líneas de transporte existentes podrían plantear pegas a un proyecto de esta índole, pero eso se puede solucionar y negociar su entrada en la explotación de la nueva infraestructura.

Tarde o temprano, el Cabildo y los ayuntamientos tendrán que empezar a plantearse una limitación del parque móvil y restricciones en el tráfico, tipo Londres o Roma, porque tarde o temprano no entraremos todos: nosotros, los turistas y los coches.

En resumen, pienso que éste es uno de los temas más olvidados en la actualidad. Si no reducimos el tráfico en la capital y en la isla, las actuaciones que se hagan en el litoral de nuestra ciudad no crearán nada más que nuevos cuellos de botella. Y luego podemos hablar de mejorar y adecentar el litoral este de Las Palmas. Pero, ¿por qué inicialmente no se ensancha un poco la avenida (el paseo) y se plantan palmeras en la misma, a lo largo de toda la avenida, de manera que aíslen al viandante del tráfico? Ésta sería una solución previa, rápida, barata y muy resultona. Y luego nos podemos poner todos a pensar, discutir, debatir y planear una actuación conjunta con sentido y en equilibrio del entorno.

Una de cada tres muertes en Europa se debe a causas medioambientales

Una de cada tres muertes en Europa se debe a causas medioambientales The Lancet, 6-1-2005

Cinco factores medioambientales son los responsables de una de cada tres muertes de niños en Europa. Un estudio, que servirá de base para la Cuarta Conferencia Ministerial sobre Medioambiente y Salud que celebrará la OMS en Budapest (Hungría) la semana que viene, concluye que el 40% de las enfermedades globales relacionadas con el medio ambiente afectan a menores de cinco años.

"Aunque el informe incluye varias advertencias ominosas también abre una puerta a un futuro más sano para los niños europeos", afirma el doctor Marc Danzon, director regional en Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), principal promotor de la investigación. "Con el objetivo de saber qué intervenciones y estrategias hay que utilizar, primero los gobiernos deben ser capaces de determinar y comparar con precisión la magnitud de los riesgos", añade el especialista.

El nuevo informe, publicado en la última edición de ’The Lancet’ y avalado por la OMS, cumple con la función que demanda el responsable del organismo sanitario y ofrece una perspectiva única del coste sanitario asociada a las malas condiciones medioambientales.

Un complejo análisis

El estudio divide a Europa en tres regiones: zona A, integrada por 25 países -España entre ellos- y caracterizada por una mortalidad infantil y adulta muy baja; B, formada por 17 países que registran una baja mortalidad infantil y adulta y zona C, nueve países -Bielorrusia, Estonia, Kazajastán, Latvia, Lituania, República de Moldavia, Rusia y Ucrania) con una baja mortalida infantil pero una elevada tasa de fallecimientos entre la población adulta.

Los investigadores, del Instituto de Higiene y Epidemiología de la Universidad de Udine (Italia), analizaron el impacto de la insalubridad del agua, la contaminación del aire, la exposición al plomo y las lesiones en la mortalidad y la discapacidad infantil de cada región analizada.

Para ello ajustaron los datos procedentes de distintas investigaciones e instituciones, como el Banco Mundial, a un indicador formado por la combinación de años acortados por la mortalidad prematura y el número de años que una persona ha vivido enferma o con una discapacidad.

Globalmente, entre un 2% y un 6% de las muertes de niños menores de cuatro años se atribuye a la contaminación del aire. Respecto a la contaminación de espacios interiores, se relacionó estrechamente con las infecciones agudas del tracto respiratorio inferior y con un 4% de los fallecimientos. La inhalación de plomo se mostró como un factor de riesgo de retraso mental leve.

Los datos del estudio muestran que estos factores tienen un impacto mucho mayor en las zonas B y C que en la A. Los investigadores también indican que existen muchas incógnitas respecto a la evaluación del perjuicio producido por la contaminación exterior. "Las buenas noticias son que han salvado muchas vidas en zonas de la región [estudiada] donde se han adoptado fuertes políticas [medioambientales]", señala el doctor Roberto Bertollini, de la OMS.

Los nasciturus

Todavía no han visto el mundo que les espera ni conocen la cara de sus familiares pero, ya desde el mismo vientre materno, los bebés sufren los efectos de la contaminación atmosférica. El bajo peso al nacer y una pequeña estatura son dos de las consecuencias que padecen los recién nacidos por culpa de las exposición a partículas contaminantes.

Un estudio realizado por diversos centros nacionales de salud de Estados Unidos ha demostrado que las madres de California (EEUU) que viven en áreas con altas concentraciones de partículas contaminantes durante el embarazo suelen dar a luz a niños más pequeños que las mujeres que habitan en otras zonas menos contaminadas. Los recién nacidos que han estado más expuestos a la contaminación pueden llegar a pesar 30 gramos menos que el resto de bebés.

De todos los elementos contaminantes, los que más afectan al feto durante la gestación son las que miden menos de 2,5 micras (PM2,5), las más perjudiciales por su capacidad de penetrar en las vías aéreas. Estas partículas, según explican los autores del trabajo publicado en ’Pediatrics’, influyen en el bebé tanto de manera directa, cuando es el propio feto el que está expuesto a ellas, como indirecta, cuando es la madre la que se ve perjudicada por la contaminación ambiental, lo que repercute en su hijo.

Para obtener estos resultados, que muestran una "pequeña aunque importante relación" entre las partículas contaminantes más finas y el peso de los neonatos, los investigadores midieron las concentraciones de PM2,5 y de monóxido de carbono (CO) en las zonas cercanas a las residencias de las madres que participaron en el estudio. El análisis se realizó a lo largo del año 2000.

Los niveles de contaminación se evaluaron durante los nueve meses de gestación y en el momento del nacimiento se comparó el tamaño y el peso de 18.247 bebés. Este método de análisis reveló que las partículas contaminantes más finas son las que perjudican la salud del niño. Sin embargo, este estudio no ha podido demostrar ninguna relación entre el monóxido de carbono y el peso de los pequeños.

Aunque el trabajo tiene algunas limitaciones que, según los autores, impiden establecer conclusiones definitivas sobre la asociación entre la calidad del aire y la salud, lo cierto es que "sí existe una relación significativa entre las PM2,5 y un menor peso de los recién nacidos".

En otros países

Los resultados del estudio coinciden con los de otras investigaciones internacionales. Trabajos similares realizados en Polonia, Beijing (China), Seúl (Corea del Sur), Sao Paulo (Brasil) o la República Checa han mostrado que los niños que estuvieron expuestos durante el embarazo a niveles de contaminación altos nacían con menor peso.

Además algunos de estos estudios señalan que después del nacimiento las concentraciones elevadas de contaminación ambiental pueden aumentar el riesgo de mortalidad infantil. Las partículas contaminantes de menos de 2,5 micras suelen proceder de fuentes de combustión como los coches y son las más tóxicas para la salud de las personas. Además de sus efectos sobre los bebés, estas sustancias causan problemas respiratorios.

Enlaces:

Natural causes explain most repeated unexpected infant deaths
http://www.thelancet.com/

Vientos sin turbulencias

Vientos sin turbulencias Antonio Morales*
Antonio Castellano**


El aprovechamiento de las posibilidades de Canarias en energías renovables, especialmente solar y eólica, constituye una responsabilidad de las autoridades públicas, en cuanto a su ordenamiento, autorización y, en su caso, adjudicación. En toda circunstancia, las energías aprovechables en terrenos o espacios de propiedad pública requieren, con estricta adecuación a la ley, la convocatoria de concursos públicos, cuando los beneficiarios sean personas físicas o jurídicas privadas, bajo los principios de igualdad, imparcialidad, concurrencia y publicidad así como evitar la arbitrariedad, tal como establece la Constitución Española.

Nuestras Islas Canarias, por la ausencia de energías convencionales en forma de combustibles fósiles -carbones, petróleo o gas natural- sufren una rígida dependencia de su importación desde otros países, lo que añade una fuerte restricción para su abastecimiento e, incluso, para su supervivencia como sociedad avanzada. Aunque las energías renovables no están garantizadas puesto que no puede asegurarse su aportación regular y estable, dada su condición impredecible en cuanto a permanencia, cantidad e intensidad, deben tratarse con el interés de aprovechar su carácter gratuito, ofrecido por la naturaleza. Son baratas y limpias, pero no podemos depender de su presencia aleatoria para el abastecimiento público, industrial y económico o para el uso domiciliario. La energía, especialmente la eléctrica, figura entre los llamados “servicios esenciales”, que han de garantizarse por el Estado, en todo momento. Dentro del mapa de vientos del Archipiélago, Gran Canaria y, sobretodo el sureste de la isla -excepcional el viento de Arinaga- están entre las mejores zonas del mundo. No en vano, se desarrollan en Pozo Izquierdo importantes competiciones de windsurf. Otros emplazamientos de la isla y de las islas presentan parecidas oportunidades de aprovechamiento.

En torno a ese potencial y en la ubicación preferente del Puerto de Arinaga, se produce, por la Autoridad Portuaria de Las Palmas, sin convocar concurso público alguno, la singularidad de la exclusión de facto del Ayuntamiento de Agüimes -Municipio en que se ubicará el parque eólico- como posible titular de la concesión administrativa para explotar la energía aprovechable en el mismo. Es una trágica injusticia y un sarcasmo histórico que los ayuntamientos de una zona y su entorno inmediato para los que, durante siglos, la fuerza del viento ha determinado su postergación y su miseria, ahora que aquella maldición se convierte en bendición y progreso, no puedan rentabilizar, en primera persona, lo que constituiría una indemnización retroactiva por las dificultades experimentadas hasta hace escasas décadas. Cabría apelar a un derecho histórico adquirido por Agüimes, zonas aledañas y su gente, con el consiguiente título para optar, en igualdad de condiciones, a la referida concesión.

El procedimiento abierto por la Autoridad Portuaria para otorgar las concesiones pertinentes a determinadas empresas privadas es más que cuestionable. Poco habría que objetar si se tratase de suelo privado. Pero, al intervenir, disponiendo de suelo público, instituciones públicas y eventuales adjudicatarios privados, no sometidos a un concurso igualmente público, el asunto repercute en el interés general y, por tanto, de los ciudadanos. Se sitúa, así, la encrucijada de los intereses públicos y privados, en una cuestión totalmente diáfana: la posibilidad de que lo público -puesto que ese suelo y el viento son de todos- resulte beneficiario de una riqueza y unos buenos beneficios, generados en terrenos públicos, que posibilitan autofinanciarse, amortizar inversiones y afrontar los gastos de gestión y funcionamiento.

Otro caso se daría si hubiera que asumir pérdidas, interviniendo en ámbitos resueltos por el libre mercado y la libre competencia con recursos íntegramente privados. Pero nos encontramos ante la oportunidad de un beneficio limpio y directo, obtenido de recursos públicos, pues la mencionada energía eólica se transforma en valor comercial en la ubicación precisa de tales vientos. Descartar tal posibilidad de ingresos públicos necesita ser minuciosa y claramente explicado. Con tal decisión se está produciendo una estridente privatización de un patrimonio público, que ha de ser escrutada con precisión y agudeza jurídicas.

Las arcas públicas nunca están sobradas de caudales sino, al contrario, viven a “la última pregunta” o, dicho en canario, “desgranando por los truscos” o carosos de la piña de millo. El Estado, en todos sus escalones, se nutre de recaudar impuestos, tasas y alguna que otra renta, que proceden de todos los ciudadanos a quienes han de retornarse en forma de servicios como sanidad, seguridad, enseñanza, infraestructuras etc. Ingresar unas rentas, como las eólicas, llovidas del cielo, permitiría reducir impuestos o aumentar y mejorar los servicios que se les presta. Tengamos en cuenta que servicio público significa “servir al público”, o sea, a los ciudadanos, en función de sus necesidades. Y personas dependientes, pobres de solemnidad o nuevas plazas de médicos en los hospitales, no dejan de faltarnos.

Tampoco los ayuntamientos viven situaciones de sobreabundancia y excedentes. Abandonemos dicotomías maniqueas. Aceptemos el principio “ni dios estado, ni dios mercado”: No divinicemos ninguna de las dos opciones y escojamos, en cada circunstancia, lo más conveniente. La experiencia enseña a no distinguir entre empresa pública y empresa privada, sino entre empresa bien o mal gestionada. No se puede excluir la participación de lo público en la economía cuando concurren condiciones tan claras como en Arinaga o en emplazamientos de Fuerteventura y Lanzarote. También parece lógico que los Ayuntamientos en los que la naturaleza situó ese potencial eólico, tengan derecho a beneficiarse, al menos parcialmente, de tales ingresos.

El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas y sus miembros tienen la facultad legal y la responsabilidad personal y corporativa para otorgar o denegar las concesiones administrativas en los espacios portuarios correspondientes. Pero, ¿al margen de un concurso público? Cabe solicitarles que analicen estas y otras reflexiones y adopten la decisión que mejor respete, en su integridad, el sagrado interés público y social, único objeto de la acción política. Tal vez, disponer de algo más de tiempo ayudaría a formar mejor criterio para mejor decidir. Y para evitar posteriores turbulencias que prolonguen y compliquen un proceso que, tratándose de energías limpias, ha de ser inmaculado.

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*Alcalde de Agüimes
**Ex presidente de Unelco

La Disneylandia soriásica

La Disneylandia soriásica José A. Alemán

CanariasAhora.com, 14-1-2005

Cuando el Cabildo autorizó el entubamiento privado del arroyo de Los Tilos, dio un golpe a la última muestra de la legendaria selva de Doramas. Sin humedades, los árboles comenzaron a secarse y los cerebros cabildicios barajaron ponerle un sistema de riego; no sé si a manta, por goteo o aspersión y sin especificar si el agua sería con gas o sin gas. Por último, hicieron un arroyo artificial con lecho de plástico inspirado directamente en los belenes navideños institucionales.

Debió irles bien porque proyectan ahora ríos artificiales en los barrancos de Guayadeque y Los Cernícalos. Espero que utilicen plástico de color verde a efectos miméticos demostrativos del exquisito respeto al medio ambiente y dos piedras que nunca les ha faltado, qué va.

Es cierto, desde luego, que el plástico no cría ranas. Pero si los municipios concernidos por el proyecto se implican, seguro que aportarán tinajas sobrantes de la decoración de carreteras para colocarlas poniendo en su interior aparatos reproductores de la algarabía de ranas y aves canoras; sin mistificaciones, eso sí, porque ecologistas hay de oído tan educado que distinguen el croar de los batracios y el trinar de los capirotes isleños del de sus equivalentes foráneos. Cuidando, además, de no teñir las hierbas circundantes como a los céspedes de la ciudad, que el tinte es trampa mortal para las ranitas de San Antón, dadas a alejarse del agua y brincar entre juncos y adelfillas.

Esto, claro, sería en una primera etapa; de transición hasta que los parajes sean reducidos para su disfrute a formato play station, con el consiguiente ahorro de plásticos y de personal encargado de abrir los chorros los días de visita a los bosques y barrancos virtuales que nos tienen prometidos. Dejaría asimismo de necesitarse un pinchadiscos que module la algarabía faunística y remede, electrónicamente of course, el ¡flop! de los sapos rabudos al zambullirse a la menor señal de presencia humana. Las play stations permitirían urbanizar los originales para el mayor desarrollo y bienestar de todos, sin mayores protestas de progres trasnochados y pancarteros.

Pero mientras llega el momento en que llevemos los rincones sugestivos de la isla en el bolsillo, como quien dice, debería el Cabildo montarse una de Disneylandia. Aun a riesgo de que el papanatismo de Soria coloque de icono a Mickey Mouse a costa de las privatizaciones del patrimonio insular para costear el pago de los royalties. Porque si se le ocurre a Soria tirar de Mickey con el reglamento de sesiones plenarias en la mano, no podría la oposición pedir una oportunidad para el ratón Boro, descartado de antemano por su evidente autoctonía. Si mandó a los arquitectos canarios a tercera, no va a detenerlo nuestro humilde múrido, que roe el millo a hurtadillas con riesgo de la vida, como llegado en patera. Preferiría, Soria, a su imperial y sobrealimentado colega yanqui, al que se lo sirven transgénico y con vitaminas de una caja de cartón del super.

Espero que aprecien mi esfuerzo por ser constructivo. Por más que la propensión soriásica a la horterada me genere impulsos incontrolables al disparate esperpéntico, única tabla de salvación en tiempos desdichados.

Lección de coherencia

Lección de coherencia Juan I. Jiménez Mesa

La organización ecologista Ben Magec, la más activa de las entidades de este tipo, ha presentado una denuncia contra la proposición de ley del Cabildo de El Hierro sobre viviendas ilegales. Es una grata sorpresa comprobar que algunos dirigentes ecologistas han sido capaces de superar el complejo de populismo demagógico que suele acompañar sus declaraciones, porque la acción depredadora contra el paisaje y el entorno natural es atribuida casi siempre, como una matraquilla inseparable, a intereses económicos especulativos de grandes grupos inmobiliarios, pero eso, en el caso de Canarias, no es del todo cierto. Primero porque los grandes grupos detentadores de suelo son algo muy reciente, producto de la concentración en la última década, y segundo, pero principal, porque las acciones individuales dañan mucho más por su dispersión geográfica y por su absoluta falta de respeto a la legislación, incluidas las disposiciones sobre cargas urbanísticas, que en este caso no existen.

El urbanizador, aunque presione a las autoridades para conseguir ventajas, se somete a la norma y no arriesga su capital en operaciones de flagrante ilegalidad, entre otras cosas porque tiene miedo a una orden de paralización de las obras. El pequeño trasgresor que construye donde le da la gana arriesga también su dinero, el poco o mucho que tenga, pero lo hace a sabiendas de que, si le paran, es sólo cuestión de tiempo y oportunidad. Y además, lo que se ahorra en cesiones de suelo y aprovechamiento le compensa, con margen suficiente para sobornar, si se dejan, a los responsables municipales de disciplina urbanística. Aunque en la mayoría de los casos ni siquiera hace falta: basta con esperar a que haya elecciones locales. Los candidatos necesitan entonces sus votos y hacen la vista gorda ante la llegada de los bloques y el cemento. Por eso, la venta al detalle de materiales de construcción aumenta extraordinariamente en las Islas justo en los meses anteriores a una convocatoria electoral.

Tal vez es esa dependencia del voto lo que hace que, tanto el Cabildo de El Hierro como muchos de los diputados regionales, vean con buenos ojos una segunda amnistía a los constructores de viviendas ilegales. Lo presentan como atención a excepciones de primera necesidad, pero eso no es del todo cierto. Al contrario, las investigaciones de Ben Magec corroboran lo que todos sabemos y es que en muchos casos se trata de segundas residencias y de inmuebles destinados al arrendamiento, y en otros, un intento de ahorrar costes derivados de la normativa urbanística. Por
mucho que intenten explicarlo con recursos a la demagogia, no tiene sentido que los dirigentes políticos se dediquen por un lado a paralizar y entorpecer el crecimiento regulado y por otro a consentir que los infractores se salgan con la suya. Mejor dicho, puede que tenga sentido la doble actitud, puesto que en ambos casos sólo sirve para que esos mismos dirigentes políticos ganen poder, influencia y lo que caiga.

El mismo día en que Ben Magec presentaba su denuncia contra la legalización de viviendas "autoconstruidas", se conocía la demanda interpuesta por los propietarios de Veneguera, la zona del suroeste de Gran Canaria cuyas perspectivas de urbanización turística quedaron truncadas como consecuencia, precisamente, de una proposición de ley aprobada por el Parlamento Canario. En aquella ocasión, en el 2003, la proposición fue secundada, y diría que jaleada, por algunos partidos y organizaciones que hoy parecen consentir y aprobar miles de pequeñas ilegalidades de consecuencias mucho
más graves para el paisaje y el entorno natural.

Al menos Ben Magec les está dando una lección de coherencia.

Un auténtico ejemplo de insostenibilidad

Un auténtico ejemplo de insostenibilidad Víctor Macías

Mientras por un lado se hacen llamamientos a reducir el consumo eléctrico como causa fundamental del despilfarro energético de recursos fósiles no renovables y altamente contaminantes -causantes por tanto del calentamiento global-, algunos cretinos, como un tal Alex Komarnitsky (www.komar.org), no se le ocurre otra cosa que decorar su casa con una iluminación navideña de 17.000 bombillas, que consumen nada menos que ¡dos megavatios a la hora!

Esta idea la comenzó en el año 2000 iluminando su casa con 12.000 bombillas que los internautas podían ver en cualquier momento a través de una página web. En el 2002 el número de luces había aumentado hasta 22.000 aunque ahora parece que las ha reducido a "solo" 17000.

Con ejemplos así no es de extrañar que un país como Francia, con sólo 60 millones de habitantes, tenga el mismo consumo energético que China, con 1200 millones. ¿Qué sucederá cuando China alcance el mismo nivel de consumo que Francia? ¿Cuantos planetas Tierra necesitará devorar la plaga humana para dar salida a sus estúpidos e innecesarios caprichos?

"El gas viene por moda y por negocios privados"

"El gas viene por moda y por negocios privados" CanariasAhora.com, 12-12-2004

Entrevista a Antonio Castellano Auyanet, ex-Presidente de UNELCO

La experiencia profesional de Antonio Castellano Auyanet (Arucas, 1939) en los ámbitos portuario y energético avala su rechazo a dos de los principales negocios en discusión en el Archipiélago: la reurbanización del istmo de Las Palmas de Gran Canaria y la introducción del gas natural como combustible para la generación eléctrica en las dos islas capitalinas. Licenciado en Derecho por la Universidad de La Laguna, Castellano Auyanet ejerció diferentes cargos, responsabilidad de presidente incluida, durante 25 años en Unión Eléctrica de Canarias (Unelco, ahora filial de Endesa) después de trabajar durante el periodo 1966-71 en la consignataria Millar y Cia. Presidente de Astilleros Canarios (Astican) poco más de un año y de la patronal Centro Europeo de Empresas de Participación Pública (CEEP) a lo largo del periodo 1994-2000 completan el currículum vitae del Hijo Adoptivo de la capital grancanaria desde 2003.

“Nunca me intereso el ejercicio libre de la profesión, pero me encanta, me enamora, el Derecho, conceptos y realidades que constituyen uno de los mejores uno de los mejores inventos de la especie humana. La Declaración Universal de los Derechos Humanos es la clave de la bóveda de la civilización”, subraya Antonio Castellano, de conversación profunda y pausada. Hasta duele interrumpir su discurso con una pregunta por miedo a no escuchar nunca el pensamiento que aún no se transformó en palabra. “No me gustan las novelerías, el conocer por conocer, me interesa saber. Me ha encantado siempre pegarme a los libros; veía leer, impenitentemente, a mi madre, un ama de casa y una mujer sencilla, y el ejemplo me caló”. Tolerante (“fuma; corté de un tajo hace 20 años, pero no me molesta”) y leal (“siempre; hay un verso precioso: ‘La reina era constante como un río, tenaz como un recuerdo’”), Castellano Auyanet es miembro del Partido Socialista (PSOE) desde antes de su legalización (“soy cristiano y quería defender la democracia desde una opción de izquierda moderada”), aunque ya no participa en la actividad orgánica de la formación (“Pablo Iglesias decía que socialista era el que pagaba las cuotas y yo lo sigo haciendo”). A pesar de múltiples ofrecimientos, nunca aceptó liderar las listas electorales de la formación al Cabildo grancanario o al Ayuntamiento capitalino: “Siento que tengo una cierta incompatibilidad y el argumento de fondo que he ido descubriendo a lo largo de los años es que no soy capaz de quitarle la razón a nadie si la tiene. Si la oposición presentara una opción mejor que la mía, tendría que aceptarla en conciencia, eso no me lo permitiría nunca la disciplina partidista y a mí no me da la gana”.

- Impulsor del recorte de la prolongación del dique Reina Sofia y de la Plataforma en Defensa del Frente Marítimo, contraria a la reurbanización del istmo proyectada por Autoridad Portuaria de Las Palmas, Cabildo grancanario y Ayuntamiento capitalino. ¿Qué tiene en contra del Puerto?

- (Ríe) Nada en absoluto, todo a favor del Puerto. Pero hay modos y maneras de hacer las cosas con los que puedes discrepar y en la democracia las formas tienen una importancia decisiva. Sin la forma el contenido pierde validez. El Puerto tiene que ser mimado y nunca ha sido suficientemente mimado, aunque no quiero entrar en detalles para no afectar a personas. Sigue siendo válida aquella frase de ‘el Puerto es lo primero’. Sin embargo, el conjunto de la sociedad no puede ser dirigido, en determinados aspectos, desde el Puerto, la democracia es otra cosa. La maniobra que ahora hay en marcha desacredita al Puerto, se han hecho cosas inadmisibles y no sólo durante este mandato. Por ejemplo, no haber tenido la visión hace quince años de situar la terminal de trasbordo, con aquellas enormes grúas que parecen esqueletos de dinosaurios y ese muro de contenedores herrumbientos, ha afeado la ciudad, tuvo que haberse llevado más atrás. Es necesario progresar, pero también hacerlo bien. Sin que lo pidiera, el Ayuntamiento me nombró Hijo Adoptivo de la ciudad, lo que acepté y agradezco, y en el discurso de aquella noche, sin ninguna pretensión, dije que no nos roben el horizonte, la vista al mar que ha sido nuestra desde siempre. Y Josefa Luzardo, a la que tengo una gran estima y afecto, recogió el guante y se comprometió ante la ciudadanía a recortar la prolongación del Reina Sofía, que iba a convertir la ciudad en una charca pestilente.

- Y ahora también parece casi logrado el objetivo de paralizar el proyecto del istmo tras la intervención de Madrid y Bruselas y la multitudinaria manifestación ciudadana

- Parece que no les quedará otro remedio. El Estado de Derecho tiene la virtud de acabar imponiendo la ley. La Comisión Puerto-Ciudad no tiene entidad jurídica, no tiene ningún ordenamiento interno, se constituyó, heterogéneamente, ad hoc. Por otro lado, defiendo los servicios públicos, pero depende de la gente que los gestione. Todo lo publico y la política se ha desprestigiado, porque hay mucha gente que se ha aprovechado para ganar dinero. Eso genera desconfianza y en cada operación ves algo que te provoca recelo. Cuando empezó a conocerse lo que se quería hacer allí, no nos gustó, porque que es más de lo mismo, un gran proceso de urbanización de una zona frágil. Si ves las fotos aéreas del istmo, tan pequeño, piensas que se puede partir con todo el peso que le van a echar encima (sonríe). Había una confluencia de los intereses de ecologistas, arquitectos, ciudadanos… y la Plataforma se constituyó por generación espontánea. La ciudad, con litoral en tres de sus cuatro lados, con tres frentes marítimos con La Isleta como vértice, no se puede someter a una operación que sólo tiene en cuenta la parte más frágil de todo el perímetro. Aceptamos el nombre de La Gran Marina, pero la gran marina es todo el frente marítimo, de La Laja hasta El Rincón. El istmo separado del frente marítimo sería El Gran Disparate. Proponemos un planteamiento global, de conjunto, algo que nos parece de sentido común. A nadie se le ocurre hacer un edificio empezando a diseñar una ventana. El frente marítimo es una riqueza tal de los ciudadanos que no se puede someter al acierto o al error, sobre todo, que se pueda cometer en el istmo. Nunca será acertada la operación del istmo si no está encajado en una solución que considere y ordene todo el frente marítimo. Y eso no quiere decir que nos opongamos a que se empiece por el istmo. Si hace falta empezar por ahí, de acuerdo, pero con un proyecto general para saber cuál va a ser el resultado final y no ir yuxtaponiendo pegotes. La operación del istmo sólo tiene encaje en la ordenación de todo el litoral.

- En este contexto, ¿a qué atribuye el interés y las prisas por el istmo?

- No me gusta hacer juicios de intención. Aquí ha habido la confluencia de una serie de circunstancias particulares. Primero se sale con gran trompetería, pompa y circunstancias, con los arquitectos, los proyectos. Después se comete el error de filtrar los nombres de los empresarios preseleccionados. Para añadir más confusión y enredar más el asunto, el consejero de Economía [del Gobierno de Canarias, José Carlos Mauricio] se atribuye el protagonismo casi único de la operación, aunque sólo dos semanas después ya se desentiende del istmo. Con todos estos mimbres se hace un cesto desfondado. El silogismo es la capacidad de hacer juicios lógicos, de sacar unas conclusiones de unas premisas. De entrada, se saca que la operación está más precocinada de lo que se aparentaba y tenía que haber sido objeto de conversaciones de salón. No quiero hablar de beneficios, pero debería aclarar una cuestión central: la interrelación entre política y empresa.

- Adelante.

- Toda la vida he trabajado en empresas, lo que ha sido una gran experiencia. La empresa, como concepto y realidad, es una de las grandes aportaciones de la mente humana a la organización de la sociedad, porque sin una vertebración de la economía no se hace nada. Por ello, al empresario le tengo un gran respeto y creo que se merece un gran respeto. La perversión viene desde el momento en que se da una colusión entre la política y los empresarios. Se extorsiona a los empresarios, exigiéndoles comisiones, beneficios o prebendas a cambio de decisiones políticas, léanse subvenciones o adjudicaciones, y entonces se ve en el trance de quedarse sin una obra, sin una licencia que va a caer en manos de un competidor suyo, o de tener que pasar por el aro y aflojar la pasta. Eso es corrupción y no culpo al empresario, aunque hace mal sometiéndose a esa exigencia perversa y lo ideal sería que denunciara con pruebas esa extorsión. El que hace la extorsión, el que exige el pago comete el delito de cohecho, además del de prevaricación. Y esto sucede aquí, allá, en todos los sitios. El periodista Manuel Martín Ferran, habitual del ABC, repite con frecuencia una expresión: “Donde hay subvención es inexorable la corrupción”.

- Y algunos otros la frase que dice que Canarias es un de las economías más subvencionadas del mundo, por lo que si aplicamos el silogismo…

- Exactamente. Es poner el fuego junto a la estopa, que viene el diablo y la sopla (ríe). Soy bastante escéptico con el sistema autonómico. Aunque como concepto no está mal, la gestión y los resultados son pésimos. El dinero se gasta en emplear a amigos o a familiares y en hacer las cosas a barullo. Si supiéramos cuánto dinero se ha gastado esta comunidad en estudios que ni siquiera se han abierto, que se han cubierto de polvo en los sótanos de una consejería, de un cabildo, de un ayuntamiento… Miles y miles de millones. Si se pudiera evaluar la ineficiencia de gente en cargos que no tiene ni idea de lo que gestiona, que sólo ha administrado su monedero… Me parece tremendamente decepcionante, injusto y a veces inmoral. Desgraciadamente, la corrupción es un fenómeno de las democracias, pero es abominable. Por eso, pido con frecuencia que los delitos económicos cometidos en la política, el enriquecimiento injusto con motivo del ejercicio público, no prescriban nunca, porque hay muchas formas de ocultar patrimonios, prebendas y capital en paraísos fiscales, empresas pantalla, trafico de dinero negro… Y es dinero de todos los ciudadanos; especialmente de los que menos tienen, porque todo lo que se desvía a patrimonios particulares se resta de lo que se podría invertir en las necesidades de la gente. Simpatizar o tolerar cualquier grado de corrupción es verdaderamente inaceptable y no debería tener perdón humano en una democracia.

- Hablando de subvenciones, hablemos del gas

- No tengo demasiados datos del gas, pero es lo habitual. No me sorprende para nada que las cosas se precocinen y se adjudiquen in pectore antes de tiempo. Del gas se empezó a hablar hace doce años por políticos de ATI [Agrupación Tinerfeña Independiente] y ya entonces se daban explicaciones bastante etéreas. Luego vino el gran crecimiento de la demanda de energía y la constancia más evidente de que se acaban los recursos fósiles, aunque el gas también lo es. Ahora se también se habla del cumplimiento del Protocolo de Kioto, de que Canarias reduciría sus emisiones contaminantes. Estados Unidos, que no ha firmado Kyoto, aporta más del 32% de las emisiones mundiales de CO2, China va por el 20%… Canarias representa una micronésima partícula y no tiene ninguna relevancia. Agarrarse al medioambiente es una gran hipocresía, lo que llamo la teoría de la hoja de parra transparente: me la pongo, pero me ven lo mismo. Debería patentar todos estos términos (ríe). Y desde el punto de vista del precio, todos los combustibles fósiles están en bandas paralelas. Los más caros son los líquidos como el petróleo, después está el gas y los más baratos son los sólidos como el carbón. Cada vez que sube el petróleo, suben los otros dos. Por otro lado, el petróleo se traslada hasta Canarias sin ninguna transformación. Mientras, el gas, ya que no se puede transportar por gasoducto hasta las Islas, se debe someter a una transformación en origen, convertirlo en líquido para trasladarlo en unos barcos súper especiales y muy delicados y, después, regasificarlo para almacenarlo en unos depósitos criogénicos en tierra. En definitiva, hay que añadir dos costes, uno en origen y otro en destino, y ya no resulta tan barato. Además, el gas paga sus costes si tiene en destino una industria potente que utilice el gas, intensivamente, como energía primaria y aquí no la hay. También se justificaría por una demanda de calefacción, lo que en Canarias se contesta por motivos obvios; o por una demanda importante de gas ciudad para uso doméstico, lo que supone una inversión enorme para canalizar todas la ciudades. Y por Unelco tampoco se justificaría al necesitarse la construcción de plantas de regasificación en Tenerife y Gran Canaria, cuyas dos centrales representan alrededor del 85% de la generación y demanda energética de Canarias o el 42% cada una. Todo este razonamiento quiere decir que vamos a depender de subvenciones para financiar un lujo que es sustituible por fórmulas menos costosas o, como hay tantos liberales de boquilla, que todos los costes se van trasladar al consumidor, con lo que la electricidad en Canarias será más cara que en ningún punto de Europa.

- Entonces, ¿dónde está el negocio?

- Se decide traer el gas a Canarias porque está de moda y, además, existen oportunidades de negocio para algunos privados. Tengo la teoría de la Santísima Trinidad Canaria: Inversión, Hormigón y Comisión. Inicialmente, lo atractivo es la obra civil y la compra de los equipos. Y quien venga detrás que lo enderece, da igual todo y se actúa con improvisación. Que el consejero de Economía sea el presidente de Gascan [Compañía Transportista de Gas Canarias] y decida las adjudicaciones, al menos, escama. Aunque no digo que pase nada, tú no puedes ser juez y parte. No tiene ningún sentido, los políticos no tienen que estar en los consejos de administración, tienen que poner a personas que sean técnicos y conocedores de lo que es una empresa. Cocinero a tus fogones. Es otra evidencia de que se trata de controlar todo y es lo que hace desconfiar al ciudadano.

- Incluso a los propios candidatos participar en el negocio, como empresarios con fondos de la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC) y Cepsa.

- Accionistas canarios… Es la canción de siempre, venden a los cuatro o cinco años cuando ven que el rendimiento no es muy bueno. Estamos jugando con un servicio público, ojo con poner en manos exclusivamente privadas servicios esenciales. Los servicios básicos, como la educación, la sanidad, la energía, deben ser garantizados en todas las circunstancias y la responsabilidad última debe de ser de los gobiernos y de los Estados. El sector eléctrico recibió un billón largo de pesetas en concepto de Costes de Transición a la Competencia y qué han hecho con eso: no hay competencia real y han bajado las inversiones, sobre todo en transporte y distribución. Eso es lo malo de que el Estado no ejerza su responsabilidad. Por su parte, la petición de Cepsa de lograr una participación similar a Endesa tiene su lógica y su razón. Cepsa lleva 75 años abasteciendo eficazmente a Canarias y ha dado empleo directo e indirecto a miles de familias de las Islas, lo que merece un respeto. Me parece bien que Endesa tenga una participación importante, pero también se podría buscar un equilibrio entre ambas. ¿Por qué se tiene que menospreciar a una empresa y beneficiar a otra? Si se va por la pura y dura competencia, que compita todo el mundo, las farmacias y hasta las parroquias…

- Y si no es el gas, ¿cuál es la solución para abastecer a Canarias?

- Hay que seguir atendiendo al desarrollo de la técnica. La gran esperanza está en la fusión nuclear, no confundir con la actual fisión, en la rotura del átomo. La fusión de las partículas de hidrógeno que están en el agua, en el mar, es inagotable, pero la fórmula no será practicable o comercializable hasta dentro de 30 0 40 años. También se está trabajando bastante en la energía del hidrógeno. En cualquier caso, la solución para Canarias, una región sin energía propia y que depende totalmente del exterior, se encuentra en una mezcla entre las renovables y las convencionales, buscando más limpieza.

Las urnas y la calle

Las urnas y la calle Juan Martín Vega

Ignoro si el vicepresidente Bermúdez, del Cabildo de Tenerife, cuando dijo, en relación con el puerto de Granadilla y las manifestaciones, que “esos asuntos se deciden en las urnas y no en la calle”, sabía que coincide con su colega Pepa Luzardo, que también opina que su cargo le autoriza para decidir sin contar con la voluntad de la gente.

Se equivocan. Cómo se equivoca tanta gente política que cree que cuando se ganan las elecciones se recibe un poder incondicional para decidir graciosamente sin atender la opinión general. La elección en las urnas implica la responsabilidad de interpretar con ecuanimidad día a día, todos los días, durante los cuatro años de mandato, la voluntad del pueblo, que es donde reside constitucionalmente la soberanía. No hay más que recordar lo que le costó a su partido el empeño de Aznar de ignorar el mandato popular mayoritario del No a la guerra.

La manifestación del 27 de noviembre ha dejado claro que en Tenerife muchas personas no estamos de acuerdo con la manera en que se toman las decisiones. No se trata de si somos mayoría o no. No se trata de si somos diez o cien mil. Lo que ha quedado demostrado es que somos muchos y muchas.

En relación con el proyecto de puerto en Granadilla, no hay duda de que el debate ciudadano no está en absoluto cerrado. El presidente Martín ha dicho que respeta la opinión de los manifestantes, pero que él sigue convencido de que Tenerife necesita el puerto de Granadilla. Puede ser. Incluso es posible que tenga razón, o parte de razón. Pero se está decidiendo sobre un tema de gran trascendencia, que atañe a todo el pueblo de Tenerife. Se ha dicho, y es cierto, que el puerto de Granadilla estaba en el programa electoral con el que Coalición Canaria ganó las elecciones. Pero no es menos cierto que, en el momento de las elecciones, la población desconocía todos los detalles importantes sobre este puerto. En realidad, hasta Coalición Canaria los desconocía, al punto de que hubo que modificar el proyecto original, dadas las afecciones medioambientales de que adolecía.

Como el presidente Martín ha confesado en público que no tiene tiempo de leer todos los periódicos, es probable que no lea tampoco este artículo. Pero alguien habrá de su entorno que sí lo vea. Si ese alguien existe, le suplico que haga llegar al presidente el ruego de que detenga el proyecto actual de Granadilla y no tome decisiones hasta que sopese todas las argumentaciones. El ruego de que antes de resolver, escuche a la universidad, a los sindicatos, a los expertos, científicos y técnicos, a las organizaciones ecologistas, a los boys y las girls scouts, a los surferos y las surferas, a la gente de la cultura, las artes y las letras, a las asociaciones vecinales, a los movimientos ciudadanos de los pueblos y los barrios, a los y las estudiantes de todos los niveles, a las amas y amos de casa, a los y las profesionales, a la gente jubilada y en paro, hasta al propio grupo municipal de Coalición Canaria en Granadilla, porque de todo y de toda la isla de Tenerife hubo en la manifestación del 27. Pero en especial, que escuche a la gente a quien más le atañe este asunto, a los chicos y las chicas que tendrán treinta, cuarenta años, cuando las consecuencias ambientales, económicas y sociales del Puerto de Granadilla se materialicen, para bien o para mal. Cuando el presidente Martín – y el que suscribe – quizá ya no estemos aquí, lamentablemente.

A ese alguien cercano al Presidente bajo cuyos ojos caigan estas líneas, le encargo que le pida al jefe del Ejecutivo canario que, por Dios, por Secundino Delgado, por quién más él quiera, que tenga en cuenta todos los criterios. Que no escuche solamente a unos pocos empresarios. Que piense que el dinero no garantiza la clarividencia ni la victoria electoral otorga la infalibilidad. Que todo el mundo puede equivocarse, pero que este asunto no admite errores. Que no se entiende tanto agobio por resolver sobre el puerto de Granadilla, con tanta discrepancia como hay, mientras se pierde el tiempo y no se dedica todo el esfuerzo a ampliar el puerto de Santa Cruz, que ahí sí existe unanimidad y urgencia.

Y, como miembro que soy de Coalición Canaria, exhorto a mis compañeros y compañeras a meditar de nuevo sobre el problema de los puertos de Granadilla y de Santa Cruz. Soy consciente de que tendría que utilizar los cauces internos para esto, pero ocurre que, cuando quiere, el Gobierno de Canarias toma las decisiones con mayor rapidez que la que tienen los canales de comunicación interna. Si soy culpable de indisciplina, quede claro que, por nuestro país canario, por todas nuestras islas y por mis ideas, estoy dispuesto a que caiga sobre mi cabeza la responsabilidad que haga falta.

El último responsable es Adán

El último responsable es Adán Carlos G. Roy

Dá lo mismo. Que se echen a la calle diez mil, cien mil o un millón de personas. Ni a la tropa ática ni al pepé les importa un bledo la expresión ciudadana, porque ellos están a otras cosas. Lo que Adán Martín y Paulino Primo de Rivero se han apresurado a espetar aún antes de concluir la manifestación contra de Granadilla es que sí, que todo muy bonito y vocinglero, pero que ellos seguirán en sus trece caiga quien caiga. Desde luego, es una postura más civilizada que la expresada mediante exabruptos cavernícolas por Luzardo y el Zeñorito, pero a la hora de la verdad no deja de ser más de lo mismo.

Éste es, con diferencia, el peor gobierno autonómico de la democracia, todo el mundo lo sabe y lo comenta. En ello tienen mucho que ver tanto las personas que lo componen como las ideas, o mejor dicho, la ausencia de ideas claras que manejan más allá del mero coge el dinero y corre. Si se analizan los hitos claves de la legislatura encontramos un denominador común que la definen: la carencia absoluta de escrúpulos en la acción política, puesta al servicio no de los ciudadanos y sus preocupaciones, sino de intereses espurios y bastardos que la mayor parte de las veces incluso tienen nombres y apellidos por todos conocidos. Adán Martín ya ha fracasado de forma calamitosa, salta a la vista. La suya es una presidencia débil e hipotecada, dubitativa, incapaz, autista. Es la negación del liderazgo, en suma, y supongo que la historia la tratará con el correspondiente desdén que se merece. Adán prometió la felicidad, pero sólo nos ha traído la náusea; y aún quedan dos años de más de lo mismo.

El divorcio entre la sociedad y las instituciones se agudiza a cada día que pasa. La desconfianza hacia los órganos de gobierno, a todos los niveles, es casi completa. Cuesta trasladar el mensaje de que un cabildo es algo más que Méchior o el Zeñorito, un gobierno más que Adán o PP Carlos o un ayuntamiento más que Luzardo y otros de semejante ralea. Lo que se percibe es cómo se acumulan los asuntos en los cuales los beneficios económicos de una minoría se imponen en los despachos a la opinión pública, que contempla impotente y boquiabierta sus manejos y apaños. Como resultado, la ciudadanía se ve impelida a constituirse en plataformas u organizaciones vecinales con objeto de pelear como buenamente puede por lo que considera suyo. No salen a la calle a tomar el sol, sino a defenderse.

Adán Martín ha bananizado Canarias como nunca antes. Ha conformado un gobierno de familiares y amiguetes, una banda de intereses. Si en cualquier república latinoamericana el presidente designara para ocupar un alto cargo a su esposa o compañera sentimental, habría que oír el corifeo de carcajadas en que irrumpiría la comunidad internacional y las cosas que le dirían. Aquí no pasa nada porque al fin y al cabo toda la administración está trufada de norte a sur de cuñados, hermanos, hijos y mascotas que campan por sus fueros como si el cortijo fuese a durar para toda la vida. Y así vamos, de culo, cuesta abajo y sin frenos.

Que no nos vengan con zarandajas. Granadilla, el istmo, los casinos, los aerogeneradores, la descapitalización portuaria, la violación de la ley de sedes, las persecuciones a particulares, las adjudicaciones digitales y, resumiendo, cuantos pelotazos preñan de cabo a rabo la legislatura tienen un máximo responsable, por acción o, lo más frecuente, por omisión: Adán Martín. Tal vez alguno de estos asuntos concluya en los tribunales penales, tal vez algún pobre idiota acabe con sus huesos en la cárcel por haberse creído lo que otros le susurraban al oído, pero moralmente el culpable siempre será el presidente de un gobierno que, a sabiendas de que se estaban cometiendo determinadas barbaridades, optó por silbar y mirar hacia otro lado.

Sólo espero que cuando toque regresar a las urnas, cuando se nos devuelva a los ciudadanos la capacidad de elegir, no nos olvidemos de todas estas cosas y pongamos a cada cual en su lugar. Hay que recordar que por mucho que les cambien el collar o les maquillen para los carteles, serán los mismos perros.

Qué peligro

Qué peligro Angel Tristán Pimienta

La Provincia, 20-11-2004

La sentencia del Tribunal Constitucional reconociéndole a las Comunidades Autónomas la gestión de los Parques Nacionales ha puesto a muchos ciudadanos los pelos como escarpias. La decisión del TC es lógica en la España refundada en la Constitución de 1978: la descentralización autonómica es de carácter progresivo, y esta encomienda a las regiones entra en lo lógico y natural. Pero dicho esto, la realidad es que la administración cercana no es ninguna garantía de que las cosas se hagan bien. La experiencia demuestra que en Canarias, y en materia de medio ambiente y patrimonio histórico, lo más probable es que se aplique un criterio desarrollista enfocado al aprovechamiento máximo. Mientras los mecanógrafos
judiciales pasaban la sentencia al ordenador y a los correos electrónicos, la Fundación César Manrique reclamaba la ayuda del humorista italiano Leo Bassi para que montara uno de sus números dentro de los actos de protesta programados en contra de la construcción de una carretera en medio de La Geria, que no hay que olvidar está dentro de la Reserva de la Biosfera.

Los ecologistas han tenido dos tipos de reacciones: unos prefieren que no se rompa la unidad y que los Parques Nacionales sigan controlados desde Madrid por una organización que no se contamina por lo próximo y que es inmune a las presiones de los políticos de todo pelaje que no quieren perder inversiones. En estos momentos hay varios contenciosos pendientes en la Península porque siempre aparece una urbanización, ahora con campos de golf, que necesita "unos pocos metros cuadrados de nada" de una zona protegida. No obstante Los Verdes-Partido Verde Canario tienen una actitud más posibilista: consideran que políticamente es inevitable la aplicación del modelo descentralizado en las competencias medioambientales, pero a la vez, y para evitar saltos mortales, que podrían dar lugar al vaciado de los Patronatos y del Consejo de la Red Nacional, defienden la potenciación de la Red Europea Natura 2000. "(...) El Gobierno de Canarias debe entender que esta atribución de competencia (...) no supone ninguna patente de corzo (sic) para aumentar la presión sobre los parques, sino una oportunidad para la integración de una gestión sostenible del territorio".

Pero, sin embargo, los temores no desaparecen. Otros ecologistas manifiestan su convencimiento de que "poco a poco" los intereses creados van a intentar ocupar parcelas protegidas "mediante diversas fórmulas de conquista, tratando de convencer a la población de que, hombre de Dios, tampoco es para tanto, que son muchos millones de metros, y que cómo se va a negar uno a crear riqueza". Lo cierto es que todas las sospechas en este sentido son, desgraciadamente, fundadas. Entornos extraordinarios formados a lo largo de cientos de años por la sabia combinación de la naturaleza y de la agricultura, como el valle de La Orotava, son ahora una urbanización con algunas huertas de plataneras a modo de decoración del conjunto. Desde el mirador Humboldt, en un recodo de la antigua carretera general, el cambio ha sido brutal. Cada día salen noticias en los periódicos sobre la fiebre constructora alrededor de enclaves sensibles
como la Albufera de Valencia o Doñana.

Sin duda la hegemonía de los gobiernos regionales - y sus grupos de presión- en este campo plantea serios riesgos. Hay suficientemente ´derecho comparado´ como para ir poniendo las barbas de remojo, porque la ambición aldeana es de miras cortas. La única contramedida posible es que funcione un gran pacto que garantice que los planes rectores y la propia esencia de estos espacios será resguardada y en la medida de lo posible ampliada. Pero no son buenos augurios los criterios sobre la presencia y los fines de la COTMAC, que como actúan de cortapisa a los caprichos del poder político
se ven amenazadas constantemente con avisos a navegantes. Todos los sistemas de control suelen estorbar a los que se creen depositarios permanentes y exclusivos de la fe y la voluntad popular, y que si no levitan es por la fuerza de atracción de la Tierra, algo que está fuera de su capacidad de manipulación.

Suele decirse, con no muy buenas intenciones, que Canarias es el territorio español y europeo con más metros cuadrados sometidos a protección. También tiene la mayor media de presas y de carreteras asfaltadas. Pero la clave es si lo protegido debe estarlo, teniendo en cuenta una serie de factores como la importancia del paisaje en el propio desarrollo económico. A este respecto puede establecerse una simple regla de tres: las expectativas turísticas son directamente
proporcionales a la mejor conservación de la naturaleza. Eso, con independencia de la necesidad de dejar suficientes espacios libres para que no se produzcan los problemas de crispación de convivencia suficientemente analizados por los expertos sociales. Puestos unos cobayas en una caja, vivían felices y contentos. Colocada otra pareja, se observan algunas muestras de incomodidad. Cuando aumenta el número, sencillamente se devoran entre sí. Esto es ciencia.

El espíritu de Manrique

El espíritu de Manrique Alberto Cañete del Toro

CanariasAhora.com, 24-11-2004

Intentar buscar a estas alturas las razones históricas que han llevado a Canarias al callejón sin salida en el que ahora se encuentra no deja de ser una labor -amén de ardua y trabajosa- a veces incomprendida y escasamente valorada; pero no por eso menos necesaria. Si hacemos un poco de memoria, llegamos a la década de los 60, donde el desarrollismo franquista ve en el turismo la piedra filosofal de la economía autárquica, la gallina de los huevos de oro para un régimen ya en franca decadencia.

En efecto, el boom turístico inició su monocorde singladura por las Islas que –salvo honrosas excepciones- cultivó una especial y exclusiva dedicación a captar foráneos que vinieran a contemplar el Jardín de las Hespérides del Atlántico, olvidando el cuidado que había que depositar en los bienes naturales que justificaban tales visitas y estancias.

Con el paso de los años, la cosecha de este monocultivo económico fue en ascenso, creando una especie de nube en la que se entronizó un sector servicios que experimentó una desmesurada sobredimensión. Ya más recientemente, el turismo ha ido decreciendo, tanto en calidad como en cantidad, pero nuestros políticos –los que nos gobiernan y los que están en ese limbo llamado oposición- siguen preocupados por otros asuntos más terrenales.

No en balde, para ocuparse de éstos han malatendido a la propia población autóctona, pisoteando cuando fuera menester el derecho a disfrutar de su tierra. La especulación urbanística y la nula gestión de los recursos naturales no han hecho sino ir acelerando una agonía incurable: entre todos la mataron y ella sola se murió.

Hormigón, urbanizaciones, diques, autopistas..., han ido reduciendo nuestros parajes naturales a simples anécdotas biológicas inmersas en un mar de cemento y aluminio. Las escasas zonas donde la mano del político o del empresario desaprensivo no ha llegado aún, se conservan gracias al tesón de sus pobladores. Zonas como Masca y Taganana, en Tenerife, aunque desprotegidas por las ayudas oficiales, sobreviven aún puras por la voluntad de colectivos vecinales, juveniles y ecologistas. Y menos mal que la administración –léase autonómica, insular o local- los ha dejado en paz; si no fuera así, quizá ya no existirían...

Soria quiere cambiar el PIO de Gran Canaria para permitir las urbanizaciones turísticas junto a los campos de golf

Soria quiere cambiar el PIO de Gran Canaria para permitir las urbanizaciones turísticas junto a los campos de golf La Provincia, 23-11-2004

Gran Canaria optará el próximo mes de diciembre a acoger la celebración de la Feria Mundial de Golf en la edición de 2005. La IGTM (International Golf Travel Market), la feria de golf más importante del mundo, se celebrará este año en la ciudad portuguesa de Estoril entre el 5 y el 9 de diciembre. Será el último día de esta cita cuando se hará el anuncio de la sede del próximo año, donde Gran Canaria rivaliza con ciudades como Miami o Costa Rica.

El Consejero de Turismo y Transportes del Cabildo de Gran Canaria, Juan José Cardona, señaló ayer que la Corporación insular lleva realizando una labor de más de un año y medio "de trabajo duro y discreto en competencia con otros destinos que también optaban a la organización de este evento como Costa Brava o Tenerife". Gran Canaria ofrece en su candidatura diez campos de golf (seis en funcionamiento y cuatro que estarán en el plazo de un año), el clima y la situación geográfica, los equipamientos e infraestructuras disponibles y la capacidad organizativa para este tipo de eventos. En la presentación de la candidatura de Gran Canaria intervino el presidente de la Asociación de Campos de Golf de Gran Canaria, Agustín Manrique de Lara, el cual explicó que "los turistas de golf gastan tres o cuatro veces más que el tradicional de sol y playa, porque invierten en torno a 300 euros diarios en sus vacaciones". La Feria Mundial de Golf reúne a un millar de operadores turísticos, agentes de viajes, compañías aéreas, hoteleros, etcétera.

Por su parte, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Manuel Soria desveló que se prepara una modificación
del Plan Insular de Ordenación (PIO) que permitirá que los campos de golf acojan instalaciones de uso residencial, según informa Efe. El presidente de la Corporación insular dijo que la medida hará que la construcción de campos sea así más rentable. Dado que la construcción de estos campos es costosa, el Cabildo se plantea incentivarla de algún modo.
Soria destacó que el PIO establece una restricción que impide que los campos alberguen una parte destinada a uso residencial, pero ya se han iniciado los trabajos necesarios para que, en cuanto se cumpla un año de vigencia del plan, acometer los trámites para su modificación. El presidente insular subrayó que la Isla ha perdido "demasiado tiempo" en "debates estériles" sobre los posibles perjuicios de los campos de golf.

Las energías renovables son el futuro

Las energías renovables son el futuro José Santamarta*

La edad de piedra no acabó por falta de piedras, y la era de los combustibles fósiles tampoco terminará por el agotamiento del petróleo, el gas natural y el carbón.

Las energías renovables solucionarán muchos de los problemas ambientales, como el cambio climático, los residuos radiactivos, las lluvias ácidas y la contaminación atmosférica. Pero para ello hace falta voluntad política y dinero.

En 2003 el consumo mundial de energía superó los 10.500 millones de toneladas equivalentes de petróleo (Mtep): 2.400 Mtep de carbón, 3.600 Mtep de petróleo, 2.300 Mtep de gas natural, 610 Mtep de nuclear, 590 Mtep de hidroeléctrica y cerca de 950 Mtep de biomasa, fundamentalmente leña, y cantidades aún pequeñas de geotermia, solar y eólica.

La producción, transformación y consumo final de tal cantidad de energía es la causa principal de la degradación ambiental. El consumo está muy desigualmente repartido, pues los países de la OCDE, con el 15% de la población mundial, consumen el 60% de la energía, factor este último a tener en cuenta a la hora de repartir responsabilidades de la crisis ambiental.

El consumo de energía primaria en España ha pasado de 88 Mtep en 1990 a 132,6 Mtep en el año 2003 (un 50,7% de aumento), año en el que la dependencia energética alcanzó el 78%, a pesar de que en la producción nacional se incluye por razones metodológicas muy discutibles la energía nuclear. Si se cumplen las previsiones del anterior gobierno del PP las emisiones de dióxido de carbono de origen energético aumentarán un 58% entre 1990 y 2010, en el escenario más favorable, lo que hace matemáticamente imposible cumplir el Protocolo de Kioto.
La producción, transformación y uso final de tal cantidad de energía también en España es la causa principal de la degradación ambiental: 9 centrales nucleares en funcionamiento y una cerrada definitivamente, un grave problema de residuos radiactivos sin resolver, cerca de un millar de embalses que han anegado de forma irreversible 3.000 kilómetros cuadrados, y las emisiones de gases de invernadero, que representan el 77,73% del total. Además se emiten 2,4 millones de toneladas de dióxido de azufre y 1,3 millones de toneladas de óxidos de nitrógeno.
Al ritmo actual de extracción, las reservas estimadas de carbón durarán 1.500 años, las de gas natural 120 y las de petróleo no menos de 60 años. La mejora de las tecnologías de extracción incrementará la duración de las reservas, al acceder a las zonas marítimas profundas. No existe un problema de agotamiento de los combustibles fósiles en un horizonte inmediato, aunque el consumo actual es 100.000 veces más rápido que su velocidad de formación; la verdadera cuestión es la de los sumideros, como la atmósfera, donde se acumula el dióxido de carbono y otros gases de invernadero, con el subsiguiente calentamiento. Los altos precios del petróleo agravan la situación, aunque conviene recordar que son muy inferiores a los de 1980, año en que se llegó a 80 dólares el barril a precios actuales, pasando el dólar de entonces al de hoy, teniendo en cuenta la inflación.
La grave crisis ambiental, el agotamiento de los recursos y los desequilibrios entre el Norte y el Sur, son factores que obligan a acometer una nueva política energética. A corto plazo la prioridad es incrementar la eficiencia energética, pero ésta tiene unos límites económicos y termodinámicos, por lo que a más largo plazo sólo el desarrollo de las energías renovables permitirá resolver los grandes retos del futuro. Las energías renovables son la única solución sostenible, y la energía nuclear, de fisión o fusión, sólo agravaría la situación y conducen a un camino sin salida, de proliferación nuclear y generación de residuos radiactivos.

¿Qué son las energías renovables?

Bajo la denominación de energías renovables, alternativas o blandas, se engloban una serie de fuentes energéticas que a veces no son nuevas, como la leña o las centrales hidroeléctricas, ni renovables en sentido estricto (geotermia), y que no siempre se utilizan de forma blanda o descentralizada, y su impacto ambiental puede llegar a ser importante, como los embalses para usos hidroeléctricos o los monocultivos de biocombustibles. Actualmente suministran un 20% del consumo mundial (las estadísticas no suelen reflejar su peso real), siendo su potencial enorme, aunque dificultades de todo orden han retrasado su desarrollo en el pasado.

Con la excepción de la geotermia, la totalidad de las energías renovables derivan directa o indirectamente de la energía solar. Directamente en el caso de la luz y el calor producidos por la radiación solar, e indirectamente en el caso de las energías eólica, hidráulica, mareas, olas y biomasa, entre otras. Las energías renovables, a lo largo de la historia y hasta bien entrado el siglo XIX, han cubierto la práctica totalidad de las necesidades energéticas del hombre. Sólo en los últimos cien años han sido superadas, primero por el empleo del carbón, y a partir de 1950 por el petróleo y en menor medida por el gas natural. La energía nuclear, con 441 centrales nucleares en 2003, con una potencia instalada de 360 GW, cubre una parte insignificante del consumo mundial, y a pesar de algunas previsiones optimistas, su papel será siempre marginal.
Aún hoy, para más de dos mil millones de personas de los países del Sur, la principal fuente energética es la leña, afectada por una auténtica crisis energética, a causa de la deforestación y del rápido crecimiento demográfico. La biomasa, y fundamentalmente la leña, suministra un 14% del consumo mundial, cifra que en los países del Sur se eleva al 35% globalmente, aunque en Tanzania llega al 90% y en India supera el 50%; en el país más rico, Estados Unidos, representa el 4% del consumo global, porcentaje superior al de la energía nuclear, en la Unión Europea el 3,7% y en España el 3%.
En 1999 se aprobó el Plan de Fomento de las Energías Renovables en España, donde se establecían los objetivos para el año 2010. Dado el desarrollo actual, el Plan no se cumplirá, aunque el IDAE ha revisado al alza los objetivos e intenta crear las condiciones que permitan recuperar el tiempo perdido. Las energías renovables en el año 2003 representaron el 6% del consumo de energía primaria, cifra muy alejada del 12% que se quiere alcanzar en 2010. El Plan de 1999 y la Directiva 2001/77/CE prevén producir el 29,4% del total de la electricidad en 2010 con renovables.

El sol sale para todos

La energía solar absorbida por la Tierra en un año es equivalente a 20 veces la energía almacenada en todas las reservas de combustibles fósiles en el mundo y diez mil veces superior al consumo actual. El sol es la única fuente de materia orgánica y de energía vital de la Tierra, y aunque a veces nos pasa desapercibido, ya hoy estamos utilizando masivamente la energía solar, en forma de alimentos, leña o energía hidroeléctrica. Los mismos combustibles fósiles, cuya quema está en el origen del deterioro ambiental, no son otra cosa que energía solar almacenada a lo largo de millones de años. La fotosíntesis es hoy el empleo más importante de la energía solar, y la única fuente de materia orgánica, es decir, de alimentos y biomasa.
Aunque todas las fuentes energéticas, salvo la geotermia y la nuclear, proceden del sol, en la acepción actual el término solar tiene un significado restringido al empleo directo de la energía del sol, ya sea en forma de calor o de luz. El sol sale para todos cada día y seguirá enviándonos asombrosas cantidades de calor y de energía, ajeno al aprovechamiento que podamos hacer de ella. Su mayor virtud es también su mayor defecto, al tratarse de una forma de energía difusa y poco concentrada, y de ahí las dificultades que entraña el aprovechamiento directo de la radiación solar, en una sociedad en la que el consumo de energía se concentra en unas pocas fábricas industriales y grandes metrópolis.
La distribución de la radiación solar registra grandes variaciones geográficas, pues va desde dos kWh por m2 y día en el norte de Europa a 8 kWh por m2 en el desierto del Sahara. Igualmente importantes son las variaciones diarias y estacionales de la radiación solar, y sus dos componentes, la radiación directa y la difusa. La radiación directa es la recibida del sol cuando el cielo está despejado, y la difusa la que resulta de reflejarse en la atmósfera y las nubes. Algunos equipos utilizan ambas, y otros sólo la directa, como es el caso de las centrales de torre.

El aprovechamiento de la energía solar puede ser indirecto, a través del viento (eólica) y la evaporación del agua (hidráulica), entre otras formas, o directo, mediante la captación térmica activa o pasiva y merced a la captación fotónica. Ejemplo de esta última es la captación fotoquímica que realizan las plantas, y el efecto fotoeléctrico, origen de las actuales células fotovoltaicas.
Los únicos impactos negativos se podrían dar en el caso hipotético de grandes centrales solares en el espacio, y en menor medida en las centrales de torre central, debido al empleo en éstas de sustancias potencialmente contaminantes, utilizadas para la acumulación y transmisión del calor. Otro posible efecto es el uso del territorio, debido a las grandes superficies requeridas, aunque un país como España podría resolver todas sus necesidades de electricidad con apenas 1.000 km2, el 0,2 % de su territorio.

Hidrógeno

La producción de hidrógeno es un proceso aún inmaduro tecnológicamente y costoso, por lo que se requerirán enormes inversiones en investigación. Cuando se llegue a producir hidrógeno comercialmente, dentro de 10 o 20 años, y a partir de factores tan abundantes como son el agua y la energía solar y eólica, los problemas energéticos y ambientales quedarán resueltos, pues el hidrógeno, a diferencia de otros combustibles, no es contaminante. El hidrógeno se produce por electrólisis, proceso que requiere grandes cantidades de electricidad, la cual puede obtenerse merced a las células fotovoltaicas y a los aerogeneradores, almacenando de esta forma la energía solar y eólica.
En cualquier caso en las próximas décadas entraremos en una economía basada en el hidrógeno como combustible secundario o vector energético; su combustión apenas contamina. La energía primaria para su obtención será la solar y la eólica, y la conversión se hará en pilas de combustible, lo que supondrá una gran revolución. Hacia el año 2020 se espera que la mayor parte de los vehículos funcionen con pilas de combustible.

Desde la antigua Grecia a hoy

El uso pasivo de la energía solar se inició en un pasado muy lejano. En la antigua Grecia Sócrates señaló que la casa ideal debería ser fresca en verano y cálida en invierno, explicando que "en las casas orientadas al sur, el sol penetra por el pórtico en invierno, mientras que en verano el arco solar descrito se eleva sobre nuestras cabezas y por encima del tejado, de manera que hay sombra". En la época de los romanos, la garantía de los derechos al sol quedó incorporada en la ley romana, y así, el Código de Justiniano, recogiendo códigos anteriores, señalaba que "si un objeto está colocado en manera de ocultar el sol a un heliocaminus, debe afirmarse que tal objeto crea sombra en un lugar donde la luz solar constituye una absoluta necesidad. Esto es así en violación del derecho del heliocaminus al sol".
Arquímedes, 212 años antes de Cristo, según la leyenda, utilizó espejos incendiarios para destruir los barcos romanos que sitiaban Siracusa. Roger Bacon, en el siglo trece, propuso al Papa Clemente IV el empleo de espejos solares en las Cruzadas, pues "este espejo quemaría ferozmente cualquier cosa sobre la que se enfocara. Debemos pensar que el Anticristo utilizará estos espejos para incendiar ciudades, campos y armas". En 1839, el científico francés Edmund Becquerel descubre el efecto fotovoltaico y en 1954 la Bell Telephone desarrolla las primeras células fotovoltaicas, aplicadas posteriormente por la NASA a los satélites espaciales Vanguard y Skylab, entre otros.
La llamada arquitectura bioclimática, heredera del saber de la arquitectura popular, es la adaptación de la edificación al clima local, reduciendo considerablemente el gasto en calefacción y refrigeración, respecto a la actual edificación. Es posible conseguir, con un consumo mínimo, edificios confortables y con oscilaciones de temperatura muy pequeñas a lo largo del año, aunque en el exterior las variaciones climáticas sean muy acusadas. El diseño, la orientación, el espesor de los muros, el tamaño de las ventanas, los materiales de construcción empleados y el tipo de acristalamiento, son algunos de los elementos de la arquitectura solar pasiva, heredera de la mejor tradición arquitectónica. Inversiones que rara vez superan el cinco por ciento del coste de la edificación, permiten ahorros energéticos de hasta un 80% del consumo, amortizándose rápidamente el sobrecoste inicial.
El uso de la energía solar en la edificación presupone la desaparición de una única tipología constructiva, utilizada hoy desde las latitudes frías del norte de Europa hasta el Ecuador. Si la vivienda no se construye adaptada al clima, calentarla o refrigerarla siempre será un grave problema que costará grandes cantidades de energía y dinero.

El colector solar

El colector solar plano, utilizado desde principios de siglo para calentar el agua hasta temperaturas de 80 grados centígrados, es la aplicación más común de la energía térmica del sol. Países como Alemania, Austria, Japón, Israel, Chipre o Grecia han instalado varios millones de unidades.

Los elementos básicos de un colector solar plano son la cubierta transparente de vidrio y una placa absorbente, por la que circula el agua u otro fluido caloportador. Otros componentes del sistema son el aislamiento, la caja protectora y un depósito acumulador. Cada metro cuadrado de colector puede producir anualmente una cantidad de energía equivalente a unos ochenta kilogramos de petróleo.

Las aplicaciones más extendidas son la generación de agua caliente para hogares, piscinas, hospitales, hoteles y procesos industriales, y la calefacción, empleos en los que se requiere calor a bajas temperaturas y que pueden llegar a representar más de una décima parte del consumo. A diferencia de las tecnologías convencionales para calentar el agua, las inversiones iniciales son elevadas y requieren un periodo de amortización comprendido entre 5 y 7 años, si bien, como es fácil deducir, el combustible es gratuito y los gastos de mantenimiento son bajos.

Más sofisticados que los colectores planos son los colectores de vacío y los colectores de concentración, más caros, pero capaces de lograr temperaturas más elevadas, lo que permite cubrir amplios segmentos de la demanda industrial e incluso producir electricidad. Los colectores solares de concentración lineal son espejos cilindroparabólicos, que disponen de un conducto en la línea focal por el que circula el fluido caloportador, capaz de alcanzar los 400 grados centígrados. Con tales temperaturas se puede producir electricidad y calor para procesos industriales. En Estados Unidos operan más de cien mil metros cuadrados de concentradores lineales, y la empresa "Luz Internacional" instaló en California seis centrales para producir electricidad, con una potencia de 354 MW eléctricos (1 MW=1.000 kW), y unos rendimientos satisfactorios. El coste del kWh asciende a 15 céntimos de dólar, todavía superior al convencional, pero interesante en numerosas zonas alejadas de la red de distribución que tengan buena insolación. Las perspectivas son halagüeñas, a pesar de algunos fracasos, como probó la quiebra de Luz en 1991 y su posterior venta, y hoy hay varios proyectos en marcha en España e India, entre otros países. El plan del gobierno prevé producir 180 ktep en el año 2010 de solar termoeléctrica, con una potencia instalada de sólo 200 megavatios y una producción de 458,9 GWh/año.

Los colectores puntuales son espejos parabólicos en cuyo foco se dispone un receptor, en el que se produce el calentamiento del fluido de transferencia, posteriormente enviado a una turbina centralizada, o se instala directamente un motor. Las llamadas centrales solares de torre central consisten en numerosos espejos de gran superficie (helióstatos) que, gracias a la orientación constante, concentran la radiación solar en un receptor de vapor situado en lo alto de una torre. El desarrollo de helióstatos de bajo coste, utilizando nuevos materiales como el poliéster, la fibra de vidrio o las membranas tensionadas de fibra de grafito y receptores más fiables y eficientes, abre nuevas posibilidades al empleo de la energía solar para la obtención de electricidad.

En España queda mucho por hacer en energía solar. Mientras que en el año 2002 sólo teníamos 522.561 metros cuadrados de colectores solares, en Alemania, con mucho menos sol y menos superficie, ¡tenían 3.365.000 metros cuadrados ya en 2000! En Grecia tenían 2.460.000 metros cuadrados y en Austria 2.170.000 metros cuadrados. Los objetivos son llegar a 336 ktep en 2010, instalando un total de 4.500.000 metros cuadrados adicionales. Las nuevas normativas municipales, que obligan a instalar colectores solares en todas las viviendas de nueva construcción o grandes rehabilitaciones, permitirán relanzar un mercado con enorme futuro. La demanda potencialmente atendible con colectores solares planos asciende a 6,1 Mtep.

Células solares

La producción de electricidad a partir de células fotovoltaicas es aún seis veces más cara que la obtenida en centrales de carbón, pero hace tan sólo dos décadas era veinte veces más. En 1960 el coste de instalar un solo vatio de células fotovoltaicas, excluyendo las baterías, transformadores y otros equipos auxiliares, ascendía a 2.000 dólares; en 1975 era ya sólo 30 dólares y en 2004 va de 2,62 dólares a 4,25, dependiendo de la cantidad y el tipo de instalación. Si en 1975 el kWh costaba más de 7 euros, el precio actual está entre 0,3 y 0,6 euros, lo que permite que el empleo de células fotovoltaicas para producir electricidad en lugares alejados de las redes de distribución ya compita con las alternativas existentes, como generadores eléctricos a partir del petróleo.
Hoy, en Estados Unidos la producción de un kWh cuesta de 4 a 8 céntimos de dólar en una central de carbón, de 4 a 6 en los parques eólicos, de 5 a 10 en una de petróleo, de 12 a 15 en una central nuclear y de 25 a 40 céntimos utilizando células fotovoltaicas. En los próximos años se espera reducir el coste del kWh a 12 céntimos de euro antes de 2010 y a 4 céntimos para el año 2030. Claro que en los costes anteriores no se incluyen los resultados del deterioro causado al ambiente por las distintas maneras de producir la electricidad.
El efecto fotovoltaico, descubierto por Becquerel en 1839, consiste en la generación de una fuerza electromotriz en un dispositivo semiconductor, debido a la absorción de la radiación luminosa. Las células fotovoltaicas convierten la energía luminosa del sol en energía eléctrica, con un único inconveniente: el coste económico todavía muy elevado para la producción centralizada. Sin embargo, las células fotovoltaicas son ya competitivas en todos aquellos lugares alejados de la red y con una demanda reducida, como aldeas y viviendas sin electrificar, repetidores de televisión, balizas, agricultura, faros, calculadoras y otros bienes de consumo. A lo largo de toda la década el mercado fotovoltaico creció a ritmos anuales superiores al 40%, y ya hay más de 2.500 megavatios instalados en todo el mundo. Se calcula que deberán instalarse aún otros 85.000 MWp, invirtiendo unos 50.000 millones de euros, para conseguir que la fotovoltaica sea competitiva en el mercado, lo que implica un precio de 1 euro por vatio. Para obtener una reducción del 20% del precio, se debe duplicar la producción, según la curva de experiencia o de aprendizaje.

Actualmente la mayoría de las células fotovoltaicas son de silicio monocristalino de gran pureza, material obtenido a partir de la arena, muy abundante en la naturaleza. La purificación del silicio es un proceso muy costoso, debido a la dependencia del mercado de componentes electrónicos, que requiere una pureza (silicio de grado electrónico) superior a la requerida por las células fotovoltaicas. La obtención de silicio de grado solar, directamente del silicio metalúrgico, cuya pureza es del 98%, abarataría considerablemente los costes, al igual que la producción de células a partir del silicio amorfo u otros procedimientos, hoy en avanzado estado de investigación y cuyos resultados pueden ser decisivos en la próxima década. La multinacional BP produce células de alto rendimiento en su fábrica de Madrid, la denominada Saturno. El apoyo institucional, abriendo nuevos mercados, puede acortar el tiempo necesario para la plena competitividad de las células fotovoltaicas.
La superficie ocupada no plantea problemas. En el área mediterránea se podrían producir 90 millones de kWh anuales por kilómetro cuadrado de superficie cubierta de células fotovoltaicas, y antes del año 2010, con los rendimientos previstos, se alcanzarán los 150 millones de kWh por km2. Por lo que se refiere al almacenamiento, la producción de hidrógeno por electrólisis y su posterior empleo para producir electricidad u otros usos, puede ser una óptima solución.
El objetivo del gobierno era tener instalados 143,7 MWp (megavatios
pico) en el año 2010, de ellos 135 MWp nuevos, de los que 61 MWp deberían instalarse antes de 2006 (el 15% en instalaciones aisladas y el 85% en instalaciones conectadas a la red). Entre 1998 y 2001 se instalaron sólo 6,9 MWp. Mientras en Alemania tenían 87,5 MWp (siete veces más que en España), gracias al programa 100.000 tejados solares, que prevé instalar 300 MWp entre 1999 y 2004. Incluso Holanda, con poco sol y superficie, tenía más potencia instalada (12,2 MWp). El precio del kWh fotovoltaico, con las primas, asciende a 0,397 euros (máximo) y a 0,217 euros (mínimo), frente a 0,72 y 0,35 en Austria, 0,48 en Alemania y 0,39 y 0,23 en Portugal. En España se fabricaron 50,85 MWp de células fotovoltaicas en 2002 (el 36% de la producción europea), destinados en casi un 90% a la exportación. Los dos mayores fabricantes son Isofotón y BP Solar, aunque en el sector operan 182 empresas, que emplean a más de 4.000 personas. Los precios de los módulos fotovoltaicos se han reducido mucho, desde 7,76 euros/Wp en 1990 a 3,3 euros/Wp en 2000. En España, con una radiación solar diaria superior en la casi totalidad del territorio a 4 kWh por metro cuadrado, el potencial es inmenso. Sólo en los tejados de las viviendas españolas se podrían producir anualmente 180 TWh. En el mundo, según el informe "Solar Generation" de la Asociación de la Industria Fotovoltaica Europea y Greenpeace, se debería llegar a 276 TWh en el año 2020, con unas inversiones anuales de 75.000 millones de euros.

Ríos de energía

La energía hidroeléctrica se genera haciendo pasar una corriente de agua a través de una turbina. La electricidad generada por una caída de agua depende de la cantidad y de la velocidad del agua que pasa a través de la turbina, cuya eficiencia puede llegar al 90%. El aprovechamiento eléctrico del agua no produce un consumo físico de ésta, pero puede entrar en contradicción con otros usos agrícolas o de abastecimiento urbano, y sobre todo, las grandes centrales tienen un gran impacto ambiental. Las centrales hidroeléctricas en sí mismas no son contaminantes; sin embargo, su construcción produce numerosas alteraciones del territorio y de la fauna y
flora: dificulta la migración de peces, la navegación fluvial y el transporte de elementos nutritivos aguas abajo, provoca una disminución del caudal del río, modifica el nivel de las capas freáticas, la composición del agua embalsada y el microclima, y origina el sumergimiento de tierras cultivables y el desplazamiento forzado de los habitantes de las zonas anegadas. En la mayoría de los casos es la forma más barata de producir electricidad, aunque los costes ambientales no han sido seriamente considerados.

El potencial eléctrico aún sin aprovechar es enorme. Apenas se utiliza el 17% del potencial a nivel mundial, con una gran disparidad según los países. Europa ya utiliza el 60% de su potencial técnicamente aprovechable. Los países del tercer mundo solamente utilizan del 8% de su potencial hidráulico. En España el potencial adicional técnicamente desarrollable podría duplicar la producción actual, alcanzando los 65 TWh anuales, aunque los costes ambientales y sociales serían desproporcionados. Las minicentrales hidroeléctricas causan menos daños que los grandes proyectos, y podrían proporcionar electricidad a amplias zonas que carecen de ella.
El Plan de Fomento fija como objetivo 720 nuevos MW, hasta alcanzar los 2.230 MW. Entre 1998 y 2001 se han puesto en funcionamiento 95,4 MW, por lo que al ritmo actual no se alcanzará el objetivo, a causa sobre todo de las barreras administrativas y el impacto ambiental. En el año 2001 la potencia de las centrales hidráulicas con menos de 10 MW ascendió a 1.607,3 MW y la producción llegó a 4.825 GWh, y en la gran hidráulica la potencia fue de 16.399,3 MW y la producción fue de 39.014 GWh. Hay que recordar que el año 2001 fue excepcional, pues llovió mucho más de lo usual.

Energía eólica

La energía eólica es una variante de la energía solar, pues se deriva del calentamiento diferencial de la atmósfera y de las irregularidades de relieve de la superficie terrestre. Sólo una pequeña fracción de la energía solar recibida por la Tierra se convierte en energía cinética del viento y sin embargo ésta alcanza cifras enormes, superiores en varias veces a todas las necesidades actuales de electricidad. La energía eólica podría proporcionar cinco veces más electricidad que el total consumido en todo el mundo, sin afectar a las zonas con mayor valor ambiental.

La potencia que se puede obtener con un generador eólico es proporcional al cubo de la velocidad del viento; al duplicarse la velocidad del viento la potencia se multiplica por ocho, y de ahí que la velocidad media del viento sea un factor determinante a la hora de analizar la posible viabilidad de un sistema eólico. La energía eólica es un recurso muy variable, tanto en el tiempo como en el lugar, pudiendo cambiar mucho en distancias muy reducidas. En general, las zonas costeras y las cumbres de las montañas son las más favorables y mejor dotadas para el aprovechamiento del viento con fines energéticos.

La conversión de la energía del viento en electricidad se realiza por medio de aerogeneradores, con tamaños que abarcan desde algunos vatios hasta los 5.000 kilovatios (5 MW). Los aerogeneradores se han desarrollado intensamente desde la crisis del petróleo en 1973, habiéndose construido desde entonces más de 150.000 máquinas. La capacidad instalada era de 40.000 MW en 2003, concentrada en Alemania, España, Estados Unidos y Dinamarca.
En 2004 ya es competitiva la producción de electricidad en los lugares donde la velocidad media del viento supera los 4 metros por segundo. Se espera que dentro de unos pocos años también las máquinas grandes instaladas en el mar lleguen a ser rentables. La energía eólica no contamina y su impacto ambiental es muy pequeño comparado con otras fuentes energéticas. De ahí la necesidad de acelerar su implantación en todas las localizaciones favorables, aunque procurando reducir las posibles repercusiones negativas, especialmente en las aves y en el paisaje, en algunas localizaciones.
El carbón, y posteriormente la electricidad, dieron al traste con el aprovechamiento del viento hasta la crisis energética de 1973, año en que suben vertiginosamente los precios del petróleo y se inicia el renacimiento de una fuente cuya aportación en las próximas décadas, puede llegar a cubrir el 20 por ciento de las necesidades mundiales de electricidad sin cambios en la gestión de la red de distribución.

En el año 2004 la potencia eólica en España superará los 7.000 MW. El precio del kWh en España era de 0,0628 euros en el sistema de precios fijo o de 0,066 del pool más incentivo (0,037 del llamado precio pool y 0,0289 de compensaciones), frente a los 0,09 de Alemania, y es uno de los más bajos de la Unión Europea, pero el sistema de apoyo al precio ha demostrado su eficacia en Alemania y en España. Desde 1996 a 2002 el precio de la tarifa eólica para los productores acogidos al Real Decreto 2366/94 ha bajado un 36,94%. Los costes de la eólica son ya competitivos con los de las energías
convencionales: unos 900 euros el KW instalado.

En el año 2010 en España llegaremos a 20.000 MW, y en el año 2040 podemos llegar sin problemas a 100.000 MW, produciendo gran parte de la electricidad que consumimos, y también hidrógeno, pero para ello se deben superar ciertas dificultades para integrar la eólica en la red eléctrica, y superar la oposición irracional a los nuevos parques eólicos. Cada kWh eólico permitiría ahorrar un kilogramo de CO2, entre otras sustancias contaminantes. La eólica es la manera más económica de reducir las emisiones contaminantes y avanzar hacia la sostenibilidad.

Energía geotérmica

El gradiente térmico resultante de las altas temperaturas del centro de la Tierra (superiores a los mil grados centígrados), genera una corriente de calor hacia la superficie, corriente que es la fuente de la energía geotérmica. El valor promedio del gradiente térmico es de 25 grados centígrados por cada kilómetro, siendo superior en algunas zonas sísmicas o volcánicas. Los flujos y gradientes térmicos anómalos alcanzan valores máximos en zonas que representan en torno a la décima parte de las tierras
emergidas: costa del Pacífico en América, desde Alaska hasta Chile, occidente del Pacífico, desde Nueva Zelanda a Japón, el este de África y alrededor del Mediterráneo. El potencial geotérmico almacenado en los diez kilómetros exteriores de la corteza terrestre supera en 2.000 veces a las reservas mundiales de carbón.

La explotación comercial de la geotermia, al margen de los tradicionales usos termales, comenzó a finales del siglo XIX en Lardarello (Italia), con la producción de electricidad. Hoy son ya 22 los países que generan electricidad a partir de la geotermia, con una capacidad instalada de unos 8.000 MW, equivalente a ocho centrales nucleares de tamaño grande. Estados Unidos, Filipinas, México, Italia y Japón, en este orden, son los países con mayor producción geotérmica.

Actualmente, una profundidad de perforación de 3.000 metros constituye el máximo económicamente viable; otra de las limitaciones de la geotermia es que las aplicaciones de ésta, electricidad o calor para calefacciones e invernaderos, deben encontrarse en las proximidades del yacimiento en explotación. La geotermia puede llegar a causar algún deterioro al ambiente, aunque la reinyección del agua empleada en la generación de electricidad minimiza los posibles riesgos.

Los países con mayores recursos, en orden de importancia, son China, Estados Unidos, Canadá, Indonesia, Perú y México. El potencial geotérmico español es de 600 ktep anuales, según una estimación muy conservadora del Instituto Geominero de España. Para el año 2010 se pretende llegar a las 150 Ktep. Los usos serían calefacción, agua caliente sanitaria e invernaderos, no contemplándose la producción de electricidad.

Biomasa

La utilización de la biomasa es tan antigua como el descubrimiento y el empleo del fuego para calentarse y preparar alimentos, utilizando la leña. Aún hoy, la biomasa es la principal fuente de energía para usos domésticos empleada por más de 2.000 millones de personas en el Tercer Mundo. Los empleos actuales son la combustión directa de la leña y los residuos agrícolas y la producción de alcohol como combustible para los automóviles en Brasil. Los recursos potenciales son ingentes, superando los 120.000 millones de toneladas anuales, recursos que en sus dos terceras partes corresponden a la producción de los bosques.
¿Es la biomasa una energía alternativa? A lo largo y ancho del planeta el consumo de leña está ocasionando una deforestación galopante. En el caso del Brasil se ha criticado el empleo de gran cantidad de tierras fértiles para producir alcohol que sustituya a la gasolina en los automóviles, cuando la mitad de la población de aquel país está subalimentada. Por otra parte, la combustión de la biomasa es contaminante. En el caso de la incineración de basuras, la combustión emite contaminantes, algunos de ellos cancerígenos y disruptores hormonales, como las dioxinas. También es muy discutible el uso de tierras fértiles para producir energía en vez de alimentos, tal y como se está haciendo en Brasil, o el empleo de leña sin proceder a reforestar las superficies taladas.

En España actualmente el potencial energético de los residuos asciende a 26 Mtep, para una cantidad que en toneladas físicas supera los 180 millones: 15 millones de toneladas de Residuos Sólidos Urbanos con un potencial de 1,8 Mtep, 12 millones de toneladas de lodos de depuradoras, 14 millones de t de residuos industriales (2,5 Mtep), 17 Mt de residuos forestales (8,1 Mtep), 35 Mt de residuos agrícolas (12,1 Mtep), 30 Mt de mataderos y 65 Mt de residuos ganaderos (1,3 Mtep). El reciclaje y la reutilización de los residuos permitirán mejorar el medio ambiente, ahorrando importantes cantidades de energía y de materias primas, a la vez que se trata de suprimir la generación de residuos tóxicos y de reducir los envases. La incineración no es deseable, y probablemente tampoco la producción de biocombustibles, dadas sus repercusiones sobre la diversidad biológica, los suelos y el ciclo hidrológico. A más largo plazo, el hidrógeno es una solución más sostenible que el etanol y el metanol.
El Plan de Fomento de las Energías Renovables en España prevé que la biomasa llegue a 10.295 ktep. Hoy apenas llegamos a 3.600 ktep (incluyendo los biocarburantes y el biogás), con un incremento ínfimo respecto a años anteriores. Y las perspectivas no son mucho mejores. Con las políticas actuales, en el año 2010 difícilmente se superará el 50% de los objetivos del Plan (poco más de 5 Mtep), y tampoco se debería hacer mucho más. Los restos de madera, como sostiene ANFTA (Asociación Nacional de Fabricantes de Tableros), son demasiado valiosos para ser quemados, pues constituyen la materia prima base de la industria del tablero aglomerado y sólo debe quemarse como aprovechamiento último, y España es muy deficitaria en restos de madera (se importan más de 350.000 m3), y en madera en general (se importa más del 50%). Además el CO2 se acumula en los tableros (cada metro cúbico de tablero aglomerado fija 648 kg de CO2), mientras que la quema lo libera, se genera más empleo en las zonas rurales, más valor añadido y se producen muebles de madera al alcance de todos. El reciclaje debe tener prioridad frente al uso energético y los únicos residuos de madera que se deberían incinerar son las ramas finas de pino, los restos de matorral, las cortezas y el polvo de lijado.
Los costes de extracción y transporte de las operaciones de limpieza del monte para las plantas de biomasa son de 0,16 euros por kg, a los que hay que añadir los de almacén, cribado y astillado, secado, densificación y el coste del combustible auxiliar. Hoy las centrales termoeléctricas de biomasa no son viables económicamente, y además esos residuos también son necesarios para el suelo (aporte de nutrientes, erosión).

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*José Santamarta Flórez es Director del World Watch Institute. Teléfono: 650 94 90 21 http://www.nodo50.org/worldwatch

Adiós, Maspalomas

Adiós, Maspalomas José A. Alemán

Si les digo la verdad, no me sorprende que las dunas de Maspalomas estén en trance de desaparición. Forma parte del proceso de degradación general de la isla. El otro día me acerqué al valle de Mogán y prefiero no contarles. Ya hace tiempo que ni me planteo la contradicción de que el crecimiento turístico se haga a costa de la misma Naturaleza utilizada de reclamo. A nadie parece importarle. Lo de Maspalomas, como lo de Mogán, como lo del istmo de La Isleta -que ya cuenta con dos hitos en Woermann y en el mamotreto de El Muelle- o lo de Vegueta, por no extenderme demasiado, son el resultado de la tierra quemada que han tolerado desde siempre unos mandarines en los que no sé si predomina la codicia, la insensibilidad o la incultura; o todo a un tiempo con el resultado de la paulatina asfixia de la gallina de los huevos de oro de nuestro patrimonio natural y urbano. Pero cualquiera les dice nada.

No hace mucho, un experto en turismo advertía que la creciente y agresiva competencia de otros destinos podría crearle a las islas -concretamente a Gran Canaria- problemas importantes. Dijo que si bien Marruecos no está aún en condiciones de batirnos, lo estará en diez o quince años; con la colaboración, añadiría yo, de los mandarines y los capitales que antes nos han depredado a nosotros y ya huronean ahí enfrente. Nada tengo, comprenderán, contra que Marruecos busque sus vías de desarrollo; pero sí contra las barbaridades que continúan perpetrando aquí quienes el día menos pensado se irán allá. Que un espacio protegido por ley como es el dunar de Maspalomas haya llegado al punto de su desaparición irreversible da idea de lo que hay, no le den más vueltas.

Lo de Maspalomas no es un fenómeno natural. Es fruto de la ignorancia elevada a rango de categoría y sostenida en los últimos cuarenta o cincuenta años. Desde que se diera de lado al planeamiento urbanístico inicial de Maspalomas, Costa Canaria, rápidamente corregido por la especulación feroz. Todavía recuerdo el cabreo de los urbanistas franceses ganadores del concurso cuando vinieron a ver cómo iba lo que ellos diseñaron y se encontraron con las primeras construcciones; las de San Agustín, me parece. Cuanto hoy ocurre ya se preveía en los escritos de los años 60. No por especial lucidez de los escribidores sino porque muchos detectaron ese brillo especial en los ojos de los especuladores de entonces que resultaron ser niños de teta respecto a los de hoy.

Me ha parecido entender que lo de Maspalomas es irreversible. Está a punto de liquidarse una pieza importante de nuestro patrimonio natural. Otra más. Si lo de Los Tilos de Moya pretenden arreglarlo poniéndole riego -¡manda huevos!- imagino que a alguien se le ocurrirá organizar convoyes de arena de Las Canteras, que por lo visto da mucho de sí, para restaurar repechos. Se ha practicado con Maspalomas, con la isla toda, una contabilidad que no sé si llamar torcida o perversa al no incluir en el balance de resultados, en el capítulo de costes, el daño a la Naturaleza, la destrucción del patrimonio natural. Como quien tala un bosque y anota en sus beneficios la mayor cantidad de madera producida y habla de crecimiento económico sin tener en cuenta el daño a los habitantes de la zona, a las especies animales, al suelo vegetal y al planeta en su conjunto con devastaciones como, por ejemplo, las de la Amazonia. Dicen que, contra los expertos que hablan en estos términos, hay otros que dicen lo contrario, que le restan importancia y trascendencia a la actividad humana desmadrada. Hay gente para todo, ya saben. No quiero herir sensibilidades indicando que el crecimiento no conlleva hoy, necesariamente, mayor bienestar. Se me ocurrió decirlo no hace mucho, a cuenta del crecimiento y el bienestar que Soria nos promete con las torres del istmo de Santa Catalina y hay que ver cómo se pusieron algunos. Si alguien cree que la desaparición de las dunas de Maspalomas proporciona bienestar, está en su derecho. Para qué discutir.

Luz verde a Granadilla

Luz verde a Granadilla La Provincia, 13-11-2004

Francisco Pomares

El acuerdo entre el Estado y Canarias sobre el Puerto industrial de Granadilla adelantado anteayer por los medios de comunicación, fue formalmente anunciado ayer por el secretario de Estado de Prevención de la Contaminación y el Cambio Climático, Gonzalo Aizpiri, en una monumental rueda de prensa a la que compareció acompañado de Adán Martín y toda la pesca. Ese acuerdo supone la mejor noticia posible en estos tiempos de despéndole y confusión, a la sombra aún insuperado ´efecto Vilaflor´. Falta, hay que decirlo, el definitivo visto bueno de Bruselas, determinante para el comienzo de las obras en las costas de Granadilla, pero si Madrid ha decidido desbloquear el asunto, es porque en Medio Ambiente se sabe positivamente que el informe de la UE será también favorable.

Estamos, pues, ante el desatascamiento de uno de los asuntos que más han crispado el normal desarrollo de la vida política e institucional tinerfeña desde que el Cabildo de Tenerife pidiera reconducir el proyecto de puerto planteado por la Autoridad Portuaria, hacia una instalación de menor envergadura. El acuerdo viene a dar la razón a Ricardo Melchior, porque el proyecto ahora acordado por todas las partes es -en la práctica- el defendido por el
presidente del Cabildo de Tenerife, un hombre más próximo a la sensibilidad conservacionista y ecológica que la mayoría de sus correligionarios áticos e, incluso, de sus ciudadanos. El proyecto ´acordado´ por el Estado y Canarias supone reducir en 300 metros el dique exterior y en 600 metros la terminal de contenedores de la propuesta de Puerto planteada inicialmente por las autoridades canarias. Se trata de un pacto de ´mínimo común denominador´, que permite desatascar las obras y deja para dentro de quince años -o treinta- el debate sobre posibles ampliaciones, que quizá resulten necesarias en el futuro.

Si viviéramos en un mundo razonable, el movimiento anti-puerto industrial debería sentir cierta satisfacción: su movilización ha logrado situar la obra en términos muy distintos a los inicialmente previstos. En cualquier país con menos tendencia al maximalismo, eso sería considerado un éxito. Pero en Canarias no solemos aceptar que en los grandes debates la razón es siempre y en parte algo de todos. En Tenerife la oposición al puerto industrial se ha
convertido en bandera de los grupos antisistema y contrarios a cualquier forma de desarrollo, por reducido que sea su impacto ambiental o bajo que sea su coste en términos de uso del territorio.

Es posible que el discurso "todo o nada" de esos grupos acabe arrastrando a la radicalización a los grupos del ecologismo insular que se reclaman razonables. Si así ocurre, peor para todos, pero -sobre todo- peor para ellos. Porque la responsabilidad del fracaso es siempre mayor para quien se niega a reconocer su propio éxito.